Archive for the ‘BUENAS PRÁCTICAS DIDÁCTICAS’ Category

Recetas para acabar con el 50% del fracaso escolar (1): Pon exámenes más fáciles

Sunday, July 4th, 2010

Está claro que estamos haciendo las cosas mal. Un 30% “crónico” (desde siempre) de fracaso escolar “reconocido” al final de la etapa de enseñanza obligatoria debería ser algo INACEPTABLE para los docentes, para los pedagogos, para los políticos, para las familias…

Evidentemente las soluciones no son fáciles, pero a partir de las investigaciones que estamos realizando desde el grupo “Didáctica y Multimedia” (DIM-UAB) de la Universidad Autónoma de Barcelona hemos identificado algunas “recetas” que pueden ayudarnos a reducir significativamente este problema. Algunas de ellas requieren el apoyo de los nuevos instrumentos tecnológicos (TIC).

Ahí va la primera “receta”. Agradeceré comentarios críticos y el contacto de profesores que quieran unirse a nuestras investigaciones experimentando estas “recetas” con sus alumnos y proporcionando luego sus valoraciones.

¿Quieres reducir el fracaso escolar? Pues haz que los exámenes sean más fáciles.

Estaremos de acuerdo en que si hacemos que los exámenes les resulten más fáciles a los estudiantes, aprobarán más alumnos. ¿Verdad?

Pues se trata de hacer esto. Pero de una manera en la que además TODOS los estudiantes aprendan más y adquieran los conocimientos y competencias que la sociedad actual exige a sus ciudadanos. ¿Cómo? Veamos…

El origen del problema.

Actualmente, y aún cuando se van introduciendo sistemas de evaluación continua, la mayor parte de las actividades que configuran las notas de nuestros estudiantes proceden de exámenes memorísticos. De manera que los alumnos que no tienen buena memoria o no tienen técnicas de estudio, hábitos de concentración o la voluntad para pararse a memorizar, quedan prácticamente suspendidos.

Y así desde Primaria, poco a poco, estos alumnos se van frustrando y se van marginando más y más del sistema escolar. Muchos pasarán a ser abiertamente “alumnos problema” al llegar a la adolescencia en la ESO.

La propuesta: reduzcamos al 50% los exámenes memorísticos.

¿Por qué no dejamos que los alumnos hagan ALGUNOS de los exámenes con una “chuleta”? O, en su caso con sus los apuntes, con el libro de texto o con acceso a determinados contenidos de Internet.

Para resolver problemas más complejos de física o matemáticas podemos dejarles las fórmulas; para hacer comentarios de textos literarios podemos dejarles los apuntes sobre métrica, rima y figuras estilísticas; para comparar la sociedad de la Alta Edad Media con la del Renacimiento tal vez podemos dejarles consultar el libro de texto…

… Así podremos ver si el alumno sabe resolver problemas, si sabe hacer bien comentarios de textos literarios o si sabe confrontar y comentar las diferencias entre sociedades. Y… ¿verdad que suspenderían menos?

Claro que con estos exámenes con acceso a información no sabremos si el alumno sabe de memoria las fórmulas, las figuras estilísticas o todas las características del renacimiento… Solamente sabemos si sabe resolver problemas, si comenta bien los textos… Pero no hay problema…

… También seguiremos haciendo exámenes memorísticos

Cuando queramos evaluar la capacidad de memoria de estudiantes y conocer en qué medida han memorizado las fórmulas de física, les pondremos un examen de memoria de fórmulas de física, “sin chuleta”. Y ya está.

No estamos abogando por el abandono de la actividad memorística. Las personas necesitamos saber cosas de memoria, empezando por tener un amplio vocabulario con el que expresarnos al hablar o escribir. Aunque tengamos toda la información del mundo al alcance desde nuestro móvil, con Google…, necesitamos conocer muchos conceptos y hechos de referencia para poder comunicarnos con agilidad y hasta para poder buscar en Internet la información que necesitemos en cada momento.

De la misma manera que, aunque tengamos calculadoras para realizar cálculos complejos, necesitamos buenas competencias de cálculo mental con operaciones simples. De la misma manera que, aunque trabajemos con editores de texto y correctores ortográficos, necesitamos saber escribir con letra legible y sin faltas de ortografía.

En definitiva nuestra propuesta es…

En definitiva, nuestra propuesta es que antes de preparar un examen tengamos bien claro lo que pretendemos medir y no mezclemos en un mismo examen las “preguntas de memoria” con otras actividades cognitivas que ya diferenció Benjamin Bloom a mediados del siglo XX: comprender, analizar, sintetizar, aplicar, valorar…

De esta manera, si ponemos 2 exámenes (uno de “fórmulas sin chuleta” y otro de problemas “con chuleta”) el alumno que no ha memorizado las fórmulas suspenderá el examen de fórmulas, pero quizás aprobará el examen de problemas. Así evitaremos que los alumnos que no recuerden las fórmulas queden automáticamente suspendidos, sin opción a demostrar si saben analizar, razonar y solucionar los problemas. Y de esta manera muchos alumnos hiperactivos, poco dados a concentrarse y memorizar pero que comprenden bien las cosas, disponiendo de las fórmulas podrán resolver los problemas y aprobar los exámenes.

Por lo tanto, y en coherencia también con esta evolución hacia un verdadero curriculum por competencias, nuestra propuesta es que procuremos que al menos un 50% de los exámenes (o de los ejercicios con puntuación importante) se hagan permitiendo a los estudiantes el acceso a determinadas fuentes de información.

Huelga decir que en estos exámenes no podemos incluir “preguntas de memoria” como ¿qué obras escribió Cervantes?, ni problemas de rutina del tipo calcula el área de un cuadrado cuyo lado mide 3 cm. Como se ha comentado deberán ser exámenes centrados en actividades de comprensión, análisis, síntesis, aplicación de conocimientos, valoraciones…

Continuará…

Ver también: Recetas para reducir al 50% el fracaso escolar (2): ¿Qué hacen en Primaria en “2020”? y ¿por qué no mejoran las notas de los alumnos con las TIC?

Recetas para acabar con el 50% el fracaso escolar (2): ¿Qué hacen en Primaria en “2020”?

Thursday, July 1st, 2010

Vamos a entrar por unos momentos en “2020”, un mundo de ficción – ¿o quizás ya no es ficción? – en el que los ciudadanos tienen SIEMPRE a su alcance un ordenador conectado a Internet. Siempre que lo necesitan se entiende, de la misma manera que hoy en día nosotros podemos acceder fácilmente a una calculadora o a un teléfono cuando nos hace falta.

Para comprender mejor las implicaciones sociales y educativas de esta circunstancia, antes retrocedamos al pasado y recordemos que a mediados del siglo XX no teníamos calculadoras a nuestro alcance, y por ello en la escuela nos enseñaban a hacer largas operaciones (sumas, multiplicaciones, divisiones, raíces cuadradas…) para aplicarlas cuando hicieran falta en la vida. En carreras como las ingenierías se hacían cálculos complejos con la ayuda de tablas de logaritmos y reglas de cálculo.

Y todo esto hasta que las calculadoras se hicieron omnipresentes, arrinconado a las reglas de cálculo y expulsando del curriculum a las largas operaciones manuales. Ya no eran necesarias, pues las calculadoras nos hacían el trabajo. Aunque ATENCIÓN: hay que seguir cultivando el cálculo mental y saber realizar con rapidez y fiabilidad operaciones cortas sin calculadora.

Pues bien, en “2020”, nuestro mundo de ficción, resulta que los ordenadores e Internet son omnipresentes y casi gratuitos para todos los ciudadanos. Además cada persona tiene un ordenador personal que le acompaña siempre (como hoy el teléfono móvil) y que configura a su gusto y utiliza para almacenar todas las informaciones (datos, agenda, correos…) que considera interesantes. Dispone también de un disco virtual en Internet, donde se va haciendo un duplicado instantáneo del contenido de su ordenador, de manera que también puede acceder a sus datos desde cualquier otro equipo.

En definitiva, estos ciudadanos tienen en el ordenador una memoria complementaria y una versátil caja de herramientas: para acceder a cualquier conocimiento (con los buscadores de Internet), para ver lo que ocurre en cualquier lugar del mundo (TV y prensa digita), para comunicarse con cualquier persona (e-mail, videocomunicación), para participar en redes sociales, para ayudar a su cerebro a procesar información (editores de texto y mapas conceptuales, hojas de cálculo…), para hacer telegestiones (compras)….

No voy a extenderme aquí en la lista de cosas que podemos hacer con un potente ordenador conectado a Internet. Pero si quiero insistir en la idea central: en “2020” los ciudadanos siempre que lo necesitan pueden disponer de su ordenador. Por ello dicen: “yo soy yo y mi ordenador”. De la misma manera que hoy nuestros jóvenes dicen: “yo soy yo y mi teléfono móvil”

Por supuesto, en “2020” la escuela prepara adecuadamente a sus alumnos para este contexto en el que van a vivir, y desde pequeños realizan muchas de las actividades escolares (y la mayor parte de los exámenes) teniendo a su disposición un ordenador. De la misma manera también utilizan lápices, papel y libros, y escriben a mano, leen libros, realizan comentarios orales, debaten temas… No se abandonan los aprendizajes esenciales de toda la vida.

En este marco, en la Enseñanza Primaria se procura especialmente que los estudiantes adquieran buenas competencias: lectura comprensiva; expresión oral y escrita de ideas, sentimientos y síntesis de lecturas (con el menor número de faltas de ortografía y con un enriquecimiento progresivo de su vocabulario); razonamiento crítico; análisis gramaticales y del entorno que les rodea; cálculo mental; estrategias metodológicas para enfrentarse a diversas tareas y resolver problemas; creatividad e iniciativa; conocimiento de sí mismos y de los demás, que vayan configurando un sistema de valores…

… Y también por supuesto que conozcan su entorno natural y social, pero a partir de amenas explicaciones y sobre todo de actividades prácticas, realizadas muchas veces en grupo, con el apoyo de los ordenadores y con exposición final a toda la clase en la pizarra digital. Ver ejemplo.

Se realiza una evaluación continua, pero periódicamente se desarrollan unas actividades tipo examen que tienen una mayor incidencia en su calificación académica. Aunque algunos exámenes son memorísticos (dictados, fórmulas, conceptos básicos, hechos y lugares relevantes…), en la mayor parte de estos exámenes los alumnos pueden utilizar su ordenador como memoria complementaria (acceso a informaciones) e instrumento para el proceso de la información (editor, calculadora…).

… Y como es una ficción, diremos que tanto los alumnos más aventajados como los menos aplicados adquieren un buen nivel en las competencias básicas, ya que las trabajan mucho en clase y con actividades atractivas para ellos. Y como además la mayor parte de los exámenes no son memorísticos, y en definitiva consisten en aplicar las habilidades desarrolladas en los ejercicios realizados durante el curso, (no dependen de su memoria) la mayor parte de los alumnos (exceptuando los que tienen fuertes deficiencias o están inmersos en una problemática social grave) se esfuerzan y aprueban.

En Primaria hay pues un bajo fracaso escolar, de manera que la mayoría de los alumnos afronta la ESO con confianza e ilusión: saben que si se esfuerzan y trabajan (aunque tengan mala memoria) podrán aprobar.

Quizás ha sido una ficción veraniega, pero… ¿nos podría funcionar también en nuestro mundo 2010?

OBSERVACIONES: Hay que seguir estudiando. “No tener que memorizar para el examen” no significa “no tener que preparar los exámenes”. Hay que “saber hacer” y esto solo se aprende trabajando durante el curso. El esfuerzo sigue siendo imprescindible.

Ver también: ¿Por qué no mejoran las notas con las TIC? y Recetas para reducir un 50% el fracaso escolar (1): Pon exámenes más fáciles.

Nuevas herramientas, nuevas metodologías (1). ¿Quién teme al “busca, copia y pega” de Internet?

Thursday, May 6th, 2010

¿Cuál es el problema del “busca, corta y pega”?

Son muchos los profesores que se lamentan de que, cuando encargan a sus alumnos hacer un trabajo sobre un tema, los estudiantes utilizan Internen como fuente de información para localizar trabajos similares a los que deben realizar y entonces proceden al “copia y pega”.

En estos casos, apenas realizan una lectura superficial para ver si procede la copia o si conviene recortar algo, no hay comprensión, ni análisis, ni elaboración de síntesis personal, ni apropiación, ni aplicación… no se construye nuevo conocimiento ni se desarrollan más competencias que las asociadas a esta “busca, copia y pega” dirigida a dar respuesta a la tarea encomendada por el profesor.

De hecho algo parecido ya ocurría décadas atrás, cuando no existía Internet. Entonces la fuente de información eran las bibliotecas, y allí es donde los estudiantes de antaño copiábamos fragmentos de los libros y revistas para hacer nuestros trabajos. Pero existía un mayor esfuerzo, y no solamente muscular y psicomotriz al tener que copiar a mano estos textos, sino también cognitivo. Las publicaciones de las bibliotecas están escritas en un lenguaje culto y tienen un rigor y profundidad científica casi siempre muy superior a los requerimientos de los trabajos de los estudiantes, por lo que deben realizar un meticuloso proceso de selección y, más allá de las citas referenciadas, deben reelaborar y reescribir casi siempre la información que encuentran.

En Internet no es necesario, ya que además de los documentos con rigor científico pueden encontrarse también infinidad de trabajos hechos por oros estudiantes y alguno de ellos, con retoques o incluso sin ellos, a menudo podrá servir. Basta “buscar, copiar y pegar”.

Y buscar es fácil. Además de las potentes herramientas de búsqueda asociadas a los navegadores y de los portales especializados en recopilar estos trabajos de los estudiantes (véase por ejemplo “el rincón del vago” ), los estudiantes disponen de canales permanentes de comunicación con sus amigos y colegas como la mensajería instantánea (Messenger…) y las redes sociales (Facebook, Tuenty…) donde pueden preguntar dónde encontrar trabajos similares a los que deben hacer.

Normalmente este tipo de trabajos son grupales; como nos alumbró Vigotsky, el trabajo en grupo colaborativo puede ser más enriquecedor y puede facilitar más y mejores aprendizajes. Pero, ¿qué ocurre… a veces? Que los alumnos se reparten las tareas grupales que van a ir recibiendo durante el curso y, aunque firman todos, solamente trabaja uno. Bueno, a veces incluso se lo encargan a un amigo que sabe mucho, a cambio de otros favores.

¿Se enterará el profesor? El profesor recogerá los trabajos el día acordado y los corregirá, muchas veces en casa los fines de semana, por falta de tiempo en la escuela. A veces, tras la fastuosa portada con la que los estudiantes suelen envolver sus trabajos, descubrirá la “copia” fraudulenta sorprendido ante el lenguaje culto empleado por unos alumnos de pobre vocabulario, o por la complejidad de los conceptos utilizados, o por alguna referencia a la “fuente de información plagiada” que los estudiantes olvidaron de borrar. Otras veces, el profesor no se enterará de la “copia”. Y a menudo tampoco tendrá la certeza de que el trabajo lo hayan realizado todos los integrantes del grupo.

Es por todo esto que muchos profesores intentan detener el tiempo y mantener sus clases congeladas en el pasado negando la entrada de la tecnología y tomando medidas tan peculiares como prohibir a los estudiantes el uso de Internet como fuente información para estas tareas o exigir que los trabajos se presenten manuscritos.

¿Quién es el culpable de todo esto?

No hay duda de que con el simple “busca, corta y pega” no se aprende nada y tanto estudiantes como profesores pierden el tiempo. Pero, ¿Quién es el culpable? ¿Internet, por facilitar canales de comunicación y acceso a todo tipo de información? ¿Los estudiantes, por aplicar la ley del mínimo esfuerzo? ¿Los profesores, por utilizar metodologías del pasado en una época en la que hay nuevas herramientas que exigen el uso de nuevas metodologías?

¿Cómo la pizarra digital nos ayuda a integrar el “busca, corta y pega” en las buenas prácticas?

Partimos de la base de que los estudiantes si quieren practicarán el “busca, corta y pega”. Y lo que haremos será proponer una actividad en la que “necesariamente” deben reelaborar la información que encuentren en Internet, una actividad en la que necesariamente deban construir conocimiento para compartirlo con los compañeros y el profesor. Veamos la propuesta:

1.- En vez de encargar a cada grupo de tres alumnos que preparen un dosier sobre un tema, les encargamos que preparen una síntesis del mismo en 4 o 6 diapositivas esquema (conviene que cada grupo se ocupe de un tema distinto).

2.- Las diapositivas tendrán un máximo de 10 líneas con letra grande para que se puedan ver bien desde el final de la clase, e incluirán cada una alguna imagen significativa.

3.- Nuestro propósito no será revisar y corregir en casa o en el despacho sus trabajos, sino que los presenten ellos en clase con la pizarra digital para corregirlos en el aula entre todos.

4.- Además incentivaremos el interés de toda la clase anunciando que quienes descubran errores (ortográficos, de contenido…) en las diapositivas o en las palabras de los alumnos ponentes, recibirán una nota positiva, así como quienes les planteen preguntas interesantes relacionadas con el tema. Si motivamos adecuadamente al alumnado, podemos tener unas clases muy participativas.

No obstante, esta corrección colectiva supondrá dedicar un tiempo, quizás dos clases. Pero si los temas de cada grupo son distintos y de relevancia, estaremos aprovechando este tiempo para repasar y profundizar en aspectos importantes de la asignatura.

5.- Los estudiantes deben saber que presentar oralmente unas diapositivas no quiere decir leer los esquemas ante la clase, sino comentar, relacionar, completar con ejemplos… cada uno de los ítems del esquema. Si se limitan a leer su evaluación va a ser “0”, por bien que pueda estar el contenido.

Así, aunque encuentren en Internet alguna presentación que se pueda ajustar a su trabajo, necesariamente tendrán que revisarlas detenidamente y preparar un guión con lo que piensan decir de cada diapositiva. También tendrán que cuidar conocer bien el significado de cada palabra, concepto o dato que pongan en las diapositivas, pues el profesor o cualquiera de sus compañeros podrán hacerles preguntas.

Aquí es donde está la clave de esta actividad. No basta con empaquetar un dosier con lo que encuentran por Internet. El grupo de estudiantes se ve obligado a preparar la exposición oral ante la clase. Y esta preparación les exigirá comprender, analizar, elaborar una nueva síntesis… construir nuevo conocimiento. Luego durante la presentación podrán desarrollar sus competencias de comunicación lingüística, autonomía e iniciativa, aprender a aprender… al exponer sus trabajo y contestar las preguntas de los compañeros y del profesor.

6.- El profesor opcionalmente podrá hacer preguntas sobre el trabajo y su proceso de elaboración a los componentes de cada equipo, para asegurarse de que sí han trabajado en el proyecto.

La nota que obtenga cada alumno dependerá de tres factores: la calidad y adecuación del contenido de las diapositivas, lo bien que lo expliquen a sus compañeros en clase y lo bien que contesten las preguntas del profesor. De manera que en un mismo grupo, no necesariamente todos los integrantes del mismo obtendrán la misma calificación; aunque el trabajo esté muy bien y la presentación se haga muy bien, si alguno no sabe contestar las preguntas del profesor puede quedarse con una mala nota.

Nuevos tiempos y nuevas herramientas requieren nuevas metodologías.

PUBLICADO TAMBIÉN EN WIKISABER

Conclusiones de la investigación DIM-MIMIO/WACOM

Wednesday, September 23rd, 2009

Durante el curso 2008-2009 el grupo de investigación “Didáctica y Multimedia” de la Universidad Autónoma de Barcelona (DIM-UAB) ha desarrollado la investigación MIMIO/WACOM, en la que han participado 200 profesores de 25 centros docentes de toda España.

Todos ellos disponían de varias pizarras interactivas portables MIMIO INTERACTIVE y del complemento de tabletas interactivas inalámbricas WACOM y un kit de teclado y ratón inalámbrico GYRATION, distribuidos a low cost por la empresa Atlantic Devices. Además el profesorado pudo participar en 3 seminarios de formación impartida por un equipo de formadores del grupo DIM.

La finalidad de la investigación era conocer las mejores formas de uso didáctico de estos instrumentos, identificando las mejores actividades de enseñanza y aprendizaje que se pueden desarrollar con ellos y su impacto en los aprendizajes de los estudiantes.

La investigación contempló dos modalidades básicas de uso de las pizarras interactivas MIMIO: instalaciones fijas de PDI en las aulas de clase y uso itinerante de la PDI portable MIMIO por parte de los profesores. Aunque la mayor parte de los docentes utilizaron la PDI fija, también reconocieron el valor añadido que aportan las pizarras interactivas MIMIO portables al poder transportarlas a cualquier aula y para que más profesores puedan utilizarla.

El profesorado ha utilizado sobre todo las funcionalidades básicas: proyectar información y hacer anotaciones sobre ella, complementos (foco, lupa, cortinas…) y almacenamiento de pantallas en el disco. Solamente alrededor de un tercio de los docentes ha utilizado las galerías de imágenes y el notebook MIMIO para elaborar sus propias actividades.

Las actividades más utilizadas han sido las que se desarrollan centradas en la actividad del docente: el profesor explica y presenta materiales, corrección pública de ejercicios y realización de ejercicios entre todos ante la PDI… Con todo, se apunta un porcentaje alrededor del 40% de actividades centradas en la actividad de los estudiantes: presentación de recursos buscados en Internet, elaboración de síntesis, presentación de trabajos realizados previamente de manera individual o en grupo…

La mayoría del profesorado valora que con estas actividades se potencia la motivación y atención del alumnado, facilitando la comprensión de los temas y permitiendo utilizar en clase muchos recursos educativos.

Además, buena parte del profesorado también manifiesta que estas actividades constituyen un buen apoyo para la realización de las correcciones colectivas en clase y el desarrollo de actividades colaborativas, implicando más al alumnado en las tareas, dándole más oportunidades para la creación y la expresión.

Con todo, el 79% del profesorado afirma que facilitan la enseñanza y el aprendizaje, así como el logro de los objetivos educativos. Y el 70% considera que sí mejoran los aprendizajes de los estudiantes, aunque luego solamente un 32% de los mismos cree que esta mejora incide en las calificaciones académicas de los alumnos.

Finalmente, destacar que unos dos tercios del profesorado (63%) considera agradable realizar actividades con la PDI MIMIO, que facilita la innovación en el aula y que aumenta su motivación, satisfacción y autoestima profesional. También manifiesta que supone un mayor trabajo, pero cree que merece la pena atendiendo a las ventajas que comporta.

Orientaciones y buenas prácticas para el uso de las AULAS TIC

Sunday, September 13th, 2009

Para facilitar el acceso a los contenidos del portal de las aulas del siglo XXI (aulas TIC), y para que se puedan trabajar más fácilmente estos contenidos en los cursos de formación que se van a ir multiplicando en los próximos meses por doquier, he elaborado esta síntesis.

AULAS TIC: un alumno, un ordenador
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Agradeceré comentarios y sugerencias de mejora.

Claus de l'èxit per a un bon ús de la pissarra digital, les aules 1:1 i la web 2.0

Wednesday, September 9th, 2009

Avui dimecres 9 de setembre, a les 12 del migdia, el Centre de Recursos Baix Llobregat-6 ha inaugurat el curs 2009-2010 amb aquesta conferència que he impartit a l’Auditori de Sant Vicenç dels Horts.

L’acte, organitzat per Antoni Moga i Elvira Safont, s’ha iniciat amb unes paraules de salutació als assistents de la inspectora Dolors Martínez.

Els punts principals de la conferència es poden sintetitzar així:

– Sense TIC adequades, no hi ha TAC eficaç (calen recursos adequats).

– No hi ha camí, pel que no sap on vol anar (cal tenir un projecte educatiu on integrar les TIC).

– Sense manteniment, tot es fa malbé.

– Sense suport de la comunitat, poc farem.

– Sense saber, res a fer (cal formació pel professorat)

– Sense motius, no canviarem (el professorat ha de veure-ho clar, ha de tenir motius per a voler canviar la seva manera tradicional de treballar a l’aula) .

A més a més, s’han proposat molts models d’activitats educatives per a fer a les aules amb suport TIC (bones pràctiques) y, finalment, s’ha proporcionat als assistents la clau mestre que pot facilitar la integració de les TIC a totes les aules.

Podeu ampliar la informació aquí

Portal aulas siglo XXI

Thursday, August 27th, 2009

El portal “Aulas siglo XXI” (aulas TIC) recopila todo tipo de orientaciones para la integración de las TIC en las aulas de clase: las infraestructuras necesarias en las clases y en el centro, los equipamientos informáticos y los recursos de apoyo, las metodologías didácticas y la necesaria formación del profesorado.

Los aspectos pedagógicos y los modelos de referencia para un buen uso didáctico de las TIC en las aulas (pizarras digitales, ordenadores personales de los alumnos…) constituyen el núcleo principal de este portal, que pretende orientar a los gestores educativos y profesores que afrontan el reto de integrar en las clases estos recursos con el propósito de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Así, los más de 40 modelos de actividades educativas con apoyos TIC que se proponen se clasifican en 5 grupos:

Actividades de trabajo autónomo individual del estudiante.
Modelos centrados en la actividad del profesor ante la clase.
Actividades guiadas de los estudiantes.
Actividades en la que los estudiantes actúan como profesores.
Proyectos de gran grupo

Además se incluyen numerosas orientaciones pedagógicas (incluyendo las claves del éxito), bibliografía y vídeos.

Os invito a visitarlo y a enviar AQUÍ vuestros comentarios y sugerencias de mejora. Espero que como ya hicimos antes con el portal de la pizarra digital, entre todos podamos completarlo.
.

Portal Aulas siglo XXI (aulas TIC)

Wednesday, August 26th, 2009

El portal “Aulas siglo XXI” (aulas TIC) recopila todo tipo de orientaciones para la integración de las TIC en las aulas de clase: las infraestructuras necesarias en las clases y en el centro, los equipamientos informáticos y los recursos de apoyo, las metodologías didácticas y la necesaria formación del profesorado.

Los aspectos pedagógicos y los modelos de referencia para un buen uso didáctico de las TIC en las aulas (pizarras digitales, ordenadores personales de los alumnos…) constituyen el núcleo principal de este portal, que pretende orientar a los gestores educativos y profesores que afrontan el reto de integrar en las clases estos recursos con el propósito de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Así, los más de 40 modelos de actividades educativas con apoyos TIC que se proponen se clasifican en 5 grupos:

  • Actividades de trabajo autónomo individual del estudiante.
  • Modelos centrados en la actividad del profesor ante la clase.
  • Actividades guiadas de los estudiantes.
  • Actividades en la que los estudiantes actúan como profesores.
  • Proyectos de gran grupo

Además se incluyen numerosas orientaciones pedagógicas (incluyendo las claves del éxito), bibliografía y vídeos.

Os invito a visitarlo y a enviar AQUÍ vuestros comentarios y sugerencias de mejora. Espero que como ya hicimos antes con el portal de la pizarra digital, entre todos podamos completarlo.
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AULATICE: ¿quieres experimentar el futuro en tu aula?

Tuesday, June 9th, 2009

Iniciamos la investigación AULATICE http://www.pangea.org/peremarques/aulatice/, en la que 12 centros de primaria y secundaria experimentarán con el grupo DIM-UAB durante 2 años el uso didáctico combinado de pizarra interactiva, cámara lectora de documentos y netbooks para todos los alumnos.

Además, vamos a investigar sobre los mejores modelos didácticos de uso compartido de los libros de texto convencionales y los materiales didácticos digitales on-line, buscando el formato idóneo de los libros de texto para los próximos años.

Las aulas de clase, por fin, están cambiando. Antes de 2012 muchas de ellas van a disponer de una pizarra digital, a menudo con el complemento de una cámara lectora de documentos. Los libros de texto y otros materiales didácticos de apoyo irán cambiando. La intranet educativa de los centros cada vez será más necesaria y apreciada por el profesorado. Y el siguiente paso será dotar a cada estudiante de un ordenador portátil para que lo pueda utilizar en cualquier momento que convenga, en cualquier lugar del centro.

Los centros que participan en la investigación AULATICE van a experimentar ahora con las infraestructuras, metodologías y actividades de aprendizaje que serán habituales dentro de unos años.

Uno de los aspectos clave de la investigación será la formación. El uso de las aulas AULATICE exige un cambio metodológico radical al profesorado, que deberá desarrollar nuevas competencias. Y esto requiere formación, práctica tutelada y tiempo. La formación en AULATICE se articulará en torno a diversos seminarios en los centros, donde se impartirá formación sobre la gestión del aula y los mejores modelos didácticos a utilizar, y se complementará en varios Congresos donde se compartirán experiencias y se reflexionará conjuntamente para identificar “buenas (y malas) prácticas”.

Queda abierta la posibilidad a que otros centros se incorporen antes de fin de curso.

Innovación educativa con las TIC

Wednesday, January 28th, 2009


“Innovación educativa con las TIC: infraestructuras, entornos de trabajo, recursos multimedia, modelos didácticos, competencias TIC…” es el título del seminario que impartiré el próximo 4 de febrero en el Centro de profesores y recursos de Ocaña. Ver el documento completo en http://www.peremarques.net/innovacionescuelaTIC.htm