Bulimia nerviosa

1 ¿Qué son?

La anorexia y la bulimia son enfermedades psiquiátricas del grupo de los trastornos de la conducta alimentaria que afectan a un 1-4 por ciento de las mujeres jóvenes. Son trastornos crónicos graves que requieren tratamiento continuado por equipos de expertos (pediatra, psiquiatra, psicólogo, psiquiatra infantil, endocrinólogo, dietista) para prevenir recaídas y complicaciones. Son mucho más frecuentes en mujeres que en varones, y los síntomas suelen iniciarse en la adolescencia o edad adulta joven. En muchos casos se acompañan o se complican con síntomas de depresión y ansiedad.

Bulimia

2 ¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas principales de la anorexia nerviosa son:
1)miedo intenso a ganar peso.
2)distorsión de la imagen corporal o verse gorda a pesar de estar muy delgada.
3)reducción del peso por debajo de lo normal, hasta llegar a malnutrición.
4)en mujeres, pérdida de la menstruación durante al menos 3 ciclos consecutivos.
Los síntomas principales de la bulimia nerviosa son:
1)episodios repetidos de atracones (comer mucha cantidad en muy poco tiempo con sensación de falta de control).
2)comportamientos compensatorios inadecuados tras el atracón para evitar ganar peso (vómitos, uso de medicación, ejercicio, ayuno).
3)los atracones y comportamientos compensatorios ocurren al menos 2 veces por semana durante 3 meses.
4)la imagen personal y la autoestima están muy influenciadas por el peso, talla y forma corporal.
Además existen los llamados trastornos de la conducta alimentaria no especificados, que son formas incompletas que no cumplen todos los requisitos de anorexia o bulimia, pero que causan problemas. En el caso de formas incompletas de anorexia, no se debe esperar a que el peso baje mucho ni a que se pierda la regla para iniciar el tratamiento.

3 ¿Cuáles son sus causas?

Aún no se conocen las causas de la anorexia y la bulimia. Se sabe que hay una serie de factores psicológicos, físicos, académicos, y sociales que producen una caída de la autoestima y una falta de control. A partir de estos factores, una dieta de adelgazamiento restrictiva puede desencadenar el problema. También hay factores genéticos, ya que los familiares de primer grado (padres, hijos, hermanos) de un paciente con anorexia tienen un riesgo 6-10 veces mayor de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Además, una historia de depresión en un familiar aumenta el riesgo de padecer anorexia o bulimia. Se cree que puede haber un problema en la regulación de la serotonina, ya que los antidepresivos inhibidores de recaptación de serotonina (ISRS) mejoran los niveles de este neurotransmisor y son útiles en el tratamiento de la bulimia. No está claro cuales son los factores familiares, y se piensa que los problemas de convivencia que se ven en algunas familias de chicas con anorexia son el resultado y no la causa de la enfermedad.

4 ¿Quién puede padecerlo?

Aunque la mayoría de los adolescentes se preocupan y critican su apariencia y hasta el 75 por ciento de las chicas se creen gordas, no todas ellas tienen un trastorno de la conducta alimentaria. La anorexia es unas 10 veces más frecuente en mujeres que en varones (90 de cada 100 pacientes con trastorno de conducta alimentaria son mujeres), y más de la mitad de los casos empiezan antes de los 20 años, es por tanto una enfermedad de chicas adolescentes o jóvenes y muy pocas veces afecta a chicas antes de la pubertad. En total, los trastornos de la conducta alimentaria afectan a casi 4 de cada 100 chicas jóvenes. La anorexia afecta a casi 1 de cada 100 chicas jóvenes y a 3 de cada 1.000 mujeres. La bulimia afecta entre 1 a 3 de cada 100 chicas jóvenes, y el resto, hasta el 4 por ciento, serían los cuadros incompletos. Hay poblaciones de mayor riesgo, como familiares de pacientes con trastornos de conducta alimentaria, depresión o ansiedad, y profesiones donde se requiere un peso bajo, dieta restrictiva, o una forma corporal determinada (gimnastas, bailarinas de ballet, etc.).

5 ¿Qué otros problemas pueden acompañar a la anorexia y la bulimia?

Hay una serie de complicaciones médicas y riesgos físicos por desnutrición severa como alteraciones en el tubo digestivo (por atracones, vómitos, uso de laxantes), problemas de corazón (por malnutrición), alteraciones bioquímicas en la sangre (potasio o sodio bajos), cambios endocrinos u hormonales y falta de calcio en el hueso. Además hay otros problemas psiquiátricos que con frecuencia se asocian a los trastornos de conducta alimentaria. La anorexia se asocia a depresión, distimia, y trastorno obsesivo-compulsivo, y pacientes con bulimia tienen con frecuencia depresión, ansiedad y problemas de adicción o trastornos del control de impulsos (compras compulsivas, cleptomanía -robar cosas que no se necesitan-, automutilación y promiscuidad).

6 ¿Cómo se diagnostica?

Acudiendo a un médico (pediatra, psiquiatra, endocrinólogo, psiquiatra infantil, internista, o médico general) que realizará una detallada historia clínica sobre la conducta alimentaria, estado de ánimo, y una exploración física, psiquiátrica y psicológica, además de análisis y otras exploraciones si son necesarias. Es muy importante que los padres acudan al médico porque los pacientes muchas veces niegan los síntomas y tratan de ocultar la gravedad del problema.

7 ¿Cuál es el tratamiento?

En un equipo con distintos especialistas que generalmente lidera un psiquiatra o psiquiatra infantil, se debe hacer un plan de recuperación del peso y reeducación dietética y nutricional. Se hace un seguimiento muy cercano para que la recuperación del peso sea gradual, con controles frecuentes. Se estudian y mejoran problemas en la dieta que afecten al paciente, así como factores que influyen en los atracones y los vómitos (ansiedad por el colegio, problemas con los padres o amigos). Además de la mejoría física del peso, la dieta y hábitos alimentarios, se hace un tratamiento psiquiátrico donde se combina psicoeducación, psicoterapia individual, psicoterapia de grupo y terapia de familia. Además, se puede ayudar con medicación como antidepresivos, que mejoran los atracones, vómitos, ánimo deprimido y tratan otros problemas asociados a la anorexia y bulimia. La mayoría de los casos se tratan en consultas externas, aunque en algunos casos más graves es necesaria la hospitalización para realimentación o estabilización de problemas médicos (desnutrición, deshidratación). También existen grupos de padres de chicas con anorexia y bulimia, que son una fuente de apoyo y ayuda a las familias afectadas.

8 ¿Cual es el pronóstico de éstas enfermedades?

La anorexia es una enfermedad grave con riesgo de muerte de hasta el 6 por ciento en 10 años (por complicaciones de la malnutrición y por suicidio), especialmente si no se trata. Sin embargo, con tratamiento, hasta el 60 por ciento de las chicas con anorexia y el 50 por ciento de las que tienen bulimia se recuperan en 10 años. Es una enfermedad crónica en muchos casos, y hasta el 20 por ciento de chicas con anorexia y el 15 de las que tienen bulimia siguen teniendo problemas a los 5-10 años de hacer el diagnóstico. El tratamiento debe ser temprano y correcto para evitar complicaciones y reducir la cronicidad.

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