psicologia-para-adolescente

Psicología para el adolescente: señales para tener en cuenta

De acuerdo a la OMS (organización Mundial de Salud), la adolescencia es “…el período de crecimiento y desarrollo humano que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta…”. Es por esta razón que durante esta etapa el ser humano puede sentirse en el limbo, totalmente desubicado y desorientado, pues  no es un niño/a, pero tampoco  se le puede tratar como un adulto.

Es una etapa que conlleva cambios físicos y emocionales que involucran tanto al adolescente como a sus círculos sociales. Por esta razón es de gran importancia que los padres sepan reconocer las señales implícitas dentro de las actitudes de sus hijos, que pueden indicar que hay algún problema pendiente de resolver.

  1. Cambios de humor. Si bien los cambios de humor constituyen un rasgo característico en este grupo particular, los padres deben ser lo suficientemente perceptivos con sus hijos para detectar si estos cambios resultan exagerados, muy frecuentes, o si representan algún tipo de riesgo.
  2. Cambios en el comportamiento: El adolescente suele tener cambios en el comportamiento, porque está en una etapa donde resulta muy vulnerable de ser influenciado de todas las fuentes de información a las que tiene acceso. De igual forma que en el primer punto, hay que estar alerta de que estos cambios no conlleven conductas que lo pongan en riesgo. No obstante la recomendación general es que los padres actúen como guías que direccionen las mejores opciones, y no como militares que impongan las reglas.
  3. Cambios de amistades. Los cambios de amistades también son prácticas a las que se ven expuestos los adolescentes. En ocasiones por decisión propia, o en otras porque las circunstancias lo provocan (por ejemplo cambiar de colegio). Estas situaciones deben valorarse adecuadamente para saber si las nuevas amistades están aportando positivamente al desarrollo humano de tu hijo/a.
  4. Actitudes: Si tu hijo/a refiere que se siente muy cansado, que todo le produce sueño, que tiene mucha hambre o, que por el contrario, prefiere no comer nada, es importante que tengas en cuenta que tan frecuente está presentando estás actitudes. Además indaga sobre la presencia de síntomas que denoten enfermedad como dolores de cabeza, de estómago, de músculos en general; y pon atención si está descuidando su presentación personal.
  5. Conducta autodestructiva: Si descubres que tu hijo/a consume algún tipo de sustancia alucinógena, que se está provocando lesiones en su cuerpo o si presenta conductas de evasión de la realidad, es importante que consultes con un psicólogo que te oriente sobre como debes abordar este problema.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *