Las llamadas listas de morosos son una serie de ficheros que realizan unas determinadas entidades, con el propósito de identificar si el solicitante de un crédito es, en realidad, un deudor (tal y como establece la legislación) en mora de otra entidad o entidades, para que, de este modo,  se pueda tener una información de total fiabilidad, que ayude a la toma de decisiones en la compleja tarea de conceder un crédito. Pero, quede claro de antemano, que no es imposible solicitar un préstamo en este tipo situaciones, como demuestran colectivos comparadores de productos financieros como atrapacredito.com, por lo que es conveniente indagar un poco más en este tema, antes de dar todo por perdido.

¿Qué significa ser un moroso?

La definición de moroso aparece genéricamente formulada en el artículo 1.100 del Código Civil, según la cual incurren en mora los obligados a entregar o a hacer alguna cosa desde que el acreedor les exija el cumplimiento de su obligación, ya sea de forma judicial o extrajudicial; aunque este requerimiento del acreedor no será necesario cuando la obligación o la ley lo declaren así expresamente o cuando, de su naturaleza y circunstancias, resulte que la designación de la época en que había de entregarse la cosa o hacerse el servicio, fue motivo determinante para establecer la obligación. A similares conclusiones llega el Código de Comercio, que, en su artículo 63, dispone que los efectos de la morosidad comenzarán, en los contratos que tuvieren día señalado para su cumplimiento por voluntad de las partes o por la Ley, al día siguiente de su vencimiento; y, en aquellos que no lo tengan, desde el día en que el acreedor interpelare judicialmente al deudor, o le intimare la protesta de daños y perjuicios hecha contra él ante un Juez, Notario u otro oficial público autorizado para admitirla.

Como puede deducirse de la regulación legal, para ser un moroso no hace falta ser un peligroso infractor de la Ley, que haya defraudado millones de euros a Hacienda o la Seguridad Social, sino que es suficiente con haber olvidado pagar el recibo de la luz durante un mes.

Las listas de morosos

Las personas que cumplan los requisitos señalados anteriormente tendrán que ver, en el “fichero de morosos”, la divulgación de información privada, que el artículo 29 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal limita a aquellos datos de carácter personal que sean determinantes para enjuiciar la solvencia económica de los interesados y que no se refieran, cuando sean adversos, a más de seis años, siempre que respondan con veracidad a la situación actual de aquéllos.

La primera asociación dedicada a este tipo de actividad que se nos puede venir a la cabeza es la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF), una organización empresarial de ámbito español que, desde el año 1957, defiende con firmeza los intereses generales de sus asociados, mediante diferentes servicios, sobresaliendo los de asesoría y representación legal, entre los que se encuentran la divulgación de datos de personas que hayan incumplido sus obligaciones dinerarias. Sin embargo, además de ASNEF-Equifax, hay muchos colectivos que cumplen un cometido similar, como el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) o el Centro de Cooperación Interbancaria (CCI, Dun & Bradstreet).

Y, por si fuera poco, en los últimos tiempos han surgido asociaciones, como Ibercheck Soluciones, S.L., que proporcionan esta clase de información a particulares y PYMES, un grupo muy extenso de la población que, debido a las condiciones para ingresar en los colectivos tradicionales, se quedaba sin la oportunidad de disfrutar este valiosísimo servicio, al que ahora sí pueden acceder, en menos de un día y por una cantidad de dinero extremadamente moderada, con lo que la acción de conseguir un préstamo de personas concretas o pequeñas agencias, también se ha vuelto, en la actualidad, extremadamente difícil.

Una nueva esperanza

Los interesados podrán solicitar la rectificación, cancelación, oposición o limitación del tratamiento de la información que sea inexacta, incompleta o inadecuada. Para ello deberán indicar expresamente el dato sobre el que decide ejercitar el derecho y, de forma simultánea, aportar documentación acreditativa de pago o reclamación oficial.

Si, aún después de haber ejercitado este derecho, se mantuviese ostentando la consideración oficial de moroso, aún queda una última oportunidad de conseguir la concesión de un crédito, pues existen microempresas y pequeños acreedores privados, como Monedo o Pide tu crédito, que conceden préstamos, incluso en este tipo de situaciones. En estos casos, no suele ser necesario presentar aval o avalista ni nómina, pues solo se requiere al potencial cliente que se comprometa a rellenar una solicitud online y esperar a que sea aceptada por parte del prestamista privado. Para más información sobre esta clase de prestaciones, es muy recomendable consultar opciones para conseguir  creditos estando en asnef.