Impuntualidad insubsanable (nota a la STC 222/2016, de 19 de diciembre).

1.-Sevilla, Juzgado de Primera Instancia número 2, 23 de abril de 2014, 10 horas. Vista oral en proceso de ejecución hipotecaria. Se ventila en ella la demanda incidental de oposición a la ejecución. O sea, incidente extraordinario regulado en la disposición transitoria cuarta de la Ley 1/2013, de 14 de mayo, de medidas para reforzar la protección a los deudores hipotecarios, reestructuración de la deuda y alquiler social. El actor-ejecutado denunciaba la existencia de cláusulas abusivas en la hipoteca, interesando el sobreseimiento del proceso o, subsidiariamente, la declaración de nulidad de las cláusulas impugnadas,  business as usual.

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2.-Concurrió ciertamente el abogado del ejecutado, pero no el procurador en su condición de representante procesal. Parece ser que el acto empezó a las 10,16 y que concluyó a las 10,20. Aunque hay debate en esto, afirma la parte que solicita el amparo que el mencionado abogado solicitó la suspensión y que incluso se hizo alguna gestión para hallar un Procurador alternativo (no queda claro si al cabo de poco tiempo se logró su concurrencia). Finalmente, el juzgador declaró el desistimiento y el sobreseimiento de la acción por inasistencia de la procuradora designada a la comparecencia del art. 695.2 de la LEC .  Entendió que, teniendo en cuenta el artículo citado y el párrafo 4º del art. 560 de la LEC, quedaba clara la incomparecencia del ejecutado y, por tanto, sus desistimiento de la oposición.

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3.-Hasta aquí, pues, poco que objetar. Sin embargo, el Ministerio Fiscal plantea la posible relevancia constitucional del recurso de amparo interpuesto por el actor-ejecutado. Trae a cuento el dilema entre “la ausencia en  la correspondiente vista de los profesionales designados por la parte procesal, cuya asistencia sea preceptiva, con actos de esta que expresen, sin embargo, una voluntad inequívoca de continuar con el procedimiento”. ¿No estaríamos, pues, ante un rigorismo o formalismo excesivo y, por tanto, ante una vulneración del principio pro actione? La parte había mostrado una clara voluntad de continuar el procedimiento, su representante y asesor jurídico se había personado y, por tanto, cabía invocar el tradicional punto de partida del Tribunal Constitucional:

       “Al respecto, constituye doctrina consolidada de este Tribunal que la denegación de una decisión sobre el fondo del asunto tiene relevancia y dimensión constitucional cuando tal inadmisión suponga una interpretación de la legalidad procesal manifiestamente irrazonable, arbitraria o fruto de un error patente, o también, adicionalmente, caso de que lo anterior no fuera apreciado por ser respetuosa con el derecho fundamental la respuesta desde ese plano, cuando las reglas de acceso a la jurisdicción se hayan interpretado de manera rigorista o excesivamente formalista, o de cualquier otro modo que revele una clara desproporción entre los fines que estas reglas preservan y los intereses que sacrifican (por ejemplo, STC 240/2005, de 10 de octubre, FJ 5, entre otras muchas)”.

Sin embargo, el Tribunal Constitucional considera que el juzgador valoró la incomparecencia durante 20 minutos y, asimismo, la falta de justificación de la ausencia al acto de la vista. En conclusión “el derecho a la tutela judicial efectiva, también en su vertiente de acceso a la jurisdicción, no ampara actitudes carentes de la diligencia debida por parte del interesado, lesivas del derecho a la tutela judicial efectiva de la contraparte, de la garantía a un proceso sin dilaciones indebidas o de la regularidad, buen funcionamiento y, en definitiva, integridad del proceso (por todas, STC 195/1999, de 25 de octubre, FJ 2)”. Otra cosa es, por supuesto, que esta pasividad, desinterés, negligencia, error técnico o impericia conduzcan a responsabilidad civil o disciplinaria del profesional  que no llegó a tiempo.

Y ocurrió en Sevilla (contra el tópico de los petulantes). Y en abril.

Paris. Gare de Lyon.

Paris. Gare de Lyon.

 

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Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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