Factoring público como alternativa a obtener liquidez

Muchas empresas necesitan, en determinados momentos de su existencia, una ayuda económica que les permita resolver una situación complicada o dar un paso adelante en su crecimiento como empresa. La acumulación de facturas puede ser mortal para una pyme que, si no consigue solventar esta situación, puede adentrarse a un terreno pantanoso que le obligue a cerrar.

Factoring público para anticipar el pago

Por suerte, las pymes tienen diferentes alternativas para obtener liquidez y evitar este tipo de situaciones económicas que amenazan su existencia. Si tenemos una pyme, siempre podremos intentar pedir un crédito o un préstamo al banco pero probablemente nos llevaremos una decepción al hacerlo.

La manera más interesante de conseguir liquidez es mediante el factoring público. El factoring público no es más que la anticipación del cobro de facturas pendientes por parte de las instituciones públicas.

Este mecanismo financiero puede salvar la vida de una pyme mediante el cobro por anticipado de las facturas pendientes con entes públicos. Seguro que ya sabéis que las administraciones públicas tardan muchísimo en pagar sus facturas, con retrasos de hasta 2 y 3 meses desde la emisión de la factura.

No obstante, al contrario que otras instituciones las administraciones públicas siempre acaban abonando sus facturas por lo que tener una deuda con ellos nunca será un problema a no ser que tengamos una necesidad imperiosa de cobrar esa factura.

Las empresas especializadas en factoring público como DGF se encargan de anticipar el cobro de la factura pendiente a cambio de una comisión por lo que ambas partes salen ganando.

Ventajas del factoring público

La ventaja más evidente de este mecanismo financiero es la anticipación del cobro de las facturas, algo primordial en situaciones económicas delicadas. Las empresas especializadas en este tipo de mecanismos aseguran que se puede anticipar el cobro entre el 70 y el 80% por lo que el dinero llega bastante rápido a la cuenta de la pyme y puede evitar una situación catastrófica.

La anticipación del pago depende de varios factores como el nicho de mercado, el importe de las facturas, fecha de emisión de la factura, etc.

Además, las pymes se olvidan de la gestión de estas facturas y de estar pendientes del cobro de las mismas, ahorrando así recursos administrativos.

Este instrumento sencillo y fácil de aplicar provoca que las administraciones o instituciones públicas no se retrasen semanas o meses en el pago y así podamos disponer del dinero lo antes posible.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload the CAPTCHA.