Otra vez hablando de viviendas vacías (y II)

…        1.-En su conferencia, Juli Ponce presentó los auténticos V1 y V2 en esta materia, que  son las implicaciones derivadas de la aplicación a la vivienda del concepto de servicio económico de interés general. Esta noción de Derecho europeo –que aparece expresamente recogida en la legislación catalana del sector- podría tener en el futuro un efecto devastador sobre el mapa institucional tradicional (siempre que el legislador asuma un compromiso contundente al respecto).

 

…        También fue relevante la alusión al tanteo y retracto administrativo de viviendas vacías, un arma por ahora de bajo calibre y discretamente dibujada por el legislador catalán, pero  que puede tener  una gran operatividad en el futuro si se articula correctamente la determinación del valor del bien. La irrupción del valor fiscal como patrón para el intercambio  –ya que no es propiamente una relación expropiatoria- generaría una onda expansiva realmente potente, aguijoneando quizá las ahora morosas actualizaciones.

*

 

…        2.-Sin embargo, creo que, en el fondo, la cuestión de las viviendas vacías (que giran en torno al 15% a nivel español) no es estrictamente planteable en términos de distribución de la riqueza. Para ello, ya existen las instituciones tributarias y presupuestarias. Por otra parte, no sé si la función social de la propiedad puede rebasar una cierta línea Maginot en la voluntad del titular (ya se está muy cerca de la propiedad colectiva en algún argumento que he oído).

**

 

…        3.-El campo de batalla debería ser, a mi modesto entender, la funcionalidad urbana. Es decir, hay que reconocer que una vivienda vacía es una anomalía en el desenvolvimiento de la ciudad (que es  una movilización extraordinaria tanto para los individuos como para la comunidad). Es absurdo que la Administración y los administrados se comprometan en las operaciones de urbanización, de suministro, de creación de servicios…si no vive nadie.

…        Se ha avanzado mucho en la dotación de una mayor confianza para la maltrecha institución del alquiler. Aún queda campo para recorrer, pero la aparición de las empresas de “alquiler seguro” y el aumento de las rentas en estos últimos meses son indicadores interesantes.

Más difícil va a ser suavizar el prestigio de la vivienda como bien de inversión. Estamos ante un buen indicador de la confianza de los ciudadanos en los valores mobiliarios o en las prestaciones sociales que recibirán cuando se presente una contingencia en su frágil existencia. Es una especie de llamada de la tierra. Aunque no viva nadie. Aunque los valores fluctúen. “Es la seguridad que no me darán los toboganes empresariales o las telarañas de la caja de la seguridad social ”. La opción es racional (hasta cierto punto), pero es demoledora para el funcionamiento de la ciudad como espacio vital. A estas alturas del curso, quizá podría reconocer que el tributo con fines no fiscales sobre la vivienda desocupada tiene un cierto sentido. Será apasionante la discusión de los expertos económicos sobre el umbral al cual debe llegar para desanimar al español de a pie en sus cálculos de ciudadano previsor y temeroso del futuro. Quizá sea suficiente con  pincharle un poco más…

Edificio Españan. Madrid. Ahora, totalmente vacío.

Edificio Españan. Madrid. Ahora, totalmente vacío.

 

 

 

 

 

 

 

***

 

 

 

 

 

 

Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
Esta entrada fue publicada en vivienda, Vivienda desocupada, Vivienda vacía y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.