La oscuridad que no cesa

Cuando las sombras de la noche se extienden sobre la tierra como si fuese un manto de terciopelo negro, son muy pocos en realidad los que sienten el temor de no volver a ver la luz del sol, si acaso los depresivos y los pesimistas. Sin embargo, yo conozco un lugar donde reina la oscuridad m√°s absoluta desde hace no menos de cincuenta a√Īos. S√≠, he estado all√≠ en tan solo una ocasi√≥n, pero aquella experiencia dej√≥ en mi mente una huella indeleble, unas sensaciones de puro terror que han sido mis m√°s fieles compa√Īeras durante todo el tiempo transcurrido desde entonces.

El mismo d√≠a que cumpl√≠a doce a√Īos, mi padre decidi√≥ llevarme a visitar por primera vez la vieja mansi√≥n que nuestra familia ten√≠a al sur de Sicilia, luminoso hogar donde se hab√≠a criado √©l junto a sus dos hermanas, y que hab√≠a constituido el santuario art√≠stico de su progenitor: pintor de cierto renombre en la comarca, cuya vida, en sus pormenores, hab√≠a sido un completo misterio para m√≠.

A medida que nos aproxim√°bamos a aquella antigua construcci√≥n, de s√≥lidos cimientos, imponente fachada y amplios ventanales, que parec√≠an estar observ√°ndonos con sus vac√≠as cuencas, como si fuesen los descomunales ojos de un gigante dormido al que acab√°semos de despertar, yo ten√≠a la creciente impresi√≥n de que desde all√° arriba, desde alg√ļn rinc√≥n de aquella especie de fortaleza medieval, alguien o algo ominoso nos estaba vigilando, seguramente los¬† imaginarios moradores de aquel castillo imaginario.

A los pocos segundos de haber penetrado en aquel extra√Īo mundo, donde reinaba una lobreguez perpetua y opresiva, me percat√© de que all√≠ ocurr√≠a algo que escapaba por completo a mi comprensi√≥n. A pesar de ello, a√ļn tard√© un poco en manifestar mi extra√Īeza ante lo que hab√≠an percibido mis sentidos, pues no quer√≠a preocupar a mi padre convirtiendo en realidad aquello que pod√≠a ser muy bien un simple producto de mi exacerbada fantas√≠a de muchacho.

Cabía reconocer que era cuando menos desconcertante el hecho de que no hubiese ni la más mínima claridad en ninguna de las habitaciones de la mansión, sobre todo si se tenía en cuenta que las ventanas estaban desnudas, desprovistas por completo de cortinas y de persianas; con lo cual nada había en apariencia que impidiera que los atenuados rayos de sol del atardecer iluminaran los polvorientos objetos que había descubierto a tientas por doquier. En una de estas idas y venidas, sentí que algo pegajoso se me adhería a las palmas de las manos. El vómito explotó en mi boca cuando mi padre me explicó divertido que se trataba de guano de murciélago, en definitiva, de blandas caquitas de quiróptero. ¡Qué asco!

Cuando el Sol se hubo ocultado por detr√°s del horizonte encarnado, decidimos pasar la noche al calor de la vieja chimenea de le√Īa. Y entonces ocurri√≥ un suceso que nos dej√≥ petrificados: justo despu√©s de haber rascado la piedra del mechero, surgi√≥ de √©ste una larga llama azulada que, tras encender el fuego, emprendi√≥ rauda una huida hacia la planta superior de la casa, a la par que desgarraba las tinieblas que iba hallando en su camino.

Dando apenas tiempo para que retornase la impenetrable oscuridad, las incipientes llamitas que ya asomaban por la boca de la chimenea se transformaron s√ļbitamente en docenas de remolinos incandescentes, que giraban con frenes√≠ sobre ellos mismos, alrededor de los crepitantes le√Īos, junto a nuestras aterradas cabezas, emprendiendo al fin una despavorida carrera hacia las estancias a√©reas de la mansi√≥n, asimiladas a un infernal enjambre de luci√©rnagas.

Justo en ese momento o√≠ un ruido sordo a mi lado, y un pesado cuerpo se desplom√≥ a escasa distancia de donde me hallaba. Acompa√Īado por los peores presagios, encend√≠ la linterna de campa√Īa y dirig√≠ un tembloroso rayo de luz hacia el suelo. Y fue entonces cuando mi mirada horrorizada se cruz√≥ con aquella otra mirada sin vida, los ojos en blanco de mi pobre padre, cuyo coraz√≥n se hab√≠a quedado helado para siempre en un fat√≠dico instante. Sintiendo que me faltaba el aire para respirar, contempl√© con estupor c√≥mo una negra cucaracha recorr√≠a su congestionado rostro.

Epílogo

Ahora mismo, en este preciso instante, cuando les estoy relatando esta historia, me hallo sentado en la cama, aislado en medio de la m√°s absoluta negrura. Pero no tengo miedo porque, respondiendo a una llamada de mi subconsciente, una suave y c√°lida mano comienza a acariciarme la nuca; haci√©ndome sentir que no estoy solo, ense√Ī√°ndome al mismo tiempo que es posible vivir en el seno de la oscuridad.

Y es cuando comprendo que el esp√≠ritu de mi abuelo paterno se ha fusionado de alg√ļn modo con los cimientos de la mansi√≥n familiar, neg√°ndose obstinadamente a apartarse ni tan siquiera un mil√≠metro del lugar donde concibi√≥ sus luminosos y queridos cuadros, donde fue tan feliz.

Tiendo a creer que mi abuelo a√ļn hoy experimenta un estado de perfecta felicidad, viviendo inmerso en una incesante y ardiente oscuridad; en tal medida que cuando muri√≥ se transform√≥, de la manera m√°s natural, en un insaciable agujero negro que engulle sin dudar hasta la m√°s insignificante brizna de luz‚Ķ

48 comentarios en “La oscuridad que no cesa

  1. Hola, Beri. Un relato muy visual y realmente aterrador, repleto de im√°genes escalofriantes y en un tono muy adecuado al g√©nero. Buena historia para el reto. Mucha suerte ūüėČ

    • Hola, Marta! Ante todo, muchas gracias por comentar. Me complace saber que el relato te ha resultado ¬ęaterrador¬Ľ, pues de eso va en gran medida el reto de este mes de abril, con ¬ęEl exorcista¬Ľ como novela homenajeada. Estaba muy interesado en hacer servir recursos que me permitiesen reflejar situaciones terror√≠ficas o angustiosas desde la mirada de un ni√Īo. En especial los ni√Īos tienen la capacidad de que su imaginaci√≥n se dispare ante al m√°s m√≠nimo est√≠mulo sugestivo, y esa idea me resultaba muy atractiva pensando en un relato de g√©nero. Muchas gracias y te leo. Cu√≠date y un abrazo!

  2. Vaya, sí que has sido rápido en publicar este relato para la XXI edición del concurso El tintero de oro. O eres má rápido que el rayo escribiendo o ya tenías en mente esta historia para cuando se abriera la veda, je,je.
    Sea como sea, es una historia de terror como aquellos cuentos de miedo que tanto me gustaban de ni√Īo (y no tan ni√Īo), de esos que se leen o escuchan con la boca abierta y que luego no te dejan pegar, ojo, ja,ja,ja.
    En definitiva, un muy buen relato para participar es este reto-concurso.
    Un abrazo y que tengas suerte gracias a esa casa del terror.

  3. Hola, amigo Josep M¬™! Pues s√≠, me has pillado. De hecho, este relato es una versi√≥n que he hecho para El Tintero de Oro de un cuento m√≠o escrito hace unos a√Īos. El t√≠tulo de la historia original es ¬ęEn la ardiente oscuridad¬Ľ. Tiene el triple de extensi√≥n (m√°s o menos) y contiene elementos menos terror√≠ficos. En esa otra historia apuesto m√°s por indagar en los or√≠genes de la familia protagonista, y concretamente en el porqu√© de la oscuridad de la mansi√≥n familiar… Por cierto, que el relato ganador de la anterior edici√≥n es, seg√ļn el propio autor, una versi√≥n m√°s corta de una historia anterior suya. A ver si eso me da ahora un poco de suerte…(jeje)
    Te agradezco mucho tu comentario, y me alegra saber que mi relato te haya recordado tanto aquellos cuentos de miedo que tanto te gustaban de ni√Īo. De hecho, cuando conceb√≠ esta historia me propuse escribir una historia inquietante (quiz√° no tanto de terror) desde el punto de vista de un ni√Īo. Te leo y te comento. Un abrazo y cu√≠date!

  4. Hola Beri. Un relato fiel al g√©nero de terror, donde no falta nada para llevarnos a los lectores hacia una espiral de miedo. Centras la historia en uno de los temores ancestrales del ser humano que todos tenemos grabado en nuestro subconsciente, como es el miedo a la oscuridad, algo que nos hace sentirnos inseguros y desprotegidos y m√°s a un ni√Īo, un ambiente perfecto para transmitir esa inquietante sensaci√≥n de desasosiego que se pretende. El relato deriva hacia una mansi√≥n pose√≠da por el esp√≠ritu del fallecido abuelo, que se presenta hacia el final despu√©s de haberlo introducido al inicio (buena precauci√≥n la que has tenido al nombrarlo inicialmente para que su irrupci√≥n final fuese consistente), que parad√≥jicamente termina por transmitir paz al protagonista despu√©s de la terror√≠fica escena que acaba de vivir.
    Relato en definitiva que cumple las expectativas de la convocatoria y que abre la misma. Te deseo mucha suerte. Un abrazo.

    • Hola Jorge! Ante todo, gracias por comentar. Solo quer√≠a aclarar que lo que explico en el ep√≠logo de la historia sirve para mostrar al protagonista ya de adulto, quien, a pesar de haber estado gran parte de su infancia y juventud traumatizado por la experiencia tan extrema relatada a lo largo del relato, en la actualidad lo sobrelleva gracias a que le ha encontrado un sentido a eso tan extra√Īo que ocurre en la mansi√≥n familiar. Vendr√≠a a ser el contrapunto a la historia de terror que el lector acaba de leer. Te leo y comento. Cu√≠date y un abrazo!

    • Hola, Mirna! En primer lugar, muchas gracias por tu comentario. Me alegra saber que el relato ha cumplido con su objetivo b√°sico de atemorizar o inquietar al lector, aparte de ser una lectura entretenida (me imagino). Te leo y, por supuesto, te comento. Recibe un fuerte abrazo y prot√©gete bien del bicho…

  5. ¬°Hola amigo Beri!
    Si haces un repaso de tus primeros relatos para el concurso hasta llegar a este, sinceramente estás subiendo mucho de calidad. Se nota que tienes un gran afán de superación personal y eso a nivel narrativo nos lo estás demostrando, por lo que ya de entrada te felicito y me alegra que así sea.
    De entrada, me gustan tus descripciones de carácter poético y visual.
    Nos narras una tétrica historia partiendo de un recuerdo, con dos personajes que se trasladan a una vieja mansión familiar repleta de misterio.
    A partir de aquí das paso al nudo con una acertada mezcla de intriga y misterio que nos lleva a un desenlace realmente tenebroso.
    Echo de menos alg√ļn que otro di√°logo para dinamizar el relato, es la √ļnica pega que puedo subrayarte, por lo dem√°s es una historia que encaja perfectamente con este concurso y que tiene un buen desarrollo con un final imprevisible.
    Te deseo lo mejor y desde luego estar√°s entre mis favoritos.
    Un fuerte abrazo y cuídate.

    • Vaya, qu√© rapidez, Beri, yo a√ļn estoy removiendo telara√Īas a ver si hay algo, je, je.
      Menudo relato, terror√≠fico en su visualidad. La √ļltina imagen, la de la cara de su padte, se me ha quedado grabada, pero no solo ella, el caser√≥n y su oscuridad, el crepitar del fuego y su baile posterior… Me parece que has sabido jugar muy bien con esos ingredientes propios de novela de terror, donde has sabeido empatizar con el miedo de cada lector, o por lo menos a m√≠ me ha pasado, y por lo que he le√≠do de los comentarios tambi√©n, y mover nuestros sentimientos.
      En definitiva un relato de altura del que te deseo mucha suerte en el tintero.
      Un abrazo y a seguir cuid√°ndose.

      • Hola amigo Pepe! En primer lugar, te agradezco mucho tu comentario. Opino que es realmente complicado lograr empatizar con el miedo o con los sentimientos del lector, tal y como indicas en tu amable y generoso comentario. Por eso mismo valoro sobremanera tus palabras. Me alegra saber que el relato ha cumplido con su objetivo primordial de aterrorizar, o al menos de despertar en el lector sentimientos o recuerdos que a menudo se ocultan en los fondos abisales de nuestro subconsciente. Te leo y comento. Un abrazo y cu√≠date!

    • ¬°Hola amiga Estrella! Ante todo, much√≠simas gracias por tus siempre amables y generosos comentarios. Es cierto eso que comentas sobre que se nota que tengo un cierto af√°n de superaci√≥n personal. Pero tambi√©n es cierto que hay g√©neros y temas que me motivan mucho m√°s que otros. As√≠ pues, en cuanto a g√©neros, la ciencia-ficci√≥n es el √°mbito literario que m√°s me atrae de siempre; de ah√≠ que ese tipo de historias sean las que m√°s he cultivado a lo largo de mi vida. De otro lado, son los temas m√°s metaf√≠sicos e inquietantes los que me resultan m√°s inspiradores. Esto √ļltimo es lo que me sucede con el tema de ¬ęla oscuridad que no cesa¬Ľ, y con el tema que va a inspirar mi pr√≥xima participaci√≥n en El Tintero de Oro (y no voy a hacer ahora un spoiler, jeje).
      Estrella, te agradezco mucho el tiempo que te has tomado para hacer tu comentario tan detallado. Aprecio mucho tu inter√©s. En cuanto a lo que indicas sobre la falta de parte dialogada, lo he hecho intencionalmente; ya que quer√≠a narrar toda la historia en primera persona, insistiendo en el punto de vista del ni√Īo protagonista; ofreciendo ya en el ep√≠logo su visi√≥n de lo sucedido a√Īos atr√°s, una vez alcanzada la edad adulta. En todo caso, muy agradecido por tus sugerencias, siempre √ļtiles para m√≠.
      Por √ļltimo, felicitarte Estrella por tu cuarto puesto obtenido en el √ļltimo certamen mensual. Como ya te indiqu√© cuando coment√© en tu blog tu relato ¬ęEl marciano y el terr√≠cola¬Ľ, se trata de una historia que, para mi gusto, es de las que mejor se ajustaba a los requisitos del reto mensual en homenaje de Cr√≥nicas Marcianas. De hecho, cumpl√≠ mi promesa y te di mis 7 puntos.
      Pues lo dicho, Estrella, que muchas gracias por todo y te leo (y comento). Recibe un fuerte abrazo y prot√©gete del bicho (¬Ņo debo decir del ¬ęvirus que acecha entre los √°rboles¬Ľ, jeje).

  6. Hola Beri, ¬Ņc√≥mo est√°s?
    Tiene raz√≥n el compa√Īero Jorge cuanto te dice que no hay nada m√°s terror√≠fico que la oscuridad, la materia prima de los relatos de miedo, y adem√°s, un buen contrapunto a la radiante Sicilia y al luminoso hogar de la familia paterna.
    Las casas antiguas, que has descrito con precisi√≥n narrativa, tienen ese algo especial que las hace tan misteriosa, no me extra√Īa que le creara expectativas en la mente de un ni√Īo, (luego se ver√° que no era solo intuici√≥n)
    El hecho de narrarlo en primera persona hace cercana las sensaciones.
    Una peque√Īa reiteraci√≥n, despiste, que seguro que sabr√°s solventar en la frase: ‚Äúimaginarios moradores de aquel castillo imaginario‚ÄĚ
    Bien por el hecho inusitado de que a pesar de los ventanales sin cortinas, la casa no tuviera claridad.
    Y en in crescendo de horror, graduando la intensidad hasta el paroxismo, primero las llamaradas inusitadas, y luego el cadáver del padre y en su rostro, la cucaracha. Te leí con un escalofrío.
    El epílogo confirma tu saber hacer por los relatos de terror.
    ¡Madre mía, qué relato Beri!

    • Hola amiga Isabel! Estoy bien; aunque algo preocupado por el tema del coronavirus. Sobre todo espero que t√ļ y los tuyos os hall√©is bien de salud. Esta situaci√≥n que estamos viviendo es muy inquietante y agobiante, desde luego, pero a m√≠ me est√° sirviendo para reflexionar sobre temas como la soledad, la muerte, lo que implica el distanciamiento social, el drama de las personas mayores, etc. Por otro lado, estoy profundizando en mi autoconocimiento y cultivando mis aficiones (como la propia escritura). Supongo que t√ļ tambi√©n le habr√°s sabido ver el aspecto positivo a esta prueba a la que nos estamos enfrentando. No nos queda otro remedio, ¬Ņverdad?
      Isabel, tengo que felicitarte por tu quinto puesto en el anterior certamen mensual. ¬°Y eso que la ciencia-ficci√≥n no es tu ¬ęespecialidad¬Ľ! ¬°Est√°s hecha toda una crack!
      Te agradezco much√≠simo tus detallados y amables comentarios. Estoy aprendiendo mucho gracias a ellos. Sin menoscabo de ning√ļn otro compa√Īero/a, considero que eres muy buena escritora (pienso que te podr√≠as dedicar a la escritura profesionalmente), pareci√©ndome tus comentarios y sugerencias especialmente did√°cticos y dignos de ser tenidos en cuenta.
      Me alegra que te hayas fijado (y destacado) el in crescendo de horror que queda plasmado en el relato. Pienso que el miedo o el horror es mucho más efectivo e impactante cuando se ofrece al lector de manera paulatina, de menor a mayor intensidad. Así pues, es mucho mejor ir atemorizándolo poco a poco, haciéndole pensar por el camino hasta llegar a la explosión final.
      Tambi√©n te agradezco que hayas hecho menci√≥n especial al ep√≠logo, el cual en esta historia pienso que desempe√Īa un papel muy importante, pues nos ofrece el contrapunto justo a una historia tan escalofriante. Muchas gracias y a ver si me puedo llevar alguna satisfacci√≥n en la pr√≥xima votaci√≥n; aunque para m√≠ lo de compartir mis relatos y comentarios con vosotros ya es muy satisfactorio de por s√≠. Te leo y comento, compa√Īera. Recibe un fuerte abrazo y cu√≠date mucho.

    • Hola Mamen. Ante todo, gracias por comentar. Te animo a que participes tambi√©n en este concurso mensual; aunque no se trate de un g√©nero con el que te sientas segura. Seguro que lo har√°s muy bien. Yo tambi√©n tuve mis dudas sobre si participar o no en el segundo certamen dedicado al mundo de las f√°bulas, y me anim√© y lo hice. Te leo y comento. Un fuerte abrazo y cu√≠date.

  7. Hola, Beri, terrible el relato que nos presentas, al menos, en la primera parte. Nos haces sentir como ese ni√Īo de 12 a√Īos muerto de miedo en ese vetusto caser√≥n familiar de ambiente tan t√©trico y sobre todo atemorizado por la absoluta oscuridad que lo habita. Qu√© decirte del padre muerto y esa cucaracha que le recorre la cara. Para salir corriendo y no parar.
    El uso de la linterna me rompió la magia porque te preguntas por qué no la usó desde el principio.
    En el epílogo el miedo desaparece, el personaje ya ha crecido y contrasta su relación con la oscuridad, así como la que tiene con el espíritu de su abuelo.
    Todo un arte saber llevar al lector como t√ļ lo haces.
    Felicidades y suerte en El tintero.

  8. Hola, Maria Pilar! En primer lugar, te agradezco el comentario. Aprovecho para felicitarte personalmente por tu noveno puesto en el anterior concurso mensual. Veo que has disfrutado con el relato y que has reparado incluso en detalles como el de la linterna, lo cual indica que has puesto un gran inter√©s en la lectura atenta del mismo. En cuanto a la inclusi√≥n de este elemento en la historia, no hay mayor secreto; puesto que me permit√≠ la licencia de que en el momento √°lgido de la narraci√≥n el ni√Īo protagonista consiguiese encender una linterna, con lo cual todos pudimos contemplar horrorizados los ojos sin vida del padre, incluso la terrible escena de la cucaracha. Pienso sinceramente que la apuesta fue acertada; aunque me sabe mal que se te ¬ęrompiese la magia¬Ľ.
    Se supone que padre e hijo acuden a la mansi√≥n con el equipo necesario (incluyendo una linterna); ya que la casa estaba deshabitada desde hac√≠a mucho tiempo. Pero por un motivo u otro la linterna no aparece en escena hasta el instante ya indicado. Quiz√° se pueda hacer la interpretaci√≥n de que la misma situaci√≥n terror√≠fica impedia a los personajes pensar con la suficiente claridad, no s√©…
    Insisto: muchas gracias por el interés demostrado en la historia y por tus amables comentarios. Te leo y comento. Un abrazo y cuídate.

  9. Muy buenas Beri,

    Creo que todos los participantes del reto de este mes sabr√°n, si a√ļn no lo saben, lo dif√≠cil que resulta escribir una historia de miedo cuando uno se dispone a crearla. Tanto el escenario como la narraci√≥n tienen que ser dos factores que encajen a la perfecci√≥n, despertando con su uni√≥n sentimientos biol√≥gicamente muy presentes en nosotros, aunque no siempre correctamente exteriorizados.

    Pienso, sin embargo, después de haberte leído, que has sabido ambientar muy bien la historia con unas descripciones muy claras de esa mansión, entre muchas otras, que parece ocultar, tras sus enormes ventanales, miles de secretos. Eso me ha encantado. Narrativamente el relato esta a un nivel muy alto. ¡Enhorabuena y mucha suerte en el Tintero!

    Un saludo.

    • Hola, Ulises! En primer lugar, deseo agradecerte tu comentario. Aunque los entendidos afirman que lo m√°s dif√≠cil es escribir una historia que provoque la risa en el lector, no es menos cierto que la composici√≥n de un relato que despierte nuestros temores m√°s arraigados no es un reto menos arduo. Muchas gracias por tus amables palabras. Te leo y comento. Recibe un fuerte abrazo y mucho cuidado con el bicho.

  10. Hola Beri, Es fant√°stico ver cu√°nto trabajas. Siempre el primero en la lista y cada vez con mejores historias.
    S√≠ que me has dado un buen susto a m√°s del desagrado entre el guano de murci√©lago y la cucaracha… Es dif√≠cil no asociar oscuridad con suciedad, y ambas me rondaban ya en la primera descripci√≥n de una casa cuyas aberturas rechazan la luz exterior y devoran las llamas de la chimenea. Espl√©ndido.
    No te dejes asustar tanto con el bicho. Solo hay que cuidarse con conciencia.
    Un abrazo y suerte en el concurso

    • Hola Juana! Ante todo, gracias por comentar. Pues s√≠, me gusta haceros lo antes posible mi propuesta literaria para que as√≠ dispong√°is de m√°s tiempo para leerla y hacer vuestros comentarios. Tambi√©n es cierto que √ļltimamente estoy trabajando m√°s que de costumbre; puesto que las situaciones dif√≠ciles o angustiosas a m√≠ me inspiran mucho. Hacen, por as√≠ decirlo, que me replantee muchos temas de mi vida. Me alegra que te haya gustado el relato. En cuanto a lo que comentas sobre la asociaci√≥n entre oscuridad y suciedad, a m√≠ me parece entenderte: ¬°mira que es dif√≠cil limpiar cuando no se ve la suciedad! (jeje).
      Te leo y comento. Un abrazo y cuídate mucho.

  11. Si ya la oscuridad es desasosegante, es peor barruntar imaginadas criaturas o espíritus pululando alrededor de uno. Creo que el hombre siempre tuvo miedo a lo que no ve pero presiente.
    Un acertado relato para la ocasión.
    Un abrazo.

  12. Hola Beri. El tuyo es, ante todo, un relato visual. Has demostrado una gran maestría al componer el escenario en el que se desarrolla la historia, protagonista indiscutible de él con ese alma de pintor en su interior.
    Un saludo enorme y cuídate, que ya nos queda menos para la normalidad.

  13. Hola Bruno. Ante todo, gracias por comentar. Antes de que me olvide, deseo felicitarte personalmente por la menci√≥n de honor obtenida en el anterior concurso mensual. La tarea de describir narrativamente un determinado lugar o escenario siempre me ha resultado un tanto complicado, pero debo reconocer que en esta ocasi√≥n me salido algo ¬ęcon cara y ojos¬Ľ (o ¬ęcuencas vac√≠as¬Ľ, jeje). Lo de la ¬ęgran maestr√≠a¬Ľ me deja sin palabras, muchas gracias por tu gran generosidad. Te leo y comento. Un abrazo y cu√≠date!

  14. Hola, Beri.
    Miedo y terror en estado puro. Has elegido el meyor escenario para ello: una casa abandonada y la foto primera que has elegido no desmerece para nada. Una casa que realmente te est√° mirando con esas ventanas superiores como dices en el relato. Y para colmo se muere el padre.
    Te felicito. Este mes no escribiré relato porque se me ha echado el tiempo encima.

    • Hola Isan! Te agradezco que hayas pasado a comentar. Te felicito personalmente por el sexto puesto que obtuviste en el anterior concurso mensual. Me complace saber que el relato te ha producido cierto temor o desasosiego; en especial, los ¬ęojos de la mansi√≥n¬Ľ, que muy podr√≠an ser los del propio esp√≠ritu del abuelo pintor. Me sabe mal no poder disfrutar de tu relato en esta ocasi√≥n, pero a ver si puedes participar en el pr√≥ximo concurso. Un fuerte abrazo y cu√≠date.

  15. Hola, Beri. Tu notable relato de terror nos sumerge en una atmósfera opresiva y angustiosa, con una muy lograda ambientación que nos transporta a esa mansión siniestra. Consigues meternos en la piel del joven protagonista y hacernos vivir los aterradores sucesos. El final, con el espíritu del abuelo como un singular agujero negro, supone un inesperado y certero desenlace para tan singular e impactante historia.
    Mucha Suerte en El Tintero. Un abrazo.

  16. Hola, Paco. Ante todo, gracias por pasarte a comentar. Me alegra que te haya gustado el relato. El final lo vi muy claro desde un principio: esa descomunal fuerza capaz de engullir cualquier brizna de luz que se aventurase a penetrar en la mansión no podía ser otra cosa que un agujero negro; aunque con un origen muy distinto al que nos ofrece la Ciencia oficial.
    Te leo y comento. Un fuerte abrazo y cuídate.

  17. Buen d√≠a, Beri: Hoy rele√≠ tu historia. Me llam√≥ la atenci√≥n su estilo que remite a los cuentos de misterio y terror del Romanticismo. Muy lograda la escena desde el punto de vista de un ni√Īo aterrorizado, aunque bastante valiente.: .No se deja dominar por el p√°nico: trata de VER, al tiempo que acepta la situaci√≥n. Y encuentra una explicaci√≥n: el abuelo pintor, engulle la luz de la casa. ¬ŅPesadilla?.
    Muy buenos augurios para el concurso.

  18. Hola Beba! En primer lugar, muchas gracias por comentar. Me alegra saber que el relato te recuerda las historias de misterio y terror características del Romanticismo. Autores románticos como ETA Hoffmann y Edgar A. Poe están entre mis autores favoritos. Te leo y comento. Un fuerte abrazo y cuídate.

  19. Hola, Beri. Has escrito un escalofriante relato donde la absoluta oscuridad comparte protagonismo con el ni√Īo narrador. Muy buenas y terror√≠ficas im√°genes, como la de la cucaracha y genial el contraste entre la luz siciliana plasmada en los luminosos cuadros del abuelo que finalmente es el devorador de toda esa luz al quedar convertido en un agujero negro. El ep√≠logo, con el narrador ya adulto, resuelve las dudas y todo cobra sentido. Muy bueno, Beri. Un abrazo y suerte en el Tintero.

  20. Hola, Jose! Ante todo, gracias por pasar a comentar. Tras esas im√°genes tan escalofriantes que ofrezco al lector a lo largo del relato, he considerado muy oportuno a√Īadirle un ep√≠logo a fin de verter algo de luz sobre las elipsis narrativas inclu√≠das en el texto. Aparte de darle una explicaci√≥n plausible al porqu√© de la oscuridad tan absoluta que hay en el interior de la mansi√≥n, quer√≠a introducir un elemento que sirviese de contrapunto a nivel emocional, concretamente la paz que siente el ni√Īo, ahora adulto, cuando se imagina a su abuelo sumergido en un estado de felicidad perpetua.
    Jose, te leo y comento. Un abrazo y cuídate!

  21. Hola Beri. He le√≠do con atenci√≥n el relato. Se me ocurr√≠a alg√ļn comentario, pero desgraciadamente se me ocurri√≥ leer todos los anteriores y tus respuestas. No me queda nada que decir, que no sea opini√≥n personal, despreciable por tanto como cualquier otra. De cualquier modo, pienso que un apunte como el de M¬™ Pilar tal vez mereciese la pena, tenerlo en cuenta. Por otra parte, es de reconocer el m√©rito que tiene arriesgarse a escoger una voz narrativa de un ni√Īo (no tan ni√Īo jeje) de 12 a√Īos. El miedo a la oscuridad cuando se describe y analiza con detalle, desaparece como tal. Por eso es tan fuerte en la etapa infantil. Porque en esa etapa temprana, todav√≠a no hay adjetivos, como ¬ęlobreguez perpetua y opresiva¬Ľ y cosas as√≠. EMDO (EnMiDespreciableOpini√≥n) ese es el riesgo que corriste como autor. La voz narrativa tal vez no sea la m√°s adecuada si como autor adulto no te echas a un lado y dejas que el narrador (el ni√Īo de 12 a√Īos) se encargue de contar al lector esa historia que s√≠ es interesante.
    Todo lo dicho, est√° desde el respeto absoluto a tu buen hacer como escritor y por tanto, con ning√ļn derecho por mi parte a dar opiniones sobre lo escrito, excepto desde el punto de vista del lector que te reconoce el m√©rito por el riesgo afrontado. Gracias y un abrazo bajo norma COVID-19

    • Hola, Javier. Ante todo, te agradezco tu comentario. Estoy de acuerdo contigo en cuanto a que expresiones como ¬ęlobreguez perpetua y opresiva¬Ľ no son propias de un ni√Īo. Pero ah√≠ est√°s confundido, por cuanto la narraci√≥n de esos recuerdos o vivencias del pasado la est√° haciendo un adulto, no un ni√Īo.
      En cuanto al apunte de Mar√≠a Pilar, te aseguro que lo he tenido muy en cuenta, as√≠ como hago con todos los comentarios que me hac√©is (inclu√≠dos los tuyos). Por cierto, ya que sacas a colaci√≥n el apunte de la compa√Īera, te animo a que leas su respuesta al comentario que hice en su blog.
      Aprecio tu opini√≥n como lector, pero sobre todo como compa√Īero de El Tintero (y excelente escritor, por cierto). Por eso mismo me desconciertan palabras tuyas como ¬ęNo me queda nada que decir, que no sea opini√≥n personal, despreciable por tanto como cualquier otra.¬Ľ
      Sinceramente, no sé a qué atenerme con ese tipo de discurso. Tranquilo, Javier, que yo no soy rival para ti (ni pretendo serlo). Un cordial saludo.

  22. Buenos días, estimado colega Beri,
    Siento haber provocado cualquier tipo de incomodidad con mi comentario. Solicito disculpas y dado que no puedo retirar personalmente lo escrito, te ruego que elimines el comentario completo o las partes que consideres improcedentes. Ha sido un lamentable error por mi parte. Perdóname, si ello es posible.
    En cuanto a la expresi√≥n referida a la opini√≥n personal, se refiere a un criterio que tengo en cuanto a mi propia opini√≥n personal. Suelo utilizar el acr√≥nimo EMDO (EnMiDespreciableOpini√≥n), en contraposici√≥n a la conocida anglosajona IMHO (InMyHonestOpinion), Una forma de poner en valor el concepto ‚ÄúOpini√≥n‚ÄĚ , en cuanto solo representa el nicho cultural del cual procedemos cada cual y que de ninguna manera tiene un valor de verdad, ni tan siquiera relativa.
    Me he extendido en esta √ļltima explicaci√≥n, porque tengo especial inter√©s en evitar cualquier atisbo de desconcierto con mi comportamiento y mucho menos de provocaci√≥n y rivalidad.
    En resumen:
    Siento el malestar y desconcierto provocado.
    Solicito perd√≥n por ello, y pido la eliminaci√≥n del comentario (al menos en su forma p√ļblica) en su totalidad ante la imposibilidad de hacerlo yo.
    Digo, que no volver√° a suceder.
    Aprovecho para desearte también un cordial saludo

  23. El mensaje anterior, aparece enviado con la cuenta Barry Byrne, del Blog de Javier Autor. Corresponde en su totalidad a la cuenta Javier en el mismo Blog y en consecuencia al mensaje al que da respuesta.

  24. Hola Beri, pues comienzo esta tanda de lecturas por ti, compa√Īero. F√≠jate que nunca leo los relatos de nadie hasta que publico el m√≠o. Jeje y resulta que coincidimos en la casa abandonada y sus caracter√≠sticas siniestras. Bueno, bueno. Qu√© historias tendremos en la cabeza ya preconcebidas ¬Ņverdad? de pelis, libros y dem√°s. Bueno est√° claro que hay dos partes muy diferentes que nos has dejado ver con esta historia. Me gust√≥ mucho ese ep√≠logo del nieto hablando de su abuelo y como su antepasado absorbe esa energ√≠a de la luz. Los cuadros, la energ√≠a que emiten, la oscuridad de la muerte. Un abrazo y espero que todos en tu familia est√©is bien.

  25. Hola, Emerencia! Ante todo, muchas gracias por comentar. Pues si tambi√©n has escrito sobre una casa encantada, entonces cabr√° concluir que de alguna manera estamos interconectados (jeje). Te agradezco que destaques el ep√≠logo, por cuanto desde mi punto de vista ocupa un lugar muy destacado en mi relato, pues vierte algo de luz sobre el porqu√© de esa oscuridad ¬ęperpetua y opresiva¬Ľ. La idea de un esp√≠ritu que se convierte en un agujero negro me pareci√≥ desde un principio muy sugerente…
    Te leo y comento. Un abrazo y cuídate!

  26. Saludos Beri, un relato terror√≠fico, llena de miedo. Muy bien llevado en la narraci√≥n y tambi√©n por el narrador que ahora ve con ojos menos asustados la situaci√≥n. √Čxitos y bendiciones!

  27. Hola Beri
    Relato terrorífico lleno de misterio y tensión.
    Buenas im√°genes con esa oscuridad que lo envuelve todo.

    Enhoabuena y abrazos.

  28. Hola Beri,
    Un estilo narrativo muy acertado , me gusta por ello. No caes en adjetivos recargados, si no que tus descripciones son más que suficientes para crear ese clima de terror y misterio. La temática me recuerda a los cuentos de Allan Poe, todo un maestro en el género. ¡Enhorabuena por tu propuesta!
    Un abrazo

    • Hola Araceli! Ante todo, gracias por comentar. Me complace mucho que el tema del relato te traiga a la mente la obra de Poe, uno de mis cl√°sicos favoritos. Te leo y comento. Recibe un fuerte abrazo y cu√≠date!

  29. Hola, Beri. Has incluido en el relato elementos como el caser√≥n abandonado y l√ļgubre (mi mente ya divagaba imaginando un castillo por Transilvania o por ah√≠, je, je, je), la oscuridad (personaje principal junto al narrador) y ese ep√≠logo que cierra el c√≠rculo de la historia de manera eficaz y elegante. Por cierto, muy original ese agujero negro que nunca hubiera imaginado que encajar√≠a tan bien con la historia.
    Te felicito, compa√Īero, y te deseo mucha suerte en El Tintero.
    Un fuerte abrazo junto al deseo de que la salud te acompa√Īe sin limitaciones.

    • Hola, Patxi! Me alegra leer tu comentario, agradeci√©ndote tus amables palabras. Me complace que hayas destacado el papel del ep√≠logo a la hora de cerrar el c√≠rculo de la historia relatada. De hecho, estoy convencido de que aquel representa un excelente contrapunto a las im√°genes tan terror√≠ficas y desconcertantes que ofrece el cuento. Te leo y comento. Un fuerte abrazo y cu√≠date del bicho, que a√ļn le queda cuerda…

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