Cuatro sentencias recientes sobre seguros

En las 煤ltimas semanas, el Tribunal Supremo ha tenido que pronunciarse en diversas ocasiones sobre el contrato de seguro. Recojo las 煤ltimas cuatro sentencias. La primera es la 641/2015, de 12 de noviembre y versa sobre la aplicaci贸n del art. 20 LCS. En particular analiza si exist铆a una causa justificada para demorar el pago de la prestaci贸n debida por el asegurador. Recuerda su doctrina al respecto: la mora genera una indemnizaci贸n que tiene car谩cter sancionador y finalidad preventiva. 鈥La mora de la aseguradora 煤nicamente desaparece cuando de las circunstancias concurrentes en el siniestro o del texto de la p贸liza surge una incertidumbre sobre la cobertura del seguro que hace precisa la intervenci贸n del 贸rgano jurisdiccional ante la discrepancia existente entre las partes al respecto鈥鈥 En el caso, el Tribunal Supremo considera que la aseguradora no actu贸 diligentemente. Es cierto que hizo un ofrecimiento de pago a los tres meses de recibir el informe m茅dico. Pero era insuficiente y no consign贸 hasta dos a帽os despu茅s, con ocasi贸n de la contestaci贸n a la demanda.

El objeto de la sentencia 663/2015, de 17 de noviembre es la oponibilidad de una cl谩usula limitativa de derechos al asegurado. Se trataba de un seguro de autom贸viles que cubr铆a tanto los da帽os al veh铆culo como los causados a terceros. Una de sus cl谩usulas exclu铆a la cobertura en caso de que el asegurado condujera en estado de embriaguez. La p贸liza hab铆a sido firmada por el tomador pero no por el propietario asegurado. El 煤ltimo tuvo un accidente al conducir bajo la influencia de bebidas alcoh贸licas, raz贸n por la que fue condenado por los juzgados de lo penal. La compa帽铆a aseguradora fue obligada a pagar la indemnizaci贸n a la v铆ctima y luego repiti贸 contra el tomador y el asegurado. El 煤ltimo opuso la nulidad de la cl谩usula en cuesti贸n en virtud del art铆culo 3 LCS: se trataba de una cl谩usula limitativa de derechos que 茅l no hab铆a firmado.

El Tribunal Supremo rechaza la alegaci贸n. Las condiciones limitativas asumidas por el tomador se extienden al asegurado, sin ser necesario que 茅ste se adhiera expresamente. Fundamenta su respuesta en los art铆culos 5 y 7 LCS y en el 13 (21 en el momento en que se perfeccion贸 el contrato) del Reglamento del Seguro Obligatorio de Autom贸viles.

 

La STS 659/2015, de 23 de noviembre, trata de la mala fe del asegurado en la causaci贸n del siniestro (art铆culo 19 LCS). El supuesto de hecho ser铆a c贸mico sino fuera tan tr谩gico. Un ladr贸n se hizo un corte en la pierna al abandonar el lugar del delito. Buscando refugio se escondi贸 en una chimenea de extracci贸n de aire donde muri贸 desangrado. Su padre hab铆a concertado un seguro combinado de decesos y accidentes que cubr铆a al hijo. Solicit贸 el pago de la indemnizaci贸n correspondiente a la cobertura. La aseguradora se neg贸 en virtud del art.聽19 LCS. La Primera Instancia estim贸 la demanda pero la Audiencia Provincial la desestim贸. La discusi贸n versaba sobre la equiparaci贸n entre intencionalidad y temeridad.

El Tribunal Supremo revoca la sentencia recurrida al interpretar restrictivamente el art铆culo 19 LCS: la mala fe no incluye la temeridad manifiesta. Y en el caso no hubo intencionalidad en el siniestro. En base a las Diligencias Previas, que recog铆an el testimonio de dos vecinas que oyeron quejarse y pedir auxilio al delincuente-v铆ctima, considera que 茅ste no busc贸 intencionalmente el resultado funesto sino que huy贸 con la esperanza de ponerse a salvo y luego acudir a alg煤n ambulatorio o centro hospitalario para ser curado.

 

La STS 640/2015, de 25 de noviembre trae causa del atropello de una persona por una furgoneta en la ciudad de Salamanca. Las cuestiones controvertidas eran dos. La primera era la carga de la prueba de la contribuci贸n de la v铆ctima al accidente. La segunda, la determinaci贸n de la normativa que fija la indemnizaci贸n.

La Primera Instancia y la Audiencia Provincial diverg铆an respecto de la primera cuesti贸n. Aqu茅lla atribuy贸 a la v铆ctima una contribuci贸n causal y culposa del 50%. La Audiencia Provincial la neg贸. El Tribunal Supremo confirma la sentencia recurrida. La raz贸n es que en la normativa sobre la responsabilidad derivada de la circulaci贸n de veh铆culos a motor invierte el onus probandi: 鈥渘o es la v铆ctima -o, en este caso, los perjudicados por su fallecimiento- quienes tienen que acreditar la actuaci贸n adecuada y diligente por su parte, sino que es el conductor causante -o su aseguradora- el que tiene que probar llevando a la convicci贸n del tribunal que por parte de la v铆ctima existi贸 culpa exclusiva o concurrente鈥.

En cuanto a la normativa en base a la que se determina el montante de la indemnizaci贸n, el Tribunal Supremo estima el recurso y recuerda su doctrina: 鈥溾los da帽os sufridos en un accidente de circulaci贸n quedan fijados de acuerdo con el r茅gimen legal vigente el momento de la producci贸n del hecho que ocasiona el da帽o, y deben ser econ贸micamente valorados, a efectos de determinar el importe de la indemnizaci贸n procedente, al momento en que se produce el alta definitiva del perjudicado鈥.

About Carles G贸rriz L贸pez

Professor Titular de Dret Mercantil. Aficionat al cine, a la literatura i a fer esport.
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