alteraciones-del-sueño

Alteraciones del sueño

El sueño y el descanso es una parte fundamental y realmente importante en la vida de un ser humano. Se suele decir que pasamos aproximadamente la tercera parte de nuestra vida dormidos; es decir, muchas personas duermen unas 3000 horas por año. Y sin embargo, no se puede decir cuál es el tiempo idóneo de sueño “normal”: por ejemplo, para una persona 6 horas son suficientes; otra, necesita mínimo 8 horas para poder funcionar correctamente. Lo que sí es cierto, es que los patrones de sueño van variando a lo largo de nuestra vida. Así, en la infancia se necesitan muchas más horas para dormir que en la edad adulta, y en la vejez van disminuyendo las horas de sueño necesarias.

Cuando existen problemas de sueño, en los que la persona ve alterada su capacidad para dormir y descansar durante la noche desde hace tiempo, empiezan a surgir otros problemas secundarios a consecuencia de ello. Aparece la irritabilidad, la falta de concentración y de productividad, el cansancio, la tensión muscular, etc. Incluso puede deteriorarse en gran medida el ámbito social de la persona. También podría acarrear serios problemas de salud, ya que se sabe que las personas que no duermen lo suficiente manifiestan más problemas de salud y necesitan más hospitalizaciones con mayor frecuencia que las personas con sueño normal.

Existen diferentes trastornos del sueño, que se clasifican en disomnias y parasomnias. Las primeras se refieren a aquellas dificultades para tener el sueño necesario, problemas para dormir cuando uno desea y la falta de descanso a través de un sueño de poca calidad (superficial y poco reparador). Las segundas hacen referencia a conductas anormales que tienen lugar durante el sueño, tales como las pesadillas, los terrores nocturnos o el sonambulismo.

El insomnio es una de las alteraciones del sueño más frecuentes. Hay muchas personas que sufren insomnio inicial (dificultad para conciliar el sueño, pudiendo llegar a tardar varias horas en dormirse); otras, sufren insomnio final, en el que la persona consigue dormirse inicialmente, pero se despierta varias veces durante la noche dificultando así el descanso, o se despierta antes de la hora prevista con incapacidad para volverse a dormir.

En cuanto a los tratamientos, existen gran cantidad de intervenciones, tanto biológicas como psicológicas, destinadas a que las personas con problemas de sueño vuelvan a tener un sueño normal. En cualquier caso, es muy importante tener hábitos saludables para garantizar el descanso y poder tener un sueño de calidad. Estos hábitos se incluyen en lo que llamamos “Higiene del sueño”, pero de esto ya os hablaré otro día.

Guardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *