Último recurso

Aún dura este siglo de pleno verano. Si nada lo impide, la pertinaz sequía acabará con la vida sobre la faz de la Tierra. Lo hemos probado todo: la desalinización del agua de mares y océanos, las lluvias artificiales, e incluso la importación de agua procedente de los casquetes polares de Marte. Sin embargo, las reservas de agua se agotan…

Parece ser que el ángel exterminador ha optado por matarnos de sed. Pero quizá haya una última esperanza. La sola idea de recurrir a esa solución nos hiela la sangre, mas la certeza de una muerte agónica nos obliga a actuar a la desesperada.

Un equipo de expertos nos desplazamos hasta el lugar donde se halla una especie de urna helada, en cuyo interior yace la criatura más monstruosa que la mente humana pueda imaginar. Su horrible imagen me recuerda a la de un demonio expulsado de la zona más profunda y sombría del mismo Hades. Es cierto que de sus entrañas puede surgir la salvación para la Humanidad, pues se cree que pertenece a una civilización mucho más avanzada que la nuestra. No obstante, no puedo evitar que mi alma se inunde de terror cuando comenzamos a romper el hielo.

Continuará…

Como un demonio expulsado de la zona más profunda y sombría del mismo Hades...

Como un demonio expulsado de la zona más profunda y sombría del mismo Hades…

47 comentarios en “Último recurso

  1. Hola, Norte! Muchas gracias por el comentario. Sí, yo también estoy convencido de que ese «romper el hielo» es el pistoletazo de salida a consecuencias de lo más variopintas. Yendo de un extremo a otro, puede representar la salvación de la Humanidad o, por contra, su exterminio definitivo.

  2. Un futuro apocalíptico que quizá tengamos a la vuelta de la esquina… Muy buen relato, Beri y muy bien creada la expectativa de lo que pueda haber bajo el hielo. Reto superado!

  3. Hola, Marta! Muchas gracias por comentar. En mi micro he querido plasmar la idea de que ante las situaciones más extremas a menudo la necesidad de sobrevivir exige que superemos nuestros miedos más arraigados, e incluso la asunción de ciertos sacrificios. Un saludo!

  4. ¡Hola, Beri! Jo, más que un continuará, es un ¡continuará cataclísmico! Diría que hasta el mismo prólogo de una apasionante novela de ciencia ficción terrorífica. Sin duda que, con este inicio, cada semana estaría pendiente de la siguiente entrega si los periódicos retomaran la buena costumbre de las novelas por entregas. Estupenda aportación al reto! Un abrazo!

    • ¡Hola, David! Muchas gracias por tu amable comentario. Sí, coincido contigo que un punto de partida así hace que nuestra imaginación vuele y que nos entren ganas de seguir leyendo esa hipotética historia por entregas. ¡Es que de la urna helada puede salir cualquier cosa, ya sea ángel o demonio! Un fuerte abrazo!

    • Hola, Isan! Muchas gracias por comentar. ¡Oye, pues a lo mejor el alienígena nos da una grata sorpresa! ¿No has oído decir eso de que las apariencias engañan? Un saludo.

  5. Hola, Juana! Muchas gracias por tu comentario. En efecto, estamos hablando del miedo a lo desconocido. De hecho, en este caso intuimos que el remedio puede llegar a ser mucho peor que la propia enfermedad, o quizás no… Un abrazo!

  6. ¡Hola, Beri!
    Un futuro incierto para esta intrigante microrrelato distópico e impactante ya desde su inicio y que presupone una aventura de riesgo para sus protagonistas sumidos en un caos apocalíptico.
    Supiste crear un clima de tensión hasta llevarlo a su punto álgido con ese «continuará».
    Me alegro de tui regreso, estimado Beri, ya se te echaba de menos.
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Estrella! Muchas gracias por tus amables palabras. Sí, estoy de acuerdo contigo en cuanto al clima de tensión que he creado con mi microrrelato. Cuando me planteé escribir esta historia, pensé en narrarla bajo la forma de una especie de confesión, donde el responsable del equipo de expertos está tratando de justificar por qué tomaron la decisión de extraer a la criatura alienígena de su urna helada, a pesar de tratarse de una situación sumamente peligrosa.
      Estimada Estrella, yo también os echaba de menos…
      Un abrazo.

  7. La ciencia ficción da pie a muchas dudas y sobresatos, je,je.
    La desesperación obliga, muchas veces, a tomar decisiones muy arriesgadas. Puestos a morir de hambre y sed, vale la pena probar fortuna despertando a ese engendro, o o que sea. ¿O no?
    Un abrazo.

    • ¡Hola, Josep Maria! Tot bé, company? Ya estamos otra vez por estos lares tras unos meses un tanto convulsos que no me han permitido participar en las dos primeras ediciones de esta temporada. Pero ya estamos aquí otra vez…
      Te agradezo tu comentario. Tienes toda la razón: cuando la perspectiva es tan pesimista no nos queda otro remedio que explorar todas las posibles salidas, incluidas aquellas que habíamos llegado a descartar de antemano por su peligro intrínseco.
      Un abrazo.

  8. Guau, Beri, pero ¿por qué terminar ahí? Ja, ja, ja.
    Menuda historia, a pesar de ser de 250 palabras abulta mucho más. Una sociedad distópica que tiene que recurrir al último recurso por obligación, aunque este sea casi peor que la propia extinción.
    Fantástico micro, Beri. Un gusto volver a leer tus letras.
    Un abrazo.

  9. ¡Hola, amigo Pepe! También es un gusto para mí volver a leer tus amables y entusiastas comentarios. Antes de que me olvide: felicidades por tu primer puesto en la pasada edición del concurso.
    Es bastante habitual que los microrrelatos nos impacten y nos dejen pensativos a pesar de tener una extensión tan limitada (250 palabras en este caso, pero son muy habituales los concursos de micros donde la extensión máxima no va más allá de las 100 ó 150 palabras). Va con el género en sí mismo. Me explico: cuando escribes un micro tienes que hacer todo lo posible para que «lo menos sea más», esto es, debes utilizar todos aquellos recursos literarios a tu disposición (simbolismo, intertextualidad, elipsis, etc.) que te permitan contar una historia en muy pocas palabras, pero que al mismo tiempo deje al lector/a pensando en aquella durante incluso días.
    Recibe un fuerte abrazo.

  10. Hola Beri, me alegra leerte de nuevo.
    Un futuro desolador, y es que no somos consciente de que el agua es un bien escaso y finito. Y ese es el corazón del micro. ¿Qué pasará con la horrible criatura helada?

    P.D.- No sé de que generación eres, pero lo de la “pertinaz sequía” tiene connotaciones pantanosas y franquistas 😉

    • Hola, Isabel. Agradecido por tu comentario. En cuanto a lo de la «pertinaz sequía», te juro que no lo tenía presente. No ha sido ningún guiño al «régimen». Yo nací en 1970 por si te sirve de algo.

      PD: por cierto, que no me has dicho si te ha gustado el micro (o no…).

  11. Hola, Beri. Has generado un muy buen clima y nos incitas a querer saber más. ¿Qué pasará con ese monstruo? ¿Se animarán a despertarlo? ¿Puede la desesperación llevarnos a aliarnos con la misma muerte? Ojalá nos cuentes cómo termina.
    Un abrazo

    • Hola, Mirna. ¿Qué tal todo? Este microrrelato lo escribí en realidad este verano, reflexionando sobre todas estas desgracias que nos están sucediendo en los últimos tiempos (incendios, inundaciones, huracanes, la COVID-19, etc.), y en cuyo origen muchas veces está la mano del Hombre. Y, estando de esta guisa, mis pensamientos no tardaron en derivar de manera natural hacia la siguiente pregunta: ¿somos tan necios como para no darnos cuenta de que cuando queramos reaccionar ya será seguramente demasiado tarde? Ahí lo dejo caer. Me alegra saber que mi micro te ha gustado, dejándote el alma en vilo (jeje). ¡Un abrazo!

  12. ¡Hola, Beri!
    Me ha encantado tu comienzo de relato! En parte me ha parecido algo lovecraftiano, y con esas bestias mitológicas tan terroríficas que existen en todas partes del globo. Además, esos mundos futuros casi apocalípticos siempre me han gustado, y me gusta imaginarme, o no… Que algunos de los sucesos que leo en ellos puedan ser muy posibles en nuestro mundo.
    ¡Un abrazo!

    • ¡Hola, Ana! Ante todo, muchas gracias por tu amable comentario. Me gusta que hayas destacado sobre todo el comienzo del relato, por cuanto de momento casi todos los compañeros (y se trata de algo totalmente lógico) han puesto el acento en ese final tan abierto y, por qué no decirlo, perturbador. Con esas primeras líneas quería presentar un escenario dantesco en el que se muestra a una Humanidad que, por mucho que lo intenta, no es capaz de revertir esa sequía extrema que la ha situado a las puertas mismas de la extinción. Y hablamos de una situación que se prolonga desde hace mucho tiempo («siglo de pleno verano»). Insisto, muchas gracias por tu comentario y te leo. ¡Un fuerte abrazo para ti también!

  13. Puede más la necesidad que el miedo que infunde la criatura. Una vez rescatada del hielo ¿Cobrará vida?¿Querrá colaborar con esa civilización que la requiere para solventar sus necesidades?
    Muy bien llevado.
    Un abrazo.

    • Hola, Francisco. Muchas gracias por tu comentario. Es muy cierto lo que dices: son muchas las preguntas que nos hacemos ante un planteamiento así. A ver cómo serán las respuestas… Un abrazo.

    • Hola, Macondo! Me alegra saber que te ha gustado el microrrelato. Sinceramente, me he planteado la posibilidad de continuar la historia, pero a fecha de hoy lo veo poco probable. Es un final abierto a infinidad de opciones, y prefiero dejar en manos del lector la decisión de tirar por un lado o por otro; aunque siempre existe la posibilidad de que me decida algún día por escribir la ansiada continuación. Un abrazo.

  14. Beri, qué bien que aproveches la creatividad para hacer consciencia de que los humanos estamos matándonos lentamente, ya que el agua potable es la principal fuente de vida, y su falta no la podremos suplir con nada. Bueno en tu relato parece que sacando al monstruo obtendremos agua, pero ¿A que precio?

    Una pregunta que pocos nos hacemos, frente a la forma de vida alocada, consumista y egoísta que estamos llevando. ¿A que precio pagaremos dentro de poco esta excitante modernidad?

    Muy bueno tu micro Beri, y esa imagen dice lo que las palabras no alcanzan a explicar.

    Grata semana.

    • Hola, Idalia! Ante todo, muchas gracias por tus amables palabras. Veo que has captado muy bien la esencia de mi historia. La idea central es la siguiente: si seguimos sin ser conscientes de la importancia de conservar los recursos naturales de la Tierra (en especial, el agua), seguramente dentro de unas décadas o generaciones nos hallaremos ante un escenario tan límite como el que se describe en el relato. Llegados a este punto, a lo mejor ya será demasiado tarde para revertir el proceso, o bien existirá algún tipo de solución, pero tan drástica, con tantos riesgos asociados, que quizá sería mejor ni planteársela. Este último elemento viene representado por el monstruo/alienígena congelado dentro de la urna de hielo. Te agradezco que hayas destacado la imagen que he seleccionado para acompañar el texto. En cuanto me topé con ella buscando imágenes impactantes vía Google, vi claro que era la imagen ideal para colocarle al final del micro. Si te fijas bien en la misma (que creo que ya lo has hecho), se ve a un ser monstruoso que está contemplando pensativo una especie de ciudad (podría representar a la misma humanidad), reflexionando sobre el siguiente paso a dar… Escondidos entre las rocas que hay diseminadas alrededor de la escena principal, unas figuras diminutas (¿los expertos?) contemplan la misma a la par que intentan pasar desapercibidas. Muchas gracias por tu comentario y recibe un fuerte abrazo.

  15. Ohhh, qué terror, me imaginé una especie de Chtlulhu congelado, solo que él no ayudaría mucho que digamos a la humanidad. No me imagino qué solución espantosa se les habrá ocurrido a los personajes del microcuento, pero me muero de ganas por saberlo. Muy buen relato. Un abrazo.

    • Hola, Cyn! Muchas gracias por comentar. Me alegro de que el relato te haya asustado, perdón, gustado (jeje). Está claro que cuando no se adoptan medidas a tiempo hay que conformarse con soluciones no tan gratas… Un abrazo!

  16. Hola Beri,
    Tu relato nos conduce a un apocalipsis inevitable y, sin embargo, parece que la solución puede peor que la enfermedad. No sé si al ángel exterminador del que hablas es una figura simbólica para referirse al ser humano y esa especie monstruosa de la urna su álter ego. En toco caso, genial micro. Me ha gustado mucho.
    Un abrazo

    • Hola, Matilde! Ante todo, muchas gracias por comentar. Tiendo a creer que el ángel exterminador es en el fondo el propio ser humano, responsable principal de la situación apocalíptica que describo en el micro. Por su parte, la especie montruosa que se oculta en el seno de la urna helada representaría a esa hipotética solución (en un sentido o en otro) a la que la humanidad se ve abocada por «no haber hecho los deberes» cuando aún había tiempo de revertir el proceso. Esa solución quizá pase por que una parte de la humanidad deba ser sacrificada para salvar al resto; aunque las opciones son ciertamente infinitas. ¿Qué propuesta les hará esa criatura? Un abrazo.

  17. Una historia que puede ser encuadrada perfectamente en «Los mitos de Cthulhu» y para la cual eliges la voz narrativa de narrador en primera persona que bien puede ser plural o colectiva. Me parece un acierto sobre todo si se presenta a modo de diario o cuaderno de bitácora.
    Buen trabajo, sin duda. Gracias

  18. Hola Beri, no podía ser menos, encuentro una historia exquisita que pretende animarte a que te adentres a esa cueva de hielo, sentir el frío y hasta el miedo. ¿qué pasará? ¿acaso la clave está en el mosntruo? muy bueno, un abrazote

    • Hola, Emerencia. Muchas gracias por tus amables palabras. Como bien comentas, con este micro he pretendido hacer partícipe al lector de una situación tan extrema, incluso apocalíptica, ante la cual no se conciba otra opción que la de adentrarse en esa cueva helada, a pesar de los peligros que se vislumbran en su interior. Un abrazo!

  19. Continuará… ¡Qué futuro más espeluznante nos has invitado a conocer, Beri! Y encima nos dejas con la intriga de ese ser que puede ser a la vez la salvación y el final del mundo. Muy bien llevado.
    Un saludo.

    • Hola, Bruno! Muchas gracias por comentar. Efectivamente, se trata de un futuro de lo más espeluznante, pero lo peor es que la situación descrita ya la comenzamos a padecer en la época presente. En cuanto a ese ser de aspecto demoníaco, quiero creer que tenga en sus manos (o en sus garras, jeje) la salvación tan anhelada por la humanidad, pero me temo que el desenlace que se vislumbra no vaya a ser tan idílico… Un fuerte abrazo (virtual, claro).

  20. ¡Hola! Me ha parecido muy buena historia, salpicada de terror, fantasía y ciencia ficción. Adoro el género y me gusta mucho la manera en la que has contado el relato. Empieza de forma impactante, lo que invita irremediablemente a seguir leyendo, y ese final de jugárselo todo a una carta tan macabra, es gratamente aterrador. ¡Genial!
    Un abrazo 🙂

    • ¡Hola, M.A.! Muchas gracias por tus amables palabras. A mí también me gusta mucho la ciencia-ficción, siendo de hecho mi género favorito. Como sugieres en tu comentario, en este tipo de historias confluyen a menudo elementos propios del terror, lo fantástico y la ciencia-ficción, por cuanto este tipo de narraciones nos enfrentan a lo desconocido, y lo desconocido nos suele producir miedo. Un abrazo!

  21. Uf, esto sí que es dejarnos con la miel en los labios, sin nada que llevarnos a la vista después del «Continuará…». Amante como soy de las historias fantásticas y la Ciencia Ficción, me ha gustado mucho tu propuesta, y me he quedado con deseos de ver en acción a esa criatura. ¡Enhorabuena!
    Te envío un fuerte abrazo.

  22. Hola, Patxi! Muchas gracias por tus amables palabras. Me complace saber que el microrrelato te ha dejado «con la miel en los labios». De eso se trataba, ¿no? Un abrazo!

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