Resaca aparente

Juan se despertó tarde; aunque la descomunal resaca que tenía todavía le retuvo en la cama durante un período de tiempo indeterminado. Por fin, cuando consiguió aterrizar en la realidad de su cuarto, pasó revista a los familiares objetos que le rodeaban. Todo parecía estar en su sitio, tal como lo había dejado antes de agarrar la cogorza. Pero tenía la aterradora sensación de que ALGO había cambiado. Sí, ¿pero qué?

Aún aturdido, entró en la cocina. Era 25 de diciembre, así lo reflejaba al menos el calendario de la nevera. Con la lengua convertida en un áspero estropajo y las sienes amenazando con explotarle, un buen trago de cerveza era sin duda la mejor medicina.

Resaca - Banco de fotos e imágenes de stock - iStock

Una vez estabilizados sus electrolitos, se dispuso a revisar cada rincón de la vivienda. Con la mirada enloquecida, examinó aquí y allá, abrió todos los armarios, levantó todas las alfombras… Pero, a pesar de su meticuloso registro, no había hallado en toda la casa un solo elemento navideño: ni rastro del Nacimiento, ni del engalanado abeto artificial; ni tan siquiera fue capaz de hallar la ramita de muérdago debajo de la cual, cada Navidad, Marta y él cumplían con el ritual del beso.

Una llave giró en la cerradura de la puerta. Juan corrió apresurado, besando a su mujer con pasión, como si no hubiese un mañana.

—Cariño, estoy confuso: ¿sabes dónde está el Sagrado Corazón de Jesús?

—¿¡El Sagrado Corazón de quién!? —espetó ella, perpleja.

 

Punto Jonbar:

Un día, pensando en la gran presencia de los ritos y festividades de origen católico en el seno de nuestra sociedad, me planteé lo siguiente: ¿y si Jesucristo no hubiese nacido? Y esta pregunta me llevó de una manera natural a plantearme la siguiente: ¿qué sería de nuestras vidas sin fiestas tan arraigadas como la propia Navidad? Me pareció una idea muy interesante para escribir una ucronía.

Por cierto, para este nuevo microrreto planteado por nuestro amigo y anfitrión David, no he podido evitar rescatar el micro (desarrollado para esta ocasión) que escribí coincidiendo con la publicación de mi artículo «El multiverso literario». Se trataba de un relato hiperbreve titulado «Navidad cuántica», y que usé para ejemplificar una cualquiera de las realidades alternativas que podemos crear y que, de hecho, según la física cuántica coexisten con nuestro Universo en algún lugar…

Si os interesan temas como la ucranía o la relación entre literatura fantástica y teoría cuántica, os recomiendo mi artículo «El multiverso literario», el cual fue publicado el pasado mes de diciembre en el blog de El Tintero de Oro, beneficiándose de los inestimables comentarios y aportes de nuestro amigo David.

Muchas gracias por vuestra atención.

57 comentarios en “Resaca aparente

  1. Hola, Beri. Este desencadenante que planteas, muchas veces deseo que me pasara a mí. Despertarme y que no hubiera ocurrido algo el día anterior de lo que me sentía profundamente avergonzado. Claro, sin llegar al punto del protagonista.
    Es un micho estupendo, muy sutil. Un abrazo.

  2. Un micro estupendo, Beri. Genera una sensación de desasosiego suave, el presentimiento de algo muy extraño que no se verbaliza pero está latente. Una historia muy bien contada. Felicidades.

  3. Hola, Beri.

    Me ha gustado mucho tu ucronía. Me ha dado que pensar, porque para el reto de El Tintero de Oro, he escogido un punto jonbar similar, pero me ha llevado hacia otros caminos. ¡Qué interesante universo este de la ciencia-ficción!

    Un microrrelato fantástico. Felicidades.

    • Hola, Javier. Muchas gracias por tu comentario. Es cierto que sobre un mismo tema se pueden hacer distintos planteamientos igualmente interesantes. Un abrazo.

  4. ¡Hola, Beri! Tenía muy fresco el micro tras leer recientemente tu artículo. Es un micro en el que casi diría que añades un subgénero nuevo a la ucronía, dado que en el mismo conviven dos realidades. La del resacoso, que es la nuestra, y la de su mujer, en la que nunca existió Jesús que es la ucronía en sentido estricto.
    Una cosa es segura, la existencia o no de Jesús no impidió que se enamoraran, je, je, je… Estupendo micro. Un abrazo!!

    • ¡Hola, Ana! Muchas gracias por tus amables palabras. Me alegra saber que te ha gustado mi relato. Sí, creo sinceramente que hay pocos puntos Jonbar más sugerentes (y con más implicaciones) que el que se puede enunciar como «¿y si no hubiese nacido Jesucristo?» Recibe un fuerte abrazo.

  5. ¡Hola, David! Ante todo, muchas gracias por pasarte por esta mi casa y comentar. A mí, al igual que a ti, me encanta la ciencia-ficción. Así pues, crear un nuevo mundo, una realidad alternativa, de por sí me resulta una idea de lo más atractiva. Pero a mí lo que realmente me atrae es el hecho de especular sobre cómo pueden adaptarse o reaccionar los seres humanos ante tales cambios. En cuanto a este micro, el no-nacimiento de Jesús es un elemento tan disruptivo que nos (me) rompe totalmente los esquemas. Un fuerte abrazo!

  6. Sin duda, si hay un hecho disruptivo en la historia es pensar en la misma sin la presencia de la figura de Jesús. Se me antoja un mundo muy extraño aquel sin deidades, héroes o madres naturalezas a las que adorar. Me he quedado con ganas de saber a qué, o quienes adorarían los humanos en ese mundo que has propuesto….
    Un abrazo

  7. ¡Muy bien, Beri! Primero la idea en sí, pero sobre todo el desarrollo y la estructura. Hay tensión, cierta incertidumbre contagiada por la inquietud que siente Juan al despertarse, y aunque sepamos, por tu punto J (que no G), y tu explicación posterior sobre el supuesto de si Jesucristo no hubiera nacido, así y todo, es sorprendente, además de original, con la pregunta resolutiva del corazón de Jesús.
    También me ha gustado que no hayas hecho una crónica sobre el cambio social sin el cristianismo en la vida de muchos, (un micro no permite un desarrollo amplio), sino que lo hayas personalizado en una pareja y en un medio doméstico.

    * El multiverso literario ya tuve el placer de «degustarlo»

    • Hola, Isabel. Muchas gracias por tus amables palabras y por tu comentario tan interesante. Una vez insinuado el punto J (que no G, jeje) al final del relato, se le abre al lector una puerta para que con su imaginación visualice algunas de las consecuencias que podría traer consigo tal evento (el no-nacimiento de Jesús). Eso forma parte de la naturaleza misma del género del microrrelato: insinuar antes que contar. Un fuerte abrazo!

  8. ¿Y la Semana Santa qué? Y todas las festividades cristianas, algunas rescatadas del paganismo. Supongo que sin la figura de Jesucristo y del cristianismo, estaríamos abocados a otras celebraciones y festividades. Quizá celebraríamos el nuevo año chino, ja,ja,ja. Se me hace raro pensar en el ser humano sin este tipo de manifestaciones, je,je.
    Un abrazo.

    • Hola, Josep Mª. Muchas gracias por pasarte y comentar. Sí, tienes razón: nos resulta casi inconcebible una realidad sin festividades tan arraigadas en nuestra sociedad como las que nacen del cristianismo. ¡Estos puntos Jonbar tienen un peligro…! Un abrazo.

  9. Hola Beri
    La verdad es que si llegara a desaparecer la Navidad y todo lo que conlleva, la cultura occidental sufriría un cambio espectacular. Muy interesante el micro y original la idea de que todo suceda tras una noche de resaca, como si la borrachera hubiera tenido el efecto de transportar al protagonista a un universo paralelo. Un saludo.

    • Hola, Jorge. Muchas gracias por tu comentario. Este relato es una versión ampliada de mi micro «Navidad cuántica», incluido en mi artículo «El multiverso literario». Cuando decidí escribir una microhistoria para que sirviera de ejemplo de las infinitas posibilidades que nos ofrece la teoría cuántica, quise elegir un punto Jobar que tuviese unas consecuencias de gran calado. Sinceramente, no se me ocurrió nada mejor que el «no-nacimiento de Jesuscristo», con implicaciones de toda índole. Bien visto, Jorge, la borrachera transporta a nuestro amigo a un universo paralelo donde no hay Navidad porque Jesús no llegó a nacer. ¡Qué cosas! Un abrazo.

  10. Vaya, comienzas con los micros de la ucronía y nos planteas un cambio que haría resquebrajar los cimientos de la historia de los últimos 2000 años de casi toda la humanidad. Aun así, lo llevas como parte de una resaca que lleva tintes de duermevela y deshidratación casi al unísono Un tema arriesgado y llevado con gran atino. Te felicito.
    Un abrazo, comoañero.

    • Hola, Pepe. Muchas gracias por tu comentario. Si lo de verse transportado a un universo paralelo sucediera, me imagino que vendría precedido de una especie de accidente, borrachera, o similar; por cuanto me cuesta creer que algo tan drástico pueda ocurrir así sin más. Aunque vete tú a saber…
      Por otro lado, me resultó muy atractiva la idea de imaginarme a alguien que despierta una mañana después de una noche de juerga (aunque también podría ser que despertase después de dos o tres meses en coma) y, al intuir que algo no cuadra en su realidad, no sea capaz de discriminar si esa percepción se debe a la propia resaca (o, en su caso, trauma postraumático), o bien la causa es externa. Un abrazo, compañero.

  11. Coincido en la elección tan ingeniosa de este punto Jombar, con la posibilidad cuántica del no nacimiento de Jesucristo, teniendo en cuenta las tradiciones y costumbres de nuestra sociedad tan dadas a crear ceremonias y fiestas por cualquier motivo.
    No obstante, me parece francamente rompedor transformar la realidad y plantearnos otras formas distintas de existencia.
    Muy buen artículo el que publicaste en El Tintero de Oro planteándonos realidades alternativas de acuerdo a la física cuántica y que justamente ahora, con este nuevo microrreto nos vuelves a demostrar tus habilidades narrativas.
    Un abrazo, Beri.

  12. Hola, Estrella. Ante todo, muchas gracias por tus amables palabras. Creo que vale la pena imaginarnos de vez en cuando realidades alternativas, contemplando incluso la posibilidad de aterrizar por desgracia o por ventura en alguna de ellas. Esta idea va en consonancia con el hecho de que nuestra vida, a pesar de lo que parece a simple vista, no es ni inmutable ni duradera. Aparte de su interés como reflexión vital o filosófica, también es cierto que este tipo de planteamientos constituyen un auténtico filón a nivel narrativo. Un fuerte abrazo!

  13. Hola, Beri. Que bien hice en no leer vuestras entradas antes de hacer la mía. Yo he usado tu mismo personaje solo que cambio la profesión y siguió el oficio familiar. Si te hubiera leído tendría que haber echado mano de un plan B o C. En cuanto a tu micro, lo que más me ha gustado ha sido el tono gracioso del mismo. Para mi que el protagonista se intercambio con un clon suyo de otro mundo paralelo. 😁
    Saludos

    • Hola, JM. Pues sí, ¡ni que nos hubiésemos puesto de acuerdo en cuanto al personaje histórico elegido! Al menos hay que reconocer que hemos planteado ucronías distintas; aunque me temo que en ambos casos de Navidad «ná de ná» (jeje). Interesante lo que explicas sobre el clon (me lo apunto). Un abrazo.

  14. Hola, Emerencia. Muchas gracias por pasarte y comentar. Sí, es interesante (y estimulante) el ejercicio de intentar imaginarse cómo serían nuestras vidas si no existiesen algunas festividades muy conocidas por todos nosotros. Un abrazo.

  15. Hola Beri. Buen relato el tuyo. Es curioso que sólo nuestro protagonista recuerde el nacimiento de Jesús. Me ha recordado una película que he visto hace poco llamada Yesterday, en el que un músico sin mucha suerte despierta tras un accidente en un mundo sin los Beatles. Sólo él los recuerda y se apropia de sus canciones. Te recomiendo la peli.
    Un abrazo.

    • Hola, Bruno. Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegro de que te haya gustado el relato. Como en toda ucronía que se precie de serlo, en mi micro explico cómo un tal Juan despierta una mañana en una especie de universo paralelo donde no existe la Navidad, por el simple motivo de que Jesús no llegó a nacer. En principio, él es la única persona que «ha atravesado el umbral de la puerta» que conduce a ese otro universo; de ahí que haya sido el único en ser testigo del punto Jonbar en cuestión. Se da a entender en la historia que en su universo de procedencia Marta y Juan celebraban cada año la Navidad (vamos, como muchos de nosotros), pero eso se acaba cuando aterriza en el otro lado. Tomo buena nota de tu sugerencia cinematográfica. Bien pensado, en un momento dado, mi protagonista podría apropiarse de las enseñanzas de Jesús y crear una nueva religión, o bien un nuevo movimiento social, etc. Un abrazo, compañero!

  16. Cumples con tino la premisa de la ucronía. Sin embargo, lo que más me gusta es el desarrollo del microcuento, tiene tensión y sorpresa. Tu elección del pene jombar hubiera modificado la vida de tantos. En mi opinión Jesús es una de las mejores invenciones de la historia. Un abrazo.

  17. Hola Beri, ante todo agradecerte el haber sembrado esta semilla en la mente creativa de David y ademas excusarme, pues aunque leí y comenté en esa ocasión tu aporte de El multiverso literario, pero olvidé eso de la ucronía y el punto jonbar que mencionabas, y dije que lo desconocía, eso nos pasa por leer enfocándonos en lo que conocemos, sin prestar la debida atención a lo demás.

    Dicho esto tu micro es refrescante y jocoso, creo que hasta el propio Jesús agradecería, no haber nacido ja, ja, se han hecho tantos circos y derramado tanta sangre a costilla de él…

    Esa expresión final, ¿El Sagrado Corazón de quién? al leerla me retumbó en los oídos, y creo que se le quitó el jumo seguido, ja, ja.

    • Hola, Idalia. Muchas gracias por tus amables palabras. Me alegro de que te haya gustado el micro. Te agradezco sinceramente la mención que haces a mi artículo, punto de partida de este reto. No tienes que disculparte por nada; al contrario, te agradezco mucho tu comentario. Un abrazo!

  18. Eso de las melopeas tiene mucho peligro. puedes despertar en cama ajena sodomizado, en medio de un parque desnudo y helado de frío. Tirado en medio de un charco de meado y vómito o incluso con pasajes de la historia borrados por completo. Lo dicho los escritores y las borracheras tienen mucho peligro.
    Buena ucronía, ya te digo.
    Un abrazo.

  19. Hola, Francisco. Muchas gracias por pasarte y comentar. Llevaba tiempo pensando en dejar la bebiba y, a raíz de leer tu comentario, he decidido pasarme a la Fanta (jeje). Personalmente, pienso que tenemos más peligro los escritores (jeje). Un abrazo!

  20. Hola Beri, me ha gustado tu ucronía. Por un momento, mientras el personaje buscaba la decoración navideña, pensé que con la borrachera había perdido la cordura. La reacción de su pareja también tuvo que ser tremenda al escuchar a su pareja hacer esa pregunta tan surrealista.

    Buen micro. Un abrazo.

    • Hola, Carles. Muchas gracias por pasarte y comentar. Aquí la frase final sirve para que nos demos cuenta de que hemos aterrizado en un universo alternativo. Un abrazo!

  21. ¡Menudas ucronía, Beri!
    Cuántas de las realidades, bellezas y dádivas divinas en las que hoy vivimos se volverían nulas. Un mundo sin religión sería probablemente más dedicado a tomar decisiones basadas en su lógica y no en sus sentimientos, específicamente el miedo. Me encanto!
    Saludo

  22. ¡Hola, Yessy! Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegro que te haya gustado mi ucronía. ¡Qué diferente sería nuestro mundo sin la religión! Un abrazo.

  23. Hola, Beri.
    Muy buen micro. El punto jonbar da para múltiples realidades alternativas. Por estos lados quizás estaríamos festejando las cosechas o rindiendo tributo al rey Sol. Pero quizás habría que andar con cuidado de no ser llamados por el Inca para un sacrificio humano.
    Te mando un abrazo.

  24. Hola, Beri.
    Ay, el Grinch en este caso se ha cargado literalmente de cuajo la Navidad, 🙂
    Muy bueno, produce incredulidad, congoja y malestar por saber algo que para el resto es totalmente inexistente. Nunca una resaca produjo tan mal estar como esta. Estupendo.
    Un abrazo.

    • Hola, Irene. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro de que el relato te haya gustado. Completamente de acuerdo contigo: ¡menudo cabroncete ese Grinch! (jeje). Un abrazo!

  25. Buen micro me gustó mucho. Amo la navidad, espero siempre poder celebrarla, aunque en estos tiempos de Pandemia por lo menos acá, las navidades no son lo mismo. Saludos cordiales desde Venezuela.

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