Pese a que ha habido cierta recuperación económica en los últimos años, los datos del desempleo en España siguen siendo altos. En septiembre, después de unos meses de bajada debido a la campaña de verano y la llegada del turismo, volvió a repuntar hasta un 14,2%. Estos datos indican que incorporarse al mercado laboral continúa siendo difícil para muchos españoles, que en muchos casos piensan en el autoempleo como alternativa a un contrato laboral.

Muchas son las personas que piensan en un negocio propio, pero los datos demuestran que el 80% de las nuevas empresas que se crean fracasan el primer año.

Es complicado iniciar un negocio, pero existe un sector de oportunidad que es el de la franquicia.

Y es que las estadísticas demuestran que bajo el modelo de franquicia, el número de establecimientos franquiciados aumentó algo más del cinco por ciento y los puestos de trabajo, casi un cuatro por ciento. Así, vemos que puede resultar un buen modelo para generar autoempleo. Para las empresas, resulta también un excelente modelo para experimentar crecimiento, pues no implica un riesgo económico tan grande como el que sería el de, por ejemplo, crear tiendas propias y hacerse cargo del coste de esa creación de manera íntegra. De esta manera, el riesgo queda compartido con el franquiciado, que asume parte de los gastos como el de alquiler y el de personal.

En definitiva, la franquicia es un modelo de negocio probado y con menos riesgo, pues se aprovecha la experiencia y la imagen del franquiciador.

También resulta más sencillo acceder a financiación bancaria para poder iniciar el negocio, incluso con empresas franquiciadoras que tienen acuerdos con entidades bancarias. El modelo franquiciado tiene una característica muy interesantes, que es su innovación permanente, con nuevos productos y nuevos sectores, que cada año se van incorporando y generando una gran variedad de oferta, como por ejemplo montar una lavandería autoservicio o aprovechar las franquicias educativas para montar un centro de estudios, dos sectores en los que actualmente hay un enorme campo, y muchas y buenas oportunidades.

En cualquier caso, siempre es aconsejable que, antes de abrir un negocio, se estudie el perfil de cada franquicia y ver qué modelo encaja mejor con nuestro perfil profesional, pues es recomendable algo de conocimiento del sector y una buena gestión. En definitiva, montar una franquicia es una oportunidad para generar autoempleo y tener tu propio negocio con solvencia.