9.-INGENIERÍA FORENSE

enero 29th, 2021

 

 

 

 

 

 

 

Su ámbito de estudio es el de la ingeniería y las nuevas tecnologías. Concretamente comprende cuatro áreas especializadas: Acústica (vinculada también a la sociolingüsitica), Imagen (vinculada también a Informática, Documentoscopia, Balística, etc.), Accidentología e Investigación sobre Incendios estructurales y forestales (relacionada también con Física y Química).

En el área de Acústica se realizan identificaciones de personas por la voz, así como autenticación y mejora de calidad de grabaciones de audio. Los rasgos diferenciadores en la voz son: tesitura, intensidad y
timbre; y su variación está en función de aspectos anatómicos (cavidad de la laringe, nasal y bucal, etc…), de socialización (habla: uso particular del lenguaje) y anímicos.

En el área de Imagen se analizan, autentifican y se reconstruyen o mejoran imágenes y vídeos procedentes de investigaciones (siempre que no suponga una alteración o manipulación de las mismas), en todo caso sí se analizan posibles casos de manipulaciones de imágenes para ser aportadas como prueba de fraude o de falsificación, etc., también se examinan CCTV,s (circuitos de televisión de seguridad), entre otras.

Hay áreas que actualmente son híbridas con otras especialidades, tal como ocurre con el desarrollo de las Técnicas Biométricas y el desarrollo de la Informática Forense

Más información: CONOCIMIENTOS BÁSICOS DEL CRIMINALISTA, en ICG, 19

http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf?fbclid=IwAR2EhF8byARt6HyGD9i34lr8ZyeVvNeYYTobnwvbq9vh0uuXSgWzXb9uHkY

3A.- Lofoscopia- Dactiloscopia

septiembre 14th, 2020

 

El Criminalista conoce sobradamente las técnicas de la Dactiloscopia y sabe aplicar los reactivos a los objetos que tiene analizar en busca de las mismas, así como la manera en que debe cogerlos para evitar una posible contaminación o destrucción de las huellas latentes que pudieran contener. Por ejemplo si le interesa descubrir huellas en un plato de cerámica blanca se pone los guantes, coge el plato sujetándolo por los costados para no borrar las huellas latentes. Al tratarse de una superficie de cerámica blanca, el reactivo que se le aplica son los polvos magnéticos mediante una brocha magnética. El reactivo se repartirá por la superficie del plato con mucho cuidado y, una vez localizada la huella, debe “peinarse” pasando nuevamente la brocha por encima de ella en la dirección de las crestas y los surcos. Hay que vigilar a la hora de “peinar” la huella porque, con este tipo de revelador, se puede correr el riesgo de borrarla. Una vez reveladas las huellas dactilares del plato, pone un testigo métrico en cada una de ellas y les hace una fotografía de detalle.

Igual reactivo usaría para una hoja de papel en blanco, pero por ejemplo para un frasco de cristal traslúcido. En este caso, a la hora de manipularlo una vez puestos los guantes, debe hacerse introduciendo los dedos índice y medio por su apertura para evitar el deterioro o la eliminación de las huellas latentes. Al tratarse de una superficie de cristal transparente, el reactivo que debe emplearse es la cerusa, repartiéndola con un pincel realizando movimientos ondulantes y sin ejercer demasiada presión. Una vez localizada la huella debe “peinarse” y, después, sacudir el pincel para deshacerse del reactivo sobrante y limpiarle los surcos.

En el revelado de las huellas, el Criminalista descubre enseguida las crestas papilares. De forma resumida, éstas son unas líneas en relieve que se encuentran en la cara interior de las manos y en la plantar de los pies, y tienen su origen en la capa interna de la piel (dermis). Las crestas papilares son perennes, inmutables y diversiformes, y son estas cualidades fundamentales las que conforman la base sobre la que se sustenta la dactiloscopia. Ésta es una rama de la Lofoscopia, la ciencia que estudia los relieves de la piel con una finalidad muy concreta: la identificación personal. A día de hoy, la lofoscopia se considera una de los sistemas de identificación más fiable. Está demostrado que no existen dos reseñas dactilares idénticas que procedan de dedos distintos, lo cual proporciona un elevado grado de veracidad a esta disciplina.
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Así nuestro Criminalista detecta los puntos característicos de las crestas papilares, que son aquellas particularidades anatómicas, morfológicas y topográficas que presentan y que resultan de especial importancia para facilitar la identificación. Hay puntos característicos más comunes que otros, y su valor en el seno de una investigación policial dependerá de la frecuencia con la que éstos aparezcan (se valorará mucho más un punto característico infrecuente que uno que sea frecuente). Por otra parte el especialista clasifica los dactilogramas, que son el conjunto de crestas papilares que se encuentran en la falange distal de los dedos de las manos. Pueden distinguirse tres tipos de dactilograma: el natural, el artificial y el latente, y con esas valoraciones, el Criminalista procede a los sistemas de crestas papilares digitales, es decir, el estudio de dichas crestas agrupadas.

Existen tres sistemas diferentes:
-Basilar: lo constituyen las crestas papilares de la base del dactilograma. La cresta más alta de este sistema recibe el nombre de “limitante basilar”.
-Marginal: se sitúa en el margen o contorno del dactilograma. La cresta papilar inferior de este sistema es la “limitante marginal”.
-Nuclear: está formado por las crestas papilares del centro del dactilograma, de modo que queda circunscrito por la “limitante basilar” y la “limitante marginal”. A su vez, la cresta exterior de este sistema se denomina “limitante nuclear”.

El buen Criminalista nos podría explicar que un delta es el resultado de la aproximación o fusión de las limitantes “basilar”, “marginal” y “nuclear”. Es la figura de carácter morfológico más importante en términos de clasificación de dactilogramas y en su estudio interesa conocer, fundamentalmente: el número (sin delta, un delta, dos o más deltas); la situación (“derechos o dextrodeltos”, “izquierdos o sinistrodeltos”, “centrales”); el relieve (“hundidos o deltas en blanco”, “salientes o en trípode”), y las variedades morfológicas. Por su parte, el núcleo del dactilograma lo forman las crestas papilares situadas en la región central del mismo, y las principales variedades de núcleos que existen son las siguientes: ansiformes, verticilares, biansiformes y mixtos.

Y por supuesto este Criminalista nos sabrá clasificar perfectamente los dactilogramas. El sistema de clasificación dactiloscópica español es, en esencia, de tipo nuclear, ya que si no existe un núcleo tampoco puede haber un delta.

Se distinguen, pues, cuatro variedades o tipos de dibujos de dactilogramas:
-Adeltos: son aquellos dactilogramas que carecen de núcleo y, por consiguiente, de delta.
-Dextrodeltos: son los dactilogramas que tienen un delta situado a la derecha del observador.
-Sinistrodeltos: igual que los dactilogramas dextrodeltos, pero en este caso el delta se ubica a la izquierda del observador.
-Bideltos: dactilogramas que tienen dos o más deltas.

Sabe también diferenciar lo que pertenece a las deformidades congénitas que se dan con más frecuencia en las manos (polidactilia, braquidactilia, sindactilia, etc.), así como las fórmulas y subfórmulas dactiloscópicas, y es conocedor de que existe el ordenamiento de las tarjetas dactiloscópicas en la reseña de detenidos antes y después de la incorporación del SAID (Sistema Automático de Identificación Dactilar) y que a nivel policial su importancia radica principalmente en:

-Reseña de detenidos (Plan Nacional de Identificación de Detenidos): cada vez que se detiene a un sospechoso de haber cometido un delito, debe cumplimentarse el impreso de Identificación de detenidos5 con sus datos personales y las impresiones de sus dedos índices. De este modo, con las impresiones dactilares se vincula a una persona con un atestado policial concreto. Esto constituye el primer eslabón de la cadena de custodia en comisaría. Una vez tomadas las dos impresiones, se realiza una búsqueda gráfica de las mismas en el SAID. Si el detenido aún no consta en el sistema, se le hará una reseña decadactilar completa (los diez dedos y las dos palmas de las manos). Esta reseña se complementa con una de fotográfica, morfológica y, a veces, con una de genética (se realiza con poca frecuencia, a pesar de los excelentes resultados que puede proporcionar en identificación). Una vez la reseña está completa, el detenido pasa a disposición judicial.

-Identificación de cadáveres (reseña necrodactilar o necrorreseña): éste es uno de los cometidos más importantes de la policía científica. La necrorreseña permite descubrir la identidad de un cadáver y, en caso de haber muerto violentamente, puede conducir hasta sus causas o incluso al autor cuando se trate de un homicidio o asesinato. La toma de la reseña necrodactilar dependerá de las circunstancias del fallecimiento y del estado en que se encuentren los dedos del cadáver, que irá en función de las horas transcurridas desde el momento de la muerte. Cuando no sea posible su identificación, deberá cumplimentarse un tríptico “post mortem” en el que se recojan datos tales como: descripción física, examen dental, reseña necrodecadactilar, etc. En caso de que el cuerpo esté desaparecido, el tríptico que deberá rellenarse será “ante mortem”. Cuando se haya recogido toda la información necesaria en ambos expedientes, éstos se introducirán en la base de datos de Personas desaparecidas y cadáveres o restos humanos sin identificar, y las impresiones dactilares de los dedos índices en el SAID (el SAID previo escaneo de la huella, extrae unas cuantas sospechosas, por ejemplo 15, y es el funcionario que al examen de las mismas termina de seleccionar la que corresponde).

Sigue leyendo: «Conocimientos básicos del Criminalista», en Revista ICG – Especial Mercè 2019 1ª Parte:
http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf
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Imágenes: Reportatge Jornada de portes obertes al Complex Central dels Mossos d’Esquadra. Revista ICG Nº 20 especial Reyes, 1ª Parte
http://grafoanalisis.com/020.-ICG-Revista-Reyes.pdf

2.- PSICO-ANTROPOLOGÍA SOCIAL, SOCIOLINGUÏSTICA, ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN, ENTREVISTA-INTERROGATORIO EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL

septiembre 2nd, 2020
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Como instrumento importante al servicio del Criminalista, al margen de la grafopsicología que por su conexión con la Grafística se incluye en dicha especialidad, está el perfilismo, eso sí, adaptado a Europa y más concretamente a las zonas socio-culturales donde se realizan las investigaciones, los conocimientos sobre temperamentos, totalmente revalidados por Cloninger y Sven con las tesis sobre neurotransmisores, el carácter como algo moldeable según las experiencias, personalidad, gestualidad, comunicación no verbal, Análisis Transaccional.
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El Criminalista también se sirve del análisis de las variables lingüísticas para la identificación de autorías. Es muy importante la aplicación de la pericia socio-lingüistica o lingüsitica forense para captar no solo determinados elementos identificativos por las expresiones y la construcción gramatical sino también la verdadera intencionalidad del escrito. También se dedica a la búsqueda de nuevas técnicas que aporten más información y análisis de ésta para aumentar el conocimiento.
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Así nuestro Criminalista aplica sistemas interdisciplinares para el análisis de la información y estilo (retórica): ideología, valores, finalidad oculta. y lógicamente saber aplicar las formas de captar información en el seno de una investigación criminal, adaptando el análisis de fuentes de información y círculo de inteligencia, pero es muy importante el conocimiento y experiencia adquirida a través de las técnicas de entrevista-interrogatorio, de las que hay que tener en cuenta:
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-Objetivo: obtener información que sirva para esclarecer delitos, mediante la formulación de preguntas debidamente estructuradas y ceñidas a la investigación. .
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-Características del interrogador: capacidades, conocimientos y aptitudes que deben reunirse para ser un buen interrogador, además de otras circunstancias externas (coordinación, preparación previa del interrogatorio, disponibilidad de medios idóneos, etc.).
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-Errores frecuentes: qué es lo que no debe hacerse nunca al interrogar a un sospechoso.
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-Desarrollo del interrogatorio: se compone de cuatro fases:
1ª.-Preparación
2ª.-Desarrollo o cuerpo de la entrevista: en esta fase adopta una gran relevancia la comunicación no verbal, ya que en determinados momentos el sospechoso puede manifestar gestos delatores incongruentes con sus declaraciones verbales (en caso de incoherencias entre la comunicación verbal y la no verbal, prevalece la segunda). Dentro de esta fase también se engloban las distintas técnicas o estrategias que se siguen a la hora de interrogar al presunto culpable, así como los tipos de preguntas que deben formularse.
3ª.-Cierre
4ª.-Consignación por escrito de las informaciones recibidas

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Fuente: Conocimientos básicos del Criminalista, en Revista ICG – Especial Mercè 2019 1ª Parte:
http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf

7.- MEDICINA LEGAL: ANTROPOLOGÍA FORENSE Y LESIONES

agosto 3rd, 2020

 

El Criminalista especializado en Medicina Legal, básicamente en Antropología Forense, conoce las maneras de recuperación o recogida de restos óseos: la exhumación y en superficie.

-Recuperación de restos óseos mediante exhumación: consiste en un trabajo multidisciplinar en el que intervienen profesionales especializados como antropólogos, arqueólogos o historiadores, entre otros.

La exhumación debe realizarse con total tranquilidad, sin prisas, ya que de lo contrario podrían alterarse o destruirse pruebas. A medida que va avanzando la exhumación y van apareciendo los restos óseos, éstos no deben recogerse sino que hay que dejarlos en su sitio hasta finalizar todo el proceso.

Una vez terminado se procederá a la recogida de los huesos, que deberán ser depositados de forma individual en bolsas de papel secante debidamente etiquetadas. Los huesos tampoco hay que limpiarlos, sino que deben mandarse al laboratorio tal y como se han encontrado en el lugar de la exhumación. Por otra parte, es fundamental respetar la cadena de custodia en todo momento.

-Recogida de restos óseos encontrados en superficie: este proceso suele ser el más habitual. Debe hacerse también con sumo cuidado para no perder información relevante y, una vez los huesos se hayan mandado a analizar en el laboratorio, allí deberán realizarse tres diagnósticos: genérico (si son huesos o no); de especie (en caso de ser huesos, si son humanos o animales), e individual (en caso de ser huesos humanos, si se trata de un hombre o de una mujer).

Nuestro Criminalista también es capaz de profundizar en la identificación reconstructiva o perfil osteobiográfico; es decir, las características óseas que ayudan a determinar el sexo, la raza y la edad. En cuanto al sexo y en términos generales, los ángulos de los huesos que “tienden a cerrarse” suelen corresponderse con hombres; mientras que los ángulos más abiertos son más propios de los esqueletos de mujeres, ello entre otros muchos signos diferenciadores. El tema de la raza es algo controvertido, empezando por la denominación que recibe y porque no está del todo probado que los seres humanos manifestemos tantas diferencias según la zona de donde procedemos. Sin embargo el Criminalista sugiere también que existen algunos elementos diferenciadores que pueden ayudar a determinar no el país, pero al menos el continente de origen: la apertura de la nariz, la longitud de las órbitas, las características de los dientes, la forma del paladar, etc. Este trabajo suele realizarse conjuntamente con odontólogos forenses, y a la hora de reflejar los resultados obtenidos en los informes conviene ser bastante prudente y no hacer afirmaciones taxativas sobre el lugar de procedencia del cadáver. La edad de la persona cuyos restos óseos han sido encontrados puede saberse (de forma aproximada) a través de analizar las características de los huesos, los dientes, las suturas craneales, etc. Aquí resulta de especial importancia determinar si se está ante un menor o mayor de edad, ya que a efectos legales las consecuencias jurídicas pueden ser muy diferentes en caso de tratarse, por ejemplo, de un homicidio.

En la Criminalística de Medicina Legal también se aborda el estudio de las lesiones ya sean por arma blanca o por arma de fuego.

Aunque más especializado, pero tal como ya se ha hecho una breve referencia, existe una subespecialidad en Medicina Legal, importante para identificación, se trata de la Odontología forense: Examina y compara la dentadura humana (piezas dentales, forma, roturas, esmalte…) Se emplean archivos dentales médicos, rayos X, e incluso fotografías.

Fuente: Conocimientos básicos del Criminalista, en Revista ICG – Especial Mercè 2019 1ª Parte:
http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf

MATERIA

Medicina Legal:  Antropología Forense
-Identificación y valoración sobre cadáveres
-Sesiones prácticas en Instituto de Medicina LegalDeterminar en la práctica, que huesos o restos pertenecen a una persona o a un animal, al tiempo que poder establecer si se trata de un hombre o una mujer y la edad aproximada, entre otras cuestiones prácticas de la Medicina-Legal antropológica.

Consultar más sobre sesiones de Antropología Forense: http://www.policiacientifica.org/antropologia_forense.htm

Continuando con la formación iniciada en el primer curso del Máster, en el segundo se le sigue preparando al Criminalista, en la tecnología avanzada, complementando temáticas que resultan más especializadas en Policía Científica o Criminalística, p. ej.: en Medicina Legal, se trata sobre las Lesiones y se profundiza con cadáveres pero en este caso más recientes, la autopsia;

Medicina Legal: Lesiones
-Lesiones, autopsia
-Sesiones prácticas en Instituto de Medicina Legal

Ver imágenes sobre sesiones de Autopsia: http://www.policiacientifica.org/autopsia.htm

Sesiones Prácticas

INSTITUT DE MEDICINA LEGAL I CIÈNCIES FORENSES DE CATALUNYA – Generalitat Departament de Justícia Representada por el Director Prof. Josep Castellà (Patología)
Prof. Santiago Crespo (Autopsias – Lesiones)

Comisaría General de la Policía Científica – CNP

julio 5th, 2020

 

 

Policía Científica

Muy recomendable la visita a la web de la Policía Nacional por la información que ofrecen, así como las fotografías que acompañan:

 

8.II.a.-Química Forense

junio 6th, 2020
Respecto a la Química General, nuestro Criminalista conoce sus técnica de utilidad para la investigación de Incendios, explosivos, tierras, fauna y flora, vidrios, alimentos.
En cuanto a la Química Toxicológica:
Estupefacientes, anfetaminas, MDA, MDMA, MDEA, Y otras drogas de diseño, identificación de fármacos, controles de alcoholemias, tóxicos inorgánicos, tóxicos orgánicos.
Y la denominada Química Criminalística, propiamente dicha:
Estudios de pinturas, fibras, residuos de disparo, restauración de números, tintas y papel, fraudes de marcas (técnica que habitualmente van unidas a las de la Documentoscopia).
Nuestro Criminalista en estas especialidades, es capaz también de relacionar Química y Medio Ambiente, por ejemplo en el estudio de pinturas por análisis químico, residuos de incendios y explosiones, el análisis de sustancias toxicológicas. Se trata de una investigación multidisciplinar, en la que la más insignificante muestra de tierra, filamentos de bombillas, análisis de pigmentos, resinas y fibras, artefactos explosivos y drogas puede servir de base para la investigación y esclarecimiento de cualquier delito.

Fuente: Conocimientos básicos del Criminalista, en Revista ICG – Especial Mercè 2019 1ª Parte:
http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf

8.II.b.- Materia: Química Forense

junio 6th, 2020

MATERIAS
Analítica Forense (Biología y Química Forense)

-Elaboración del informe de Biología, interpretación informes de laboratorios.

-Química Toxicológica, drogas, explosivos, tierra, vidrios, papel y tintas, pinturas, fibras, residuos de disparo, revertidos químicos, Técnicas de observación, de preparación, de análisis.

-Sesiones prácticas en Casa de Convalescència y en Laboratorio CNP (Química)

Ver imágenes en video sobre prácticas de Analítica Forense: https://www.youtube.com/watch?v=XdxYCBkr8-Y

Consultar más sobre Toxicología: http://www.policiacientifica.org/toxicologia.htm

1r Nivel: Profesorado – CNP

LABORATORIOS DE POLICÍA CIENTÍFICA
Coord. Prof. Jesús R. Toledano Toledano
Profesorado colaborador (Inspectores Jefes):
Profª Mari Cruz Garriga (Laboratorio Química)
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2º Nivel: 
Prof. Dr. José Costa López
Catedràtic i Professor Emèrit d’Enginyería Química
Degà Il.lustre Col.legi Oficial de Químics de Catalunya
President Associació de Químics de Catalunya
Col.legiat de Honor COIQCV
Acadèmic Emérit RACAB
Acadèmic corresponent RAMC

 

Sigue leyendo: Revista ICG, 19:
 http://grafoanalisis.com/
019.-ICG-Revista-MastersUAB-20.pdf

8.II.c.- Guerra  Química

junio 5th, 2020

 

Las armas químicas utilizadas se dividen en varios grupos: neurotóxicas (vx, gas sarin…); tóxicos sanguíneos (ácido cianhídrico, cianuro de hidrógeno…); irritantes (gas mostaza); asfixiantes (fosgenos); y se expanden por:

1) vía aérea: misiles balísticos y de corlo alcance, bombas convencionales, fumigación;

2) vía terrestre: minas, depósitos (pantanos, plantas de agua potable…), rociado por vehículos (camiones) (2001).

La primera vez que se empleó gas tóxico fue en 1914 durante la Primera Guerra Mundial por parte del ejército alemán; posteriormente el Reino Unido, Italia e incluso España usaron el gas mostaza en sus campañas coloniales. Ésta última tras el Desastre de Annual (1921) en la Guerra contra Marruecos, -en el que perecieron 14.000 soldados españoles frente a la guerrilla rifeña liderada por Abdel Krim-, y con la aprobación del gobierno de Maura, utilizó sistemáticamente gas mostaza -fabricado cerca de Aranjuez en la fábrica La Mañarosa- (MED, 2014) en los territorios del Rif desde 1923 (batalla de Tizzi Azza) hasta su completa rendición en 1927 (Ballour, 2002).

Un número importante de víctimas en un ataque químico, más de 4.000 personas, se produjo en Halabja cuando Sadam Husscin gaseó al pueblo kurdo como venganza por el apoyo que éste prestó a Irán durante la guerra Iran-lraq. Y recientemente, los ataques perpetrados por Bashar Háfez al-Ásad en Siria. Uno de los más mortíferos fue el ataque con gas sarín en 2013 en la zona de la Guta Oriental, cerca del río Barada, en lo que anteriormente fue conocido como el Huerto de Damasco,  y cuya acción produjo como resultado 1429 muertos, de ellos 426 niños (Gina Tosas).

Debe destacarse el trabajo realizado por la OPCW en pro de la prohibición del uso de las armas químicas.

Sigue leyendo: Revista ICG, Número 19 – Año 2019 – Especial Festividad de Reyes -Parte I (Polemología y tipos de Guerra, Técnicas Grafoanalíticas en Inteligencia): http://www.grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Reyes-1parte.

8.II.d.-Terrorismo  Químico

junio 4th, 2020

Existen dos casos documentados, uno sucedido en 1984 en Antílope (Oregón) por seguidores del líder Bhagwan Shree Rajncesh que dispersaron salmonella entre restaurantes y bares de la zona, sin ocasionar ningún fallecido; y el otro, de mayor gravedad, se produjo en Japón en el año 1995 cuando integrantes de la secta Verdad Suprema (Auni Shinrikyo) vertieron gas sarín -uno de los más letales pues 0,5 mg provoca la muerte de una persona- en el metro de Tokio ocasionando 12 muertos y 5.500 heridos (Rego, 2001).

Triperóxido de Triacetona (TTP) es el nombre químico del explosivo comúnmente conocido como la “Madre de Satán”, el polvo blanco que utilizan los islamistas como explosivo. De preparación sencilla  y altamente mortífero, se compone de productos domésticos que se obtienen con facilidad: acetona, agua oxigenada, ácido sulfúrico y bicarbonato sódico. Su extrema volatilidad y sensibilidad  a la temperatura, la fricción e impacto lo hace muy peligroso durante su preparación y manipulación. Muchos terroristas mueren  en el intento (Escalada en Puente, 2016).

Sigue leyendo: Revista ICG, Número 19 – Año 2019 – Especial Festividad de Reyes -Parte I (Polemología y tipos de Guerra, Técnicas Grafoanalíticas en Inteligencia): http://www.grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Reyes-1parte.

6a.-BALÍSTICA FORENSE. ARMAS Y TRAZAS INSTRUMENTALES

mayo 29th, 2020

Nuestro Criminalista es conocedor de que los cartuchos son anteriores a las armas, ya que lo primero que inventó el hombre en este sentido fueron los proyectiles (entendiéndose por proyectil una piedra, una lanza, una flecha, etc., hasta llegar a las balas actuales). A día de hoy, los cartuchos están integrados por cuatro componentes: la vaina, la pólvora, la cápsula iniciadora y la bala. Lo más importante que tiene en cuenta el Criminalista, es que existen tres tipos de cartuchos: metálicos, semi-metálicos y especiales; y, por otra parte, los sistemas que se utilizan para establecer el calibre de un mismo cartucho son dos: el sistema métrico decimal (mayoría de los países europeos) o el sistema anglosajón de pies y pulgadas (Inglaterra y América del Norte).

Entrando más profundamente en las armas, el Criminalista distingue: clases, tipos, partes y elementos, y categorías según el reglamento. Las armas pueden clasificarse en pesadas y ligeras. Dentro de las ligeras (sobre las que se centró la clase) se distinguen las armas cortas y las armas largas, que a su vez pueden ser de avancarga o de retrocarga. Dos ejemplos de armas cortas serían las pistolas y los revólveres, mientras que dentro de las armas largas hay que distinguir entre las de cañón estriado y las de cañón liso.

Las armas largas rayadas tienen uno o varios cañones estriados y, según su uso, pueden clasificarse en: -Militares: fusiles, subfusiles, carabinas, tercerolas, etc. -De guardería: subfusiles y carabinas. -Deportivas (civiles): rifles, carabinas y Express (entre rifle y escopeta). Las armas largas de cañón liso son básicamente las escopetas de caza, las de uso deportivo en la modalidad de tiro al plato y las carabinas de aire comprimido o CO2. Se clasifican, a su vez, según la forma, el número de cañones o el sistema de disparo. Aparte de todo esto, existen muchos más tipos y clasificaciones de armas (pistolas y revólveres detonadores, armas blancas, ballestas, fusiles de pesca submarina, puño americano, etc.).

En cuanto a las partes fundamentales que integran el arma, éstas son: el armazón, la corredera (pistolas), el cañón, el tambor (revólveres) y la culata. Y, en lo que se refiere a los elementos del arma, ésta tiene: los seguros; los elementos de puntería, tales como el punto de mira y el alza; el extractor o uña extractora; el cargador, y las culatas en las armas largas (los formatos de dichas culatas son diferentes atendiendo al tipo de arma de que se trate). Así pues, el Criminalista reconoce las distintas categorías de armas que existen, establecidas por el Reglamento de Armas. Este reglamento, además de hacer dicha clasificación, recoge el tipo de documentación que se necesita para la posesión y uso de cada una de las armas y distingue también las armas combinadas y prohibidas por nuestra legislación tales como: armas modificadas (a las que se les ha recortado el cañón, por ejemplo), puños americanos, navajas automáticas o puñales, etc.

Ya entrando en la Balística, nuestro Criminalista especializado en armas, también distinguirá la Balística Operativa que tiene como objetivo comprobar el funcionamiento de las armas y municiones que son remitidas a los laboratorios de balística forense después de cometerse un crimen, para posteriormente plasmar los resultados obtenidos en el informe pericial. También se encarga de estudiar las balas “dubitadas” y las posibles alteraciones o modificaciones que haya podido sufrir el arma. Otra de las finalidades de la balística operativa es recuperar, a través de medios químicos, los números de fabricación borrados o alterados, así el Criminalista también será capaz de desmontar un arma y explicar qué función cumple cada una de las piezas que la integran; cómo se extraen las vainas, etc.

Y si se introduce en la Balística de Efectos (también denominada, en términos legales, Balística Forense o Médico Legal). A pesar de que la balística en general comprende tres ramas principales (interna, externa y de efectos), nuestro Criminalista se centrará sobre todo en la tercera porque es quizás la que adopta un mayor peso judicialmente hablando. Así en general tenemos que la balística interna y la externa están relacionadas con los fenómenos que se producen dentro y fuera del arma cuando ésta es accionada; mientras que la balística de efectos estudia las consecuencias que se derivan del impacto del proyectil (efectos sobre el blanco, grado de deformación de la bala después de impactar, etc.). Esta rama de la balística se subdivide, a su vez, en otras tres vertientes: -Balística de las heridas -Balística identificativa: se desarrolla en los laboratorios de balística forense y su objetivo es la identificación de armas. Para hacerlo, los peritos emplean un microscopio o macroscopio de comparación. Con este instrumento se comparan las vainas y los proyectiles dubitados con los indubitados (estos últimos los obtienen los mismos profesionales en las instalaciones que ya tienen acondicionadas para tal efecto), para ver si se corresponden y poder afirmar que el arma enviada al laboratorio es o no la misma con la que se cometió el hecho delictivo que se esté investigando. El objeto de comparación son las “lesiones” o “señales” que se producen en las vainas en el momento del disparo y en las balas después de haber pasado por el ánima del cañón estriado (si se trata de un arma de cañón liso sólo se recuperará la vaina para su cotejo, ya que en el proyectil no se podrá identificar ninguna marca). -Balística de la efectividad de los proyectiles El Criminalista cuando investiga en balística, también se fija especialmente sobre las trayectorias de los proyectiles y las fórmulas que se utilizan para determinar su velocidad. Conoce las características de los orificios de entrada y salida (estos últimos, cuando los haya) producidos por arma de fuego y por arma blanca. En el primer caso, las características que presenten los orificios no sólo servirán para poder identificar el tipo de arma y proyectil que los ocasionó, sino también la distancia a la que se produjo el disparo. En este sentido, nuestro Criminalista especializado en balística forense puede identificar hasta cuatro tipos de distancias: a bocajarro, a quemarropa, a corta distancia y a larga distancia. Por otra parte, en los laboratorios de balística también se estudian los orificios de las ropas causados tanto por armas blancas como de fuego; mientras que el estudio de los orificios en el cuerpo es algo que concierne a los médicos forenses, aunque los profesionales de balística también deben conocer sus características más esenciales. En los laboratorios de Balística de la Policía, los dictámenes se realizan entre dos peritos cualificados y hacen constar los siguientes apartados: Antecedentes, Descripción técnica de los elementos remitidos, Balística operativa, Estudio de las ropas y establecimiento de trayectorias, Pruebas en la galería de tiro, Balística identificativa, Conclusiones, Remisión.

Así en general, el Criminalista ha adquirido un suficiente conocimiento sobre las características, el funcionamiento y la historia de algunas armas, desde las que se usaban antaño hasta las que existen en la actualidad: armas largas de mecha (antiguas); armas cortas y armas largas, diferenciando en estas últimas las de cañón estriado y las de cañón liso; diferencia entre arma automática y semi-automática; armas de guerra; armas detonadoras; armas prohibidas, como por ejemplo una escopeta con el cañón recortado, etc.

Conoce los diferentes calibres que existen y cómo se determinan; la diferencia entre un proyectil blindado y semi-blindado, y cómo esto afecta al grado de deformación de la bala después de impactar contra un blanco; cómo actúan los proyectiles destinados para la caza (munición para rifles); qué características tienen las municiones consideradas para la guerra en España y otros países, etc. Junto con los tipos de pólvora diferentes.

En la pruebas que realiza el especialista en Balística, según los elementos balísticos que interese recuperar, los cajones de recuperación de balas deben ser distintos, por ejemplo: -Caso de una escopeta: sólo se recupera la vaina, que presentará “lesiones” ocasionadas por el expulsor. Como se trata de un arma cuya ánima del cañón es lisa, al producirse el disparo no se dejará ninguna señal identificativa en el proyectil. Por lo tanto, el disparo se efectuará en un cajón recuperador lleno de algodón en el que no será necesario buscar posteriormente la bala. -Caso del revólver: se recuperará tanto la vaina como el proyectil. En este caso, el ánima del cañón es estriada y deja señales con valor identificativo en la bala.

Se disparará, por lo tanto, en el interior de un cajón recuperador provisto de algodón y testigos de papel y caucho. Estos testigos sirven para facilitar la búsqueda del proyectil dentro del cajón: según si han sido atravesados o no, se podrá saber en qué parte del cajón hay que buscar y también servirá para tener una idea aproximada de la potencia del disparo.

Ya profundizando en la Balística identificativa, el perito criminalista, sabe cotejar y comparar entre una vaina y un proyectil “testigos” (indubitados) con otra vaina y otro proyectil “problema” (dubitados) usando el macroscopio de comparación y se fija especialmente en dos tipos de señales o lesiones que presentan las muestras balísticas:

-Lesiones de clase o familiares: son marcas que siempre se producirán después de efectuarse un disparo, aunque sus características variarán en función del arma. En el caso de las vainas se distinguen siempre un total de tres lesiones familiares: una producida por la cabeza de cierre; otra por la aguja percutora al impactar contra el pistón, y una última ocasionada por la uña extractora cuando la vaina es expulsada de la recámara después del disparo.

 -Lesiones individuales: son aquellas marcas de las vainas y los proyectiles que tienen carácter identificativo. En cada caso son diferentes, lo que las convierte en señales muy significativas.

Nuestro Criminalista también es capaz de aplicar y adaptar las técnicas de identificación balística a huellas de calzado, de neumáticos, bombines de cerraduras, placas de matrícula, números de bastidor de vehículos, cortes de herramientas, forzado de cerraduras, puertas y ventanas, etc.

Sigue leyendo: «Conocimientos básicos del Criminalista», en Revista ICG – Especial Mercè 2019 1ª Parte:

http://grafoanalisis.com/019.-ICG-Revista-Merce.pdf