No es cuestión de cemento, sino de fundamento: la inconstitucionalidad parcial de la legislación catalana de establecimientos comerciales (I).

…       1.-El viernes se publicó en el BOE la sentencia del Tribunal Constitucional 73/2016, de 14 de abril, relativa a la constitucionalidad de la disposición transitoria 3ª de la Ley catalana 2/2014, que afectaba al Decreto-Ley 1/2009, de 22 de diciembre, de ordenación  de los equipamientos comerciales. La regla fue declarada inconstitucional y, probablemente, el mismo camino ha de seguir el Decreto-Ley 7/2014, de 23 de diciembre, cuya aplicación está suspendida en virtud de un recurso de inconstitucioanalidad.

      En síntesis, debemos decir que la redacción originaria del Decreto-Ley 1/2009 distinguía cuatro tipos de establecimientos comerciales en función de su superficie:

…       -Los “pequeños” (PEC) con menos de 800 m2.

 …      -Los “medianos” (MEC), con superficie entre 800 y 1300 m2.

…       -Los “grandes” (GEC), con superficie entre 1300 y 1500 m2.

 …      -Los “grandes establecimientos comerciales territoriales” (GECT), con superficie igual o superior a 2500 m2.

…       Pues bien, las tres últimas categorías sólo se podían implantar dentro de la trama urbana consolidada de determinados municipios. En concreto, los de más 5000 habitantes (o asimilables cualitativamente, según determinación reglamentaria[1]) o que fuesen capital de comarca podrían acoger los medianos y los grandes y los de más de cincuenta mil (o asimilables cualitativamente[2]) o capitales comarcales podrían encajar en su trama los GECT.

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      2.-No obstante, el Decreto-Ley, en sus arts. 9.3 y 9.4, admitía diversas especialidades que facilitaban la “respiración del sistema”. Así, por ejemplo, se permitía excepcionalmente la instalación de establecimientos medianos y grandes (e incluso de GECT) fuera de la trama urbana consolidada si la implantación se producía dentro de las zonas de acceso restringido de determinadas estaciones ferroviarias, puertos de interés general y aeropuertos comerciales. Ofrecer al viajero un gran establecimiento comercial era un ejemplo de modernísimo archivo de cortesía.

…       Existía una segunda  salvedad que admitía que la instalación de estos macrocentros, justificadamente y bajo ciertas condiciones  de continuidad física con la trama y conexión con la red viaria y de transportes. Ésta era la trampilla más adecuada para salir del Alcatraz de la trama urbana consolidada.

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       3.-Pues bien, la historia posterior de la normativa catalana –que puede seguirse perfectamente en los fundamentos cuarto, quinto y sexto de la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 73/2016, de 14 de abril- se ha dirigido, a través de varias leyes y un Decreto-Ley[3], a suspender, restringir o eliminar sin motivación las indicadas posibilidades de “respiración” del mapa. En la citada sentencia de 14 de abril de 2016 se ha declarado inconstitucional la disposición transitoria 8ª de la Ley catalana 2/2014, que suspendía (de facto, ad calendas graecas) las comentadas excepciones de establecimientos en estaciones de transporte y de  centros en situación externa a la trama, pero en continuidad física y acreditada  conexión con la red viaria y de transportes.

***

[1] La norma reglamentaria nunca llegó a promulgarse.

[2] Véase nota anterior.

[3] En concreto, el Decreto-Ley 7/2014, de 23 de diciembre, actualmente de aplicación suspendida por el Tribunal Constitucional.

Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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