Entre el tablero y el tiempo.

  1.-La sabiduría pictórica de Tomás Quintana y la referencia de Sosa Wagner a los cuadros de artistas leoneses que engalanaban la Facultad de Derecho de esta ciudad me hizo pensar en el futuro que les espera a los trabajos de los juristas. Sólo los cuadros quedarán, pero Sosa advierte del olvido para todo lo demás.

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2.-Algo más optimista parecía Alejandro Nieto, en su Derecho Administrativo Sancionador:

…      “Sólo con el tiempo se llega hasta el fondo del viejo aforismo de ars longa, vita brevis. Y cabalmente, por ello, hay que saber renunciar a las grandes ambiciones para concentrarse eficazmente en un objetivo alcanzable, aunque sea modesto. La ciencia del Derecho –y quizás todos los afanes científicos- deben entenderse como una interminable partida de ajedrez que va continuándose  de generación en generación. Cada autor se encuentra con las piezas en una determinada posición, y, desde ella, ha de realizar en su vida una sola jugada –si es muy tenaz, quizá dos o tres movimientos- para ceder su puesto al siguiente. El secreto del buen jurista no es conseguir la victoria –que de ello no se trata-, sino de mejorar la posición que ha recibido.”

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…  3.-Sin embargo, lo cierto es que el carácter escasamente cumulativo de la autodenominada ciencia jurídica hace que sólo tengan interés algunas jugadas aisladas (por ejemplo, la ordenación kelseniana o los rancios conceptos civiles). Para las demás, el desuso y tres  palabras del legislador harán el resto. Quizás el único destino previo al olvido sea convertirse en Historia del Derecho o, más concretamente, Historia de la dogmática jurídica. Todo eso, antes de la sepultura definitiva, del aviso de Cernuda en su ya imprescindible (bueno, para mí, al menos) Ocnos:

… Todo caerá contigo, como oropel de la fiesta una vez terminada, hasta la sombra de unos días a los que diste morada en la música, y nadie podrá ya evocar para el mundo lo que en el mundo termina contigo.

…  ¿Lastimoso? Para ti, quizá. Pero tú no eres sino una carta más en el juego, y éste, aunque el reconocerlo así te desazone, no se juega por ti ni para ti, sino contigo y por un instante.”

…      De todos modos, ahora que el optimista (relativo) Harari está de moda, podríamos decir que los trabajos digitalizados no morirán nunca…Pero esto ya es otro tema.

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Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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