El erotismo que cambi贸 a Roma y al mundo

Las relaciones 铆ntimas, la conquista en la cama y el erotismo adquiri贸 un significado pol铆tico e hist贸rico indeleble en los acontecimientos de la vida en Roma poco despu茅s de su fundaci贸n en el a帽o 753 a.C., seg煤n el historiador romano Tito Livio Patavino (tambi茅n conocido como 芦Livio禄).

romanos y el sexo

Desde el principio, el sexo estuvo vinculado a importantes acontecimientos constitucionales para el Estado romano.

LOS INICIOS DE UN PUEBLO

La violaci贸n de las mujeres sabinas en el a帽o 750 a.C. fue un ejemplo de construcci贸n nacional cuidadosamente ejecutado, en el que los romanos suplieron su falta de mujeres f茅rtiles robando esposas e hijas a sus vecinos sabinos.

Poco despu茅s, el sexo intervino primero en el derrocamiento de la monarqu铆a tir谩nica y el establecimiento de la rep煤blica, y luego en la restauraci贸n de esa rep煤blica, tan fundamental para la democracia romana.

 

Lucrecia y Virginia

Cuando la virtuosa Lucrecia se quit贸 la vida en el a帽o 510 a.C., tras ser violada por Sexto Tarquino, lo convirti贸 en el 煤ltimo rey de Roma.

Su muerte provoc贸 una rebeli贸n que derroc贸 a la monarqu铆a.

El destino de la legendaria noble romana desempe帽贸 un papel clave en la transici贸n del reino romano a la Rep煤blica romana.

M谩s tarde, en el a帽o 449 a.C., el sexo tambi茅n particip贸 en la defensa de esta rep煤blica, cuando las autoridades comenzaron a comportarse como monarcas.

En el marco de la lucha entre patricios y plebeyos, se cre贸 una instituci贸n llamada decenvirato, compuesta por 10 hombres cuya misi贸n era regular las relaciones entre los ciudadanos.

El primer decenvirato estaba compuesto por patricios, y los romanos estaban descontentos por su corrupci贸n, abusos y porque no convocaban elecciones.

Apio Claudio Craso, que presid铆a el primer decenvirato, estaba obsesionado con una bella plebeya llamada Virginia, hija de Lucio Virginio, un respetado centuri贸n, y prometida a Lucio Icilio, antiguo tribuno de la plebe.

Cuando el patricio Apio Claudio utiliz贸 su poder para apoderarse de ella, su padre la mat贸 a pu帽aladas para evitar que la violaran.

A continuaci贸n se produjo una revuelta que derroc贸 al decenvirato y restaur贸 los valores de la Rep煤blica.

 

Pudicitia y Vir

La pudicitia, o la preservaci贸n de la virtud sexual, era un concepto central en la 茅tica sexual de los antiguos romanos.

Esta pudicitia les cost贸 la vida a Lucrecia y Virginia, que se convirtieron en leyendas al servir de ejemplo para mejorar el comportamiento que se esperaba que las mujeres sancionaran.

Una vez casadas, no deb铆an esperar el placer del acto sexual, pues su funci贸n era simplemente procrear.

Adem谩s, deb铆an aceptar las infidelidades de sus maridos, siempre y cuando las amantes no estuvieran casadas, porque, como hombres, era una muestra de su masculinidad: la destreza sexual y la virilidad.

Solteros o casados, eran libres de acostarse con prostitutas, bailarinas e incluso con otros hombres, con la condici贸n crucial de que los penetraran. Los hombres que se dejaban penetrar eran considerados carentes de vir et virtus (virtud), y eran denunciados y vilipendiados como afeminados.

 

Valores familiares

Sin embargo, a finales de la Rep煤blica, las relaciones sexuales il铆citas y extramatrimoniales empezaron a considerarse perjudiciales.

Augusto, como primer emperador del Imperio Romano, se dio cuenta de ello, y aunque 茅l mismo no era reacio a aprovecharse de las esposas ajenas, intent贸 restaurar algunos buenos valores familiares a trav茅s de la legislaci贸n.

Sin embargo, las intenciones de Augusto se vieron ensombrecidas por la conducta de su 煤nica hija biol贸gica, Julia, que supuestamente tambi茅n fornic贸 en el estrado desde el que su padre hab铆a introducido su legislaci贸n moralista.

Augusto acab贸 exili谩ndola a Pandataria, una remota isla sin due帽o frente a la costa de Campania.

El marido de Julia, su hermanastro Tiberio, que sucedi贸 a Augusto como emperador, sigui贸 la moda del travestismo popularizada por Julio C茅sar a帽os antes cuando, a los 20 a帽os, vivi贸 como mujer en la corte del rey Nicomedes IV.

Fantas铆as er贸ticas y sexuales

El emperador Tiberio se disfrazaba de mujer para sus fiestas salvajes en Capri, mientras que su sucesor, Cal铆gula, aparec铆a a veces en los banquetes disfrazado de Venus.

Ner贸n, atormentado por haber matado a su esposa embarazada Popea Sabina, quiso sustituirla por alguien que se pareciera a ella y encontr贸 a Esporo, un joven ex esclavo al que hab铆a castrado antes de su matrimonio.

Ner贸n, que habr铆a disfrutado del incesto con su madre, Agripina la Joven, tambi茅n particip贸 en los famosos banquetes de Tigelino: envuelto en pieles de animales salvajes, se liberaba de una jaula para 芦mutilar禄 oralmente los genitales de hombres y mujeres atados a postes.

Hoy, todav铆a muchos de estas fantas铆as e incluso vocablos se siguen usando en las artes de conquista y juegos er贸ticos.

驴Pensabas que era algo nuevo?

Pues no… los romanos ya gozaban de una desinhibida vida sexual.

 

 

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