El filo de la pipa – José A. Noguera

Opiniones críticas sobre política, sociedad y cultura

Oct 01 2012

Contra la indolencia y el autoengaño

Posted in A la contra, General |

Bienvenidos al blog “El filo de la pipa”, que pretende ser una modesta aportación a la reflexión crítica sobre diversos temas de interés público. El título, como muchos ya habréis adivinado, no tiene nada que ver con el tabaquismo: la imagen de cabecera es la pipa de Magritte, que refleja una idea particularmente afilada. El famoso cuadro nos muestra una pipa seguida de la frase “esto no es una pipa”. ¿Una pipa no es una pipa? No: la imagen, la representación de una pipa no es una pipa. Sin embargo, sólo reparamos en algo tan sencillo cuando nos paramos un momento ante el cuadro y reflexionamos. Pararse a reflexionar y no confundir la realidad con sus imágenes y representaciones: estas dos ideas definen el espíritu que me gustaría infundir a este blog. Espero que leyéndolo nunca quedéis indiferentes, pues no son tiempos para la indolencia los que vivimos, sino para reaccionar con rumbo claro y detectar las muchas fuentes de distorsión y autoengaño a que estamos expuestos.

Max Weber, uno de los clásicos de la ciencia social, decía que “la primera tarea de un profesor es enseñar a sus alumnos a aceptar hechos incómodos”. Sabía bien que los humanos tendemos a adoptar aquellas creencias que concuerdan con nuestros intereses y deseos, ignorando todo aquello que se opone a la satisfacción de los mismos. El llamado self-serving bias, o sesgo de auto-conveniencia, es una de las limitaciones de nuestra naturaleza, y aunque sucumbir confiadamente a él pueda ser psicológicamente reconfortante, a largo plazo casi siempre resulta políticamente peligroso y personalmente frustrante. Como Jon Elster nos ha enseñado, “las creencias surgidas de la pasión sirven mal a la pasión”.

Afortunadamente, los humanos también estamos dotados de facultades superiores que, con menos frecuencia de lo deseable, nos permiten ponderar imparcialmente pros y contras, recoger información y evidencia de forma abierta, considerar detenidamente en qué podríamos estar equivocados, y, si llegamos a convencernos de que lo estamos (cosa difícil pero posible), corregir nuestros errores y aumentar, así, la calidad de nuestras creencias y opiniones sobre el mundo que nos rodea. La ciencia moderna, incluida la social, no es más que el refinamiento institucionalizado de tales capacidades de nuestra especie. Razonar y analizar, por tedioso que pueda resultar a veces, es un requisito para la toma de decisiones lúcidas y fructíferas.

Intentaré, en la medida de mis posibilidades, ejercer esas capacidades aquí. Sin callarme lo que piense. Con ironía y prescindiendo de la “corrección política”. Sin simplismos, pero permitiéndome licencias si la causa lo merece (opino como Godard: hay boutades que, de tan sanas, son casi necesarias). Sin sectarismos, pero sin ocultar mis tomas de partido. Como dije, no son tiempos para la indiferencia, sino para afilar la mirada y la reflexión.


This entry was posted on Monday, 1 October, 2012 at 11:52 and is filed under A la contra, General. You can follow any responses to this entry through the feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

Si us plau, demostra que no ets un robot * Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.