Es habitual que los consumidores se paren a pensar en los numerosos cambios que han vivido numerosos aparatos gracias a los avances tecnológicos. Los teléfonos móviles son los dispositivos que les vienen a la mente a la mayoría de usuarios, aunque no muchos piensan en otro elemento que refleja perfectamente una evolución fugaz: la lavadora.

Mejor relación calidad-precio

No hay que echar la vista demasiado atrás para dar con una época en la que adquirir una buena unidad acarreaba un desembolso estratosférico. Por el contrario, a poco de dar entrada al año 2020 las mejores lavadoras son más asequibles que nunca.

 A día de hoy suponen una relación calidad-precio inigualable gracias a marcas como Beko que se ven capaces de abaratar sus costes de producción, ofreciendo en consecuencia modelos que no exigen un gasto tan alto como antaño. Ello no sería posible sin el abaratamiento de los componentes tecnológicos que forman parte de dichas unidades.

Funciones anteriormente impensables

Afortunadamente las lavadoras siempre han acostumbrado a caracterizarse por ser bastante efectivas a la hora de desempeñar su cometido. Sin embargo, en lo referente a los programas especiales no estaban demasiado avanzadas.

Existían pocas alternativas y las marcas eran plenamente conscientes de que se estaban quedando estancadas. Es por este motivo que decidieron apostar fuertemente por el I+D, realizando asombrosas inversiones en este terreno para llevar la innovación por bandera. Así fue como surgieron algunas de las revoluciones que a día de hoy siguen sorprendiendo a los consumidores.

¿A qué nos referimos? Básicamente a ciertas funciones que en otros tiempos eran del todo impensables. Así lo demuestra el programa especial destinado a acabar con los pelos que dejan las mascotas en la ropa. La efectividad es máxima, eliminándolos en tan solo una sesión evitando el tedio que supone quitarlos manualmente.

Otro buen ejemplo es la función desarrollada específicamente para el lavado de la ropa de bebés. La misma necesita unos cuidados específicos, tales como distintas temperaturas en comparación con los elementos textiles destinados a adultos. Estos aspectos son tenidos en cuenta por las lavadoras más modernas, operando en consecuencia para dejar los conjuntos inmaculados.

A todo ello hay que sumar las acciones llevadas a cabo a distancia por medio del teléfono móvil y la mayor inteligencia que paulatinamente van desprendiendo las lavadoras más avanzadas del mercado. Los fabricantes no se dan por satisfechos, por lo que siguen invirtiendo en Investigación y Desarrollo para continuar sorprendiendo a los consumidores.