La salud es lo primero

En el post de hoy os voy a hablar de la salud en general y de cómo podemos enfrentarnos a las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida cotidiana cuidando nuestro estado físico. Vamos con el post y recuerda que… ¡la salud es lo primero!

La sociedad del estrés

A veces la vida no nos pone fácil estar en forma y es que la sociedad nos empuja a trabajos aburridos, comida rápida y estrés demasiado persistente en nuestro cuerpo.

La ansiedad de los días de entrega o de las pruebas que hay que realizar nos aumentan los niveles de estrés en nuestro organismo produciendo diferentes incompatibilidades que nos hacen empeorar nuestro estado de salud.

Una de las prioridades que nos debemos marcar en épocas de estrés en el trabajo o en los estudios es estar atentos a nuestro estado físico. Es normal que nos sintamos agotados y con tensión, por ello debemos dedicar 10-15 minutos a descansar cuando sintamos que no podemos más.

Un baño relajante nos ayudará a quitarnos la ansiedad que se nos acumula, aunque pensemos que es algo inútil nuestro cuerpo lo notará a nivel interno y nuestra salud lo agradecerá.

Problemas asociados a la vida sedentaria

La vida sedentaria puede afectar gravemente a nuestra salud y causar diferentes trastornos en nuestro organismo. Cabe mencionar el cáncer de cólon como uno de los problemas que más afectan a los hombres durante la última década y está provocado por este tipo de comportamiento. El tratamiento de cáncer de colon suele ser bastante complejo, por lo que es mejor prevenir antes que curar.

Estos trastornos y muchos otros trastornos digestivos están provocados por un estilo de vida sedentario. Necesitamos estar en movimiento y quemar energía a base de ejercicio físico, sin caer en las tentaciones de la comida rápida o en la pereza de no movernos al llegar a casa de trabajar.

Planear una serie de rutinas de ejercicio al llegar a casa evitará la ingesta de comida antes de las comidas programadas y además nos hará mejorar nuestro estado de salud.

Además, otro de los problemas que tiene la sociedad es la rutina de nutrición ya que cada día estamos más expuestos a la comida preparada y la comida basura. Esto puede causar problemas digestivos a corto o largo plazo.

Nuestro cuerpo se siente incómodo con todo ese tipo de alimentación, hasta el punto de crear alergias alimentarias en algunos casos. Los síntomas de la alergia alimentaria suelen ser malestar intestinal, picores en las manos, estornudos, etc.

En resumen, debemos cuidar nuestra alimentación con comidas saludables y naturales, evitando la comida basura que tanto se publicita. Ensaladas, frutas y pescados deben tener un lugar privilegiado en nuestra alimentación para evitar problemas a corto o largo plazo.

Además, si unimos esta alimentación sana junto con una rutina de entrenamiento físico nos encontraremos en forma y mejor con nosotros mismos.

Consejos para no ganar peso en Navidad

No hay duda de que las Navidades son tiempos de fiesta y de alegría, pero al mismo tiempo también son momentos dulces y bastante engordantes. Sin embargo, todo esto podría ser más llevadero si tuvieses una estrategia que te permitiese disfrutar de todo sin privarte de nada.

Hoy te voy a dar algunos consejos que te vendrán bien no solamente a la hora de hacer la compra de Navidad sino también a la hora de comértela. ¡Espero que te sea de utilidad!

Consejos para la cesta de la compra Navideña

Sé el primero a la hora de ir a comprar. Sé el primero. Adelántate a cualquiera que esté pensando en hacer sus compras navideñas y llena tu cesta de la compra con polvorones, mazapanes y turrones con suficiente antelación. Las compras de navidad pueden salirte muchísimo más baratas si estableces una estrategia previa, vas al supermercado con antelación y le sacas un buen uso al congelador.

Hay mucha gente que se sorprende y que es reacia pero, los productos congelados, bien conservados, son prácticamente iguales a los alimentos frescos. Aunque la diferencia es que estos primeros pueden hacer que te ahorres hasta un 20% en la factura final.

Es por ello que es importante adelantarse a los días más conflictivos, dado que las grandes superficies aprovechan estos momentos para subir los precios de manera exponencial. Además, hoy en día existen una gran cantidad de establecimientos que disponen de una variedad increíble de productos ultracongelados, y todos ellos de sabor exquisito, así que no hay excusa para no darles una oportunidad.

No obstante, es importante que además de vigilar nuestro bolsillo, también cuidemos nuestra salud. Estos son algunos consejos que deberías de tener en cuenta:

  • Asegúrate de que el pescado que compres esté en perfectas condiciones. Sobre todo, mucho cuidado con los moluscos, pero especialmente las almejas o las ostras.
  • Revisa la fecha de caducidad y elige aquellos que caduquen más tarde (los supermercados los suelen poner al final del todo de la estantería)
  • Cuando vayas a comprar, deja los congelados para el final. De esta manera, evitarás que pierdan la cadena de frío antes de que incluso entres en casa.
  • No cojas nada que esté hundido, oxidado, hinchado o abollado. Esto pasa especialmente con las latas de conserva.
  • Compra uvas en lata. Aparte de que ya vienen peladas y sin pepitas, el precio de la uva natural aumenta de manera increíble antes del gran día, así que nunca está de más aprovisionarse con antelación.

Recomendaciones para las recetas de Navidad

Lo cierto es que no existen alimentos mejores o peores, sino dietas equilibradas o descompensadas. Es por ello que en unas fechas como estas, en donde la comida es el principal protagonista, es muy importante que tengamos en cuenta varios consejos de manera que las reuniones navideñas sean un poquito más saludables de lo normal.

Normalmente, la Navidad se relaciona con dulces, alcohol y grandes cantidades de comida, lo cual provoca un aumento de peso bastante considerable que fuerza a que nuestro aparato digestivo trabaje más de lo normal. Además, todo esto puede producirnos ardores estomacales, pesadez, hinchazón, acidez o incluso indigestión, lo que en última instancia y en los casos más graves puede llegar a producir náuseas o vómitos.

 

En suma, toda esa gran cantidad de comida que ingerimos muchas veces hace que los nutrientes que estos alimentos nos aportan no lleguen de manera adecuada al organismo, lo que más tarde o más temprano originará fatiga, cansancio y, posiblemente, mareos.

Con tal de evitar estas situaciones tan desagradables, los expertos médicos nutricionistas aconsejan desintoxicar el cuerpo durante los días previos a las grandes comidas mediante el consumo de infusiones, productos integrales, caldos o yogures.

Aquí tienes 10 consejos que los médicos recomiendan seguir durante estos días:

  1. No saltarse comidas: si no tienes mucha hambre, simplemente, come menos cantidad. Opta por fruta, ensalada o cosas por el estilo. Haz de cuatro a cinco comidas al día, come sin prisa e intenta adecuar las porciones en función del apetito que tengas.
  2. Acompañamientos: en vez de cosas demasiado grasas, siempre es mejor que elijas ensalada o verdura a la plancha, puesto que no solamente te ayudarán a hacer la digestión sino que también te aportarán una gran cantidad de nutrientes y vitaminas.
  3. Bebe mucha agua: 2L al día es lo mínimo que deberías tomar.
  4. Grasas sí, pero vegetales: alimentos como el aceite de oliva, el aguacate o los frutos secos son oportunidades increíbles para darle a tu cuerpo una buena dosis de nutrientes y minerales.
  5. Come fibra: en este caso, cualquier producto integral te servirá: pan, legumbres, verdura o incluso fruta. Todas ellas son grandes opciones para reducir el apetito y mantenerte saciado.
  6. Alcohol sí, pero con moderación: en este caso, lo dejo a tu elección. Puedes optar por beber una copa de vino tinto al día o, si lo prefieres, dejarlo para las grandes celebraciones. Con ello, tu sistema cardiovascular se autorecuperará y estará más preparado para el gran día.
  7. Raciones de dulces: los turrones y los mazapanes en su mayoría son azúcar, pero a pesar de ello, también contienen una gran cantidad de frutos secos, los cuales tienen un perfil graso extraordinario. Así que, ve con moderación y no consumas demasiado.
  8. Cambia el azúcar por edulcorantes: a pesar de lo que te puedan haber contado, la sacarina no es el edulcorante que deberías utilizar, sino la stevia. Uno de los componentes principales de esta primera es la dextrosa -glucosa pura- por lo que a pesar de que tenga menos calorías, el efecto engordante es el mismo. En cambio, la stevia es un edulcorante natural que no te producirá picos de insulina y que te ayudará a mantener tus michelines a raya.
  9. Probióticos: si aun no lo tomas, deberías. Porque es un complemento magnífico para ayudar a las digestiones y a reducir los síntomas de hinchazón.
  10. Ejercicio físico: caminar por las mañanas, salir a correr o montar en bicicleta harán que tu sistema digestivo esté preparado para el combate.