Formas de destruir archivos sensibles

La información corporativa de una empresa se ha convertido en una información muy valiosa hoy en día. Ante tanta competencia, el mercado traza nuevas formas de encontrar información valiosa de las empresas, sobre todo de aquellas que generan bastantes ingresos a final de año.

¿No os gustaría saber cuánto genera esa empresa del polígono con tanto movimiento? ¿O la empresa de aquel amigo tuyo que está en tu mismo sector? La información acerca de transacciones, materias primas, proveedores, ventas o clientes puede suponer una gran ventaja competitiva para aquellos empresarios que quieren mejorar a toda costa su empresa.

Podemos comprar nosotros mismos una destructora de papel e intentar acabar con toda la información sensible de nuestra empresa. No obstante, esta solución solo sirve para empresas muy pequeñas ya que la destructora de papel tiene sus limitaciones y requiere un mantenimiento y una persona que la utilice.

Además, la destructora de papel no almacena información por si necesitamos recurrir a ella por una revisión o inspección fiscal.

Destrucción de archivos sensibles

El lado positivo es que existen empresas como allsafedocuments.es que permiten a los empresarios poder eliminar la documentación sensible y así evitar riesgos innecesarios a la hora de gestionar su información.

Este tipo de empresas se encargan de recoger la documentación de tu compañía y destruirla o almacenarla, dependiendo de tus preferencias.

Es importante destacar que esta empresa suministra contenedores metálicos certificados y cerrados con llave para que el almacenamiento y la destrucción cumpla con la Ley de Protección de Datos.

Destruir archivos con All Safe Documents es la mejor forma de eliminar esa información sensible y con riesgo de ser utilizada en nuestra contra. Debemos tener en cuenta que si tenemos información valiosa y esta información llega a nuestra competencia, podemos debilitar nuestra empresa con datos sensibles de proveedores o de clientes.

Destrucción periódica de documentos

Normalmente, los datos de facturación antiguos no se necesitan tener en la oficina, ya que solo tenemos que consultarlos en caso de inspección o revisión puntual. Este tipo de archivos están mucho mejor en un almacén vigilado y bajo llave donde los profesionales los custodian y los destruyen de forma periódica.

Podemos informar a All Safe Documents del periodo de tiempo que queremos para destruir esa documentación que ya no queremos, pero que tenemos que custodiar por temas legales.

No obstante, no solo podemos estar interesados en destruir documentación. También hay otro tipo de materiales que pueden almacenar información valiosa y que son susceptibles de eliminar para evitar problemas a medio o largo plazo.

Artículos como CDs, pen drive, discos duros de almacenamiento, archivadores, son también elementos que pueden almacenar información sensible de nuestra empresa.

En este artículo de Blogbyt se explican unas cuantas formas de destruir documentos confidenciales , ya sean físicos o digitales. Debemos tener en cuenta que, en la mayoría de empresas, los artículos digitales como los discos duros almacenan mucha más información valiosa de la que podemos encontrar en papel o carpetas físicas.

Pagos y trámites de los autónomos

Ser autónomo es una de las elecciones más importantes de una persona ya que implica algunos compromisos y deberes.

La figura jurídica del autónomo, también llamado trabajador por cuenta propia, se basa en que carece de empleador fijo y realiza trabajos de manera puntual para diferentes empresas o instituciones.

La figura del autónomo ha tenido mucha controversia y sigue teniéndola, puesto que se suele hacer un mal uso del mismo a la hora de contratar. El llamado “falso autónomo” es una figura muy conocida para muchas empresas que contratan a profesionales que facturan como autónomos pero que tienen una actividad frecuente en la empresa, como cualquier empleado habitual asalariado.

Este falso autónomo es ilegal pero muchas empresas siguen realizando este tipo de contrataciones ya que la Seguridad Social rara vez puede demostrar que, efectivamente, se trata de la figura de un falso autónomo. No obstante, un autónomo tiene que abonar una cuota mensual para estar dado de alta en este régimen. A continuación explicaremos en qué consiste la cuota de autónomos y cuanto suele costar a aquellos que deciden trabajar por cuenta propia.

¿Qué es la cuota de autónomos?

La cuota de autónomos es la cuota mensual que un trabajador por cuenta propia debe abonar para estar dado de alta en el régimen de autónomos y facturar como tal.

Esta cuota debe abonarse desde el primer día de alta en el régimen y se trata de una cuota independiente a otros impuestos como podría ser el IRPF o la declaración del IVA. La base de cotización es el principal factor que marca la cuantía de la cuota mensual de autónomos y esta describe la cantidad que vamos a cotizar en prestaciones, jubilación, etc.

El importe de la base de cotización lo elige cada trabajador por cuenta propia de manera independiente siguiendo unas bases máximas y mínimas de cotización.

No obstante, durante los primeros 12 meses (un año) el trabajador por cuenta propia podrá disfrutar de una cuota mínima de autónomos de 60 euros al mes. Esta tarifa especial está pensada para emprendedores que quieren comenzar su andadura en el régimen de autónomos.

Darse de baja como autónomo

Si la cosa no funciona y no tenemos la posibilidad de ganarnos la vida trabajando como autónomos, siempre podemos darnos de baja y buscar trabajo por cuenta ajena.

Dar de baja de autónomo es un trámite que podemos realizar por Internet rellenando el modelo 037, es un trámite fácil y rápido aunque si no tenéis experiencia lo mejor es que lo consultéis con vuestro asesor y que él o ella se encargue de realizar todo el proceso.

Factoring público como alternativa a obtener liquidez

Muchas empresas necesitan, en determinados momentos de su existencia, una ayuda económica que les permita resolver una situación complicada o dar un paso adelante en su crecimiento como empresa. La acumulación de facturas puede ser mortal para una pyme que, si no consigue solventar esta situación, puede adentrarse a un terreno pantanoso que le obligue a cerrar.

Factoring público para anticipar el pago

Por suerte, las pymes tienen diferentes alternativas para obtener liquidez y evitar este tipo de situaciones económicas que amenazan su existencia. Si tenemos una pyme, siempre podremos intentar pedir un crédito o un préstamo al banco pero probablemente nos llevaremos una decepción al hacerlo.

La manera más interesante de conseguir liquidez es mediante el factoring público. El factoring público no es más que la anticipación del cobro de facturas pendientes por parte de las instituciones públicas.

Este mecanismo financiero puede salvar la vida de una pyme mediante el cobro por anticipado de las facturas pendientes con entes públicos. Seguro que ya sabéis que las administraciones públicas tardan muchísimo en pagar sus facturas, con retrasos de hasta 2 y 3 meses desde la emisión de la factura.

No obstante, al contrario que otras instituciones las administraciones públicas siempre acaban abonando sus facturas por lo que tener una deuda con ellos nunca será un problema a no ser que tengamos una necesidad imperiosa de cobrar esa factura.

Las empresas especializadas en factoring público como DGF se encargan de anticipar el cobro de la factura pendiente a cambio de una comisión por lo que ambas partes salen ganando.

Ventajas del factoring público

La ventaja más evidente de este mecanismo financiero es la anticipación del cobro de las facturas, algo primordial en situaciones económicas delicadas. Las empresas especializadas en este tipo de mecanismos aseguran que se puede anticipar el cobro entre el 70 y el 80% por lo que el dinero llega bastante rápido a la cuenta de la pyme y puede evitar una situación catastrófica.

La anticipación del pago depende de varios factores como el nicho de mercado, el importe de las facturas, fecha de emisión de la factura, etc.

Además, las pymes se olvidan de la gestión de estas facturas y de estar pendientes del cobro de las mismas, ahorrando así recursos administrativos.

Este instrumento sencillo y fácil de aplicar provoca que las administraciones o instituciones públicas no se retrasen semanas o meses en el pago y así podamos disponer del dinero lo antes posible.