Inversiones Seguras: Venta de Bodegas y Hoteles

Hay muchas personas que se plantean invertir, ya sea porque tienen un dinero que quieren hacer crecer o bien por otros motivos que pueden llegar a ser muy variados. Pero invertir puede tener ciertos riesgos, por lo que cada vez hay más gente interesada en el tema de las inversiones seguras. Sabemos que quizá no sean las que te proporcionen más dinero de la forma más rápida, pero que a la larga sales ganando no hay ninguna duda. Incluso durante todo el proceso estás mucho más tranquilo, ya que saber que el riesgo de perder todo tu capital invertido en ello es prácticamente mínimo o inexistente.

Hay varios tipos de inversiones: se puede invertir en productos financieros (como los fondos de inversión o bolsa, que serían los más comunes), invertir en terrenos e inmuebles o bien invertir en negocios. En este último existen muchas posibilidades.

¿Qué se conoce como inversiones seguras?

Las inversiones seguras son aquellas que, tal como su propio indica, no hay riesgo de perder el dinero. Son ideales para aquellas personas que quieren hacer crecer su dinero pero no quieren dejarlo todo en manos del azar o de los valores económicos que cambian día tras día. ¿Cuántas personas han apostado gran capital en una empresa concreta comprando acciones y luego han tenido que ver cómo han ido cayendo en picado y sin posibilidad de recuperar ni la mitad del dinero que se ha invertido?

Tipos de inversiones seguras

Hay varios tipos de inversiones seguras. Nosotros hablaremos de dos ejemplos: la venta de bodegas y la venta de hoteles. Pero evidentemente habría muchos otros como los bonos seguros o negocios que tienen características similares a los dos ejemplos citados y que por tanto pueden obtener la confianza que necesitan.

Ahora bien: no todo el monte es orégano. Un negocio seguro nos puede dar rentabilidad, si, pero también puede hacernos perder dinero si lo hacemos mal. Debemos ir con cuidado y haciendo las cosas como corresponden para no llevarnos malas sorpresas y tener que lamentarnos después.

Una de las soluciones es confiar en empresas que se dedican a ello, como Investmentshyi. Normalmente estas empresas lo que hacen es estudiar bien la viabilidad del proyecto, saber si realmente es tan bueno como se anuncia y en cuanto tiempo puedes recuperar la inversión realizada. El único inconveniente es el tener que pagar por ello, pero claro, es obvio. Además, es mucho mejor saber que estás haciendo el paso en la dirección correcta aunque te salga un rendimiento un poco menor que no querer hacerlo tú solo para poder ganar más pero que luego te salga mal y acabes perdiéndolo todo. Por tanto, si tienes dudas a la hora de invertir no te la juegues y deja que te asesoren para que puedas tener la confianza de que todo saldrá bien.

Venta de bodegas

world_countries2

Quienes conozcan más o menos el mundo de las inversiones sabe de sobra que el vino es un producto que está en alza y que en muchos países –entre ellos el nuestro- se está aprovechando para sacarle un gran rendimiento económico. Son muchas las personas y las empresas que han puesto ya el ojo en este mercado y que por tanto ya hace bastante que se están beneficiando de ello.

Y sí, hablando claro, a día de hoy invertir en todo lo que tenga que ver con vinos es prácticamente un negocio rentable, ya sea incidiendo en el proceso de producción o bien en la compra y venta de bodegas. En nuestro país, sin ir más lejos, el vino se ha convertido en un elemento clave, y más si tenemos en cuenta que hay en la antigua península ibérica y romana se fabricaba ya (eso sí, ha ido cambiando bastante con el paso de los años).

Son muchos los países europeos (y no europeos) los que sienten curiosidad por el vino español y por el argentino, que se encuentra más o menos a la par nuestra. Hay muchas denominaciones de origen y son muchos los inversores que quieren entrar en el negocio. Es por este motivo que en cuanto hay una bodega a la venta los intereses que se despiertan a su alrededor son muy altos. Y podemos optar por varias opciones, por ejemplo:

    • Comprar toda la bodega y sus viñedos: bodegas que se desprenden de todo y que suelen ser un caramelo para los inversores, que ven como tienen la libertad de poder hacer cambios a su gusto y enfocar la empresa de formas más novedosas y más adaptadas al mercado actual, tanto nacional como internacional.

vineyard-main

  • Participar en el proyecto de elaboración: a veces se buscan inversores externos para colaborar en el proceso de elaboración, sea cual sea (teniendo en cuenta que en la elaboración de vino hay muchos pasos diferentes).
  • Ocuparse de las relaciones internacionales y exportación: es otra tendencia que está muy en alza y que permite que la empresa o persona inversora pueda ocuparse de una parte del negocio como son las relaciones internacionales y todos los procesos vinculados a la exportación. Es ideal si se tienen negocios o contractos en otros países y también para poder llegar a nuevos mercados emergentes en donde aún no había llegado ese vino. Se trata de un gran reto que puede llegar a dar muchos frutos.

Y estos son tres ejemplos, pero hay bastantes más. Aquí sería cuestión de hablar con la bodega en sí para ver qué tipo de inversión requiere, que se puede sacar de ello, como está prevista la rentabilidad, etc.

Venta de hoteles

Hay otro sector que también está creciendo bastante: el de los hoteles. Sobre todo si se trata de hacerlo en países en donde la tradición turística es elevada. España sería un buen ejemplo de ello, ya que anualmente el dinero que se recibe por parte del turismo es muy alto, e incluso hay ciudades y pueblos que viven prácticamente de ello. Y es que es del todo normal: gozamos de un clima muy bueno en donde se podría decir que hay sol casi todo el año (bueno, sobre todo en el sur de España), pero es que además la oferta cultural es amplia hace que no solo se quiera venir al país para tomar el sol sino que también para empaparse de una historia que tiene ya más de mil años y que sin duda ha sido uno de los países más influyentes de la historia.

Invertir en el negocio hotelero es muy rentable y el riesgo es muy bajo (y, haciéndolo bien y de forma contrastada, nulo). Podríamos decir que hay tres cosas que se deberían tener en cuenta:

    • Calcular riesgos de la zona: es básico, pero es necesario. No es lo mismo comprar un hotel en la montaña que hacerlo en la primera línea de mar en una playa conocida internacionalmente (Costa Brava, por citar un ejemplo). El dinero a invertir será mayor en el segundo caso, pero obviamente los ingresos netos llegarán mucho más pronto.

lloret-01

  • Pensar en qué tipo de hotel queremos invertir: a parte de la ubicación geográfica, es interesante que pensemos en el tipo de hotel que queremos: hay pensiones de una estrella que pueden estar muy bien, pero mucho mejor estarán los hoteles de cuatro o cinco estrellas. Como siempre, dependerá del dinero que podamos invertir.

Y por último, decidir qué es lo que queremos. Un poco como en el caso de los vinos, que podías optar por viñedos y bodegas enteras o bien centrarte en una parte del proceso. Aquí sería un poco lo mismo: podemos buscar el servicio integral (es decir, comprar el edificio y todo lo que va con ello) o bien encargarnos de una zona o proceso, como la gestión general interna o bien los servicios de restauración que se incluyan. Todo es ver lo que hay y valorarlo como es debido.