Mira a tu alrededor: los trastornos mentales se están convirtiendo en la enfermedad crónica de los jóvenes

Por Ximena Goldberg (fundadora de Resilie, una organización sin ánimo de lucro que tiene por objetivo difundir información científica sobre salud mental entre jóvenes)


Imagina a una persona con una enfermedad crónica.

Imagínala en detalle. Los primeros síntomas aparecieron hace 5 años. Desde entonces ha visitado innumerables médicos buscando entender qué estaba causando esos síntomas. La enfermedad ha cambiado profundamente su vida diaria y le ha forzado a dejar las actividades que más disfrutaba, como practicar deportes, viajar e incluso trabajar. Además, la enfermedad ha supuesto una carga sustancial en la economía familiar (más de lo que puede permitirse) así que también está afectando las vidas y el bienestar de las personas que le rodean.

¿Te has hecho una imagen clara de esta persona? ¿Cuál es la edad de la persona que tienes en mente? ¿60 años, o quizás más?

Imagina de nuevo.

Si esta persona está sufriendo un trastorno mental, lo más probable es que tenga aproximadamente 20 años.

En contraste con otras enfermedades crónicas, es más frecuente que los primeros síntomas de los trastornos mentales se manifiesten en gente joven, generalmente en la adolescencia o los primeros años de la etapa adulta. Las estimaciones indican que 1 de cada 8 jóvenes desarrollará un trastorno mental en el próximo año, y esta tendencia se agravará aún más en contextos de crisis económica y social. Actualmente la depresión es la primera causa de años de vida perdidos por discapacidad en jóvenes de entre 10 y 19 años a nivel mundial. Pero sólo la mitad de las personas afectadas recibe el tratamiento que necesita. Entre el 35,5% y el 50,3% de los casos más severos no recibe tratamiento alguno durante el primer año de aparición de los síntomas, y estas cifras se elevan a 76% – 85% en los países de bajos y medianos ingresos.

Con estos datos en mente, volvamos a imaginar a esa persona con una enfermedad crónica. Ella (digamos que es una mujer, aunque podría ser un hombre con la misma probabilidad) empezó a manifestar los primeros síntomas cuando tenía 15 años. Al principio no les prestaba atención y más bien intentaba rechazar la idea de que algo estaba mal. Pero los síntomas continuaron. Vive en un país de bajos ingresos, y por lo tanto pasarán entre dos y tres años antes de que reciba una primera evaluación médica, y aproximadamente 5 años antes de que reciba un tratamiento “teóricamente adecuado”. Mientras tanto, deja de ir a la escuela, pierde muchos –sino todos- sus amigos, y recibe comentarios bienintencionados que le dicen que debe mantener bajas las expectativas sobre su futuro. Ha sido diagnosticada con una enfermedad crónica que ha determinado su presente y su futuro, y el de su familia. Y sólo tiene 20 años.

Este es sólo un ejemplo de cómo los trastornos de la salud mental se están convirtiendo rápidamente en la enfermedad crónica de los y las jóvenes. A nivel mundial, hasta el 75% de los adultos diagnosticados con un trastorno mental presentaron sus primeros síntomas antes de los 25 años. En una gran mayoría de los casos, el atraso en detectar la enfermedad incrementó las posibilidades de que el trastorno se hiciera crónico, lo que supuso que estas personas jóvenes se vieran obligadas a dejar de estudiar y tuvieran que luchar por conseguir su primer trabajo, si es que alguna vez consiguieron uno.


Esta situación es especialmente preocupante ya que la gran mayoría de los trastornos mentales son leves o transitorios, y para la mayoría de los casos existen tratamientos efectivos y rehabilitación. Mucho de lo que acabo de describir no son características intrínsecas de los trastornos mentales. Este escenario es la consecuencia de la falta de información y de concienciación sobre lo que significa tener un trastorno mental y qué hacer en caso de sospecha.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, aprobados en septiembre de 2015, incluyen el objetivo de garantizar vidas saludables y promover el bienestar para todos, a todas las edades (ODS # 3). Dar visibilidad a los problemas de salud mental y estar informados sobre cómo hacerles frente es crucial para construir un estilo de vida saludable. Es hora de empoderar a los y las jóvenes y reconocer sus propios recursos para empezar a revertir la ya crítica tendencia actual en salud mental. Se trata de implementar políticas públicas que velen por el acceso al derecho humano a la salud, y dar una respuesta eficaz a una realidad que, porque afecta a la juventud, afecta a toda la sociedad.

 


Entrada previamente publicada en:

http://www.ncdaction.org/look_around_mental_disorders_are_becoming_the_chronic_disease_of_the_youth

Esta entrada fue publicada en General y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *