En la joyería, una de las preocupaciones más constantes y comunes de las personas es la autenticidad de su pieza. Al momento de comprar o de adquirir una pieza de joyería es muy importante asegurarse de que la misma sea verdadera.

Por fortuna, existen múltiples formas en las cuales puedes comprobar la autenticidad de una joya desde casa. Contrariamente a lo que muchos individuos pueden pensar, estos procedimientos son sumamente simples. Sin embargo, si no dispones de la confianza o el tiempo para llevar a cabo esta clase de análisis, puedes recurrir a tu joyería más cercana.

En seguida podrás conocer tres sencillos métodos gracias a los cuales podrás comprobar la autenticidad de una pieza de oro. Con estos métodos, podrás estar completamente seguro de que el objeto del que dispones está en realidad hecho de oro.

La Prueba de la Mordida

En un principio puede parecer que este método no disponga de mucha eficacia. Lo hemos visto tantas veces en películas y caricaturas que es normal que dudemos de su veracidad. Más sin embargo, morder una pieza de oro puede ser una manera bastante práctica y sencilla de saber si se trata de una pieza auténtica.

En principio, una vez mordamos con suavidad el objeto en cuestión, nuestros dientes dejarán una marca sobre el mismo. De este modo, entre más evidente sea la huella, mayor será la autenticidad del oro en cuestión. Sin embargo, pueden presentarse situaciones en las cuales este método no sea totalmente confiable.

Los falsificadores han descubierto que el plomo es más suave que el oro, por lo que al morderlo, también quedarán marcas. Es común que se vendan piezas de cobre bañadas en oro como si de oro autentico se tratara, por lo que es importante no confiarse.

Comprueba su Densidad

Este método requiere de una precisión un poco mayor. El oro se encuentra entre los metales con mayor densidad, con 19.32 gramos por centímetro cúbico. Lo que quiere decir que tiene un peso 19 veces superior al de un volumen igual de agua. Para poder saber si es oro auténtico con este método, debes seguir los siguientes pasos:

  • Pesa el oro haciendo uso de una báscula de presión y apunta su peso en gramos.
  • Consigue un recipiente de medida de líquidos con mediciones en milímetros y llénala de agua.
  • Introduce la pieza de oro en el agua y observa cuánto ha aumentado el nivel de la misma.
  • Utiliza la fórmula densidad = masa/volumen desplazado. Reemplazando los enunciados por los valores obtenidos. Si la operación arroja un resultado que se acerque a 19, entonces se tratará de una pieza de oro autentica de unos 24 quilates.

Por otra parte, es importante considerar que las piezas con menos quilates arrojarán resultados distintos. En caso de no estar seguros, lo mejor es acudir a una joyería con experiencia.

La Prueba del Ácido Nítrico

Esta prueba es un tanto complicada y delicada, ya que esta sustancia es sumamente corrosiva y puede ocasionar quemaduras muy graves. Para poder realizarla, hay que poner la pieza en cuestión sobre una placa de acero inoxidable y verter unas tres gotas de este ácido sobre ella.

Si su color no presenta ninguna alteración o reacción, significa que la pieza es de oro auténtico. Con estos métodos podrás verificar la autenticidad de una pieza de oro de forma muy sencilla. Sin embargo, en muchos casos lo mejor es acudir a un experto por una opinión profesional.