¡Sequere me!

En esta nueva edición del concurso de El Tintero de Oro se trata de escribir un relato de un máximo de 900 palabras, donde se describa un conflicto de pareja en tono humorístico. Debo confesar que nunca he escrito un relato de humor como tal, por eso mismo estas pasadas fiestas navideñas me puse manos a la obra, esforzándome al máximo para escribir una historia lo más original posible, y que sobre todo os arrancase una sonrisa en una época tan aciaga como la que estamos viviendo. ¡Un fuerte abrazo! ¡Ah!, y como dice el título escrito en latín: ¡Sígueme!

Mañana al fin marcharemos hacia Hispania. El joven Plinio y yo nos hemos internado en las concurridas callejuelas del barrio de Regio II, convencidos de que los efluvios del vino apuntalarán nuestro valor.

A medida que avanzamos por la vía Aca Larentia, dedicada a la lupa que amamantó al fundador de Roma, contemplamos a izquierda y derecha los innumerables lupanares que al crespúsculo abren sus puertas. En cada uno de ellos, un enorme falo de color bermellón, clavado en la aldaba de la entrada, anuncia los servicios lujuriosos que allí se ofrecen.

Sprintia, las monedas sexuales de la antigua Roma.

Justo debajo del letrero donde se lee “entra, folla y regresa a tu hogar”, varias mujeres en edad y actitud de merecer, las meretrices, se exhiben con túnicas cortas de vistosos colores. Casi todas llevan el cabello teñido en tonos llamativos, pero abundan las rubias, emulando así a las atractivas esclavas oriundas de tierras lejanas. A menudo, en sus pómulos resaltan sendos coloretes de un rojo chillón, acentuando el tamaño de los ojos con un perfilador de color hollín. Atraídos como las moscas a la miel, numerosos ciudadanos se les acercan, preguntándoles el precio.

Mi asistente y yo nos miramos dubitativos por un instante, pero accedemos finalmente al interior de una taberna de aspecto acogedor.

*****

Los dos legionarios se hallaban de pie junto a un mostrador de obra en forma de ele, alrededor del cual comían y sobre todo bebían una docena de clientes, todos hombres. Incrustadas en la barra, varias vasijas de barro cobijaban las viandas que hábilmente el tabernero iba extrayendo con una especie de cucharón de madera. Se trataba sin duda del dueño del local, cuyos mofletes regordetes e incipiente calvicie le daban un aire un tanto ridículo.

—¡Cornelia! ¿Puedes mover el trasero y traer más gachas y aceitunas del almacén? ¡Estos caballeros quieren comer! –gritó el gordinflón de detrás de la barra apuntando con el cucharón hacia la pequeña puerta que había a su espalda.

—¡Oh Lucius, querido esposo! ¡Acudo presta a tu llamada como si fuese la diosa Cibeles sobre su carro! –se oyó decir con sorna desde la oscuridad.

Al cabo de un minuto, surgió de las tinieblas la figura de una bellísima matrona portando un ánfora de vino apoyada en el cuadril. Iba ataviada con una estola de color amarillo ceñida por debajo de su divino busto con un cinturón de piel. Llevaba su larga cabellera recogida en una oscura amalgama de rizos. Colgó el recipiente de un gancho que pendía del techo y, señalando hacia una de las vasijas del mostrador, increpó a su marido con sarcasmo.

¡Oh, bella Cornelia!

—¡Qué hombre! ¿No has visto que hay ahí aceitunas y gachas como para alimentar a una cohorte al completo? No, si ya lo decía mi madre: ¡Cornelia, tu esposo no tiene ni el cerebro de un niño de dos años dormido en brazos de su padre!

—¡Ah! ¿Con esas andamos, divina tabernera? ¡Pues tú lo único que haces es correr de un lado a otro, nerviosa como una rata en una olla! –farfulló el interpelado gimiendo como una bestia apaleada.

—¡Déjalo, eres como el hedor de una letrina pobre! –replicó la mujer regresando al almacén.

Mientras acontecía aquella escena, los dos soldados se desternillaban de la risa a la par que seguían las evoluciones de aquella pareja tan cómica. De pronto, el oficial sintió que una mano cálida y suave se posaba sobre su diestra acariciando su anillo de oro. Sorprendido, alzó la mirada y sus pupilas se clavaron en el rostro rutilante de una espectacular rubia que le sonreía mientras susurraba “cariño, para ti son cinco ases…”

—Plinio, ten la bondad de acompañar a esta preciosidad. Yo renuncio a tal honor por respeto a mi fiel Flavia –sentenció el tentado pagando a la prostituta.

—¡A tus órdenes, tribuno! –acató el joven legionario siguiendo a la mujer.

Caminando muy próximo a ella, se perdió entre cada una de sus mareantes curvas, desde la cabeza hasta los pies. Y al llegar al suelo, se percató de que la trabajadora del sexo estaba estampando sobre el polvo del piso, a cada paso que daba, las palabras “sequere me”, y él no estaba dispuesto a desobedecer, ni en la guerra ni ahora en el amor.

Subieron por unos estrechos peldaños hasta la segunda planta de la domus. Una vez allí, accedieron a un pequeño cubículo donde había un solitario catre por todo mobiliario. En un visto y no visto, se despojaron de sus túnicas y el soldado quedó hipnotizado contemplando aquellos pezones bañados en purpurina dorada y, más abajo, el sexo rasurado en el que la mujer se había untado un linimento que le daba un aspecto rojizo.

Los movimientos rítmicos se sucedían. El joven Plinio no pudo evitar fijar su mirada en un grafiti que quedaba justo enfrente de sus ojos y donde se leía “yo forniqué con la dueña”. Y como si hubiese sido una señal pactada, el tabernero asomó la cabeza por la cortina ahora parcialmente descorrida y apremió.

—¡Venga, Cornelia, date prisa que hay otro cliente esperando!

—¡Todo lo que dices es tan aburrido, por Hércules, que podrías cometer asesinato por monotonía! –regañó la dueña con tono de disgusto.

—Bueno, buen mozo, llegó la hora de que te derrames…

Dos hombres abandonaron la taberna.

—Tribuno, ¿quieres visitar otro establecimiento?

—No, joven Plinio, mejor será que regresemos ya al cuartel. ¡A buen seguro que los guerreros numantinos no serán tan amables!

64 comentarios en “¡Sequere me!

  1. ¡Ayayay Beri!
    Lo he leído a vuela ojos que se dice (no me pude resistir). Haré una segunda lectura con más calma, y con más tiempo ya te diré mi impresión. De entrada ingenio y buen hacer, que lo sepas, compañero.

    P.D. He tenido que repetir el comentario varias veces porque, ¿puedes creer que no me acordaba de la tabla de multiplicar del siete? (es lo que me piden para autorizar el comentario)

  2. ¡Hola, Isabel! Haciendo este primer comentario has sido casi tan rápida como yo compartiendo el enlace del relato (jeje). Espero ansioso tu comentario más extenso y detallado, pero ya veo que la historia te ha causado una buena primera impresión. ¡Buen comienzo! Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazo!

    P.D. Curioso lo que te ha pasado con la tabla de multiplicar del siete… Yo creo que aún estás resacosa con lo de tu flamante Tintero de Oro (jeje).

  3. Hola Beri,bueno bueno, un lupanar nada más y nada menos. Muy entretenida la historia, me he quedado con las ganas de saber más de esa pareja de taberneros, Me gustó la forma como has ido desarrollando las escenas. Ya sabes, afición teatral. Gracias. Un abrazote.

  4. ¡Hola, Eme! Me alegra saber que el relato te ha resultado entretenido. Durante el confinamiento mi hijo tuvo que hacer varios trabajos sobre los romanos, y me entró un poco el gusanillo de ambientar una de mis historias en aquel mundillo de legionarios, matronas, etc.
    Estoy contigo: no estaría nada mal saber algo más sobre ese par de taberneros…Un abrazo!

  5. Hola, Beri. Divertidísimo y muy ingenioso tu relato. Muy original la idea de ambientarlo en la antigua Roma y una pareja muy peculiar la que has mostrado. Me ha gustado mucho el detalle con que has ido construyendo las escenas y ese aire de sátira que recorre el cuento. Muy buena historia. Felicidades.

    • ¡Hola, Marta! Muchas gracias por tus amables palabras. Al no tener apenas experiencia en el campo del humor, me refugié de entrada en una de mis antiguas pasiones: la Historia. Mi idea era la de ambientar el relato en la Roma del siglo II AC, coincidiendo con la campaña contra los guerreros numantinos. Y entonces se trataba de describir una situación que fuese a la vez sugerente y divertida; de ahí la visita al barrio de Regio II (donde por lo visto abundaban los lupanares), y el acceso por parte de los dos testigos legionarios a la taberna regentada por esa pareja tan cómica y peculiar. Un abrazo!

  6. Ya te dije: original, y añado, arriesgado, y eso me encanta, la experimentación y el salirse de la zona común. ¡Mira que poner a Plinio ¿el joven?, y al oficial recaudador de tributos en la ruta de los prostíbulos!, mucho más divertido que la ruta del bakalao, seguro.
    Los detalles costumbristas de la época, seguro que bien documentados, están metidos en el relato, no como un alarde de conocimiento, sino con naturalidad y maestría, como apoyo a la trama que se cuenta. La ambientación es magnífica, con un tono jocoso que me encanta.
    Hay un cambio de tiempo importante que vertebra el relato. La primera parte narrada en primera persona. La segunda una narrador omnisciente salpicado de diálogos entre la pareja de taberneros, ¡he ahí el conflicto matrimonial! Una parodia. Como testigo los dos legionarios.

    Desde luego, suena mucho mejor el “sequere me”, que el anglosajón “ follow me” 😉

    Ya te digo, la imaginación al poder, amigo Beri.

    • ¡Hola, Isabel! Encantado con esta tu segunda visita, esta vez con más tiempo para comentar la jugada (jeje). Pues sí, para qué engañarte, estoy muy contento con el resultado final. Este relato lo concebí, escribí y revisé concienzudamente durante las pasadas fiestas navideñas. Para dotar a la narración de la máxima verosimilitud posible, llevé a cabo una ingente labor de documentación acerca de las costumbres de los romanos durante el siglo II AC, coincidiendo con las guerras celtíberas, en concreto con la campaña definitiva de Numancia, la que acarreó su destrucción.
      Curiosamente, alguno de los insultos que salpican la historia aquí y allá son improperios que se decían los romanos de aquella época. Así que más realista-costumbrista, ¡imposible!
      Isabel, lo que ya me ha llegado al corazón es que la ruta seguida por los dos legionarios te haya parecido más divertida que la propia ruta del bakalao (jeje). ¡Un fuerte abrazo!

  7. Buen ejercicio de documentación para ambientar tu relato, que nada menos se traslada a la época del imperio romano con un personaje muy popular, un reputado administrador civil y militar, además de otros conocimientos, sobrino del conocido Plinio el Viejo y que aquí, gracias a tu ingenio nos lo presentas en una faceta licenciosa y divertida junto a una pareja de taberneros que completan este cuadro cómico.
    He apreciado también el cambio verbal y el del narrador, pasando de una corta introducción de carácter más prosaico a una segunda escena donde el estilo está más cuidado y con un buen equilibrio en cuanto al ritmo con diálogos y párrafos que estructuran cada idea.
    ¡Enhorabuena, Beri!
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Estrella! Muchas gracias por tu comentario. A la hora de afrontar este nuevo concurso, lo vi claro: intentar compensar mi falta de experiencia en escribir historias de humor con un relato lo más original posible, ofreciendo una trama sugerente. También pensé que haciendo una buena ambientación conseguiría que la hilaridad surgiese de una manera «natural». Un abrazo!

  8. Hola, Beri. Así, de entrada te digo que me ha encantado. Una escena costumbrista en un ambiente bien dibujado. De fondo la preparación a una batalla como si tal cosa y en la superficie la típica pelea entre esposos. Las descripciones y el lenguaje me han parecido sobresalientes. Un abrazo.

    • ¡Hola, Isan! Ante todo, muchas gracias por tus amables palabras. Para mí es muy complicado escribir historias humorísticas, por eso mismo decidí elegir primero un escenario que me sacase de mi zona de confort, situado en otra época. Y, una vez allí, coloqué en el mismo a un matrimonio de taberneros que podrían muy bien haber existido, dejando finalmente que las cosas fluyeran…
      Para hacer que la trama fuese creible, hice un importante trabajo previo de documentación. Y creo que el esfuerzo ha valido la pena. Un abrazo!

  9. Resalto de tu relato la acertada ambientación para rodear el argumento. Me encantan las novelas que tratan sobre la Roma clásica y creo honestamente que lo has conseguido.
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Francisco! Muchas gracias por comentar. A mí también me gustan las historias ambientadas en la Roma clásica, período histórico super interesante y del que somos herederos.
      De entrada no tenía ni idea sobre en qué basar mi relato, pero súbitamente llegó la inspiración a raíz de toparme con un artículo de divulgación sobre la prostitución en la antigua Roma. Un abrazo!

  10. Un relato muy logrado, Bery. Se nota que has trabajado el tema sobre el que fundamentas esta entretenida historia, y el resultado es muy satisfactorio.
    Un acierto ambientar el relato en los entresijos de la Roma clásica. Felicidades.
    Un abrazo.

  11. ¡Hola, Carmen! Muchas gracias por tus amables palabras. Como le comenté a Isabel, al no tener experiencia en este tipo de historias vi una gran oportunidad para experimentar, y estoy muy satisfecho con el resultado. Creo que he conseguido interesaros en la trama y entreteneros un ratito. Un abrazo!

  12. ¡Hola, Juana! Muchas gracias por comentar. Es interesante lo que has dicho sobre las ganas que te han entrado de filmar el relato. De hecho, en algún momento tuve la fantasía de estar en el cine viendo «una de romanos», con esos grandes falos colocados a la entrada de los lupanares.
    Te entiendo perfectamente cuando afirmas que te has quedado con ganas de seguir a los legionarios. ¡Menudo filón si no bajan el listón en sus aventuras camino de Numancia! Un abrazo.

  13. Vaya capítulo de la Roma picaresca nos has presentado Beri. Con esas descripciones solo nos falta el decorado que la imaginación ya se encarga del resto. Saludos y suerte que bien te has batido el cobre con esta aventura tan gráfica 🖐

    • ¡Hola, JM! Muchas gracias por tu comentario. Me alegra saber que has pasado un buen rato leyendo este relato tan pintoresco que me han inspirado las musas…Un abrazo!

  14. Hola, Beri. Si ya es difícil hacer algo cómico ya no te digo que además este sujeto a un contexto de época. Me ha parecido una propuesta muy original. Desafortunadamente, no soy muy aficionado de la novela histórica, así que lo que te pueda decir solo está sujeto por mi ignorancia, pero me parece todo muy bien sujeto y sin extridencias. Me refiero a la trama y lo que acontece, pero sobre todo al sarcasmo utilizado, lo he sentido natural, sin que sonara forzado. He echado un par de risillas al leerlo, sobre todo con la parte picantona o con la jerga del tabernero y su ayudante. Es de destacar que siempre trates de enseñarnos algo en todos tus escritos sin salirte del reto que nos propone el bueno de David, así que doble felicitación, porque me gustó mucho. Una propuesta genial.
    Un abrazo y mucha suerte.

    • ¡Hola, Pepe! Te agradezco tus sinceras y amables palabras. El género histórico tampoco es mi género favorito (me decanto más por la literatura fantástica y de ciencia-ficción), pero debo reconocer que a veces busco refugio en determinadas épocas del pasado, como es el caso de la antigua Roma, de la que somos herederos.
      La inspiración para este relato me llegó al caer en mis manos un artículo de divulgación donde el autor hablaba de los entresijos de la prostitución en la Roma clásica. El relato se fue gestando en mi mente a medida que avanzaba la lectura. ¡Un abrazo!

  15. Saludos cordiales desde Puerto La Cruz Anzoátegui Venezuela. Me han llamado la atención esas monedas. Y esa Cornelia una mujer hermosa. Es interesante trasladarse a esas épocas, justo la sátira fue propia y sus orígenes en ese tiempo histórico. Buen relato. Ya el mío listo. Espero subir esta noche. Hora Venezuela.

    • ¡Hola, Raquel! Muchas gracias por pasarte y comentar. Disfruté escribiendo este relato, haciéndome mucha ilusión compartirlo con vosotros. Estoy ansioso por leer tu cuento y comentarlo. ¡Un abrazo!

  16. Hola Beri,
    Recientemente leí «Y Julia retó a los dioses» de Santiago Posteguillo, así que el léxico de la Roma de aquellos tiempos lo tenía fresco, y la verdad es que has estado brillante, tanto en la ambientación como en la consecución del humor. Un género, a mi juicio, muy difícil y que a veces invita a los autores a caer en clichés típicos. En tu caso el argumento, siendo costumbrista, está narrado con un toque muy original que permite al lector leer lo que se dice «de carrerilla». En fin, que muy buen trabajo, reto superado. Mucha suerte.

    • ¡Hola, Matilde! Muchas gracias por tus sinceras y amables palabras. Con lo de «que he estado brillante» has conseguido que me sonrojase un poco. Es que soy muy tímido, ¿sabes? (jeje). No, en serio: de entrada el reto me parecía de lo más complejo, debido a mi inexperiencia como autor de historias de corte humorístico. A pesar de ello, tuve la gran suerte de que la inspiración me llegó súbitamente mientras leía un artículo sobre la prostitución en tiempos de la antigua Roma. Y, qué quieres que te diga, pues que allí vi un auténtico filón, ya comenzando por el hecho de que «lupa» en latín quiere decir tanto «loba» como «meretriz». El resto de la historia surgió dejándome llevar de la mano de ese par de legionarios ávidos de diversión como antesala de la campaña contra los guerreros numantinos. ¡Un fuerte abrazo!

  17. ¡Hola, Mirna! Muchas gracias por tu comentario. Debo reconocer que he disfrutado mucho tanto en la labor de documentación como escribiendo el relato, lo cual creo que ha quedado plasmado en el resultado final. Un abrazo!

  18. Hola Beri
    Me ha gustado mucho el relato. Empiezas y el invite a seguir se hace solo.
    Se lee bien, teniendo en cuenta lo difícil de introducirte en un mundo que no es el tuyo, es divertido, ingenioso y sobre todo es fresco.
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Paola! Me alegra que te haya gustado esta especie de parodia a la romana. Ciertamente, he disfrutado mucho documentándolo y escribiéndolo. Muchas gracias por pasarte y comentar. ¡Nos leemos! Un abrazo.

  19. Se nota la documentación para este relato, situarlo en la época de la antigua Roma lo hace muy interesante y por supuesto la pareja de taberneros resulta hilarante como lo requiere el reto. Las descripciones están excelentes y me gusta que has dotado al relato de mucha sensualidad. ¡Buen trabajo!

  20. ¡Hola, Laura! Te agradezco la visita y tu comentario. Es cierto que para escribir esta historia tuve que dedicar un tiempo extra a documentarme bien sobre la época en cuestión, por cuanto quería dotar la trama de una gran verosimilitud, haciéndola lo más creible posible. Sin embargo, me preocupaba que no quedase lo suficientemente natural, pero vamos por lo visto el resultado ha quedado bastante «apañao». Me alegra saber que el relato te ha gustado, y confio que te haya arrancado alguna sonrisa. Un abrazo!

  21. Hola, Beri. Partiendo de que no soy muy asiduo a la novela histórica, me ha parecido un relato muy bien ambientado y resulta evidente que te has documentado a conciencia. Destaco las descripciones y el lenguaje usado, imprescindible para conseguir lo anterior. Las escenas cómicas son divertidas y me han hecho sonreír. Sin duda esa pareja de legionarios tienen mucho camino por recorrer juntos en numerosas aventuras durante aquella época.
    Me ha gustado la historia. Buen relato.

    Un abrazo.

    • ¡Hola, Carles! Muchas gracias por comentar. Me alegra saber que te ha gustado el relato. Sí, debo reconocer que esa pareja de legionarios pueden ofrecernos un buen puñado de aventuras ambientadas en la antigua Roma. Un abrazo!

  22. Hola, Beri: Muy original tu relato. Calidad excepcional, por la documentación que lo cimenta, y la magia de tu creatividad para dibujar a Cornelia y el tabernaro. Mucha chispa en eso retratos. Felicitaciones.

    • ¡Hola, Beba! Muchas gracias por tus amables palabras. Nunca había escrito una historia de corte humorístico; de ahí que este concurso me lo plantease como un reto personal. Como estrategia, decidí ambientar el relato en una época del pasado, donde las costumbres y el lenguaje fuesen bastante distintos a los nuestros. Y luego dejé que los dos legionarios me llevasen de la mano… Un abrazo!

  23. Como en el caso de Matilde acabo de leer Y Julia retó a los Dioses,… y como ella me he encontrado muy cómodo con el lenguaje y el ambiente que has recreado,… divertida escena de un lupanar romano. Te felicito Beri!

    • ¡Hola Norte! Muchas gracias por pasarte y comentar. Yo ese libro aún no lo he leido; aunque me están entrando unas ganas… La idea para el relato surgió a raíz de leer un artículo divulgativo sobre la prostitución en la antigua Roma. Ahí vi un filón… Un abrazo!

  24. Hola Beri. Desde luego, has cumplido de sobras con el reto pues el conflicto de pareja es de lo más hilarante. Has conseguido meternos de lleno en la Roma antigua. Se ve que dominas el tema porque está detallada al milímetro.
    Buen trabajo. Te deseo lo mejor en este concurso.
    Un saludo.

    • ¡Hola, Bruno! Muchas gracias por pasarte y comentar. La Historia ha estado desde siempre entre mis materias favoritas; aunque para poder hacer este relato lo más verosímil posible tuve que bucear bastante en textos específicos que nos hablan de las costumbres de los romanos en la época de la conquista de Numancia (siglo II AC). Me alegra saber que te ha gustado el relato. ¡Nos leemos! Un abrazo para ti también.

  25. Hola Beri, hoy por fin puedo volver a retomar lecturas y ayer leí el texto, hoy volví a leerlo, para empezar el marco histórico y la recreación de la época ya me parecen geniales, buen trabajo, y todo cuanto ocurre en esa taberna, y la forma de describirlo, si fuera director de cine ya tendía visualizado a cada personaje, sus gestos, las situaciones, logras hacer del reto, algo que se sale de parámetros y acabas en una historia cómica y divertida, yo hasta me plantearía seguir explorando experiencias de esos dos romanos, en Hispania, Me ha encantado, suerte, un gran abrazo, gracias por hacerme disfrutar de la lectura.

    • ¡Hola, Mik! Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegro de que hayas pasado un buen rato leyendo y releyendo el relato. Disfruté escribiéndolo y creo que ese sentimiento ha alcanzado al lector. Estoy contigo: sería interesante seguir las andanzas de ese par de legionarios. Un abrazo!

  26. Hola, Beri.
    Un relato muy documentado, del que dan ganas de saber más sobre la época, por lo menos lo que es a mí, me ves buscando información en breve. Muy buen relato, que te adentra a otro tiempo, y del que ves que las relaciones de pareja no se diferencian en mucho de las de la actualidad. Esos taberneros y sus pullas.
    Mucha suerte.
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Irene! Muchas gracias por tu comentario. Es cierto que hice un considerable trabajo a nivel de documentación; ya que quería hacer la trama lo más creible posible. Una vez dicho esto, también te diré que he intentado dotar a los personajes de una chispa especial (como bien ha indicado Beba) que no dejase indiferente al lector/a. Un abrazo!

    • ¡Hola Jessy! Muchas gracias por tu comentario. Pues si has pasado un buen rato leyendo mi relato, me doy por más que satisfecho. Yo también me reí bastante mientras lo escribía… Un abrazo!

  27. Hola, Beri, me ha encantado leer este relato: ingenioso, divertido, los personajes tan bien descritos que los puedes visualizar, te llega el olor de las aceitunas de la taberna y la ambientación romana en esa Hispania con una Numancia todavía en pie, te deja con ganas de más.
    ¡Felicidades y suerte en el Tintero!

    • Hola, María Pilar. Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegra mucho que hayas disfrutrando con su lectura. Yo también pasé unos ratos muy amenos documentándome y escribiendo esta historia de romanos. ¡Un abrazo!

  28. Muy interesante panorama. Admito que en mi país estudiamos muy superficialmente este período histórico en la escuela, así que todas las referencias al latín y a los hábitos de la época son nuevas para mí.
    Divertidos detalles, de una parte de la vida de este pueblo que no se suele ver tan fácilmente en libros de historia.
    Muy ingeniosos los insultos de la pareja. En la escena final me quedé con la duda de quién fue la mujer que estuvo en el catre con el soldado visitante, si fue la esposa del dueño de la taberna o si fue otra mujer del oficio más antiguo del mundo, jaja. Buen relato y mucha suerte en el concurso.

  29. ¡Hola, Cyn! Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegra saber que el tema del relato te ha resultado interesante. Curiosamente, los insultos que aparecen en la historia son del estilo que se proferían los romanos del siglo II AC (¡hasta ahí llega la ambientación!, jeje). En cuanto a la identidad de la mujer que se acostó con el soldado, de verdad, Cyn, ¿a ti qué te dice eso de que «yo forniqué con la dueña»? ¡Ay, madre! ¡Si el propio tabernero la llama por el nombre de su mujer, la bella Cornelia! Recibe un fuerte abrazo.

  30. Ya veo que las disoutas entre marido y mujer en particular y entre hombres y mujeres en general viene de muy lejos, ja,ja,ja.
    Me ha encantado tu originalidad al emplazar la historia en Hispania y utilizando el lenguaje de la época, je,je.
    Se lee de un tirón y con la boca abierta en forma de sonrisa.
    Un abrazo y suerte en el Tintero.

  31. Hola. Para empezar te diré que me ha dejado impresionada tu gran dominio del mundo romano. Me gusta mucho como nos lo presentas de esa manera tan visual que parece que entramos de la mano de sus protagonistas en ese lupanar tan peculiar. El final de entrada me ha desconcertado un poco, no sé por qué me había imaginado a la mujer de Lucius era mayor y gordinflona como él y me resultó chocante que al final resultara ser una mujer imponente pero su nombre no dejaba lugar a dudas así que… una buena sorpresa reservada para el final. Muy bueno. Y el detalle de las sandalias-sello que da título al relato me ha parecido simplemente brillante.
    ¡Muy buen relato! Y ¡Mucha suerte!

    • Hola, MJ. Muchas gracias por pasarte y comentar. Te agradezco tus amables palabras y me alegro de que te haya gustado el relato. Es curioso como a veces lo que nos imaginamos como lectores es muy distinto a lo que plantea el autor, algo así te ha sucedido con el personaje de la mujer del tabernero (la bella Cornelia). La Historia de la antigua Roma siempre me ha interesado, pero en esta ocasión la inspiración me llegó a raíz de haber leido un artículo de divulgación sobre las costumbres en los lupanares romanos. De ahí a imaginarme a un par de legionarios que vivían unas aventuras erótico-festivas en aquel escenario hubo medio paso. Un abrazo!

  32. Hola Beri,
    Creo que te voy a decir lo mismo que ya han mencionado tantísimas personas antes que yo, pero no hacerlo sería un insulto al trabajo que has hecho por la ambientación tan elaborada y el argumento tan bien narrado a los que has dado lugar. Siempre es de agradecer cuando un relato nos transporta a otra época y lo hace con tanto estilo.

    Por otra parte, he de decir que me pasó lo mismo que ha MJ al final del relato, pues pensé que la mujer de Lucius era como él.

    ¡¡Un saludo y muchísimas suerte en el Tintero!!

  33. ¡Hola, Ulises! Muchas gracias por pasarte y comentar. Me alegro que mi relato «de época» te haya hecho pasar un buen rato. En cuanto a lo de la mujer de Lucius, es muy curioso lo que os ha pasado a ti y a MJ, porque ¡mira que está guapa la romana de la foto! (jeje) ¡Un abrazo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *