Educadores para tiempos inciertos

Blogger invitado: Carles Monereo

[Catedrático de Psicología de la Educación en la Universitat Autònoma de Barcelona. carles.monereo@uab.cat https://orcid.org/0000-0001-7447-985X]

Ser educador, y más en épocas de Pandemia, no es una tarea fácil. Formar a los y las ciudadanas de nuestro futuro próximo, en tiempos de absoluta incertidumbre, es un ejercicio de arriesgado malabarismo (y ahora ese riesgo es además físico y tangible).
Dice Hubert Hermans, el creador de la “Dialogical Self Theory”, en el prefacio del número especial de Quaderns de Psicologia dedicado al cambio en la identidad educativa: “When a society becomes more complex and heterogeneous, the identity of teachers is also challenged to become more complex and heterogeneous. The school, as a reflection of society, needs flexible educators, capable of adapting to change”.
En efecto, parece claro que la flexibilidad y la adaptabilidad deberían ser las claves. Esa idea también es sustentada por los currículums educativos más avanzados del mundo (Finlandia, Escocia, Canadá), que coinciden en sugerir, como perfil de salida de los estudiantes, la adquisición de tres saberes fundamentales. Los ciudadanos de este siglo deben ser, sobre todo, estratégicos, competentes y críticos.
Estratégicos en el sentido de buenos “lectores de situaciones y contextos”, capaces de tomar decisiones apropiadas, in situ, según las condiciones de cada momento. Competentes en lo relativo a ser eficaces y eficientes en la resolución de los problemas prototípicos -frecuentes- y emergentes -en alza- de sus esferas de desarrollo (profesional, personal, familiar, social). Y críticos, en cuanto a mostrarse abiertos a los cambios, dispuestos a ponerse en la piel y en las razones de otros para examinar nuevas perspectivas y alternativas.
Siguiendo con nuestro razonamiento, por lo tanto, los primeros que deberíamos ser estratégicos, competentes y críticos deberíamos ser nosotros, los educadores. Pero, ¿es eso posible?
Siempre se ha acusado a la Educación de ir por detrás de los cambios y las necesidades sociales. Y ciertamente si la institución educativa es la encargada de preservar y transmitir la cultura almacenada durante siglos de historia podría parecer recomendable que no se dejase llevar por modas pasajeras, ocurrencias mediáticas o propuestas coyunturales; la Educación está edificada, casi por definición, en las certezas, y los educadores no deberíamos frivolizar con las bases de nuestra civilización. Pero entonces, ¿es posible resolver la paradoja de enseñar certezas a unos ciudadanos que deberán gestionar incertidumbres? Existe una máxima, ya algo desgastada por el uso, que afirma que en nuestras aulas profesores del Siglo XX, enseñan contenidos del Siglo XIX a alumnos del siglo XXI. ¿Pueden enseñarse competencias flexibles a partir de contenidos estáticos e inmutables?
En otro plano, aparentemente distinto, ocurre algo parecido cuando la Dialogical Self Theory nos habla de que nuestra identidad, que nuestro yo (Self), está formado por una constelación de posiciones, algunas de ellas contradictorias, de tal manera que pueden convivir en nosotros, los educadores, el docente experto en su disciplina, fervoroso defensor de unas bases sólidas y poco modificables, con un docente innovador, creativo, entusiasta de las nuevas metodologías y tecnologías, y predispuesto a salir de su zona de confort para probar nuevas fórmulas de enseñanza. ¿Podemos ser uno y muchos a la vez?, ¿Se puede ser único y diverso al mismo tiempo?
Nuestra respuesta a ambos interrogantes es SÍ.
Existen saberes estructurales y estructurantes, que hemos construido socialmente, y que sin ser inmutables -si se han construido pueden reconstruirse-, si tienen un amplio consenso que los hace funcionales para comprender porqué y cómo hemos llegado hasta aquí. Conceptos como sistema, energía, interacción, nos permiten representar y modelar lo que ocurre a nuestro alrededor y consensuar algunas respuestas. Incidentes tan críticos como la Pandemia planetaria que nos azota en estos momentos, provocan primero, tensiones y conflictos, para después desembocar en investigaciones, discusiones, negociaciones y consensos que generan nuevo conocimiento y nuevas soluciones. En realidad, y al final, solo contamos con nuestras certezas -a menudo inciertas-, para afrontar las incertezas – a veces solventadas y otras resueltas en falso y diferidas.
También en la sociedad mental que plantea la Dialogical Self Theory, existen algunas certezas, por supuesto también construidas. Algunas de nuestras posiciones identitarias son más centrales, más influyentes, quizás por repetidas en distintas situaciones y contextos (core-positions). El docente convencido de que, en su posición de evaluador, debe ser objetivo para ser ecuánime, ante una prueba de tipo cuantitativo frente a otra de carácter cualitativo, puede posicionarse a favor de la primera por considerar que las puntuaciones numéricas son menos discutibles y más “objetivas” que las estimaciones valóricas. Sin embargo, cuando ejerce de tutor con sus alumnos, no encuentra contradictorio expresar opiniones y dar consejos de tipo subjetivo, sin informarse de que es lo que afirma la investigación sobre esos asuntos. Probablemente, solo si se produjese una suerte de incidente crítico y un grupo de alumnos, en forma de “epidemia local”, denunciasen a ese profesor a la dirección del centro por ofrecerles recomendaciones acientíficas, podría producirse un reposicionamiento por parte del docente y llegar a concluir que, o todas las evaluaciones deben ser puntuables o que cualquier comportamiento humano no puede reducirse a puntuaciones numéricas si pretendemos valorar su complejidad de manera justa y ecuánime.
En el monográfico publicado por Quaderns de Psicologia sobre el cambio en la identidad de los profesionales de la Educación se presentan distintas investigaciones que tienen como común denominador la identificación de las posiciones que muestran diferentes agentes educativos, tanto en ejercicio (maestros y profesores), como en formación (estudiantes de magisterio, doctorandos, futuros emprendedores), y de algunos mecanismos que promueven cambios en esas posiciones identitarias, casi siempre problemas, conflictos, incidentes o retos que obligan a repensar nuestro mundo interior y, en consecuencia, a repensar también el mundo en que vivimos. Porque cambiando nosotros, cambiamos el mundo, y por supuesto, viceversa.

Trabajos que componen la Sección temática: El cambio en la identidad educativa

Hermans, Hubert. (2020). Foreword by Hubert Hermans. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1641. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1641

Monereo, Carles. (2020). Introduction: The change in educational identity. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1571. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1571

Monereo, Carles, & Badia, Antoni. (2020). A dialogical self-approach to understanding teacher identity in times of educational innovations. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1572. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1572.

Giralt Romeu, Mireia, Liesa Hernández, Eva, Mayoral Serrat, Paula, & Becerril Balín, Lorena (2020). Student teachers’ positioning with regard to their key learning experiences in the first practicum. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1570. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1570

Badia, Antoni, Liesa, Eva, Becerril, Lorena, & Mayoral, Paula (2020). Five ways of being a schoolteacher.Quaderns De Psicologia, 22(2), e1563. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1563

Suñe-Soler, Núria, & Monereo Font, Carles (2020). Doctoral Support Networks: characteristics and associations with research conditions and identity development. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1576. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1576

Weise, Crista, Lamas, Macarena, & Suñé, Núria (2020). Becoming a researcher. Dialogical-self based methods to the identity formation of postgraduate students. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1577. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1577

Valencia, Alina (2020). The Changes of the Entrepreneurial Identity: Case Study. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1574. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1574

Vloet, Kara, Klatter, Ellen, Janssen, Sandra, & Kessels, Giel (2020). Bumpy moments considered as critical incidents in dialogue. Professional Identity of technical VET-teachers. Quaderns De Psicologia, 22(2), e1573. doi:https://doi.org/10.5565/rev/qpsicologia.1573

 

 

 

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