Notas para unas clases en el curso de acceso a la profesión de abogado (II).

1.-Interesante sesión con los futuros abogados. En honor suyo, debo decir que se muestran más atraídos por los recovecos de la profesión que por el examen oficial que, inevitablemente, deben evacuar. Esta prueba no es sencilla, ya que se construye en gran parte con pequeños casos a los cuales debe darse la respuesta correcta, elegida dentro de un listado de cuatro opciones.

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2.-No es fácil legitimar el uso de un test en la evaluación de conocimientos jurídicos. En realidad, sólo podría justificarse gracias a su reducido presupuesto o para enfrentar una selección masiva. Pero el Derecho no es una ciencia y esta clase de examinación suele cegar las herramientas argumentales, que son la esencia de la profesión.

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3.-Por otra parte, el test jurídico debería limitarse, a lo sumo, a transcribir preceptos del Derecho positivo. La introducción de criterios jurisprudenciales o de orientaciones doctrinales enfanga los enunciados con una ambigüedad incontrolable.

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Acerca de Joan Amenós Álamo

Professor de Dret Administratiu
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