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Opinions personals de membres del CEHIC i alumnes de postgrau

maig 20 2010

POWER TO THE PEOPLE!, o POR QUÉ EL PÚBLICO SIEMPRE TIENE LA RAZÓN

Posted in Public Participation |

Todavía no es un fenómeno muy extendido, menos todavía en España, pero el crowdsourcing ha venido para quedarse. Si la desglosamos, la propia palabra nos dará una pista sobre lo que estamos hablando: CROWD, es decir, una masa de gente heterogénea, reunida sin ningún tipo de filtro, personas con diferentes experiencias, formaciones y habilidades, gente, ni más ni menos; y SOURCE, fuente, el lugar de donde surge un tipo de información determinada. La unión de estos dos elementos ha originado un concepto novedoso y totalmente revolucionario: gente, sin distinciones, que puede resolver cualquier tipo de problema.      Vanessa Moreno Lozano

Pongamos un ejemplo para retratarlo mejor. Existe, desde hace varios años (y a día de hoy funciona a pleno rendimiento), una web llamada InnoCentive basada en la filosofía del crowdsourcing. Este espacio trata de poner en contacto a dos tipos de personas: gente que hace preguntas, y gente que las resuelve. InnoCentive pone el escenario, y unidos a través de la red, los protagonistas hacen el resto. Todo gira en torno a los RETOS o CHALLENGES, problemas planteados por los SEEKERS (entidades, organizaciones, o instituciones), para los que buscan una solución determinada. Los SOLVERS o SOLUCIONADORES que se interesen por el problema planteado pueden aportar una posible solución. De entre todas las propuestas que se recogen, el SEEKER escoge la que mejor se adapte a sus necesidades, y así el SOLVER recibe una compensación económica por su valiosa aportación (aquí no se trabaja gratis, se trabaja por un jugoso premio: desde 5,000 $ hasta 1,000,000 $, dependiendo del reto).

El método es sencillo, pero efectivo. Internet lo pone todavía más fácil, de manera que pueden llover las soluciones a un problema determinado en un periodo de tiempo relativamente corto, desde cualquier parte del globo, y de la mano de una persona anónima en la que no se hará hincapié en su formación, sino en la calidad de la solución aportada.

InnoCentive acoge retos de todo tipo; de hecho, se clasifican según las áreas (diseño industrial, ciencias de la vida, estadística, agricultura, química, empresarial…), y lo único que no se pide es la credencial o el CV del SOLVER. El hecho de que el filtro sea mínimo (no importa el lugar de procedencia, las cualificaciones, el expediente académico o la experiencia laboral) maximiza las posibilidades de encontrar una solución, y es ahí donde reside la efectividad del crowdsourcing.

En el caso de InnoCentive, se entiende implícitamente que el público demandado debe tener cierta formación que el reto de por sí requiere (transformación de la parafina, creación de marcadores biológicos, desarrollo de plásticos resistentes a altísimas temperaturas, etc.), pero la filosofía del crowdsourcing, cuyo ejemplo más representativo es el proyecto Wikipedia (aunque hay otros, por ejemplo, dedicados al desarrollo de marketing), es la obertura. No hay filtros, no hay distinciones. Hay “cerebros perdidos” (jóvenes aburridos, investigadores noveles, profesores en paro, científicos en activo, jubilados…) vagando por la red que pueden ser útiles y que aportan soluciones reales que quizá un grupo de expertos del más alto nivel podría no resolver. El crowdsourcing funciona, derriba barreras, maximiza hasta límites insospechados la posibilidad de encontrar soluciones y nos da la oportunidad de confiar en la capacidad de la gente sin tener que depender de instituciones de ningún tipo. Sencillo, pero efectivo.

Este sistema de trabajo implica, sin embargo, muchísimas cuestiones, empezando por la propiedad intelectual, aunque la lista es larga: ¿compensa el premio en metálico con el esfuerzo intelectual? ¿Quiénes son los verdaderos beneficiados? ¿Se disfraza el discurso de la valía de la gente con el verdadero y simple objetivo de abaratar costes?

El debate está abierto, el sistema, también: pregunta lo que quieras, la gente te responderá.

 

Links de interés

Web de Innocentive

Artículo de El País (01.02.2006), reúne el caso de dos españoles que ganaron retos de InnoCentive

Artículo de El País (11.01.2007), plantea el crowdsourcing como una forma de explotación laboral

Artículo de Público (13.10.2008), el caso de un jubilado que vive a base de resolver retos por Internet


This entry was posted on dijous, 20 maig, 2010 at 14:28 and is filed under Public Participation. You can follow any responses to this entry through the feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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