FUENTES DE LA MEMORIA

Noticias, recursos y reflexiones sobre las fuentes de la memoria

Archive for March, 2010

Mar 24 2010

Ciudad de ciudades

No hay una única manera de entender o explicar las ciudades, espacios complejos construidos a lo largo de los siglos por tramas de muy diferentes intereses, a menudo en abierto conflicto.

En el magnífico programa de TV3 Sense Ficció, he visto dos reportajes sobre Barcelona que la contemplan desde observatorios bien diferentes.

Uno, Barraques, la ciutat oblidada, es una nueva versión, más extensa y rica, de un documental que ya había comentado anteriormente. Extraordinario trabajo que muestra escenarios olvidados, espacios donde la vida no fue fácil, construidos para una provisionalidad que a menudo parecía inacabable. La calidad del trabajo y (aunque parezca increíble) la novedad del tema ha despertado tanto interés que ha dado lugar a un especial sobre el programa en la Web de TV3.  

Otro, Cerdà, un visionari maleït, muestra el camino que conduce a la gloria, al éxito mundial de la ciudad; pero no es tan complaciente como parece, no oculta las dificultades, los intereses de todo tipo que modificaron los planes iniciales. Pero es la ciudad que queda, mientras la otra, como reza el título, es la olvidada y  ese olvido lo es de sus gentes, de sus esfuerzos y luchas, vivas en la configuración reciente de la gran urbe y que gestaron un modelo de ciudadanía que está desapareciendo por la adecuación de la ciudad al turismo y los negocios.  


No Comments

Mar 18 2010

Palacio de las Misiones

 Única fotografía que se conserva del Palacio de las Misiones 

Aunque se llamó palacio, su aspecto asemeja más bien una prisión. Y en eso se convirtió al fin, en un centro de internamiento para los miles de emigrantes que llegaban a Barcelona en los años 60, procedentes en su mayoría del sur de España y que eran expulsados, devueltos a sus lugares de origen, cuando no disponían de alojamiento o trabajo en la ciudad.

El Palacio de las Misiones fue construido para albergar la exposición misional en el marco de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Un excelente trabajo de Luis Ángel Sánchez Gómez explica el impacto que tuvo en la ciudad el acontecimiento ya que genero actos simultáneos a la exposición, como cabalgatas, ceremonias religiosas multitudinarias, etc. Vale la pena leer el artículo y ver las fotografías que lo ilustran.

Después de la exposición, cerca de 30 años después, el edificio fue reutilizado como centro de internamiento. Una historia  no muy conocida pero que surge siempre que se habla sobre la emigración de aquellos tiempos con los protagonistas de la misma. La gente sabía que al llegar a Barcelona podían encontrarse con un interrogatorio policial. Si algún familiar ya residente y documentado respondía por los recién llegados o si disponían de algún documento que acreditase un posible trabajo, no había problema, pero si no se daba ninguna de estas circunstancias eran conducidos al Pabellón de Misiones donde se les internaba hasta que se les devolvía a su lugar de origen. 

Mucha gente llegaba advertida por otros que habían hecho el viaje antes y sabían que no debían llegar hasta la estación de Francia, el destino final de los trenes, así que bajaban en algunas de las poblaciones anteriores o incluso saltaban de los trenes antes de llegar a Barcelona para no encontrarse con la policía.

Hoy parece increíble que se expulsara a miles de personas que se desplazaban por el interior de España pero así sucedió. De forma que lo que hoy en día se hace con los inmigrantes que llegan de otros lugares tiene claros precedentes en épocas bien recientes y nada tiene que ver con la nacionalidad ni la racionalidad sino con el miedo y el control social que antes ejerció la dictadura y que hoy aplican instituciones democráticamente establecidas. 


8 Comments

Mar 10 2010

El legado de Agustí Centelles

Agustí Centelles, Campo de Concentración de Bram

Las administraciones públicas deben velar porque la red de Internet sea mucho más que un centro comercial y de ocio o un escaparte para las actuaciones que llevan a cabo las propias instituciones. Internet puede y debe configurar un nuevo espacio público para el conocimiento, la educación y el encuentro ciudadano que propicie el desarrollo de la sociedad civil y de la democracia.  

Desde este punto de vista quiero enfocar el debate sobre la colección de fotografías de Agustí Centelles que ha adquirido el Ministerio de Cultura, contrariando a los responsables de la Generalitat de Catalunya que deseaban su permanencia en la comunidad.

La cuestión que a mí me preocupa es qué van a hacer con los fondos, quiénes los podrán ver y utilizar y en qué condiciones ya que la posesión de imágenes es, hoy en día, un gran negoció que a menudo dificulta investigaciones y trabajos que no pueden pagar los derechos de reproducción de los materiales o que no pueden disponer de ellos porque se les niega el derecho a utilizarlos. No voy a poner en duda que cualquier institución dependiente del Ministerio de Cultura o del Departament de Cultura de Generalitat, catalogará, estudiara y difundirá las fotografías. Ahora bien, a qué precio y quiénes se beneficiarán de la posibilidad de trabajar con ellas, es otra cuestión.

Soy partidario del conocimiento abierto, así que lo que me gustaría saber es si los actuales propietarios están dispuestos a exponer la colección completa en la red para que todos podamos hacer uso de ella: historiadores, fotógrafos, ciudadanos…  Esto no perjudicaría en absoluto a los originales y fomentaría el conocimiento del autor y, sobre todo, de los hechos que fotografío y conservó. Pero los archivos no están, en general, por la labor. Bien al contrario la posesión de obra voceada como patrimonio común, acaba siendo coto privado de las instituciones. Y esto, en la era digital, no puede continuar pasando. Los ciudadanos tienen derecho a conocer, a través de los medios digitales, y también a aportar, enriqueciendo con la multiplicidad de perspectivas y lecturas el trabajo de los especialistas.

Si la compra de la colección no sirve para esto, qué más nos da a la mayoría, que nunca podremos acceder a ella, dónde se  conserve. 

Y reclamo, ya de paso, que se abran a la red los archivos y colecciones, en general  


2 Comments

Mar 01 2010

En las iglesias

Alumnos de los Dominicos de Valencia, años 50.   

La concepción del mundo como entorno vacacional modela los espacios del gran negocio turístico y genera todo tipo de literatura explicativa que, generalmente, incide en cuestiones históricas, artísticas y, especialmente, arquitectónicas. Los turistas buscan (-amos) en las iglesias escenarios novelescos, los estilos artísticos aprendidos y motivos fotográficos. En definitiva, un pretexto para el recuerdo feliz, basado en una concepción de la cultura como placer.  

Es así como se fragua un tácito acuerdo, las explicaciones de los textos elaborados para los visitantes deben remitir tan solo a un pasado antiguo protagonizado por grandes personajes y artistas. Las denostadas explicaciones de la historia más tradicionalista se imponen con facilidad. Parecen complacernos, no exigen reflexión ni compromiso, tan solo hay que recordar fechas, lugares y nombres célebres que los documentos e inscripciones perpetuaron.

Pero en la memoria conservamos el verdadero sentido que los templos tuvieron, aunque nos deslumbren las luces de nuestros propios flases ocultando un pasado de obligaciones impuestas a una generación tras otra. Las tallas, pinturas y tesoros, que nos podemos permitir sojuzgar desde la distancia, han sido adoradas, veneradas y temidas, si no, con devoción, al menos, con temor, tanto a las jerarquías de la tierra como a las de los cielos.

Bien está que sepamos ciertos datos y que conozcamos algunos nombres pero lo más importante es saber qué sucedía día tras día entre esas paredes, más allá de la vida de los religiosos. Todo eso que los textos para turistas no explican, que la vida de las personas, de todas, se decidía también en las iglesias, donde se conformaban las mentes ritualizando tradiciones y creencias e imponiendo obligaciones en la vida y en las conciencias.  


No Comments