Laberíntica guerra

         1.-Complejidad: he ahí el vocablo. Nada que ver con el volantazo unidireccional con el que nos amenaza la nueva legislación sobre la memoria. Antes de seguir: ya hemos aceptado absurdamente que los gobiernos y los parlamentos decidan sobre la historia, la reformen, la deroguen…Sigamos. Hablo de volantazo porque la complejidad que reivindica el artículo de Pablo de Lora que hoy transcribimos ya habitaba entre nosotros. Vivía, por ejemplo, en las reflexiones de los historiadores, que iban desentrañando (con sus filias y fobias, porque no son ángeles) los misterios de aquellos días. Véase esta magnífica conferencia de Martínez Fiol. En ella, se comenta una idea interesante: no había dos Españas en aquel momento, sino muchas. Casa mejor con la frase castiza: cada uno era de su padre y de su madre. Y, con la variación y el abanico, la pasarela. Por ejemplo, la visión corporativista que unía a cenetistas y falangistas, las frases en favor de la República que lanzan algunos militares al inicio del levantamiento (de hecho, el 5 de junio Mola prepara un documento según el cual el futuro directorio militar se comprometía a mantener el régimen republicano y convocar elecciones a Cortes constituyentes)…Según parece, la Exposición de Motivos del infausto proyecto de ley habla de insurrección del ejército, cuando lo cierto es que el grueso de la milicia no se sumó al golpe y, de hecho, fueron muchos los enclaves que quedaron aislados en su rebeldía. Algunos historiadores hablan ya de levantamiento cívico-militar, en la medida en que diversas fuerzas (por ejemplo, los requetés, decisivos en algún territorio) se suman al alzamiento.

*

         2.-Otras veces, la complejidad viene de abajo, de las prácticas y reflexiones de la gente, sin necesidad de que lo diga la ley. El 19 de mayo de 1968 la Hermandad de ex combatientes del Tercio de Nuestra Señora de Montserrat recoge y ordena los restos de sus antiguos adversarios y levanta en Punta Targa un monumento en su memoria como muestra de reconciliación. Complejidad también, por ejemplo, en las magníficas explicaciones sobre la batalla del Ebro que proporciona la empresa especializada Terra enllà. Recuerdo perfectamente su explicación hace un par de años en una larga mañana (cuatro o cinco horas que volaron rápido) en los escenarios de la batalla del Ebro. Un prodigio de análisis riguroso, polifacético y apasionante, que no necesita ninguna norma maniquea (aunque sí un apoyo serio).

**

         3.-Y, finalmente, la complejidad viene de un dato impresionante en nuestra contienda civil: el azar, el puro azar. Ciudadanos de ideología contraria que quedan atrapados en el bando equivocado.  Los hay por doquier. Recuerdo ahora a Pere Tarrés, tan conocido en Cataluña. Fue durante el día un médico impecable y eficaz al servicio de las tropas republicanas,  mientras anotaba de noche en su diario su alegría ante la inminente liberación de Barcelona.

         A veces hemos fantaseado con un compañero sobre la posibilidad de escribir una biografía de un militar español (su nombre es secreto sumarísimo impuesto por mi amigo). Se movió por diversas zonas de nuestra geografía (llegó a conocer, incluso, las últimas posesiones de Ultramar) y ocupó posiciones contrarias en aquellos años conflictivos, según le iba dictando el cumplimiento del deber. A menudo, las cosas ocurrían porque, simplemente, “pasaba por allí”. Ya tenemos el nombre de nuestro trabajo (es casi lo único): “Entre el azar y España”.

Milagro de los Laín   Pablo de Lora.

***

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta entrada ha sido publicada en Historia del Derecho y etiquetada como , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.