En la sentencia 572/2016, de 29 de septiembre, el Tribunal Supremo vuelve a pronunciarse sobre el levantamiento del velo. Tras recordar que se trata de un remedio excepcional (STS 101/2015, de 9 de marzo) y negar el numerus clausus de sus hip贸tesis (STS 326/2012, de 30 de mayo), afirma que no procede en el caso en cuesti贸n. En primer lugar, considera que no es suficiente que las sociedades compartan el objeto social, los socios, el domicilio social y la p谩gina web. Esta coincidencia es habitual en los grupos de sociedades y no prueba per se el abuso de la personalidad jur铆dica. En segundo t茅rmino, no se ha probado ninguno de los supuestos t铆picos de esta figura ni el car谩cter instrumental de las filiales con car谩cter fraudulento. Y tercero, el acreedor conoc铆a la estructura corporativa de su deudor y era consciente de los riesgos que asum铆a al contratar con 茅l:

“…, en suma, no ha resultado acreditado el aspecto subjetivo o de concertaci贸n (consilium) para procurar el fraude, m谩xime si se tiene en cuenta que el acreedor conoc铆a la estructura del grupo familiar y su actuaci贸n en el tr谩fico mercantil y, no obstante, negoci贸 y acept贸 las garant铆as ofrecidas por las empresas filiales; por lo que dif铆cilmente puede haber fraude cuando el acreedor conoce las constancias que concurren (scientia) y, pese a ello, acepta los riesgos derivados de las mismas.”