Nulidad de la suscripci贸n de acciones de Bankia

Como es por todos conocido, el Tribunal Supremo ha confirmado la nulidad de la suscripci贸n de acciones de Bankia .聽Se trata de la STS 24/2016, de 3 de febrero. Tiene su origen en la demanda presentada por un matrimonio de jubilados (maestra y conductor). Fue estimada聽por el Juzgado de Primera Instancia. La Audiencia Provincial confirm贸 su fallo y el Tribunal Supremo desestima el recurso de la entidad financiera.Imagen Bankia

La clave de la sentencia es la existencia de error en el consentimiento (arts. 1265 y 1266 Cc). En su d铆a los demandantes argumentaron error en el consentimiento: la imagen de solvencia y de obtenci贸n de resultados del banco no era verdad. En el recurso de casaci贸n el banco alega que no se hab铆a acreditado el nexo causal entre el error y la celebraci贸n del contrato. Entre otras razones, porque los demandantes reconocieron no haber le铆do el folleto.

El TS explica que son necesarios cuatro requisitos para que el error vicie el consentimiento: 鈥渁) Que el error recaiga sobre聽la cosa que constituye el objeto del contrato o sobre aquellas condiciones que principalmente hubieran dado聽lugar a su celebraci贸n, de modo que se revele paladinamente su esencialidad; b) Que el error no sea imputable聽a quien lo padece; c) Un nexo causal entre el error y la finalidad que se pretend铆a en el negocio jur铆dico聽concertado; y d) Que se trate de un error excusable, en el sentido de que sea inevitable, no habiendo podido聽ser evitado por el que lo padeci贸 mediante el empleo de una diligencia media o regular鈥.

Reconoce que la AP no utiliz贸 la expresi贸n 鈥渘exo causal鈥 pero mantuvo que existi贸 una representaci贸n equivocada de la situaci贸n patrimonial y financiera de Bankia, que determin贸 la suscripci贸n de sus valores. El error era excusable al tratarse de peque帽os inversores:

鈥淟a cualidad de peque帽os inversores que tienen los demandantes hace que este error deba considerarse聽excusable, pues, a diferencia de lo que puede ocurrir con otros inversores m谩s cualificados, carecen de otros聽medios de obtener informaci贸n sobre los datos econ贸micos que afectan a la sociedad cuyas acciones salen聽a cotizaci贸n y que son relevantes para tomar la decisi贸n inversora.鈥

Ahora bien, el TS matiza la importancia del folleto de emisi贸n para sortear el argumento de que no fue le铆do por los demandantes. A su entender, lo relevante es la impresi贸n que este documento y los 鈥渃readores de opini贸n鈥 generan y que llega al gran p煤blico:

鈥淨ue cada concreto inversor haya le铆do en su integridad el folleto presentado ante la CNMV o no lo haya聽hecho, no es tan relevante, puesto que la funci贸n de tal folleto es difundir la informaci贸n sobre la situaci贸n聽patrimonial y financiera de la sociedad cuyas acciones son ofrecidas p煤blicamente entre quienes, en diversos聽谩mbitos de la sociedad, crean opini贸n en temas econ贸micos, de modo que esa informaci贸n llegue, por diversas聽v铆as, a esos potenciales inversores que carecen de otros medios para informarse y que no han de haber le铆do聽necesariamente el folleto, como ocurri贸 en el caso de los demandantes, a quienes la informaci贸n lleg贸 a trav茅s聽de una empleada de la sucursal de Bankia en la que ten铆an abierta su cuenta bancaria, lo que generalmente聽determina una relaci贸n de confianza entre el empleado de la sucursal bancaria y el cliente habitual鈥.

Por otra parte, rechaza que s贸lo se permita anular la suscripci贸n de acciones en un aumento de capital en los supuestos previstos para la nulidad de la sociedad (art. 56 LSC). Argumenta que debe aceptarse la nulidad para otorgar eficacia a la normativa europea sobre responsabilidad por folleto y por hechos relevantes. Cita la STJUE 19.12.2013 (C-174/12), Alfred Hirmann contra Immofinanz AG, que calific贸 estas normas como Derecho especial frente a la normativa societaria.

鈥淣o obstante, de la Sentencia del TJUE de 19 de diciembre de 2013 (鈥) se desprende que las normas sobre responsabilidad por folleto y por hechos聽relevantes son lex specialis respecto de las normas sobre protecci贸n del capital para las sociedades cotizadas.
Seg煤n la interpretaci贸n del TJUE, el accionista-demandante de la responsabilidad por folleto ha de聽ser considerado un tercero, por lo que su pretensi贸n no tiene causa societatis , de manera que no le son聽de aplicaci贸n las normas sobre prohibici贸n de devoluci贸n de aportaciones sociales. De acuerdo con esta聽sentencia, el Derecho de la Uni贸n no se opone a una normativa nacional que establezca la responsabilidad de聽una sociedad an贸nima como emisora frente a un adquirente de acciones de dicha sociedad por incumplir las
obligaciones de informaci贸n previstas en las Directivas comunitarias y que obligue a la sociedad a reembolsar聽al adquirente el importe correspondiente al precio de adquisici贸n de las acciones y a hacerse cargo de las聽mismas.

Por tanto, los acreedores de la sociedad no est谩n protegidos hasta el punto de que la sociedad no聽pueda contraer deudas de resarcimiento. Y ello abre la puerta, aunque la previsi贸n legal parezca apuntar prioritariamente a la acci贸n de responsabilidad civil por inexactitud en el folleto, a la posibilidad de la nulidad contractual por error vicio del consentimiento (arts. 1300 y 1303 del C贸digo Civil) cuando, como en el caso de los peque帽os inversores que han interpuesto la demanda, dicho error es sustancial y excusable, y ha determinado la prestaci贸n del consentimiento. En tal caso, no se trata de una acci贸n de resarcimiento, pero los efectos pr谩cticos (la restituci贸n de lo pagado por las acciones, con restituci贸n de estas a la sociedad para que pueda amortizarlas) son equiparables a los de una acci贸n de resarcimiento como la contemplada en esta sentencia del TJUE (reembolso del importe de la adquisici贸n de las acciones y entrega de estas a la sociedad emisora).鈥

La sentencia aborda otras cuestiones. La primera de ellas es la prejudicialidad penal. Bankia arguye que las determinaciones f谩cticas que se establezcan en el proceso penal son decisivas para el civil. En particular, la imagen que ofrezcan las cuentas anuales y el folleto de emisi贸n. El TS rechaza la alegaci贸n bas谩ndose en la doctrina sentada por la STC 192/2009, de 28 de septiembre. La raz贸n es que las partes del litigio aceptaron los hechos fundamentales de la demanda. Adem谩s, la falsedad que se debate en el proceso penal no es material sino ideol贸gica. Consecuentemente, la decisi贸n del orden penal carecer谩 de trascendencia para el civil. Por otra parte, la prejudicialidad penal en este caso pondr铆a en cuesti贸n la eficacia del r茅gimen de responsabilidad civil por los da帽os y perjuicios causados a los titulares de valores adquiridos como consecuencia de informaciones falsas o de omisiones relevantes ex art. 28 LMV (art. 38 del Texto Refundido).

Otro tema controvertido es la聽consideraci贸n como hecho notorio de la falta de veracidad de la informaci贸n econ贸mico-financiera del folleto de Bankia. El TS niega que la AP afirmara que era 鈥渘otorio鈥 que la situaci贸n financiera no se correspondiera con la real cuando sali贸 a bolsa y que el folleto de la oferta p煤blica faltara a la verdad. Lo que concluy贸 fue que 鈥渞esulta prueba bastante acreditada鈥 en ese extremo.

Por 煤ltimo, el recurrente聽consider贸 que la Audiencia no hab铆a fundamentado suficientemente la prueba de presunciones en que bas贸 la existencia de error en el consentimiento. El Tribunal Supremo lo niega, pues la AP no acudi贸 a ese tipo de prueba: 鈥淟o que hace la Audiencia Provincial es tomar en聽consideraci贸n una serie de hechos (鈥), valorarlos聽y sacar las conclusiones que considera adecuadas鈥.

About Carles G贸rriz L贸pez

Professor Titular de Dret Mercantil. Aficionat al cine, a la literatura i a fer esport.
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