París: Llums i Revolució

El blog de la història de França i la ciutat de París

Arxiu per Juliol, 2008

Jul 31 2008

Els símbols de la República francesa: La Marsellesa, l’himne nacional

La Marsellesa va ser originàriament un càntic de guerra revolucionari lligat a la idea de llibertat. Progressivament, va anar imposant-se com a himne nacional francès i avui acompanya totes les manifestacions i actes oficials.

El seu origen el trobem en plena Revolució francesa, el 1792, quan després de la declaració de guerra a Àustria, Rouget de L’Isle (1760-1836), un oficial francès en missió a Estrasburg, va composar en la nit del 25 a 26 d’abril un càntic de guerra per a l’exèrcit del Rin. En poques setmanes, l’himne es difon per Alsàcia de forma manuscrita o impresa, fins que nombrosos editors parisencs s’encarreguen de publicar-ne diferents versions. El caràcter anònim d’aquestes primeres edicions impreses va donar lloc al dubte que L’Isle en fos l’autor real, però ha passat a la història per aquest fet.

Posteriorment, aquest càntic seria adoptat pels federats de Marsella que van participar a la insurrecció de les Tulleries, el 10 d’agost d’aquell mateix any.

El 14 de juliol de 1795, el govern del Directori declararia la cançó himne nacional de la República francesa.

Prohibida durant l’Imperi Napoleònic i la Restauració borbònica, a partir de la Revolució de 1830, que va portar Lluís Felip d’Orleans al tron francès, seria rehabilitada. El compositor Berlioz realitzaria aleshores una orquestració del càntic. Ara bé, encara hauria de passar un fet decisiu per a consolidar la Marsellesa.

Així, seria la Tercera República la que, el 1879, proclamés el vell càntic revolucionari com a himne nacional francès. El problema era que no existia una única versió de La Marsellesa. El 1887, el Ministeri de la Guerra, després de crear una comissió al voltant de l’himne nacional,  va adoptar una versió oficial d’aquesta per a les seves desfilades. Tanmateix, durant la Tercera República les despulles mortals del compositor Rouget de L’Isle van ser traslladades als Invàlids.

El setembre de 1944, després de l’alliberament aliat de França, una circular del Ministeri d’Educació Nacional recomanava que els alumnes cantessin La Marsellesa a les escoles per a celebrar l’alliberament i com a homenatge als màrtirs de l’ocupació. De la mateixa manera, la Constitució de 1946, així com la de 1958, ratifiquen el caràcter d’himne nacional en el seu article segon.

Lletra de l’himne nacional francès:

Allons enfants de la Patrie,
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie,
L’étendard sanglant est levé, (bis)
Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats?
Ils viennent jusque dans vos bras Egorger vos fils et vos compagnes!

Aux armes, citoyens,
Formez vos bataillons,
Marchons, marchons!
Qu’un sang impur
Abreuve nos sillons!

Que veut cette horde d’esclaves,
De traîtres, de rois conjurés?
Pour qui ces ignobles entraves,
Ces fers dès longtemps préparés? (bis)
Français, pour nous, ah ! quel outrage
Quels transports il doit exciter!
C’est nous qu’on ose méditer
De rendre à l’antique esclavage!

Quoi ! des cohortes étrangères
Feraient la loi dans nos foyers!
Quoi ! ces phalanges mercenaires
Terrasseraient nos fiers guerriers! (bis)
Grand Dieu ! par des mains enchaînées
Nos fronts sous le joug se ploieraient
De vils despotes deviendraient
Les maîtres de nos destinées!

Tremblez, tyrans et vous perfides
L’opprobre de tous les partis,
Tremblez ! vos projets parricides
Vont enfin recevoir leurs prix! (bis)
Tout est soldat pour vous combattre,
S’ils tombent, nos jeunes héros,
La terre en produit de nouveaux,
Contre vous tout prêts à se battre!

Français, en guerriers magnanimes,
Portez ou retenez vos coups!
Epargnez ces tristes victimes,
A regret s’armant contre nous. (bis)
Mais ces despotes sanguinaires,
Mais ces complices de Bouillé,
Tous ces tigres qui, sans pitié,
Déchirent le sein de leur mère!

Amour sacré de la Patrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs
Liberté, Liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs! (bis)
Sous nos drapeaux que la victoire
Accoure à tes mâles accents,
Que tes ennemis expirants
Voient ton triomphe et notre gloire!

Nous entrerons dans la carrière
Quand nos aînés n’y seront plus,
Nous y trouverons leur poussière
Et la trace de leurs vertus (bis)
Bien moins jaloux de leur survivre
Que de partager leur cercueil,
Nous aurons le sublime orgueil
De les venger ou de les suivre


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Jul 31 2008

Ignacio Ramonet: “Recordando Mayo del 68″

IGNACIO RAMONET (El País, 23/04/2008).

Ocurre un día de mayo en la Plaza de la Mutualité, en el corazón del Barrio Latino de Paris. Amotinados contra el poder central, los estudiantes de la Sorbona, para estorbar la circulación, vallan las calles con toda suerte de enseres. Amontonan toneles y barricas llenas de piedras, de tierra y hasta de estiércol. Almacenan también adoquines para lanzarlos como proyectiles contra guardias y gendarmes que pronto retroceden ante semejante chaparrón de piedras.

Tan altivo ejemplo de resistencia suscita emulación. Y ya otras calles, la Saint-Severin, la de Cluny, hasta el puente Saint-Michel, se encuentran ahora tapiadas por barricadas improvisadas desde las cuales los soliviantados estudiantes machacan con elementos del empedrado a los pelotones de agentes. Todo el corazón de París está sublevado. Varios días dura aquel arrebato de furia. Se tambalea el poder mientras el país entero comenta el inaudito amotinamiento, cuyo aniversario se conmemora este año. Y que la historia menciona como “la jornada de las barricadas”.

¿Un recuerdo de mayo de 1968? No. Esa célebre jornada ocurrió hace 420 años, el 12 de mayo de 1588. No fue una revuelta más de las tantas que ha conocido París. Aquel día, en la capital francesa, se inventaron las barricadas. Por primera vez en la historia, unos sediciosos adoptaban, como modo de oponerse a la fuerza publica, el estorbo de la circulación taponando las arterias con barricas s llenas de piedras y tierra. Desde entonces, en casi todas las lenguas del mundo, para designar ese tipo de parapeto desde donde se hostiga al enemigo y a la vez se obstaculiza su avance, se usa alguna palabra derivada de la voz francesa barricade.

En un libro titulado Guía del París Rebelde que acabamos de publicar en Francia y que estará en los próximos días, en castellano, en las librerías de España, Ramon Chao y su humilde servidor revelamos el lado irónico de esa “jornada de las barricadas” de 1588. Aquellos estudiantes, en la atmósfera de rencor y odio de las Guerras de Religión entre católicos y protestantes, no fueron unos progresistas sedientos de libertad, sino unos sediciosos ultracatólicos, reaccionarios, fanáticos e intolerantes.

Con ocasión del 40º aniversario de Mayo del 68, algunos comentaristas están intentando difundir la idea de que aquella revuelta fue la madre de todas las desgracias para el pueblo francés. Entre ellos el presidente Nicolas Sarkozy. Se equivocan, claro. El propio Sarkozy no hubiera, antes de mayo de 1968, ni siquiera podido ser candidato a la Presidencia por su condición de divorciado casado con una divorciada. Y menos aún, unos meses después de haber sido elegido, divorciarse de nuevo al ser abandonado por su esposa, y casarse otra vez con una multidivorciada y simpática ninfómana.

Entumecida y agarrotada, la sociedad francesa de antes del 68 no hubiese tolerado jamás de un presidente esa conducta que hoy, por efecto de aquella revuelta, no nos parece anormal. Muchos se olvidan de cómo era Francia antes del aldabonazo del 68. Todo o casi estaba prohibido. Las chicas no podían ir en pantalones a los institutos. En la enseñanza primaria y secundaria la segregación de género era la norma. Hembras y varones estudiaban en edificios distintos. El bachillerato no daba acceso automático a la universidad. Los cursos eran sólo magistrales. Contradecir al profesor estaba proscrito. Cuestionar una tesis oficial, también. El machismo dominaba la vida pública mucho más que hoy.

Contrariamente a lo que se cree, Mayo del 68 no fue una rebelión política, sino una revolución cultural. Presentaba apariencias políticas: jerga revolucionaria, consignas subversivas, barricadas, exhibición de iconos insurrectos (Lenin, Mao, Ho Chi Minh, Che Guevara). Parecía responder al requerimiento de Marx de “transformar el mundo”. Pero en realidad respondía al postulado de Rimbaud de “cambiar la vida”.

Por uno de esos milagros que se producen pocas veces en la historia, en París hace 40 años la imaginación tomó el poder. En las paredes, aquellos jóvenes soñadores, escribían su insolente programa: “Corre camarada, deja el viejo mundo detrás de ti”. Y hedonistas al fin, no sin sabiduría concluían: “La revolución cesa a partir del instante en que hay que sacrificarse por ella”.

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http://www.elpais.com/articulo/Galicia/Recordando/Mayo/68/elpepiautgal/20080423elpgal_13/Tes


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Jul 31 2008

La revolta dels suburbis: viure en la banlieue

Para nosotros no hay futuro. No contamos para nada”. Desde las revueltas de 2005, la desesperanza sigue siendo la misma entre grupos de jóvenes en determinados municipios de la periferia de París, de esa banlieue que en la cultura ciudadana francesa quiere decir lo que está más allá, los suburbios de las ciudades.

No sólo viven familias de inmigrantes en esas zonas, pero su presencia es muy fuerte. Los padres o los abuelos llegaron a Francia en los años sesenta y setenta, cuando la construcción de 600.000 viviendas anuales y la industria del país requerían de mucha mano de obra. Trajeron a sus familias cuando pudieron o formaron otras nuevas; hasta que las crisis de la construcción y de la industria hicieron innecesarios tantos brazos. Allí permanecen, confinados en barrios donde el paro alcanza hasta al 30%, el triple de la media nacional. Con sus hijos o nietos escolarizados, sí, pero claros candidatos al fracaso escolar y sometidos a discriminaciones a la hora de acceder a los empleos disponibles. Porque entre François y Mohamed, el francés de cepa opta casi siempre por François.

Alojados en barrios construidos por instituciones públicas, que subvencionan el alquiler de las casas, las poblaciones de los barrios sensibles pueden subsistir, pero no romper el destino incierto de la joven generación. Viven en barrios de estructura laberíntica, a menudo rodeados de zonas verdes, que contribuyen a dar un aspecto apacible a zonas cargadas de tensión, con pocos equipamientos culturales y deportivos, en los que grupos de jóvenes matan el tiempo en la calle. La policía atribuye al trapicheo de drogas y otros objetos la exhibición de motos, aparatos electrónicos de tecnología avanzada o ropa de marca en chicos de barrios degradados. Odian a la policía, a Nicolas Sarkozy -el hombre fuerte de Francia, que hace dos años les trató de “escoria”-; queman los coches de los vecinos, alguna escuela, de vez en cuando una tienda. El año pasado se contabilizaron 40.000 coches incendiados en Francia, tres veces más que hace diez años.

Los disturbios de esta semana en Villiers-le-Bel no han sido más que otro chispazo en el proceso de degradación. Con una diferencia: en el pasado, las bandas dedicadas al culto del fuego sólo destrozaban bienes materiales; ahora se producen también ataques a personas con cócteles molotov e incluso con armas de fuego. “Cierto número de jóvenes, extremadamente minoritario, ha basculado hacia el odio y la violencia física”, admite François Pupponi, alcalde socialista de Sarcelles, municipio limítrofe con el de las violencias de la semana pasada, ambos próximos al aeropuerto Charles de Gaulle. En todo caso, las revueltas arrabaleras son anónimas y apolíticas, sin objetivo claro; nada que ver con movimientos al estilo de Mayo del 68.

Los últimos incidentes han afectado al distrito electoral de Dominique Strauss-Kahn, el nuevo director general del Fondo Monetario Internacional (FMI). Precisamente están convocadas las elecciones para sustituirle como diputado del Parlamento francés, pero ¿quién puede ocuparse de una campaña electoral, cuando la prioridad es restablecer la calma?

La política no consigue poner fin a la crisis social, pese a la ambición de los planes diseñados para conseguirlo. Existe un macroproyecto estatal para invertir 42.000 millones de euros en 750 barrios sensibles de Francia, y que implica la demolición de 250.000 viviendas degradadas. Sin embargo, la ejecución de tan vasto plan es muy lenta, y los guetos viven pendientes del despliegue de la policía antidisturbios. “Estamos en la violencia anárquica, conducida por una minoría que lanza el oprobio sobre la mayoría”, ha argumentado Fadela Amara, ex presidenta de Ni Putas Ni Sumisas, la asociación que condujo una fuerte campaña contra la violencia machista en esos mismos barrios sensibles, elevada ahora al rango de miembro del Gobierno de Sarkozy.

Al presidente de SOS-Racismo, Dominique Sopo, le parece grave haber suprimido la “policía de proximidad” desde que la izquierda perdió el poder. Porque eso ha significado “la desaparición de policías reconocidos y respetados en tal o tal barrio, pero igualmente ha implicado el abandono por el Estado de territorios urbanos cuyas poblaciones han sido reducidas al papel de malvados en una obra de teatro político representada con una bella regularidad en el telediario de las ocho de la tarde y titulada ‘Francia tiene miedo”, ha escrito en el diario Le Monde. A la tolerancia cero, el gran lema de la derecha en el poder, le sucede el balance cero, contraargumenta el líder de SOS Racismo.

Un hecho indiscutible: tanto los dos muchachos que se mataron esta semana, cuando su moto chocó contra un coche patrulla, como los que murieron electrocutados hace dos años -huyendo de una persecución policial- eran de familias llegadas desde muy lejos: Marruecos, Turquía, Senegal. Pero todos murieron a poco más de una veintena de kilómetros unos de otros. Y todos en la periferia de París, la capital del lujo y de la racionalidad.

La blogosfera alimenta la tristeza por los adolescentes muertos y adoba la cólera que sienten sus colegas. Moshin, uno de los chicos fallecidos en el choque contra un coche policial, había creado un blog en el que se hacía llamar “chamo6″. Al abrir la página aparece una foto de Moshin detrás de una nube de humo, acompañada de aforismos como éste: “Os reís de mí porque soy diferente, pero yo me río de vosotros porque sois todos parecidos”.

Font: www.elpais.com

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http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Arden/guetos/elpepusocdmg/20071202elpdmgrep_3/Tes


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Jul 31 2008

Una escapada a Albi (Occitània)

Ara, a l’estiu, és una bona ocasió per anar a Albi. Aquesta ciutat, a 80 km de Tolosa de Llenguadoc, del departament de Tarn a la regió de Migdia-Pirineus és una preciositat que ens ofereix un bell passeig per la història.  Passejant pels seus carrers recordarem a els “bons homes”, protagonistes durant els segles XII i XIII de les doctrines càtares: Albi va ser un centre càtar - el 1165 es van donar a conèixer en un concili que tingué lloc prop d’Albi, cosa que va fer que també fossin coneguts com “Albigesos”- i fins i tot  en va acollir un bisbat. Aquest tarannà dels “bons homes” va fer que fos jutjat herètic  per l’Esglèsia, la qual, el 1209, per mitjà del papa  Innocent III promulgà una “creuada contra els Albigesos”. Nobles i barons del Nord de França amb Simó de Montfort al capdavant assetjaren amb ferotgia a fidels, creients i simpatitzants, els quals eren cremats i les seves terres incautades. Solament Pere el Catòlic, Rei d’Aragó  i Comte de Barcelona, recolzà als càtars del Llenguadoc. Emperò fou mort a la batalla de Muret (1213) i Simó de Montfort fou proclamat  per Roma novament “Comte de Tolosa”. El 1226 Lluís VIII de França, organitzà una creuada que finalment derrotà als senyors Occitans. La Inquisició, domínics i franciscans continuaren la repressió dels càtars, els quals completament assetjats es refugiaren al castell de Montsegur on el 2 de març de 1244 foren derrotats i cremats per sis mil homes capitanejats per Hughes des Arcis, Senescal de Carcasona, i Pierre Amiel, Arquebisbe de Narbona. 

Tanmateix, Albi és on va néixer Toulouse-Lautrec i a l’antic palau episcopal (Palau de la Berbie, del segle XIII) hi trobarem el museu que ens ofereix la seva obra: quadres i cartells del món de l’espectacle, teatre i del café, que fan d’aquest artista un referent popular i sobretot una memòria del Montmartre de París de final de segle XIX i principi del XX. 

I no podrem deixar d’admirar-nos davant de la  gran fortalesa defensiva exterior i la riquesa interior de la catedral de Santa Cecília d’Albi (1282-1480), obra mestre del gòtic meridional i el major edifici del món fet de maons, la qual volia ser un testimoni de la “veritable fe” front l’heretgia càtar.

Com veieu, val la pena acostar-se a aquesta terra albigesa.


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Jul 30 2008

Bernard Kouchner a “El País”

J. M. Martí Font entrevista pel diari El País a Bernard Kouchner, Ministre d’Afers Exteriors de França:

Pregunta. ¿Qué balance hace de su gestión?

Respuesta. La acción diplomática de Francia ha sido objeto de una serie de interrogaciones. Llevo un año y tres meses a cargo de ello. La cumbre de la Unión por el Mediterráneo ha probado que se trata de una diplomacia de diálogo y de movimiento, no de ruptura, aunque sí de ruptura con el inmovilismo que consistía en hacernos creer que vivíamos en un mundo cerrado en el que no se podían mover las cosas. La diplomacia política será cada vez más importante. El periodo de la diplomacia sin política se ha terminado. Hay una diplomacia francesa que ha recuperado su lugar. El nuevo ministro de Asuntos Exteriores colombiano quiere que su primera visita sea a Francia.

P. ¿Qué consecuencias reales va a tener la Unión por el Mediterráneo?

R. Hay una cierta incertitud sobre las consecuencias de este gesto brillante, que ha sido saludado como brillante por todo el mundo: 43 jefes de Gobierno y de Estado han acudido a la cita y se trata de una idea que, como mínimo, prolonga Europa. No es una novedad, otros lo habían pensado antes. Y no ha sido fácil. Hubo que combatir de entrada a los españoles que defendían el Proceso de Barcelona, pero no era una competencia, sino un complemento. ¡Hagámoslo juntos!; los italianos que tienen una visión del Mediterráneo tan fuerte como la nuestra, y finalmente los alemanes. Con la canciller Merkel pactamos el documento de la conferencia de Hannover que se convirtió en el de la Comisión [Europea] y que finalmente fue aceptado por todos los países.

La cumbre en sí es, evidentemente, un acontecimiento muy importante. Ha permitido avances en Oriente Próximo. Simplemente el hecho de que vaya a haber un representante diplomático de Siria en Líbano, ya es un hecho histórico. Nunca Damasco aceptó la existencia del Líbano. Es colosal. También hay más esperanzas para resolver el conflicto israelo palestino después del encuentro entre Olmert y Abbas, pese a las debilidades de ambos, o tal vez por ello. Sin olvidar la lista que le dimos a Bachar el Asad sobre los prisioneros encarcelados por defender los derechos humanos. La declaración del presidente sirio a la televisión francesa indicando que habrá encuentros directos con Israel y señalando incluso un calendario y una fecha límite de dos años para llegar a un acuerdo, es igualmente de extrema importancia.

P. ¿Ha sido la rehabilitación de Asad?

R. No hay rehabilitación. Esto no rehabilita a nadie ni cambia la Historia. Es simplemente ponerse a hablar de paz.

P. ¿El acercamiento con Asad podría ayudar a acercarse también a Irán?

R. Podría ser. Sanciones y diálogo. Los emisarios iraníes han sido recibidos en Francia. Ahora se unen los norteamericanos. Sobre el fondo los iraníes no han cambiado nada. Han dicho: dialoguemos. No sé si finalmente hay un enviado norteamericano en las conversaciones de los cinco con Teherán. Hablé ayer (por el jueves) con [la secretaria de Estado] Condoleezza Rice y no me dijo nada de este tema. Solana ha hablado durante dos años sin éxito y ahora se abre una ventana de esperanza. Es evidente que algo va mejor en la zona, un poco mejor.

P. ¿Cómo están las relaciones con China? ¿Qué piensa de que el presidente Sarkozy acuda a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín?

R. Tal vez hubiera sido mejor transmitir una determinación más fuerte desde el principio. Sarkozy no solo representa a Francia, sino a la Unión Europea en la ceremonia de apertura. Yo no estoy invitado. Es muy difícil tener una cierta noción de los derechos humanos y hacer política en la dirección de un país y más aún cuando solo se es ministro de Exteriores. Hay siempre un doblez. Es verdad. Pero no creo que estuviera tan mal haber mostrado el descuerdo con la actuación de Pekín en Tíbet. Soy amigo del Dalai Lama y nunca ha sido considerado más que un líder religioso y nunca ha pretendido la independencia del Tíbet. La integridad territorial de China nunca ha estado en cuestión. Es difícil comprender a gente que tienen visiones tan alejadas de los derechos del hombre…

P. La política exterior de Estados Unidos parece estar cambiando en los últimos meses.

R. En Washington no hay una nueva política, pero si que su acción exterior pasa por un periodo distinto, hay un nuevo realismo que probablemente tiene mucho que ver con las próximas elecciones. Nosotros nunca hemos sido seguidistas respecto a Washington. Hemos sido fraternales. No estábamos de acuerdo sobre el Líbano, sobre Siria, sobre Irak ni sobre Irán. Tan solo hemos estado de acuerdo en ser amigos y esto nos ha permitido, por ejemplo, este acercamiento Siria, con el que Washington no estaba de acuerdo y por el que ahora nos felicita y decide aprovechar. En lo que respecta a la crisis iraní, Sarkozy lo ha dicho muy claro: Francia no acepta que el Gobierno de Teherán disponga de un arma atómica. Pero Irán es un gran país y tiene un lugar importante en el mundo y en la región. Si se quiere hablar de Irak hay que hablar de Irán, si se quiere hablar de Afganistán hay que hablar de Afganistán.

P. ¿Aumentará Francia sus tropas en Afganistán?

R. No, nuestra estrategia es otra, aunque ciertamente seguimos involucrados en crear una situación de seguridad y estabilidad. Los norteamericanos no estaban de acuerdo con la orientación de la Conferencia de donantes de París del mes pasado, en la que se hablaba de derechos humanos y estaban presentes las ONG. Pero ahora lo entienden. Porque no habrá una solución militar en Afganistán. Habrá una solución afgana. Los progresos que se han hecho, aunque se minimicen, son enormes. Ahora se habla no solo de los problemas civiles, también de la corrupción, y de la droga. Una vez más, esto ha cambiado la situación y nuestros amigos norteamericanos lo celebran.

P. ¿Qué sucede con las inversiones de la petrolera Total en Irán?

R. Les dijimos que no hicieran nuevas inversiones. Que mantuvieran la máquina en funcionamiento, pero que no emprendieran nuevos proyectos. Dijeron que sí y lo hicieron. En esos mismos momentos había empresas de los países que negocian con Teherán que seguían invirtiendo.

P. Francia dice que quiere reconciliar a los europeos con Europa. ¿Cómo lo piensa hacer?

R. Ya no hay un deseo de Europa. Hay mucho menos apetito por esa aventura que es Europa y que nos envidian mucho desde fuera. Las élites, las gentes concernidas directamente, siguen creyendo, pero las poblaciones europeas, mucho menos. No se dan cuenta de que no habrá una salida nacional a la crisis, que por si solo cada país no es capaz de afrontar los problemas que crea la mundialización. También es la falta de la clase política, que no ha sabido explicar que Europa es algo más que los problemas institucionales de los que todo el mundo se burla, a excepción de los políticos, que saben muy bien que hacer funcionar la máquina a 27 no es lo mismo que a 15.

P. Pero decirles a los irlandeses van a tener que volver a votar, como dijo el presidente Sarkozy esta semana, no parece lo mejor.

R. No creo que sea esto lo que les vamos a decir cuando vayamos a Dublín el lunes. El presidente lo ha dicho, sí, pero en un contexto muy particular, a sus amigos políticos. Creo que lo que haremos el lunes será escucharles, porque no les visitamos como la presidencia francesa. Escucharemos a los partidos, a la sociedad civil, a los intelectuales… Decir que esto se puede arreglar rápidamente no es cierto. Hace falta tiempo.

P. ¿Cuáles son los principales problemas de los europeos?

R. Los principales problemas de los europeos son, de entrada, la inmigración, y ya hemos conseguido el acuerdo sobre el Pacto por la Inmigración que apoyan los 27, que fue votado en Cannes. Y en segundo lugar la energía, en relación con el cambio climático. Los europeos tienen miedo de perder las ventajas sociales que tienen en la globalización, sin que Europa les defienda suficientemente. Por otro lado les da auténtico pánico el paro que pueden generar las deslocalizaciones industriales. Por primera vez no son optimistas de cara al futuro y piensan que sus hijos vivirán peor que ellos.

P. No todos. Los franceses, sí.

R. Sí es cierto, los españoles son muy preeuropeos. Además, [el presidente del Gobierno español José Luís Rodríguez] Zapatero ha sabido hacer sentir de forma sentimental los esfuerzos de Europa. España es un modelo, pero no todo el mundo es así. Sobre Irlanda habrá que ver, pero en algún momento, ciertamente no ahora, habrá que saber si nos quedamos con el Tratado de Niza o pasamos al Tratado de Lisboa. Y esto lo saben los irlandeses. Los demás siguen ratificando. Nada en Lisboa impide que se siga ratificando, aunque para entrar en vigor exige unanimidad.

P. ¿La creación de una Defensa europea es la condición para la integración total de Francia en la OTAN?

R. Mucha gente está de acuerdo sobre las bases de la Defensa europea. Las cosas avanzan, al margen de las hipótesis de escenarios cambiantes. Por ejemplo ya estamos de acuerdo sobre la formación de oficiales o sobre la sede de Bruselas. No estamos construyendo un Ejército europeo, lo que decimos es que no nos acercaremos al último nivel de la OTAN si no se produce un progreso sobre la defensa europea. Y todo el mundo está de acuerdo, incluidos los norteamericanos. Por primera vez Bush reconoció en la cumbre de Bucarest la necesidad de un pilar europeo. Por lo demás no es fácil, pero no queremos construir un Ejército europeo, simplemente que el dispositivo sea más fácil de poner en marcha complementándonos los unos con los otros.

P. ¿Ha cambiado la relación con Rusia?

R. Hay un cambio de lenguaje. Y de confianza reencontrada. No es fácil para un país que hace menos de 20 años eran los reyes del comunismo y de la opresión. Han cambiado, pero no la dimensión del país. El futuro de Europa pasa por una relación con nuestro gran vecino. Hay que hablar con Rusia de otra manera.

P. Pero la relación con Rusia pasa por la energía y en eso no hay política común.

R. Cierto, no la hay. Queremos constituir una conciencia europea, una solidaridad energética con la que un país pueda contar cuando tenga problemas. Un día, tal vez, podamos constituir lo que se conoce como una central de compras.

P. ¿Ha cambiado la relación con Colombia tras la liberación de Ingrid Betancourt?

R. Si, ha cambiado. Seguimos siendo amigos de Uribe…

P. ¿Y de Chávez?

R. Sí, de Chávez también, pero ahora…

P. Antes eran más amigos de Chávez.

R. Sí, es verdad, pero yo siempre dije que había que trabajar absolutamente con Uribe. Esta es también una pequeña originalidad, no tanto relacionada con los derechos del hombre como con la realidad de las cosas, porque la realidad de las cosas es que las FARC, que cuando éramos pequeños podíamos verlas como algo romántico, son gentes que son secuestradores y traficantes de drogas, que ponen bombas, y Uribe lucha contra esto.

P. Usted es conocido como un hombre de izquierdas. ¿Ha pasado por situaciones embarazosas desde que forma parte de este Gobierno llamado de apertura?

R. Por supuesto que he pasado por momentos embarazosos. Me odia la izquierda, no toda pero sí un cierto número de mis amigos, y también la derecha. Es una situación muy inconfortable. Lo asumo. Me entiendo muy bien con el presidente Sarkozy, con quien tengo relaciones francas, en ningún caso de sumisión, y con quien discuto sobre todos los temas. No estoy siempre de acuerdo con él, ni él conmigo, pero está claro que es él el presidente. No voté por el presidente Sarkozy ni en la primera ni en la segunda vuelta. Y él no me pide que cambie. Y su manera de entenderse con los socialistas europeos es sorprendente. Su relación con Zapatero es formidable. Este hombre no es un conformista, y esto es formidable. No tiene una máquina de pensar preestablecida. Piensa en función de los intereses de Francia y yo creo que las reformas que está emprendiendo, no siempre como yo las haría, son reformas indispensables para Francia. En su momento yo fui el único en la izquierda que dijo que las [semana laboral] 35 horas eran un error. Los socialistas europeos se preguntan como es posible que los socialistas franceses sigan siendo los únicos marxistas del mundo.

P. ¿Está de acuerdo con la política de inmigración?

R. Yo dije que estaba en contra de la emigración escogida y ahora hemos conseguido que se hable de la emigración concertada. Pienso que es necesario que tengamos mucho cuidado con las condiciones de acogida de los inmigrantes, incluso de los ilegales. Europa no puede ser una fortaleza, es necesaria una apertura, pero no podemos aceptar la inmigración ilegal. Conozco un montón de socialistas que piensan como yo y no lo dicen.

P. ¿Es difícil trabajar con este presidente de la República?

R. Sí, es muy difícil, porque no se puede trabajar con él si uno mismo no se pone en cuestión. Es una lección. De entrada es otra generación, muy activa, muy enérgica. Se ha acabado la generación majestuosa.

P. Usted ha sido uno de los fundadores de Médicos sin Fronteras, un hombre de izquierdas comprometido con los derechos humanos, ¿Ha conseguido ser la conciencia del Gobierno?

R. En ciertas circunstancias, si. Conciencia es una palabra muy fuerte, pero sí que he conseguido atraer la atención del presidente hacia determinadas cosas. Cuando se es ministro de Exteriores no se puede resumir la política internacional a la defensa de los derechos humanos. Es necesario que sea comprendida como una necesidad, pero no ocupa el mismo lugar. Sería ingenuo pensar que la política de un país son sólo los derechos humanos. Es difícil para mí asumirlo. Cuando vea que no puedo hacerlo, me iré. Pero creo que hemos respetado los derechos humanos.

Font: www.elpais.com  

Entrevista completa a:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/diplomacia/francesa/ha/recuperado/lugar/elpepiint/20080720elpepiint_5/Tes


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