Recientemente hemos observado en los diferentes medios de comunicación noticias acerca de los NFT y los precios, para muchos desorbitados, que adquieren en el mercado digital estos criptoactivos. ¿Pero realmente sabemos qué son? Al inicio de mi investigación he podido comprobar que, aunque muchos ciudadanos conocen el término pocos llegan a poder explicar el concepto. Por ello, resulta conveniente, en primer lugar, explicar que los NFT no son una imagen, como la mayoría de los ciudadanos piensa. Podemos definirlos como un conjunto de metadatos que representan a un activo digital. Para ilustrar el término me parece clarificadora la siguiente comparativa:

Fuente: Ethereum

Fuente: https://decrypt.co

Fuente: https://decrypt.co

 

Fuente: Ethereum 

 

El NFT utiliza la tecnología Blockchain en su configuración. Dentro encontramos no sólo el Protocolo utilizado para su creación, que en Ethereum suele utilizarse el ERC-721, sino también el Smart Contract y el activo digital subyacente al mismo. Este activo se encuentra en un enlace que redirecciona al usuario a una plataforma de hospedaje en la que se encuentra la obra (normalmente una imagen). Por lo tanto, la primera imagen se corresponde con un NFT, mientras que la imagen del Cryptokitty sería el activo subyacente al NFT.

Los términos anteriormente citados han sido analizados en mi Trabajo de Final de Grado, intentando explicar en qué consisten y porqué resultan determinantes para los NFT. También se ha examinado el mercado de este tipo de criptoactivos, que parece un descentralizado, pero que, en realidad, se asimilaría más a un mercado oligopolístico, ya que, el 10% de los inversores controlan el 85% de los movimientos que se producen.

A nivel jurídico, la problemática que plantean es latente en múltiples ámbitos, pero en el trabajo he centrado la investigación en la propiedad intelectual y propiedad industrial. Respecto a la primera, el problema más importante es que no existe ningún elemento en la configuración de los NFT que establezca que la obra subyacente sea del mismo autor del NFT, por lo que se puede producir una disociación entre el autor del NFT y de la obra subyacente.

Respecto a la propiedad industrial, estamos observando que las marcas están introduciéndose en el mercado de los NFT, creando sus propias colecciones, aunque muchas estaban ya en el mercado sin su conocimiento. Por ello, han iniciado procedimientos judiciales contra aquellos “artistas” que han realizado, según los titulares de los signos distintivos, competencia desleal y han producido en los consumidores un efecto de dilución de marca. La pionera en iniciar un procedimiento ha sido Hermès contra el artista Mason Rothschild que será la primera sentencia judicial al respecto.

Todos estos elementos han sido analizados en mi Trabajo de Final de Grado que se encuentra publicado en Depósito Digital de Documentos de la UAB:

https://ddd.uab.cat/record/265163

 

Mª Cristina Lorente Rosario

Administración y Dirección de Empresas + Derecho