Acci贸n directa del porteador efectivo y Convenio CMR

Aunque ya me he ocupado con anterioridad de la acci贸n directa del porteador efectivo en reclamaci贸n de los portes impagados, vuelvo sobre este tema gracias a una interesante sentencia que me ha proporcionado Simone Guaglianone, socio fundador de IntLaw Abogados & Consultores (muchas gracias). Se trata del fallo del Juzgado de lo Mercantil n煤m. 8 de Barcelona 30/2021, de 6 de abril de 2021. La particularidad del caso reside en que el contrato de transporte que gener贸 la reclamaci贸n de cantidad ten铆a dimensi贸n internacional y estaba regido por el Convenio CMR. Se planteaba la duda de si tambi茅n se le aplicaba la Disposici贸n Adicional 6.陋 de la Ley 9/2013, de 4 de julio. Nada nuevo bajo el sol, pues tanto la doctrina como la jurisprudencia se han ocupado de esta cuesti贸n con anterioridad. Sin ir m谩s lejos, en la entrada 鈥淎cci贸n directa del porteador efectivo contra el cargador鈥, de 24 de mayo de 2019 (puede consultarse aqu铆), informamos de la sentencia del Juzgado de lo Mercantil n煤m. 1 de Tarragona 85/2019, de 13 de mayo de 2019, que resolvi贸 un caso parecido. Y adem谩s el juez se pronunci贸 en la misma direcci贸n.

En efecto, al igual que en aquella ocasi贸n, el titular del JM 8 Barcelona desestima la demanda. El principal argumento es que 鈥溾o existe laguna alguna en el CMR que autorice a acudir a la normativa interna.鈥 Los creadores del convenio internacional no consideraron necesario establecer una acci贸n directa a favor del porteador efectivo para exigir al cargador principal el pago de los portes debidos por el porteador contractual. Por lo tanto, no procede aplicar la DA 6.陋 referida. Dos fundamentos m谩s refuerzan el razonamiento. El primero es que 鈥溾n las Jornadas de Magistrados especialistas en materia mercantil celebradas en la ciudad de Pamplona en el a帽o 2015, se concluy贸 que la acci贸n directa no es una 芦ley polic铆a禄 que por comprometer el orden p煤blico sea de aplicaci贸n necesaria y que la acci贸n directa no es aplicable en el marco de un contrato de transporte sujeto al CMR鈥. El segundo, de gran calado, es que en el contrato de transporte principal se hab铆a pactado que el porteador contractual deb铆a realizar el transporte y que s贸lo pod铆a acudir a 鈥減artes subcontratadas鈥 si constaba la autorizaci贸n expresa y por escrito del cargador. No se hab铆a probado en el juicio que se hubiera cumplido ese requisito. No obstante, este argumento no parece que pueda ser oponible al porteador efectivo que ejercita la acci贸n directa dado que no es parte del contrato entre el cargador principal y el porteador contractual.

A pesar de los s贸lidos fundamentos de la sentencia, tambi茅n la soluci贸n contraria resulta razonable extrapol谩ndola de las circunstancias concretas del caso. Tres argumentos pueden sustentarla. En primer lugar, podr铆a defenderse que s铆 existe una laguna en el Convenio CMR. Este convenio internacional se ocupa esencialmente de la documentaci贸n del transporte y de la responsabilidad del porteador, siendo m铆nimas sus previsiones sobre las obligaciones y derechos de las partes. En particular, no entra en el tema del pago del porte, ni en las acciones existentes para exigirlo. En segundo t茅rmino, como subrayamos en la entrada referida, la soluci贸n mantenida por los dos Juzgados de lo Mercantil (el 1 de Tarragona y el 8 de Barcelona) genera una escisi贸n en los reg铆menes jur铆dicos del transporte por carretera nacional e internacional, lo que afecta a la seguridad jur铆dica y va en contra de la ratio del legislador espa帽ol de alinear las dos normativas. Por 煤ltimo, la Cour de Cassation francesa ha defendido la viabilidad de la acci贸n directa en un contrato de transporte regido por el Convenio CMR cuando tambi茅n se aplica el Derecho franc茅s. As铆 lo explica el titular del JM 8 Barcelona que cita la sentencia gala de 13 de julio de 2010. A nuestro modesto entender, este dato tiene gran importancia dado el ascendente que tiene el Derecho franc茅s en este extremo. As铆 lo ha destacado el Tribunal Supremo cada vez que se ha pronunciado sobre la acci贸n directa del porteador efectivo, subrayando la influencia de la Ley Gayssot en la D.A. 6.陋 de la Ley 9/2013, de 4 de julio. La soluci贸n mantenida en el fallo comentado supone un alejamiento del precedente m谩s influyente.

As铆 las cosas, habr谩 que estar atento a nuevos pronunciamientos judiciales, en espera de que un posible fallo del Tribunal Supremo despeje las dudas existentes.

About Carles G贸rriz L贸pez

Professor Titular de Dret Mercantil. Aficionat al cine, a la literatura i a fer esport.
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