Carlos Górriz López

PRIMEROS EFECTOS DE LA STJUE 14.03.2013 AZIZ vs CATALUNYACAIXA

Hoy el Diario La Ley publica dos Autos que aplican la doctrina de la sentencia del TJUE de 14.03.2013¬†(C-415/11), Mohamed Aziz v Caixa d‚ÄôEstalvis de Catalunya, Tarragona i Manresa (Catalunyacaixa). Como es conocido la √ļltima decisi√≥n declara, entre otros particulares, que la Directiva 93/13/CEE es incompatible con una normativa, como la espa√Īola, que no permite valorar el car√°cter abusivo de las cl√°usulas de un contrato concertado con consumidores en el marco de un procedimiento de ejecuci√≥n hipotecaria, ni faculta al juez de un proceso declarativo adoptar medidas cautelares que posibiliten la suspensi√≥n de la ejecuci√≥n hipotecaria. Bas√°ndose en esa doctrina, los Juzgados de Primera Instancia n√ļmero 13 de Madrid y n√ļmero 3 de Arrecife han decidido suspender dos procedimientos de ejecuci√≥n hipotecaria.

Mediante el Auto de 15.03.2013 (La Ley 18140/2013), el JPI 13 de Madrid ha decretado una medida cautelar mediante la que paraliza el procedimiento de ejecuci√≥n hipotecaria 849/12 del Juzgado de Primera Instancia n√ļmero 4 de Alicante. Acoge as√≠ la petici√≥n de los deudores de un contrato de pr√©stamo garantizado con hipoteca multidivisa. Al valorar si concurren los requisitos del art. 728 LEC aplica la doctrina Aziz vs Catalunyacaixa. En primer lugar,¬†considera evidente la existencia de periculum in mora puesto la celeridad del procedimiento ejecutivo hipotecario puede privar de eficacia a la sentencia que estimara la demanda de nulidad de la cl√°usula litigiosa del contrato de pr√©stamo con garant√≠a hipotecaria. Igualmente tambi√©n concurre la apariencia de buen derecho debido a los altos riesgos que entra√Īa un pr√©stamo ‚Äúmultidivisa‚ÄĚ. La Juez subraya que en ese momento procesal no le era posible determinar si los consumidores hab√≠an sido conscientes de la trascendencia de la cl√°usula litigiosa al contratar. Y tercero, fija la cauci√≥n en la cantidad de 400 euros ‚Äú‚Ķy ello por cuanto si bien la demandada considera insuficiente la misma, tampoco da par√°metro alguno para determinar otra de importe superior‚ÄĚ.

El Auto del JPI 3 de Arrecife de 21.03.2013 (La Ley 18161/2013) suspende el procedimiento de ejecuci√≥n hipotecaria que √©l mismo hab√≠a ordenado mediante Auto de 26.04.2012. En primer lugar, el Juez comenta el contrato de pr√©stamo con garant√≠a hipotecaria objeto del litigio. Subraya la existencia de tres cl√°usulas de dudosa validez. Una¬†permit√≠a al acreedor dar por vencido el pr√©stamo sin necesidad de previo requerimiento y exigir la inmediata devoluci√≥n de su totalidad ante el incumplimiento del prestatario. Otra establec√≠a unos intereses moratorios equivalentes al tipo de inter√©s pactado m√°s un diferencial de sobregiro de 9,50 puntos. Y una tercera permit√≠a al acreedor acreditar el saldo pendiente y que la liquidaci√≥n se hab√≠a realizado conforme a lo pactado entre las partes mediante el certificado de un fedatario p√ļblico.

En segundo término, relata que la entidad de crédito acreedora dio por vencido anticipadamente el préstamo al no haberse pagado seis cuotas debidas e inició el procedimiento ejecutivo hipotecario mediante demanda de 20.04.2012.

A continuaci√≥n explica los aspectos principales del fallo del Tribunal de Justicia de 14.03.2013 y lo confronta con el Auto del Tribunal Constitucional n√ļmero 113/2011, de 19 de julio, que declar√≥ la constitucionalidad de los arts. 695 y 698 LEC. Destaca que la corte europea exige que se otorgue primac√≠a a la protecci√≥n del consumidor sobre la expeditiva realizaci√≥n del derecho del acreedor sobre el bien hipotecado. Y a√Īade que en el procedimiento objeto de la decisi√≥n no se hab√≠a permitido al consumidor defender suficientemente sus intereses ‚Äú‚Ķpues sus posibilidades de defensa han sido limitadas por la aplicaci√≥n de la tramitaci√≥n procesal establecida en los art√≠culos 695 y 698 de la Ley de Enjuiciamiento Civil‚ÄĚ. Por la misma raz√≥n, tampoco hab√≠a podido formalizarse el control de oficio de las posibles cl√°usulas abusivas del contrato de pr√©stamo garantizado con hipoteca. Consecuentemente, suspende la ejecuci√≥n despachada.

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