Ayer fue un d√≠a nefasto para la econom√≠a colaborativa en Espa√Īa. Recibi√≥ dos fuertes reveses en forma de sentencia. De un lado, el Juzgado de lo Social n√ļmero 6 de Valencia calific√≥ a los repartidores (‚Äúriders‚ÄĚ) en un fallo sobre despido improcedente. De otra, el Tribunal Supremo bendijo la mayor√≠a de las barreras de entrada que el Real Decreto 1057/2015 establece respecto del arrendamiento de servicios con conductor (licencias VTC). Nos ocupamos de la primera decisi√≥n en esta entrada. Respecto de la segunda, de momento nos remitimos a la nota de prensa del Consejo General del Poder Judicial que puede consultarse aqu√≠.

Se trata de la sentencia del Juzgado de lo Social n√ļm. 6 de Valencia 244/2018, de 1 de junio, disponible aqu√≠. Ha sido rese√Īada por el profesor Adri√°n Todol√≠ en la entrada ‚ÄúPrimera Sentencia que Condena a Deliveroo y declara la Laboralidad del Rider‚ÄĚ, publicada el 4 de junio de 2018 en su blog Argumentos de Derecho laboral (aqu√≠). Esencialmente se discut√≠a si el despido de un rider¬†de Roofoods Spain SLU (en adelante ‚ÄúDeliveroo‚ÄĚ) hab√≠a sido despedido correctamente. El demandante ped√≠a que se calificara como nulo o, subsidiariamente, improcedente. El principal argumento de la defensa era que no se trataba de una relaci√≥n laboral sino mercantil. El JS 6 Valencia lo rechaza: califica la relaci√≥n como laboral y estima la demanda. Ahora bien, considera que no concurre ninguna de las causas de nulidad, por lo que falla la improcedencia del despido.

Autor M√īsieur J. Fuente #deliveroo

Esencialmente el tribunal examina si concurren las notas de ajenidad y dependencia del art. 1.1 del Estatuto de los Trabajadores; ‚Äúesto es, que la prestaci√≥n de servicios contratada se realice dentro del √°mbito de organizaci√≥n y direcci√≥n de la empresa, y por tanto con sometimiento al circulo rector, disciplinario y organizativo de la misma‚ÄĚ. Afirma que s√≠.

En primer lugar, existe dependencia puesto que la mercantil demandada impart√≠a instrucciones al repartidor y estableci√≥ unilateralmente las condiciones de su actividad. Explica que √©ste deb√≠a descargarse la app (software inform√°tico) en su tel√©fono m√≥vil y utilizarla para llevar a cabo sus servicios. Igualmente, Deliveroo establec√≠a como deb√≠a efectuarse el reparto. As√≠, fijaba los tiempos de entrega y la forma de comportamiento. Y ten√≠a siempre geolocalizado al rider¬†(‚Äú‚Ķa quien pod√≠a pedir explicaciones en cualquier momento sobre el servicio, llevando un control de tiempos de cada reparto, siendo la empresa la que decid√≠a en cada momento sobre los repartos a realizar y la efectiva asignaci√≥n de los mismos‚ÄĚ). Por √ļltimo, el horario laboral tambi√©n reflejaba la dependencia. Es cierto que el trabajador pod√≠a elegir las franjas de trabajo; pero siempre dentro de los l√≠mites contractualmente fijados y era la plataforma colaborativa la que finalmente dictaminaba cu√°ndo iban a prestarse los servicios.

Segundo, concurre la nota de ajenidad. ‚Äú(E)ra la empresa la que decid√≠a el precio de los servicios realizados por el trabajador, que √©ste percib√≠a con independencia del cobro por parte de la empresa, y tras la elaboraci√≥n por parte de √©sta de la factura correspondiente‚ÄĚ. Asimismo, era Deliveroo quien impon√≠a el precio del producto en relaci√≥n al cliente final y lo cobraba a trav√©s de la aplicaci√≥n. Los repartidores no pod√≠an percibir ninguna cantidad en met√°lico, excepto las propinas.

El tribunal a√Īade dos argumentos m√°s, que presentan gran inter√©s. De un lado, el JS 6 Valencia destaca que el repartidor carec√≠a de organizaci√≥n empresarial. Aunque aportaba su bicicleta y tel√©fono m√≥vil, la plataforma virtual a trav√©s de la que se organizaba y prestaba el servicio era de Deliveroo. De otro, ‚Äú‚Ķlos trabajadores eran ‚Äėla imagen de la compa√Ī√≠a de cara al cliente‚Äô‚ÄĚ.