Apostar por la I+D+i es una necesidad de las empresas para la generación de nuevos productos y procesos técnica y económicamente viables, que les permitan posicionarse de forma exitosa en mercados globales y altamente competitivos. Pero esta apuesta por la innovación no está exenta de riesgo e incertidumbre, que será mayor cuanto mayor sea la novedad de los desarrollos y el salto tecnológico que estos supongan para la empresa y para el sector. Dada la importancia de ambos aspectos, desde hace años la administración pública cuenta con un programa de incentivos fiscales para aquellas empresas que realizan proyectos de I+D+i, pudiendo aplicarse estas una deducción en su Impuesto de Sociedades que puede llegar a representar hasta más de la mitad del gasto realizado.

Estos incentivos fiscales pueden aplicarse por la realización de proyectos de Investigación y Desarrollo (I+D) o de Innovación Tecnológica (IT), siendo estas las calificaciones que propone la normativa vigente.

Los proyectos de I+D, en términos generales, deben constituir actuaciones de investigación para la fabricación de nuevos materiales o productos, para el diseño de nuevos procesos o sistemas de producción, para la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas preexistentes, así como para la materialización de nuevos productos o procesos, esquemas, diseños o creación de primeros prototipos no comercializables, pudiendo incluir creación, combinación y configuración de software avanzado. La deducción de estos proyectos será de un mínimo del 25% del gasto ejecutado en su realización, si bien puede alcanzar el 42% y si, además, se opta a alguna de las deducciones adicionales, el incentivo podría llegar al 67% de los gastos (17% por personal dedicado a I+D la totalidad de su jornada laboral y/u 8% por activos dedicados 100% a I+D).

Por su parte, los proyectos de Innovación Tecnológica agrupan actuaciones que constituyan un avance tecnológico en la obtención de nuevos productos o procesos de producción o mejoras sustanciales de los ya existentes, una materialización de nuevos productos o procesos en un plano, esquema o diseño o la creación de un primer prototipo no comercializable, pero teniendo en cuenta que ninguno de estos desarrollos ha podido ser alcanzado hasta el momento del proyecto por la entidad que lo lleva a cabo, si bien no se requiere la obtención de un nuevo producto o proceso inexistente en el mercado. La deducción para este tipo de proyectos es del 12% del gasto ejecutado para su realización.

La aplicación de deducción fiscales por actividades de I+D+i requiere de la identificación de proyectos en las dos categorías ya mencionadas y de la cuantificación de los gastos asociados a los mismos, debiendo documentar, además, los aspectos innovadores del proyecto frente al estado del arte de la tecnología, sus objetivos, su planificación y las actuaciones planificadas y/o realizadas con el fin de alcanzar los objetivos planteados. Esta recopilación de información económica y técnica debe quedar recogida en sendas memorias y en base a ella se realiza el cálculo de la deducción correspondiente. En este punto, la normativa vigente contempla la posibilidad de un proceso de verificación adicional, que tramita el Ministerio de Ciencia e Innovación, el llamado Informe Motivado, y que requiere de un proceso de certificación por una entidad acreditada por ENAC, que seleccionará a un experto técnico en la temática del proyecto para la emisión de un informe que acredite los aspectos innovadores del mismo, entre otros.

Cualquier empresa que realice proyectos de I+D o IT, independientemente de su tamaño, puede optar a este tipo de incentivos fiscales, pero, además, Pymes que cuenten con el Sello de Pyme Innovadora, pueden compatibilizar las deducciones fiscales por I+D+i con otros sistemas como las bonificaciones por personal investigador, constituyendo un conjunto de herramientas de ahorro tremendamente útiles para el tejido empresarial.

María Tallón Queija, Senior Project Manager de Euro-Funding en Galicia, donde gestiona proyectos de I+D+i e inversión para clientes de múltiples sectores, profundizando en la búsqueda de financiación para su ejecución y en la deducción fiscal asociada a este tipo de actividades.