Condiciones generales en pr茅stamo hipotecario con doble finalidad

La realidad es siempre sorprendente. Y cu谩ndo piensas que ya lo has visto todo, siempre aparece un nuevo caso que te sorprende. Es lo que me ha pasado con la STS 224/2017, de 5 de abril. A pesar de que ya hab铆a le铆do muchas decisiones sobre el concepto de consumidor, no recuerdo ning煤n caso de un contrato con doble finalidad 鈥搒eguramente, porque mi memoria es como la de 鈥淒oris鈥, el personaje de la pel铆cula de animaci贸n Buscando a Nemo-. Es decir, cu谩ndo el destino del pr茅stamo es doble: empresarial y, a la vez, personal.

El origen del litigio es un pr茅stamo con garant铆a hipotecaria para rehabilitar un inmueble que constitu铆a el domicilio familiar, pero algunas de cuyas habitaciones se iban a alquilar. El contrato conten铆a una cl谩usula suelo, cuya nulidad origin贸 la demanda. El Juzgado de lo Mercantil estim贸 铆ntegramente la demanda y la Audiencia Provincial hizo lo propio con el recurso de apelaci贸n. El Tribunal Supremo confirma la sentencia recurrida, dando la raz贸n a la entidad de cr茅dito.

Como he adelantado, la clave del caso es si cabe considerar consumidor a qui茅n destina un pr茅stamo a satisfacer necesidades personales, pero tambi茅n para una actividad empresarial o profesional. El TS se帽ala que la normativa vigente no se pronuncia expresamente al respecto. Pero recuerda que el considerando 17 de la Directiva 2011/83/UE exige valorar qu茅 finalidad predomina.

鈥淟a definici贸n de consumidor debe incluir a las personas f铆sicas que act煤an fuera de su actividad comercial, en颅 presa, oficio o profesi贸n. No obstante, en el caso de los contratos con doble finalidad, si el contrato se celebra con un objeto en parte relacionado y en parte no rela颅cionado con la actividad comercial de la persona y el objeto comercial es tan limitado que no predomina en el contexto general del contrato, dicha persona deber谩 ser considerada como consumidor.鈥

Y es el criterio que ha seguido el TJUE en las sentencias de 20.1.2005 (C-464/01), Johann Gruber y Bay Wa AG, y 3.9.2015 (C-110/14), Horatiu Ovidiu Costea y SC Volksbank Romania SA, as铆 como en el auto de 19.11.2015 (C-74/15), Tarc盲u. Por lo tanto, el TS aplica el criterio del objeto predominante y valora si los prop贸sitos empresariales priman sobre los personales, o al rev茅s.

鈥溾 cuando no resulte acreditado claramente que un contrato se ha llevado a cabo de manera exclusiva con un prop贸sito ya sea personal, ya sea profesional, el contratante en cuesti贸n deber谩 ser considerado como consumidor si el objeto profesional no predomina en el contexto general del contrato, en atenci贸n a la globalidad de las circunstancias y a la apreciaci贸n de la prueba鈥.

As铆 las cosas, falla a favor de la entidad de cr茅dito, pues en las instancias inferiores se hab铆a considerado que la finalidad empresarial no era marginal, sino preponderante 鈥溾a que [el pr茅stamo] se utiliz贸 primordialmente, entre otros fines, para reparar y acondicionar todo un edificio para dedicarlo a negocio de alquiler inmobiliario鈥.

About Carles G贸rriz L贸pez

Professor Titular de Dret Mercantil. Aficionat al cine, a la literatura i a fer esport.
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