Fundamento de la indemnizaci贸n por clientela en el contrato de distribuci贸n: STS 163/2016

La indemnizaci贸n por clientela en el contrato de distribuci贸n es un tema recurrente en la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Es habitual que resuelva los litigios aplicando por analog铆a el r茅gimen del contrato de agencia; es decir, el art铆culo 28 de la Ley de Contrato de Agencia. Sin embargo, en la sentencia 163/2016, de 16 de marzo recurre a la buena fe como criterio de integraci贸n y realiza un gran esfuerzo de justificaci贸n. De ah铆 que merezca esta rese帽a. No obstante, interesa resaltar que no constituye una novedad absoluta. La alta autoridad judicial espa帽ola ya hab铆a utilizado el mismo criterio en la decisi贸n 1392/2008, de 15 de enero de 2008, en la que se apoya la actual. Ahora bien, la de 2008 combina la buena fe, como criterio de integraci贸n del contrato, y el art. 28 de la Ley del Contrato de Agencia, aplicada anal贸gicamente, al tener el mismo fundamento: la equidad.

En el caso que nos ocupa, el Tribunal Supremo empieza rechazando que la analog铆a entre la agencia y la distribuci贸n constituya justificaci贸n suficiente. El fundamento de la indemnizaci贸n por clientela es el art. 1258 Cc., que obliga a las partes del contrato no s贸lo a cumplir lo expresamente estipulado sino tambi茅n las obligaciones que deriven de la buena fe. Y justifica esta afirmaci贸n con las siguientes cuatro razones:

“a) La extinci贸n de los contratos de concesi贸n o distribuci贸n, sean por tiempo indefinido, sean por tiempo determinado, da lugar, como regla general, a un derecho del distribuidor a una compensaci贸n econ贸mica a cargo del proveedor por la clientela ganada gracias al esfuerzo empresarial del primero, y de la que pueda aprovecharse el segundo tras la extinci贸n del contrato. Tal derecho se funda en lo injustificado del enriquecimiento o ventaja adquirida por el concedente merced a la extinci贸n del contrato. Enriquecimiento que no es correlativo al empobrecimiento del distribuidor, sino a la creaci贸n de un activo empresarial, gracias al esfuerzo de 茅ste, que a partir de entonces va a aprovechar 煤nicamente a aqu茅l. Es decir, se tratar铆a de la compensaci贸n por el aprovechamiento del esfuerzo ajeno, m谩s que la indemnizaci贸n a un empobrecimiento de la contraparte.

b) Este fundamento se combina con la aplicaci贸n anal贸gica del art. 28 de la Ley del Contrato de Agencia (LCA ), por la gran similitud o identidad de raz贸n entre el contrato de agencia y el de distribuci贸n en cuanto a la aportaci贸n de nuevos clientes o el incremento de operaciones por el agente o el distribuidor; lo que, conforme al art. 4.1 CC, permite integrar anal贸gicamente los contratos de distribuci贸n en que no hubiera cl谩usula que regulara las consecuencias de la finalizaci贸n del contrato.

c) Al prever el art. 1258 CC que lo expresamente pactado por las partes ha de integrarse con todas las consecuencias que seg煤n la naturaleza del contrato fueran conformes a la buena fe, al uso y a la ley, procede el remedio equitativo al desequilibrio de las prestaciones por causas sobrevenidas en los contratos de tracto sucesivo. Que en el contrato de distribuci贸n no se dar铆a en las prestaciones de las partes durante la vida del contrato (como ocurre cuando se aplica la instituci贸n de la rebus sic stantibus), sino en la situaci贸n patrimonial de cada una al extinguirse la relaci贸n contractual y tener 茅sta que liquidarse. Y que no se deber铆a a circunstancias extraordinarias, sino a la propia ejecuci贸n normal u ordinaria del contrato. Por tanto, la compensaci贸n por clientela ser铆a una consecuencia acorde con la naturaleza de dicho contrato y, adem谩s, conforme a la buena fe.

d) En los casos de extinci贸n de un contrato de distribuci贸n, la indemnizaci贸n por clientela no es autom谩tica. El distribuidor que pretenda tal compensaci贸n habr谩虂 de probar la efectiva aportaci贸n de clientela y su potencial aprovechamiento por el concedente, as铆虂 como otras circunstancias equitativas que justifican la indemnizaci贸n, como la integraci贸n del distribuidor en una red comercial que aproxime significativamente su posici贸n a la del agente.”

El Tribunal Supremo afirma que la Audiencia Provincial no aplic贸 este criterio jurisprudencial. Se bas贸 exclusivamente en el art. 1101 Cc., calcul贸 la indemnizaci贸n en funci贸n del margen bruto de beneficio de la actora y no justific贸 la compensaci贸n de lucro cesante. Consecuentemente, casa la sentencia recurrida y se pronuncia sobre la indemnizaci贸n por clientela. Considera que el proveedor ha incumplido el contrato al resolverlo unilateral e injustificadamente y que procede la indemnizaci贸n correspondiente. Para calcular recurre a los criterios previstos en la Ley de Contrato de Agencia. Acumula la compensaci贸n por clientela, los perjuicios ocasionados por la imposibilidad de amortizaci贸n de los gastos incurridos por el distribuci贸n a ra铆z de las instrucciones del empresario y el lucro cesante.

En resumen, en esta sentencia el Tribunal Supremo rechaza, prima facie, la mera aplicaci贸n anal贸gica de la Ley de Contrato de Agencia como fundamento de la indemnizaci贸n por clientela en el contrato de distribuci贸n. Para que proceda, es necesario que el empresario haya incumplido el contrato -por ejemplo, mediante su resoluci贸n unilateral e injustificada- y que se aproveche de la clientela generada por el distribuidor. En otras palabras, 鈥溾ue el propio contrato obligue a considerar como 芦activo com煤n禄 la clientela creada o acrecentada gracias al esfuerzo del distribuidor y no exista previsi贸n contractual sobre su liquidaci贸n鈥. Al cumplirse estos requisitos, el Tribunal Supremo considera que procede la indemnizaci贸n de los da帽os y perjuicios y para su c谩lculo recurre al r茅gimen del contrato de agencia.

Por 煤ltimo, interesa se帽alar que tambi茅n se plantea un interesante problema de legitimaci贸n pasiva. En el caso, si reca铆a sobre la matriz italiana o la filial espa帽ola. Sorprendentemente el Tribunal Supremo prescinde de la diferente personalidad jur铆dica de ambas y no distingue entre ellas. La raz贸n es que 鈥溾 entre ambas sociedad existe una conexi贸n y comunicaci贸n de personalidades jur铆dicas que permite demandar a quien cumple la funci贸n esencialmente conectada con la distribuci贸n, que es la comercializaci贸n del producto en nuestro pa铆s鈥. Y a帽ade: 鈥溾o hay diferenciaci贸n material en el sustrato personal de ambas sociedades actuando la espa帽ola a modo de sucursal en Espa帽a de la italiana鈥. Contribuye a su decisi贸n el hecho de que el contrato de distribuci贸n fuera oral y no existiera certidumbre sobre la contraparte contractual del distribuidor.

About Carles G贸rriz L贸pez

Professor Titular de Dret Mercantil. Aficionat al cine, a la literatura i a fer esport.
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