Acuerdo de retirada y Declaraci贸n pol铆tica sobre las relaciones futuras

Como explicaba el profesor Arenas en la entrada 鈥淓l Reino Unido ya no es un Estado miembro de la UE鈥, en la medianoche del 31 de enero de 2020 el Reino Unido abandon贸 la Uni贸n Europea. Como es bien sabido, la base jur铆dica es el art. 50 TUE. Este precepto prev茅 la celebraci贸n de dos Acuerdos cuando un Estado miembro se marche de la Uni贸n. Uno que regule la forma en que el Estado miembro en cuesti贸n abandonar谩 esta organizaci贸n y otro que discipline la relaci贸n futura entre los dos actores. En el caso del br茅xit, el Diario Oficial de la Uni贸n Europea de 12 de noviembre de 2019 C 348I presenta gran relevancia a estos efectos. De un lado, 聽contiene el Acuerdo sobre la retirada del Reino Unido de Gran Breta帽a e Irlanda del Norte de la Uni贸n Europea y de la Comunidad Europea de la Energ铆a At贸mica (2019/C 384I/01). De otro, publica la Declaraci贸n pol铆tica en la que se expone el marco de las relaciones futuras entre la Uni贸n Europea y el Reino Unido (2019/C 384I/02).

El primero es un texto muy largo (177 p谩ginas) cuyo contenido puede agruparse en siete apartados[i]. En primer lugar contiene las llamadas 鈥淒isposiciones comunes鈥; o sea, las definiciones clave, el 谩mbito de aplicaci贸n del acuerdo y las normas sobre los efectos y ejecuci贸n del acuerdo, que disfruta de efecto directo y primac铆a. Son necesarias para la correcta interpretaci贸n y aplicaci贸n de la norma. A continuaci贸n se regulan los derechos de los ciudadanos. Substancialmente se hace referencia a los derechos de residencia, a los de los trabajadores (tanto por cuenta ajena, como por cuenta propia), a las cualificaciones profesionales y a la coordinaci贸n de los sistemas de seguridad social. La idea es conseguir que los brit谩nicos que residan en la UE y los comunitarios que lo hagan en el Reino Unido al final del periodo transitorio puedan continuar viviendo y trabajando donde lo vienen haciendo. Tambi茅n se protege a sus familiares que tengan derechos conforme al ordenamiento comunitario. Ahora bien, hay que tener en cuenta que se prev茅 que los Estados miembros, tambi茅n el Reino Unido, puedan exigir la inscripci贸n en un registro para reconocer que una persona determinada est谩 residiendo en su territorio al final del periodo transitorio.

La tercera parte del Acuerdo tiene por objeto la 鈥渟eparaci贸n鈥; es decir, el r茅gimen de determinados extremos a partir de la retirada del Reino Unido y durante el periodo transitorio. Por ejemplo, las mercanc铆as que fueron puestas en el mercado antes de la eficacia del br茅xit o durante el periodo transitorio podr谩n seguir circulando tanto por territorio brit谩nico como comunitario, como regla general. Igual sucede con los derechos aduaneros, la propiedad intelectual (el Reino Unido debe mantener la protecci贸n de los t铆tulos que tengan efecto unitario), la cooperaci贸n judicial y policial en el 谩mbito penal, la cooperaci贸n judicial en materia civil y penal, los datos obtenidos o tratados antes de que finalice el periodo transitorio, la contrataci贸n p煤blica, la Euratom (el Reino Unido tiene responsabilidad exclusiva en mantener los est谩ndares de seguridad nuclear), los procedimientos judiciales y administrativos comunitarios o el funcionamiento de las instituciones, 贸rganos y organismos de la UE.

Bajo la r煤brica 鈥淭ransici贸n鈥, la Cuarta Parte establece un periodo transitorio que se empieza con la entrada en vigor del Acuerdo de retirada y termina el 31 de diciembre de 2020. Durante el mismo, la situaci贸n entre el Reino Unido y la Uni贸n Europea permanecer谩 igual que hasta ahora. As铆, las instituciones, organismos y agencias comunitarias seguir谩n teniendo las mismas competencias y funciones respecto del Reino Unido. Adem谩s, 茅ste y la UE negociar谩n un acuerdo sobre su relaci贸n futura.

A continuaci贸n aparecen las 鈥淒isposiciones financieras鈥. En ellas destaca el c谩lculo de la aportaci贸n del Reino Unido a los presupuestos comunitarios. Debe contribuir proporcionalmente a la financiaci贸n del conjunto de obligaciones asumidas como miembro de la UE hasta el 31 de enero de 2020.

Evidentemente, el Acuerdo cuenta con Disposiciones institucionales y finales. A continuaci贸n aparecen tres Protocolos que regulan la situaci贸n de Irlanda e Irlanda del Norte, las zonas de soberan铆a del Reino Unido en Chipre y Gibraltar. En cuanto al primero, las finalidades son evitar que exista una frontera f铆sica en la isla de Irlanda, proteger el Acuerdo de Viernes Santo y conservar la integridad del mercado 煤nico[ii]. En cuanto a Chipre, el objetivo es continuar aplicando el Derecho de la UE en las zonas de soberan铆a brit谩nica. Respecto de Gibraltar, se prev茅 la colaboraci贸n entre el Reino Unido y la Uni贸n Europea en determinados 谩mbitos; por ejemplo para conseguir la transparencia en materia fiscal, lucha contra el fraude, blanqueo de dinero, etc.

La Declaraci贸n pol铆tica sobre las futuras relaciones entre la Uni贸n Europea y el Reino Unido se compone de cinco partes: i) disposiciones iniciales, ii) asociaci贸n econ贸mica, iii) asociaci贸n en materia de seguridad, iv) mecanismos institucionales y otros mecanismos horizontales, v) proceso futuro. Como su nombre da a entender, su eficacia jur铆dica es restringida, pues se limita a expresar el punto de partida y los principales extremos de las negociaciones que emprender谩n ambas partes para intentar alcanzar un acuerdo sobre sus relaciones futuras. Parten de diversas premisas, entre las que destacan que el Reino Unido y la Uni贸n Europea constituye mercados separados con ordenamientos jur铆dicos diferentes, el respeto de los derechos y libertades fundamentales y la voluntad de evitar una frontera r铆gida entre Irlanda e Irlanda del Norte.

La idea esencial de la asociaci贸n econ贸mica es conseguir un espacio de libre comercio en el que la competencia sea abierta y leal (v茅ase el apartado 77). De ah铆 que se proponga crear una zona de libre comercio para el tr谩fico de mercanc铆as, la liberaci贸n de los servicios e inversiones, facilitar el flujo de datos y el desarrollo del 谩mbito digital seguro, as铆 como el movimiento de capitales y pagos. La movilidad de personas fue una de las razones que llevaron al br茅xit. La Declaraci贸n pol铆tica le dedica diversas previsiones entre las que destacan los principios de no discriminaci贸n y reciprocidad. Como colof贸n se prev茅 la voluntad de que las partes colaboren a escala mundial sobre cuestiones que presentan inter茅s econ贸mico, medioambiental y social com煤n.

En cuanto a la asociaci贸n en materia de seguridad, el documento empieza destacando la proximidad geogr谩fica de las dos partes y la necesidad de tener en cuenta que las amenazas cambian. Se pone el acento en la cooperaci贸n policial y judicial en materia penal, la pol铆tica exterior y defensa y la ciberseguridad.

Dentro del marco institucional destacan las previsiones sobre la gobernanza. Las partes consideran necesario establecer mecanismos para gestionar, supervisar, aplicar, revisar y desarrollar las negociaciones y posibles acuerdos. Para ello se prev茅 la creaci贸n de un Comit茅 Mixto, que fijar谩 su propio reglamento. Igualmente se han tomado medidas para solucionar las controversias que puedan surgir. En caso de que no se logre una respuesta satisfactoria en el seno del Comit茅 Mixto, se prev茅 la creaci贸n de una comisi贸n independiente de arbitraje que puede llegar a someter la controversia al Tribunal de Justicia. 脡ste actuar谩 como 鈥溍簄ico 谩rbitro de Derecho de la Uni贸n鈥 y sus decisiones ser谩n vinculantes. Para terminar, subrayar que se prev茅 que el Reino Unido y la Uni贸n Europea celebren una reuni贸n de alto nivel en junio de 2020 para hacer balance de los progresos alcanzados.

 

 

 

[i] La Comisi贸n europea ha publicado una especie de resumen del Acuerdo bajo el formato de FAQ: Preguntas y respuestas sobre la retirada del Reino Unido de la Uni贸n Europea el 31 de enero de 2020, 31.1.2020, disponible en https://eeas.europa.eu/delegations/cuba/73782/preguntas-y-respuestas-sobre-la-retirada-del-reino-unido-de-la-uni%C3%B3n-europea-el-31-de-enero-de_es.

[ii] En el documento Preguntas y respuestas se explica que 鈥淓n Irlanda del Norte se seguir谩 aplicando un conjunto limitado de normas relacionadas con el mercado 煤nico de la UE a fin de evitar una frontera f铆sica: legislaci贸n sobre mercanc铆as, normas sanitarias para los controles veterinarios (鈥榥ormas sanitarias y fitosanitarias鈥), normas sobre producci贸n y comercializaci贸n agr铆colas, IVA e impuestos especiales relacionados con las mercanc铆as, y normas sobre ayudas estatales鈥.

El Reino Unido ya no es un Estado miembro de la UE

Hoy es el primer lunes, desde el 25 de diciembre de 1972, en el que el Reino Unido no es Estado miembro de la Uni贸n Europea (entonces, en 1972, Comunidad Econ贸mica Europea). El Brexit ya es una realidad y se ha completado el proceso de salida de un Estado miembro de la Uni贸n. Es el momento de ver qu茅 es lo que pasar谩 a partir de ahora.

La salida del RU se produce tras la conclusi贸n entre el RU y la UE de un acuerdo de salida seg煤n lo previsto en el art铆culo 50.2 del TUE. Este acuerdo ha sido aprobado en las 煤ltimas semanas tanto por el RU como por la UE, pero en su esencia hab铆a sido cerrado ya en noviembre de 2018. Las dificultades para la aprobaci贸n de dicho acuerdo en el RU condujeron a tres pr贸rrogas de la permanencia del RU en la UE, retras谩ndose la salida inicialmente prevista para el 29 de聽 marzo de 2019. Quiz谩s esto requiera una explicaci贸n.

El RU celebr贸 un refer茅ndum sobre su permanencia en el RU el 23 de junio de 2016. El resultado favorable a la salida no ten铆a, sin embargo, consecuencias jur铆dicas directas; por lo que no fue hasta que el RU notific贸 formalmente al Presidente del Consejo Europeo su voluntad de abandonar la Uni贸n no comenzaron a correr los plazos para la salida. Esta notificaci贸n se realiz贸 el 29 de marzo de 2017

Estos plazos ten铆an una fecha marcada en rojo: el 29 de marzo de 2019. Dos a帽os despu茅s de la notificaci贸n. De acuerdo con el art铆culo 50.3 del TUE al cabo de dos a帽os desde la notificaci贸n los Tratados europeos dejar铆an de aplicarse al Estado que abandonaba la UE. Antes de esos dos a帽os, sin embargo, pod铆a concluirse un acuerdo para la salida ordenada de la Uni贸n. Igualmente, cab铆a la posibilidad de prorrogar ese plazo de dos a帽os por acuerdo un谩nime del Consejo Europeo. En caso de que no se llegase a un acuerdo y no se acordase la pr贸rroga al llegar el 29 de marzo de 2019 el Estado saliente ser铆a considerado un Estado tercero.

Pese a las dificultades que supon铆a una negociaci贸n tan compleja como es la de un acuerdo de salida de un Estado miembro, la UE y el RU fueron capaces de concluir un acuerdo en noviembre de 2018. Este acuerdo deb铆a ser aprobado tanto por el RU como por la UE antes del 29 de marzo de 2019. Ahora bien, resultando imposible para el gobierno brit谩nico (presidido por la Sra. Theresa May) obtener la aprobaci贸n del Parlamento, y llegando a la fecha fat铆dica del 29 de marzo, se solicit贸 una pr贸rorga de la permanencia de la UE hasta el 12 de abril. Como tampoco fue posible aprobar el acuerdo de salida antes de esa fecha, se solicit贸 una nueva pr贸rroga, en este caso hasta el 31 de octubre.

Tras el cambio de gobierno en el RU, habiendo sustituido el Sr. Boris Johnson a la Sra. Theresa May, se abri贸 una nueva negociaci贸n sobre el acuerdo de salida; aunque limitada al Protocolo sobre Irlanda del Norte, tal como veremos enseguida. Tambi茅n se renegoci贸 la Declaraci贸n Pol铆tica que acompa帽aba al Acuerdo de Salida. En el mes de octubre de 2019 se lleg贸 a un acuerdo entre el RU y la UE sobre estos cambios en el Acuerdo de Salida y en la Declaraci贸n Pol铆tica sobre las relaciones futuras entre el RU y la UE. El gobierno brit谩nico intent贸 que el Parlamento brit谩nico aprobara el mencionado acuerdo antes de que concluyera el plazo de la segunda pr贸rroga de la permanencia del RU en la UE; pero al no conseguirlo se pidi贸 una tercera pr贸rroga hasta el 31 de enero de 20210 y se convocaron elecciones en el RU. Las elecciones tuvieron lugar en diciembre, y habiendo obtenido el partido del Sr. Johnson, los conservadores, mayor铆a absoluta en la C谩mara de los Comunes brit谩nica, ya no hubo obst谩culos para que entre diciembre de 2019 y enero de 2020 el Parlamento brit谩nico aprobara el acuerdo de salida y la legislaci贸n necesaria para su聽 implementaci贸n.聽 De esta forma, fue posible, como se indicaba al comienzo, que unos d铆as antes del 31 de enero de 2020 se concluyeran los tr谩mites necesarios para la ratificaci贸n del acuerdo de salida del RU, de tal manera que el 1 de febrero de 2020 el RU dejaba de ser un Estado miembro de la Uni贸n y, simult谩neamente, comenzaba a aplicarse el acuerdo de salida.

Este acuerdo de salida es el mismo acordado en noviembre de 2018 salvo en lo que se refiere al Protocolo en relaci贸n a Irlanda del Norte, sustituido por el concluido en octubre de 2019. Es por esto que en lo que se refiere al acuerdo de salida con excepci贸n del Protocolo en relaci贸n a Irlanda.

El elemento clave de este acuerdo de salida es el per铆odo transitorio que se extiende hasta el 31 de diciembre de 2020. Durante este per铆odo todo el Derecho de la UE se aplica plenamente en el RU. Esto implica que pese a que el RU ya no participe en las instituciones de la UE, a efectos pr谩cticos todo seguir谩 igual que antes de la salida. El r茅gimen de relaciones econ贸micas y jur铆dicas entre el RU y la UE no se ver谩 afectado en absoluto durante estos meses: los ciudadanos brit谩nicos podr谩n alegar la libre circulaci贸n de personas y la libertad de establecimiento en la UE y los ciudadanos europeos seguir谩n pudiendo ejercer estas libertades en el RU, las sociedades constituidas en el RU seguir谩n siendo reconocidas en los pa铆ses miembros de la UE y los instrumentos de cooperaci贸n judicial seguir谩n aplic谩ndose respecto al RU igual que se aplican en relaci贸n a los Estados miembros.

El 31 de diciembre de 2020 se pondr谩 fin a este per铆odo transitorio y el 1 de enero de 2021 comenzar谩n a aplicarse las disposiciones espec铆ficas del acuerdo de salida, un conjunto de disposiciones que no abarcan todas las relaciones que quedan afectadas por el br茅xit, sino que se limita a lo que podr铆amos llamar “problemas escogidos”.

De estos, sin duda el m谩s relevante es el r茅gimen de los ciudadanos europeos en el RU y los brit谩nicos en la UE. El principio que rige esta cuesti贸n es que unos y otros mantendr谩n su derecho de residencia conseguido antes de que acabe el per铆odo transitorio. Es decir, los ciudadanos brit谩nicos con residencia en la UE mantendr谩n este derecho de residencia y los ciudadanos europeos con residencia en el RU el 31 de diciembre de 2020 mantendr谩n este derecho de residencia tras el fin del per铆odo transitorio. En esta l铆nea existen previsiones acerca de los derechos de los trabajadores, los aut贸nomos y tambi茅n el reconocimiento de calificaciones profesionales.

El acuerdo de salida, asimismo, incluye previsiones sobre la coordinaci贸n de los sistemas de seguridad social del RU y de los Estados miembros de la UE.

Tambi茅n se incluyen normas sobre los bienes puestos en el mercado en el Reino Unido o en la UE, en l铆nea con el principio de que aquellos bienes que estuvieran colocados en esos mercados antes del fin del per铆odo transitorio (31 de diciembre de 2020) seguir谩n consider谩ndose correctamente introducidos tras el fin de ese per铆odo transitorio. A la vez, respecto a estos bienes se seguir谩 aplicando la normativa sobre aranceles europeas y en materia de IVA.

El acuerdo de salida se ocupa igualmente de derechos de propiedad intelectual e industrial. La idea que preside esta parte del acuerdo de salida es la de que los titulares de derechos de este tipo con anterioridad al fin del per铆odo transitorio deber谩n ver su derecho transformado en uno equivalente regido por la normativa del RU una vez que acabe dicho per铆odo transitorio.

Se incluyen tambi茅n previsones sobre la cooperaci贸n en materia civil y penal. La idea es que las situaciones o cooperaciones iniciadas antes del fin del per铆odo transitorio seguir谩n rigi茅ndose por el Derecho de la UE incluso tras el fin de dicho per铆odo transitorio.

Otra de las cuestiones de las que se ocupa el acuerdo de salidad es la protecci贸n de datos personales. El principio que rige esta cuesti贸n es la continuidad en la aplicaci贸n del Derecho de la UE tras el fin del per铆odo transitorio si se trataba de datos de personas ubicadas fuera del RU y que hab铆an sido procesados en el RU antes del fin del per铆odo transitorio o despu茅s del fin de ese per铆odo sobre la base del acuerdo de salida (art. 71 del acuerdo de salida).

Tambi茅n se regula el r茅gimen de los procedimientos iniciados antes del fin del per铆odo transitorio y no concluidos en el momento en el que acaba este per铆odo transitorio. La regla es que estos procesos continuar谩n rigi茅ndose por la normativa europea tras el fin del per铆odo transitorio.

En lo que se refiere a la jurisdicci贸n del Tribunal de Luxemburgo, se establece que las vulneraciones del acuerdo de salida en que pudiera haber incurrido el RU de acuerdo con el criterio de la Comisi贸n, podr谩n ser llevadas ante el Tribunal de Luxemburgo en los cuatro a帽os siguientes al fin del per铆odo transitorio (hasta el 31 de diciembre de 2024, por tanto). Las decisiones del Tribunal de Luxemburgo anteriores al fin del per铆odo transitorio o dictadas despu茅s de que 茅ste hubiera concluido, pero sobre la base de las competencias habilitadas por el acuerdo de salida, seguir谩n siendo obligatorias en el RU.

El acuerdo de salida tambi茅n se ocupa de la cooperaci贸n administrativa y del r茅gimen de privilegios e inmunidades de las instituciones de la UE (T铆tulo XII). Por supuesto, hay tambi茅n reglas sobre la contribuci贸n brit谩nica a la UE en los a帽os 2019 y 2020; as铆 como las obligaciones financieras a partir del fin del per铆odo transitorio. Adem谩s de otras disposiciones diversas, son especialmente relevantes las reglas sobre interpretaci贸n del Acuerdo de salida. Aqu铆 se prev茅 que en un plazo de 8 a帽os desde el fin del per铆odo transitorio, los tribunales brit谩nicos podr谩n plantear cuestiones prejudiciales sobre la interpretaci贸n del acuerdo de salida ante el Tribunal de Luxemburgo (art铆culo 158). Las decisiones del Tribunal de Luxemburgo interpretando el Acuerdo de salida ser谩n obligatorias tambi茅n en el RU. Adem谩s, se prev茅 la creaci贸n de un Comit茅 Conjunto entre el RU y la UE para seguir la aplicaci贸n del Acuerdo de salida. Este Comit茅 es tambi茅n un instrumento para resolver los conflictos entre el RU y la UE en la interpretaci贸n del Acuerdo de salida (art. 169). En caso de que ante un conflicto no se llegue a un acuerdo se establecer谩 un arbitraje. Ahora bien, si la disputa es sobre la interpretaci贸n del Derecho de la UE o del Acuerdo de salida, el tribunal arbitral no podr谩 pronunciarse, sino que esta disputa sobre la interpretaci贸n del Derecho de la UE quedar谩 encomendada al Tribunal de Luxemburgo (art. 174).

Acompa帽an al Acuerdo varios Protocolos; pero aqu铆 solamente haremos una m铆nima referencia al relativo a Irlanda del Norte, ya que es el que ha sido modificado entre noviembre de 2018 y octubre de 2019.

El problema al que se enfrentaban los negociadores era encontrar soluciones para Irlanda del Norte que respetasen la libertad de comunicaci贸n y circulaci贸n entre las dos parte de la Isla: Irlanda del Norte y la Rep煤blica de Irlanda. Se trataba de evitar la creaci贸n de una frontera entre las dos Irlandas, pero 驴c贸mo?

En 2018 el acuerdo fue que el RU permaneciera dentro de la zona aduanera com煤n de la UE. De esta manera, no ser铆a necesario establecer ninguna frontera entre la UE y el RU, ni en Irlanda ni en el Canal de la Mancha, ya que en tanto no se concluyese un acuerdo sobre las relaciones futuras de la UE y del RU, el territorio del RU seguir铆a sometido a las reglas europeas sobre mercanc铆as.

En el a帽o 2019 la filosof铆a cambi贸: tan solo Irlanda del Norte pemanecer铆a, tras el fin del per铆odo transitorio, dentro de la zona aduanera europea, lo que har铆a innecesario establecer una frontera entre las dos Irlandas; pero s铆 que hace preciso que se establezca un control sobre las mercanc铆as que llegan a Irlanda del Norte desde el resto del Reino Unido. De otra forma, podr铆an introducirse en la UE, a trav茅s de Irlanda del Norte, productos que no habr铆an superado los controles europeos, a fin de evitar este riesgo, se prev茅n controles en relaci贸n a dichos productos que circulen entre Gran Breta帽谩 e Irlanda del Norte, aplic谩ndose la normativa europea a aquellos que no est茅n destinados a permanecer en territorio norirland茅s. A fin de verificar este extremo, funcionarios de la UE podr谩n participar en las tareas de control en el RU (art. 12 del Protocolo sobre Irlanda del Norte).

El resultado al que se ha llegado implica que se establezca una frontera entre el resto del RU e Irlanda del Norte, una de las primeras propuestas de la UE para este tema rechazada entonces por el gobierno del RU, quien se encontraba entonces presionado por los unionistas irlandeses que no ve铆an con buenos ojos esta frontera. Lo cierto, sin embargo, es que este tipo de controles fronterizos dentro del mismo pa铆s no suponen ninguna merma de la soberan铆a, como muestra la existencia de tales controles en Espa帽a en relaci贸n a las mercanc铆as con destino u origen en Ceuta y Melilla o en su momento tambi茅n con origen o destino en Canarias. La prouesta que entonces rechaz贸 el RU es ahora aceptada, seguramente porque aquella a la que se hab铆a llegado inicialmente imped铆a que el RU desarrollara una pol铆tica propia de acuerdos comerciales con terceros pa铆ses, al estar todo su territorio “atado” a la regulaci贸n europea.

Sea como sea, ahora este ya es Derecho aplicable, y comenzaremos a ver su efectividad a partir del 1 de enero de 2021, cuando acabe el per铆odo transitorio.

Ahora bien, al margen de la situaci贸n en Irlanda del Norte 驴qu茅 situaci贸n nos encontraremos el 1 de enero de 2021?

En primer lugar, puede darse una pr贸rroga del per铆odo transitorio (art. 132 del Acuerdo de Salida). La pr贸roga debe decidirse antes del 1 de julio de 2020. En caso de que no se decida (es el Comit茅 Conjunto al que nos hemos referido un poco m谩s arriba el que ha de adoptar la decisi贸n), el 1 de enero de 2021 el Derecho de la UE dejar谩 de aplicarse en el RU (con la excepci贸n de Irlanda del Norte) y, por tanto, deber谩 establecerse una frontera f铆sica entre el Reino Unido y la UE. Los productos que pretendan entrar en la UE desde el RU deber谩n pasar controles y pagar los aranceles previstos por el Derecho europeo y los productos europeos que pretendan entrar en el RU deber谩n pagar los aranceles y superar los controles que establezca el RU.

La situaci贸n anterior est谩 sujeta, sin embargo, a lo que se establezca en el acuerdo sobre relaciones futuras entre la UE y el RU. El planteamiento ser铆a concluirlo antes del 31 de diciembre de 2020; pero existe coincidencia en que un acuerdo de esta complejidad no parece que pueda concluirse en un plazo de meses; sobre todo cuando hay tan poca claridad sobre cu谩les ser谩 la posici贸n negociadora del RU (hoy mismo Boris Johnson sorprend铆a con unas declaraciones en las que planteaba un acuerdo “a la australiana”, una posibilidad que hasta ahora no se habia puesto sobre la mesa).

Desde la posici贸n europea, en cambio, parece que las ideas est谩n m谩s claras. Siempre se ha sostenido que se llegar谩 hasta donde el RU quiera llegar, pero advirtiendo que no es posible realizar un “cherry picking”; esto es, concluir un acuerdo en el que la integraci贸n sea mayor en unas 谩reas que en otras. Esto se traduce en que ninguna dificultad habr谩 en concluir un acuerdo que facilite la circulaci贸n de mercanc铆as profundizando en las reglas de la OMC, en l铆nea con el acuerdo concluido entre la UE y Canad谩. Ahora bien, no habr谩 avances en libre prestaci贸n de servicios m谩s que si el RU acepta tambi茅n libre circulaci贸n de personas, en l铆nea con el acuerdo con Noruega, por ejemplo. A este respecto es bueno recordar que incluso el Acuerdo entre la UE con Suiza incluye la participaci贸n de este pa铆s en el Espacio Schengen sin fronteras interiores, algo que el RU dif铆cilmente aceptar铆a. Adem谩s, hay que tener en cuenta que la participaci贸n en el Mercado Interior obliga al tercer pa铆s a contribuir al presupuesto de la UE; otra condici贸n que quiz谩s fuera dif铆cil que aceptara el RU.

Veremos, por tanto, hasta donde est谩 dispuesto a llegar el RU en este acuerdo. La exclusi贸n de la libertad de prestaci贸n de servicios implicar谩 que las sociedades brit谩nicas dejar谩n de gozar de las ventajas de la libertad de establecimiento en la UE y que los servicios prestados por las empresas del RU en la UE deber谩n pasar los controles que se aplican a terceros Estados. El RU debe decidir si afronta esto a cambio de mantener el control sobre su pol铆tica migratoria. Por otra parte, y en lo que se refiere al acuerdo sobre mercanc铆as, evitar una frontera entre el RU y la UE parece imposible salvo que el RU renuncie a una pol铆tica comercial propia y acepte alinear su regulaci贸n con la europea, algo que parece descartado. De esta forma, todo parece indicar que salvo una improbable pr贸rroga del per铆odo transitorio (no parece realista que de aqu铆 a julio el gobierno brit谩nico mude su posici贸n 180潞) el 1 de enero de 2021 veremos una frontera en Calais.

Once again, the Continent will be isolated

Rafael Arenas Garc铆a