Han llegado las bajas temperaturas… ¡y de qué manera! Es hora de poner en marcha nuestra caldera para tener nuestro hogar a la temperatura adecuada. 

Sucede, en ocasiones, que no hacemos un uso correcto de la calefacción y ello puede provocar un mayor consumo y, por lo tanto, un mayor gasto.

Recibimos los consejos de una de las mejores tiendas de calderas de Barcelona para ahorrar muchísimo dinero con tu caldera. Vamos a repasarlos.

Lo primero y más recomendable es realizar una revisión antes de la llegada del invierno para verificar que las tomas (gas, agua, y electricidad) estén en correcto estado, así como la presión del agua.

Antes de poner en funcionamiento la calefacción es muy importante regular bien la temperatura de trabajo de la caldera. Si es de condensación, lo ideal es que funcione con 55-60 grados. En el interior pon el termostato entre 19 y 20 grados de día y 17 – 189 grados por la noche. 

Si crees que apagando la caldera vas a ahorrar, no es muy buena idea, porque, cuando las temperaturas son muy bajas, la vivienda se enfría en exceso y para volver a calentarla se necesita poner la caldera a toda marcha, con el gasto de gas ello puede suponer.

Otra cosa que debes tener muy en cuenta es purgar los radiadores. Hay que retirar el aire acumulado en los radiadores, como mínimo, una vez al año. Recuerda que debes hacerlo antes de que el uso sea intensivo, de manera que todo esté listo para el invierno. Puedes también instalar válvulas termo estáticas y combinarlas con cabezales termostáticos en los radiadores, y con esto conseguirás un ahorro que puede llegar al 13%.

En invierno, es usual poner la ropa mojada sobre los radiadores para que se seque. Pues bien, esta no es la mejor idea, porque el calor se queda acumulado en la ropa no llega la ambiente. Tampoco coloque delante sofás o muebles, porque también evitan la difusión del calor.

Y, ¿qué sistema de caldera es el recomendable? Hay varios tipos de caldera, pero si quieres el más eficiente, la caldera de gas más recomendable es la de condensación, porque son las más eficientes, ya que aprovechan el calor residual de la combustión, ahorrado más del 25% de gas.

Con todos estos consejos, ya estás preparado para afrontar el frío del crudo invierno sin tener ningún susto en tu factura del gas.