El filo de la pipa – José A. Noguera

Opiniones críticas sobre política, sociedad y cultura

Oct 03 2012

¿Qué ocurre en Catalunya?

Posted in Política |

No se me dirá que no empiezo fuerte la sección de política del blog: Catalunya. ¿Qué ocurre realmente? ¿Qué ocurrirá? Son las primeras preguntas que me hacen cada vez que viajo fuera, y cada vez que alguien de fuera viene a verme. Dejaré la segunda pregunta para una futura ocasión. He aquí mi respuesta a la primera, en tres puntos muy sintéticos, que iré ampliando y desarrollando en sucesivas entradas a lo largo de las próximas semanas.

En Catalunya pasan, básicamente, tres cosas. La primera no la entienden ni la quieren entender la mayoría de los españoles (entre otras cosas, porque nadie está dispuesto a explicársela bien): los catalanes llevan muchos años injusta y objetivamente maltratados desde el punto de vista económico y social por los gobiernos de Madrid (con la complicidad y el apoyo de muchos gobiernos autonómicos). ¿Cómo? Básicamente, porque en el reparto de los recursos públicos entre comunidades autónomas, se viola flagrantemente el principio de ordinalidad (que en Alemania, estado federal, es mandato constitucional): hay contribuyentes netos, como Catalunya, que después del reparto quedan peor en recursos por habitante que algunos beneficiarios netos. Es como si tras pagar impuestos y recibir prestaciones, la renta disponible de un parado quedase por encima de la de Messi. (Addenda: esto tampoco lo acaban de entender muchos nacionalistas catalanes: a veces se tiene razón sin saber por qué).

La segunda cosa que pasa es una consecuencia de la primera: cientos de miles de catalanes, incluso muchos que no habían sido nunca nacionalistas ni han votado nunca a partidos nacionalistas, han acabado teniendo una (justificada) sensación de tomadura de pelo sistemática y maltrato permanente. Esto explica el crecimiento y la transversalidad del sentimiento independentista declarado en las encuestas (que por primera vez arrojan una mayoría a favor de la independencia) y expresado en manifestaciones como la de la última Diada.

La tercera cosa que ocurre, la menos confesable, es la siguiente: Convergència i Unió, que nunca ha sido independentista, que se ha entendido siempre mejor con los gobiernos españoles de derechas que con los de izquierdas, y que ha priorizado siempre la defensa de los intereses de las grandes empresas y la alta burguesía catalana frente a cualesquiera otros, anhela la mayoría absoluta parlamentaria que no pudo conseguir en 2010 (sorprendentemente, dado el desgaste enorme del tripartito y el apoyo descarado a CiU de los poderes fácticos catalanes, especialmente del Grupo Godó). Con esa mayoría podría completar sin estorbos su programa máximo neoliberal de destrucción de los servicios públicos amparándose en la crisis económica (el conseller de Economía, Mas-Colell, es uno de los próceres del neoliberalismo económico a nivel académico internacional, y en la cámara catalana llegó a decir que si fuera por él no existirían impuestos; el conseller de sanidad, Boi Ruiz, era el presidente de la patronal de hospitales privados antes de ponerse a cerrar quirófanos y consultorios públicos, y a aconsejar a la gente que se haga seguros privados).

Pero CiU lo tenía difícil: las encuestas le daban menos diputados que en 2010, y se desató la alarma. Sólo un golpe de efecto podía garantizarles una cómoda mayoría electoral, y el apoyo (calculadamente ambiguo) al independentismo tras la Diada es ese golpe. Ahora, su victoria por amplio margen, e incluso su mayoría absoluta, está prácticamente garantizada. Después, ya veremos.

En resumen: los catalanes han sido injustamente tratados por el Estado español; la mayoría ya se ha cansado de ello; y CiU, sabiendo eso, observando como descendía su apoyo electoral por su política neoliberal, y queriendo completarla al máximo (es ahora o nunca), juega a apoyar implícitamente la ruptura con España para ganar la mayoría absoluta. CiU imposta un cuasi-independentismo de farol a cambio de conseguir 8 o 10 escaños más. La cuestión es qué hará cuando los tenga, y, sobre todo, cuando los votantes que se los han dado les exijan que hagan honor a sus declaraciones.

No hay duda de que el tema tiene muchas aristas. Aquí sólo he tocado las principales. Próximamente, más.


This entry was posted on Wednesday, 3 October, 2012 at 11:39 and is filed under Política. You can follow any responses to this entry through the feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

9 Responses to “ ¿Qué ocurre en Catalunya?”

  1. Jordi Mulet Says:

    Querido amigo, si bien comparto contigo los dos primeros puntos de tu análisis, te precipitas en tus conclusiones sobre las verdaderas intenciones de CiU. Te limitas a repetir las consignas y directrices de los partidos de izquierdas y no nacionalistas. En mi opinión, es una conclusión simplista desde una óptica no nacionalista, que no termina de creer que pueda haber un sentimiento más poderoso detrás de la postura de CiU que el simple interés partidista. Pero lo cierto es que existe y el tiempo lo va a demostrar. Cuando Catalunya sea un estado independiente, tiempo habrá para los intereses partidistas.

  2. José A. Noguera Says:

    ¡Gracias por hacer el primer comentario en este blog, Jordi! (tú siempre el primero de la clase) 😉
    No niego que muchos votantes y militantes de CiU tengan ese sentimiento, pero creo que sus dirigentes lo acabarán defraudando, pues pesarán más otras consideraciones. Más detalles en próximas entradas. Y, claro, el tiempo dirá si es así o no.

  3. Quim Says:

    Totalmente de acuerdo José Mª….
    No estaràs tornant-te separatista, José??
    Crec que esta per veure que CIU es comporti veritablement com un partit independentista. El que sabem segur és que fins ara no ho ha estat i el seu electoral majoritariament ja ho era d’independentista.
    Com comentaveu, el temps, i no tardarà gaire, dirà si és així.
    Salut,

  4. Jordi Mulet Says:

    Efectivamente, Jose, el tiempo (ese juez implacable que da y quita razones) nos sacará de dudas. Y espero que cuando llegue el momento, aún estemos en condiciones físicas y mentales para poder comentarlo.

  5. Martí Petit Says:

    Com que aquest fòrum està obert en múltiples blocs, llistes de distribució i mails col.lectius, aprofito que el que ja he escrit sobre el tema (ampliat i corregit). Aquí va.

    La meva posició sobre el procés d’independència és canviant (o potser millor, evolutiva, la vaig formulant i reformulant…).

    D’entrada, em declaro no nacionalista i, per tant, m’és igual viure en un estat català, espanyol o transpirenaic. Crec, però, que la reiteració d’exabruptes per part de la brunete mediàtica (abans i després de la manifestació) està afiliant molta gent a l’independentisme. És una forma de dir: “Que collons, se acabó la impunitat mediàtica en aquest tema!”

    Sigui com sigui, la meva primera reacció és positiva (com ho va ser amb el 15M): por fin de forma massiva es nega “l’ordre fatal del món”! La classe política actual, la constitució, la UE, l’euro i el capitalisme neoliberal estan aquí, però se’ls pot qüestionar. No formen part de la llei universal de la gravitació de Newton. Estan aquí perquè nosaltres, per activa o passiva, volem. El procés 11S està demostrant que, si hi ha voluntat prou contundent i sostinguda, s’aconsegueix el que es vulgui. Respecte a aquest cas, a més, crec que s’arribarà a tenir estructures d’estat equiparables a les d’un estat europeu actual. La comissària de Justícia i vicepresidenta de la Comissió Europea no hi veu cap problema tècnic. Fins i tot, només una setmana després de l’11S, el Felipe González ja s’ha declarat federalista assimètric de tota la vida! Carai, carai… Es demostra, doncs, que la dictadura de la realitat pot caure. Visca el moviment independentista en aquest sentit, doncs!

    Però més enllà del moviment 11S, la independència (o “estructures d’estat dins la UE”, en la seva forma edulcorada) ja em desperten moltes més reserves. Reserves “lampedusianes”.

    La sospita que tinc és que la independència serà un canvi que permetrà que tot continuï igual. ¿(El procés cap a) la independència de Catalunya és la manera que ha trobat l’establishment polític català per perpetuar-se? La crisi galopant amenaçava amb escombrar la classe política actual. La partitocràcia espanyola concebuda als inicis de la transició i consolidada després del 23F ja ha donat tot de si i cal canviar-la (i aquí estan el Mario Conde i el juez Garzón, que no comparo, esperant la seva oportunitat…). Però a Catalunya, l’efervescència independentista col•loca CiU altra vegada en posició segura i inamovible. Un moment d’audàcia en el moment oportú i… supervivència garantida 30 anys més. Olé, quina jugada!

    Que l’entusiasme per (o contra) la independència no tapi vergonyes en la gestió (com em temo que passarà). A banda de qüestions de política social de l’actual govern de la Generalitat, hi ha una altra dada molt més simple i objectiva: el soci parlamentari del CiU a Barcelona i a Madrid des de la manifestació contra la sentència de l’Estatut fins el dia 12 de setembre passat va ser el PP. Sí, sí, el PP, recordem-m’ho, el que va organitzar mesas petitorias “contra Catalunya”, va presentar el recurs de l’Estatut al TC i va maniobrar (ell, i no el PSOE) amb recusacions i altres artimanyes per una sentència contrària. Sí, sí, el PP, soci de CiU fins al 12 de setembre. O és que per culpa de la flamarada patriòtica ens n’hem oblidat?

    I més enllà d’aquesta antipàtica coincidència, insisteixo: que la independència no sigui la manera de perpetuar a Catalunya l’actual sistema partitocràtic inoperant. Com que ja tenim la independència ja no cal que ens replantegem la creació de noves estructures i formes de mediació entre el ciutadà i el representant. Tenim la independència i visca els aparells burocràtics clientelars i no meritocràtics que s’han posicionat oportunament!

    Una de les moltes preguntes a fer-se, doncs, podria ser: ¿Catalunya independent = Nova llei electoral amb llistes obertes, circumscripcions electorals amb relació directa candidat-elector i/o possibilitat de vot dispers per a diverses llistes, etc.? Nooooo, ara no toca… En definitiva, a més de criteris de justícia social, la “transició nacional” es farà amb criteris transparents i meritocràtics, o en realitat de la realitat no canviarà res?

    En fi, ja veieu que cadascú opina per on més li apreta. Continuarem…

    PD. Per cert, sobre trencaments socials i polítics que s’han donat al llarg de la història, us recomano un articulet (de 4 paràgrafs) molt il•lustratiu, tot i la seva brevetat:
    http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20110716/54185945190/el-papel-de-las-finanzas.html

  6. Moisés Abad Says:

    Es una evidencia que Catalunya ha sido maltratada económicamente durante años por nuestros vecinos, es igual evidente que el señor Aznar obligó a muchas empresas a tributar en Madrid en lugar de Barcelona para aumentar este maltrato. Es muy probable que la crisis económica y este reiterado maltrato haya aumentado la proporción de independentistas de una manera casi milagrosa con conversiones casi religiosas. Si duda es muy probable que nuestros amigos de CiU hayan encontrado la fórmula mágica para obtener la mayoría absoluta sin despeinase y que su política económica neoliberal no les pase factura, por cierto, facilitado por sus rivales electorales, a cual más patoso.
    Pero el sentimiento independentista que por primera vez se refleja de forma seria en las encuestas no sólo es debido a la situación económica, ha ido creciendo de forma consistente en los últimos diez años, desde que nos gobernaba el señor del bigote.
    Hace diez años sólo eran independentistas los fervientemente nacionalistas, los patrióticos, los que lloran el ver la señera o se les pone la carne de gallina al cantar ‘Els segadors’. Todo eso ha cambiado y no sólo por un tema económico o por el maltrato fiscal, la sensación de desafección con el resto del estado es total y en todos los aspectos. En el resto de España no nos entienden y creen que hablamos catalán por tocar las pelotas y aquí pensamos que nos maltratan sólo porque nos odian, nadie ha querido explicarse, nadie ha hecho un esfuerzo para que este proyecto funcionara y el resultado es este.
    Por otro lado está la sensación de que todo esta tan mal y corrompido que cualquier cosa nueva seguro que es mejor, cualquier proyecto que proponga romper lo establecido genera ilusión, y yo veo mucha ilusión, este último punto te dejaré interpretarlo a ti como buen sociólogo.
    Salut i felicidades por la iniciativa del blog

  7. Elsa Corominas Says:

    Sobre l’independentisme o no de CiU… Són paraules del mateix Pujol: “la obligación del partido de gobierno en Cataluña es llegar a acuerdos con el partido de gobierno en España” (exemples de recolzament parlamentari i de “tapar vergonyes” a PSOE i PP n’hi ha un munt!). No era un millor moment per exigències independentistes, per exemple l’any 1996, any del Pacte del Majestic (que permeté el primer govern d’Aznar)? I això que jo penso que Pujol és molt més “independentista” que l’Artur Mas… Jordi, i que consti que no dic que molts militants de CiU tingin el sentiment nacionaista… També molts ho han deixat de ser per dificultats de pair tant pacte amb els de Madrid…

  8. Fernando Aguiar Says:

    Tienes razón, la mayoría de los españoles no entendemos qué pasa…creo que no entendemos nada últimamente. Porque vamos a ver, Borrell, que es Catalán, no piensa exactamente igual que tú; en cambio, Pablo Sebastián (de “republica.com”), que no es catalán está de acuerdo contigo. A lo mejor la cosa no es solo de catalanes y no catalanes, porque no me costaría tanto añadir algún catalán más que no lo ve tan claro…¿Podría alguien explicarmer, por favor, si Sevi Rodríguez Mora (Barcelona 1965) y Angel de la Fuente (que lleva media vida en Cataluña y trabaja en el Instituto de análisis económico) deliran o algo por el estilo en su artículo “Las cuentas de la lechera”? (El Pais, 24/09/12). Un artículo firmado por un catalán y un no catalán que vive en Barcelona…a lo mejor es que no es tan sencillo (no quiero pensar ni por un momento que alguien emplee el argumento de que el tal Sevi es un mal catalán, o algo así). ¿Delira Angel de la Fuente en su artículo del El País del este domingo al decir que las regiones ricas reciben menos de un euro de lo que dan precisamente por ser ricas (y compara Cataluña con estados de los EEUU en los que ocurre lo mismo)? ¿Cataluña ya no es rica? ¿No es tan rica? ¿Andalucía es más rica? ¿Los servicios de Jaén son mejores que los de Gerona por el expolio? ¿Es rica Cataluña pero podría serlo mucho más, como Holanda, sin España? ¿Me puede explicar alguien todo esto?

    Yo no tengo ni idea, la verdad, lo digo en serio, no es retórica, porque es una cosa bastante técnica y no me he parado en detalles. Así que supondré que tu argumento es correcto. Y si lo es entiendo que los alemanes sientan justificadamente que Europa del sur (incluida Cataluña) les toma el pelo, pues por cada euro que dan reciben muy poco (otra cosa es si sus bancos ganan dinero o no, pero no hablo de eso, eso no es dinero de fondos europeos: por cada euro que pone un alemán para fondos europeos recibe mucho menos de un euro).

    Por otro lado, si tu argumento es correcto, ¿por que no defender una estado federal (una república federal, mejor aún) ya que, al parecer, como dices, en Alemania lo han resuelto bien? Aquí viene mi segunda cuestión, que es mas sentimental: ¿de verdad es imposible convivir en un estado plural? Yo creo que no, yo creo que es posible, a menos que se diga a) no nos da la gana y punto, o b) España no es nada más que lo peor del PP e intereconomía…bueno, millones de votantes españoles de izquierdas no lo vemos así. Y no vemos tampoco a Cataluña en términos de propiedad -porque no lo es-, sino en términos de hermandad (lee por favor el artículo de Isaac Rosa en Rebelión, va por ahí). A mí no me duele igual lo que pase en Cataluña que lo que pase en Arizona. Y no creo ser el único. Es más, si expoliamos a Cataluña hay que cambiar esto para que deje de ser así…¿sólo la independencia evitará el expolio? No tiene por qué. Aunque lo mejor es un referendum para saberlo. Me gustaría que ganara el no, y no por anticalanismo, sino porque creo que podemos vivir en un mismo Estado y que la independencia sería un error cultural, social, político e histórico. Pero error o no, si es lo que se desea…¿pero es de verdad lo que se desea? Es necesario un referéndum ya.

    Por último, te felicito por el análisis de CiU. Si yo fuera Mas daría botes de alegría al escuchar que la política partidista se debe dejar a un lado por el bien último de la independencia. No hablemos más de la política neoliberal de CiU, no, ni de su talibán liberal, don Andreu, ni de los casos de corrupción del partido… Menos mal que, como tú, hay catalanes que dicen lo que hay que decir:

    “Lo que vemos en Catalunya es un intento de las derechas nacionalistas de liderar este proceso de cambio, a base de hacer olvidar al pueblo catalán que habiendo sido el partido gobernante durante la mayoría de años desde que Catalunya y España han tenido democracia (desde 1978), comparte responsabilidades por el enorme retraso social de Catalunya, pues el déficit fiscal (llamado “expolio” en su lenguaje belicista) -que existe y debe corregirse- es insuficiente para explicar tal retraso. Ha sido su apoyo en las Cortes Españolas a las fuerzas conservadoras que también han dominado la vida política de España y de las Cortes Españolas, votando conjuntamente las políticas regresivas fiscales y ahora los recortes que son la causa del enorme, (sí, hay que enfatizar lo de enorme) retraso social de Catalunya y de España” (Vicenç Navarro, El Plural, 2 de octubre).

    Un abrazo y sigue así.

  9. José A. Noguera Says:

    Gracias por el comentario, Fernando. Creo que los artículos que citas confunden tres cosas: la primera, cuál sería el saldo económico de la independencia para Catalunya; de eso no he hablado, y bien pudiera ser que tuvieran razón quienes creen que no sería tan favorable como algunos piensan.
    Obviamente (y esta es la segunda cosa) la redistribución entre ricos y pobres implica que el rico recibirá menos de un euro por cada euro que ponga (es decir, será contribuyente neto). Esto es completamente lógico. Catalunya no está económicamente maltratada porque ocurra esto.
    Catalunya está maltratada (tercera cosa) porque no se cumple el principio de ordinalidad en la redistribución: después de redistribuir tenemos menos que antes (esto lo aceptamos), pero en recursos por habitante quedamos peor que algunos que son beneficiarios netos. Esto último es injusto.
    Se puede redistribuir respetando la ordinalidad. De hecho, es como lo hace cualquier sistema de impuestos y prestaciones progresivas. Los ricos y las clases medias dan a los pobres, pero no quedan peor que los pobres. Pues hasta el Gobierno español ha reconocido siempre (porque son sus cifras) que esto tan elemental es lo que no ocurre con la financiación autonómica. Más detalles en mi entrada del 7 de octubre, “El maltrato a Catalunya: guía para españoles progresistas”, y en próximas entradas.
    Un abrazo

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