Lunes en Madrid. La inicua expropiación urgente.

    1.-Ayer leyó en la UNED su tesis doctoral Fausto Sánchez Martínez de Pinillos, con el título de La expropiación forzosa como financiación de la obra pública y privada. Su planteamiento es interesante, ya que considera la expropiación urgente como una operación financiera. En ella, hay un prestamista forzoso –el expropiado- que sufre un auténtico calvario hasta ver devuelta la denominada “contraprestación financiera”. Entre los defectos de esa contraprestación, no es menor el de la aplicación de una ley de capitalización simple. O sea, que el capital es estable y no aumenta a medida que pasa el tiempo.Por el contrario, en los mercados financieros se utiliza la capitalización compuesta en las operaciones a más de un año. En ella, los intereses que se van devengando se capitalizan y generan, a su vez, nuevos intereses (es lo que se conoce como anatocismo).

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 …    2.-Pues bien, baste ese detalle para observar que la Administración se nutre, a través de la expropiación urgente, de una financiación privilegiada. El paraguas legal le regala una  táctica que sería mucho más gravosa en un mercado ordinario.

…     La posición jurídica del propietario afectado es de una extrema debilidad. En realidad, la tutela  es más intensa en favor de otros acreedores de la Administración. Por ejemplo, el contratista. De hecho, examinando las trabas que el ya doctor tan bien conoce en su trabajo como abogado, no parece desproporcionada la frase del profesor Tomás-Ramón Fernández según la cual la expropiación urgente constituye la gran vergüenza de nuestro Derecho Administrativo. Hay excepciones, por supuesto, pero la arquitectura legal, tal como demuestra este trabajo, hace aguas por todas partes.

     Con este estudio se entra en contacto con otras cuestiones relevantes. Por ejemplo, la evidente crisis de la noción de urgencia en Derecho público. El ejemplo más conocido es el del Decreto-Ley, pero también deberíamos aludir a las declaraciones genéricas de urgencia para todas las expropiaciones en un sector (autopistas, carreteras, hidrocarburos, instalaciones eléctricas, infraestructuras ferroviarias, etc.). ¿Es razonable que la ley ya prevea que, en todos los supuestos que van a producirse, se va a dar el requisito de la urgencia?

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  … 3.-  En definitiva, como la moneda mala gana a la buena, la expropiación urgente ha devorado al procedimiento ordinario. Pero la urgencia, por supuesto, sólo se impone en la fase de ocupación, pero no parece regir para la determinación y pago del justiprecio. Ha habido algunos casos sangrantes, como el referido en la tesis de los beneficiarios de ciertas autopistas radiales de Madrid, que fueron declarados insolventes y que querían obligar a los expropiados a concurrir al procedimiento concursal, como un vulgar acreedor más. Afortunadamente, la jurisprudencia corrigió el dislate.

…     En conclusión, pues, como comentamos en el acto, una tesis de “abogado enfadado”, que añade a su bagaje práctico una interesante reinterpretación de la expropiación urgente como operación financiera desequilibrada y que, por tanto, creo que va a ser muy comentada en el futuro.

La tesis expone también la noción de obra pública y su incidencia en el instituto expropiatorio.Foto: Alex S.Maclean: "Abandoned Platform, Michigan Central Station, Detroit, MI 2014".

La tesis expone también la noción de obra pública y su incidencia en el instituto expropiatorio.Foto: Alex S.Maclean: «Abandoned Platform, Michigan Central Station, Detroit, MI 2014».

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Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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