Rumba blanca. Felices vacaciones.

1.-Hace ya muchos años que me llamó la atención esta canción de Gato Pérez, “A la curva del Morrot”. Es sorprendente el esfuerzo poético, muy poco habitual en las letras rumberas. Por otra parte, creo que nunca acerté a comprender exactamente su sentido, aunque lo intentaré al final de este comentario.

Gato Pérez fue un personaje totalmente irrepetible en una Barcelona que ya no existe (la frase se me ocurrió antes de leer este artículo ***, que conste en acta). Recuerdo que Gavaldà, el líder de Els Pets, había comentado en alguna ocasión el tremendo impacto humano y musical que le supuso el haber conocido al Gato. Creo que le dedicaron una  buena canción, otra rumba innovadora –Digue’m que m’estimes-.

El cantante convirtió Barcelona en uno de sus principales temas. Incluso se atrevió en algún caso a teorizar –en una canción, claro- sobre la pulsión de Titanic que siempre está latente en esta ciudad. He oído que el alcalde Maragall le hizo algún encargo en relación a las Olimpiadas (que él ya no vivió).

No obstante, la aportación más perdurable del Gato Pérez está, evidentemente, en su posición central en la historia de la rumba catalana. Se ha dicho a menudo que fue el sólido eslabón que permitió la posterior explosión del género después de que el Pescaílla se retirara de facto y de que Peret se entretuviera en su etapa más comercial.

*

2.-Por motivos laborales, hubo un tiempo en el que me tocó cada día pasar por delante de la curva del Morrot, en la falda de Montjuïc (todavía existía Can Tunis). Es un espacio un poco a medio hacer, con presencia de algunos descampados con los que la urbe aún no se ha atrevido. En realidad, el Morrot es un acantilado configurado por unas canteras abandonadas (que, en otro tiempo, fueron fundamentales para la construcción en Barcelona).

El castillo está arriba, pero apenas se ve desde la ladera. Es cierto que, a media montaña, un  elegante jardín botánico da un toque inesperado al conjunto. En la base de la montaña, la impresionante llanura de las instalaciones portuarias, las autopistas, vías ferroviarias arracimadas en una vieja estación (todavía operativa). En fin, muchas cosas interesantes que, como me ocurre otras veces, ya se entretuvo en desvelar Xavier Theros –que siempre se me adelanta-.

Archivo:El Morrot.JPG

.-Estación de El Morrot de Barcelona, al final del Ramal de mercancías El Morrot-Can Tunis-Castellbisbal (línea 238 de Adif). Fuente: Ferropedia.

**

.-Montjuïc desde el Morrot. Autor: Fernando Álvarez Prozorovich.Fuente: ***.

3.-Reconozco que me encantan estos lugares un tanto desordenados aunque, en este caso, el disfrute era fácil gracias a la fuerza que tiene el espectáculo industrial de la base: las grúas, los contenedores, los barcos, los trenes y los camiones como fichas de un dominó inmenso y preciso… Éste es el lugar elegido por Gato Pérez para situar su canción. Algunos lo entendieron como manifiesto ecologista avant la lettre.  Se basaban en la referencia que hacía el Gato a los “soberbios que al mundo han querido cambiar”. Pero no acaba de encajar esta idea. Creo, más bien, que parece un homenaje al mundo, que quizás esté bien hecho si se tiene la mirada limpia. Es posible que algún conocedor de Barcelona aluda al cementerio de Montjuic, que también ocupa una parte del lugar. La muerte, entonces, explicaría toda la canción y una “rumba blanca” -impura y renovadora, como la suya- sería la obra definitiva y rompedora entregada al futuro.

En fin, les dejo con la rumba (y su letra y traducción)  y les deseo felices vacaciones.

Letra:

A la curva del Morrot,
cap a mig camí del Port
on Montjuïc i el Prat
es fonen en terreny guanyat al mar.
Deixarem el món intacte,
passejant un cos tot nou
amb l’ànima adormida en el llit
del més profond.

:

Allà bufa un vent seré,
poderós i musical
i és més curta la distància
des del cel i des del mar.
I amb la veu més afinada
harmoniosa i singular,
cantaran la “rumba blanca” que tant de
temps han anat cercant.

.

No voldran tornar al camí
que els ha fet tant ignorants,
una perspectiva nova s’obrirà en un instant.
Animals, plantes i humans
no trobaran la seva pau
rodejats per-els soberbis
que al món han volgut canviar.

Traducción (J.Amenós)*:

En la curva del Morrot,

del Puerto a medio camino,

donde el Prat y Montjuïc

ya se abrazan junto al mar.

El mundo seguirá intacto,

nuestro cuerpo será nuevo,

y el alma estará dormida

en la Gran Profundidad**.

.

Sopla allí un viento sereno,

poderoso y musical

y es más corta la distancia

desde el cielo y desde el mar.

Y con la voz más afinada,

armoniosa y singular,

cantarán la “rumba blanca”

que no cesaron de buscar.

.

No querrán aquel camino

que les hizo fracasar,

una perspectiva nueva

al momento se abrirá.

Animales, gente y plantas

ya no encontrarán la paz,

rodeados por soberbios

que al mundo iban a cambiar.

.

*La versión respeta el sentido y es perfectamente cantable en castellano.

**Las mayúsculas son aquí arriesgadas, pero creo que respetan mejor el mensaje.

Y, como regalo, una versión en directo, más cercana a la manera de hacer de El Gato, con sus amigos (donde corrige el coloquial “per els soberbis”  por un más correcto “per mils soberbis”):

 

***

 

 

 

Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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