Carlos G贸rriz L贸pez

Month: May 2016

Indemnizaci贸n por clientela: concepto de “nuevos clientes”

La doctrina del Tribunal de Justicia resulta esencial para interpretar y aplicar las normas nacionales que incorporan Directivas comunitarias. De ah铆 el inter茅s de la sentencia de 7 de abril de 2016 (C-315/14), Marchon Germany GmbH e Yvonne Karaszkiewicz. En ella se establece qu茅 debe entenderse por 鈥渘uevos clientes鈥 a efectos de la indemnizaci贸n por clientela. Se pronuncia, as铆, sobre la ex茅gesis del art. 17.2 de la Directiva 86/653 del Consejo, de 18 de diciembre de 1986, relativa a la coordinaci贸n de los derechos de los Estados Miembros en lo referente a los agentes comerciales independientes. Se corresponde al art. 28 de la Ley 12/1992, de 27 de mayo, sobre contrato de agencia.

Para comprender bien la doctrina del TJUE conviene prestar atenci贸n a determinadas circunstancias f谩cticas del litigio. En primer lugar, el 鈥渆mpresario鈥, un mayorista alem谩n de monturas de gafas (Marchon Germany GmbH), hab铆a encargado la promoci贸n de s贸lo dos modelos (las marcas C K y F A) de toda su gama al agente (la se帽ora Karaszkiewicz). No exist铆a exclusividad alguna a favor de la 煤ltima, sino que concurr铆a con los dem谩s agentes del mayorista. Adem谩s, el empresario le hab铆a proporcionado un listado de 贸pticas con las que ya manten铆a relaciones comerciales con respecto de otros modelos de sus monturas. Tras la extinci贸n del litigio, la se帽ora Karaszkiewicz interpuso demanda solicitando la indemnizaci贸n por clientela. A esos efectos se discut铆a si deb铆an considerarse 鈥渘uevos clientes鈥 las 贸pticas que ya ten铆an relaci贸n con el empresario pero que hab铆an adquirido por primera vez las monturas que promov铆a la agente (es decir, las marcas C K y F A).

El Tribunal de Justicia afirma basarse en el contexto del art. 17.2 de la Directiva y, sobre todo, en la finalidad perseguida por esta norma (apartado 29). Respecto de esta 煤ltima, recuerda que uno de los objetivos b谩sicos de la Directiva es proporcionar una protecci贸n adecuada al agente comercial. De ah铆, no cabe una interpretaci贸n restrictiva del concepto 鈥渘uevos clientes鈥 (apartado 33). Por otra parte, deben tenerse en cuenta los m茅ritos que hace el agente en la ejecuci贸n de las operaciones que se le han encomendado. Igualmente, debe prestarse una especial atenci贸n a los productos que el agente debe promover. Si se trata de una gama particular de un conjunto mayor en relaci贸n con clientes ya existentes, puede entenderse que se exige al agente iniciar una relaci贸n comercial espec铆fica y diferenciada con ellos. En consecuencia, los clientes ya existentes pueden considerarse nuevos, a los efectos de la indemnizaci贸n por clientela, si el agente ha tenido que esforzarse en entablar una relaci贸n comercial especial con ellos. As铆 lo declara el Tribunal de Justicia en respuesta a la cuesti贸n prejudicial:

鈥淓l art铆culo 17, apartado 2, primer guion, de la Directiva 86/653 del Consejo, de 18 de diciembre de 1986, relativa a la coordinaci贸n de los derechos de los Estados miembros en lo referente a los agentes comerciales independientes, debe interpretarse en el sentido de que los clientes captados por un agente comercial con respecto a las mercanc铆as cuya venta le haya sido encomendada por el empresario deben considerarse nuevos clientes, en el sentido de esa disposici贸n, aun cuando esos clientes ya mantuviesen relaciones comerciales con el empresario con respecto a otras mercanc铆as, si la venta de las primeras mercanc铆as realizada por ese agente ha requerido establecer una relaci贸n comercial espec铆fica, lo que corresponder谩 comprobar al 贸rgano jurisdiccional remitente.鈥

OPOSICI脫N AL AGOTAMIENTO Y DISTRIBUCI脫N ON LINE: STS 267/2016

La STS 267/2016, de 22 de abril se pronuncia sobre la existencia de un motivo leg铆timo que excluya el agotamiento del derecho de marca. El litigio enfrentaba a diversas empresas del conocido grupo L鈥橭real y Websales Ib茅rica, SL. La demandada vend铆a cosm茅ticos de diversas compa帽铆as en internet, al margen de la red de distribuci贸n selectiva del demandante. L鈥橭real demand贸 a Websales por infringir su derecho de exclusiva y por realizar actos de competencia desleal. La primera instancia desestim贸 la demanda y la AP acogi贸 el recurso en relaci贸n a la infracci贸n de la Ley de Marcas. El Tribunal Supremo confirma su decisi贸n. Interesa apuntar que no se discute ni la adecuaci贸n del tipo de distribuci贸n al producto, ni el agotamiento del derecho de exclusiva. La cuesti贸n sustancial es la oposici贸n al 煤ltimo; en particular, si la comercializaci贸n de los productos a trav茅s de internet en las condiciones que lo hace la demandada excluye el agotamiento y permite al titular del signo distintivo ejercitar el ius prohibendi.

El Tribunal Supremo realiza dos afirmaciones esenciales. La primera es que no se puede exigir a la comercializaci贸n a trav茅s de internet los mismos requisitos que a la realizada en un establecimiento f铆sico abierto al p煤blico. La raz贸n es que el primer canal de distribuci贸n es leg铆timo. Exigirle las mismas condiciones que a la distribuci贸n presencial puede representar una restricci贸n injustificada de la libre competencia. 鈥淧or tanto, el incumplimiento de tales condiciones [exigencia de un unto de venta f铆sico, servicio de asesoramiento o la venta a prueba mediante testers o probadores] no constituye un motivo leg铆timo que justifique la excepci贸n al agotamiento de las marcas de los demandantes鈥. Fundamenta su doctrina en la conexi贸n del derecho de marca con la libre competencia. Recurre a la conocida sentencia del Tribunal de Justicia de 4 de noviembre de 1997 (C-337/95), Parfums Christian Dior y afirma 鈥溾l titular de la marca no puede excepcionar el agotamiento de la marca para introducir restricciones injustificadas a la libre competencia鈥︹

La segunda consideraci贸n importante del Tribunal Supremo es que la comercializaci贸n por internet no debe infringir las funciones esenciales del marca. Y entre ellas no se halla s贸lo indicar el origen empresarial del producto o servicio sino tambi茅n condensar el prestigio de la marca y de su titular. As铆 lo defendi贸 el propio tribunal en su sentencia 1229/2008, de 22 de diciembre y tambi茅n el TJUE en el fallo de 23 de abril de 2009 (C-59/08), Copad y Christian Dior et al. En el caso que nos ocupa afirma que las condiciones en que la empresa demandada distribuye los productos on line da帽an la reputaci贸n de la marca. Por lo tanto, existe un motivo leg铆timo para exceptuar el agotamiento del derecho de exclusiva. En palabras suyas:

鈥淟as circunstancias mencionadas (nombre de la p谩gina web, presentaci贸n en ella de los productos por criterios esencialmente alfab茅ticos, junto con otros de inferior calidad, limitaci贸n de la gama de productos, limitaci贸n de estocaje, falta de novedades, no admisi贸n de la devoluci贸n de productos) no son inherentes a la comercializaci贸n on line de productos de perfumer铆a, por lo que su exigencia no supone una prohibici贸n de facto de la comercializaci贸n de tales productos exclusivamente por Internet, y, sin embargo, s铆 son susceptibles objetivamente de afectar negativamente a la reputaci贸n de las marcas de las demandantes, pues perjudican el aura y la imagen de prestigio que confieren a sus productos una sensaci贸n de lujo.

Lo expuesto lleva a considerar que concurr铆an motivos leg铆timos que permit铆an a las demandantes excepcionar el agotamiento de sus marcas y oponerse a la comercializaci贸n de sus productos que la demandada realizaba en su p谩gina web.鈥

STS 273/2016: DELIMITACI脫N DEL RIESGO VS LIMITACI脫N DE DERECHOS

En la sentencia 273/2016, de 22 de abril de 2016, el Tribunal Supremo se pronuncia sobre el espinoso problema de la calificaci贸n de una cl谩usula de un contrato de seguro como delimitadora del riesgo o limitativa de derechos. La decisi贸n trae causa de un seguro de transporte de mercanc铆as. O mejor dicho, de dos seguros: uno de responsabilidad civil y otro de mercanc铆as. La cl谩usula controvertida pertenec铆a al segundo y exclu铆a la p茅rdida, da帽os y gastos derivados de las operaciones de carga o descarga. Rezaba:聽芦Riesgos excluidos: Quedan excluidos las p茅rdidas, da帽os y gastos que, total o parcialmente, directa o indirectamente, sean causados por o a consecuencia de: …ca铆da de bultos en las operaciones de carga y descarga禄. El Tribunal Supremo considera que se trata de una cl谩usula limitativa de derechos. Es nula al no cumplir los requisitos exigidos por el art. 3 LCS: ser clara y precisa, estar destacada de modo especial y haber sido espec铆ficamente aceptada por escrito.

La cuesti贸n m谩s importante聽de la sentencia es el criterio para diferenciar las cl谩usulas delimitadoras del riesgo de las limitativas de derechos. La m谩s alta instancia judicial espa帽ola expone las dos principales posiciones que ha seguido. La primera es calificar como delimitadora del riesgo las cl谩usulas que tienen por finalidad delimitar el objeto del contrato. Es decir, las que concretan “(i) qu茅 riesgos constituyen dicho objeto; (ii) en qu茅 cuant铆a; (iii) durante qu茅 plazo; y (iv) en que 谩mbito temporal”. Adscribe a esa corriente las sentencias 853/2006, de 11 de septiembre; 1051/2007, de 17 de octubre y 598/2011, de 20 de julio.

La segunda posici贸n ampl铆a lo que debe entenderse por delimitar el riesgo, de modo que tambi茅n comprende los l铆mites indemnizatorios y la suma asegurada. “Se trata, pues, de individualizar el riesgo y de establecer su base objetiva, eliminar ambig眉edades y concretar la naturaleza del riesgo en coherencia con el objeto del contrato o con arreglo al uso establecido, siempre que no delimiten el riesgo en forma contradictoria con las condiciones particulares del contrato o de manera infrecuente o inusual (cl谩usulas sorprendentes)”. Mantuvo esa ex茅gesis en la sentencia 82/2012, de 5 de marzo.

En el caso que nos ocupa el Tribunal Supremo cambia de criterio y presta atenci贸n a “las expectativas razonables del asegurado”. La calificaci贸n de una cl谩usula como delimitadora del riesgo o limitativa de derechos depende de que el asegurado pudiera esperarla o no.

鈥1.- Cuando legislativamente se estableci贸 un r茅gimen espec铆fico para que determinadas condiciones generales del contrato de seguro alcanzasen validez, se estaba pensando precisamente en las cl谩usulas que restringen la cobertura o la indemnizaci贸n esperada por el asegurado. Estas cl谩usulas pueden ser v谩lidas, pero para ello se requiere que el asegurado haya conocido las restricciones que introducen -es decir, que no le sorprendan- y que sean razonables, que no vac铆en el contrato de contenido y que no frustren su fin econ贸mico y, por tanto, que no le priven de su causa.

2.- Este es el punto de vista adoptado por la Audiencia, que considera que la exclusi贸n de cobertura relativa a los da帽os producidos en las labores de carga y descarga, en tanto que operaciones imprescindibles para la ejecuci贸n del contrato de transporte, resulta sorprendente para el asegurado, que hab铆a contratado un seguro de transporte sobre las mercanc铆as transportadas鈥︹

Aplica este criterio y聽califica la cl谩usula 4.2 como limitativa de derechos. Apoya su argumentaci贸n en el art. 58 LCS, que incluir铆a las operaciones de carga y descarga dentro de la cobertura del seguro. El precepto permite 鈥渞ecortar鈥 la cobertura, pero ese recorte se configura como una cl谩usula limitativa de derechos.

 

Responsabilidad del banco en una compraventa con ingresos a cuenta

El Tribunal Supremo ha confirmado su doctrina sobre de la entidad de cr茅dito que admite ingresos a cuenta en una compraventa de viviendas sobre plano sin exigir que la promotora haya conseguido la garant铆a de la devoluci贸n de las cantidades adelantadas. En cuatro sentencias declara la responsabilidad del banco:聽733/2015, de 21 de diciembre (que coment茅 en la entrada: “Jurisprudencia reciente sobre la compraventa de viviendas con entregas a cuenta“);聽142/2016, de 9 de marzo;聽174/2016, de 17 de marzo聽y 226/2016, de 8 de abril.

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