Problemas más habituales en las mudanzas de empresas

Trasladar las oficinas o la sede de una empresa a una nueva ubicación es un proceso que debe controlarse muy bien para evitar problemas e inconvenientes no deseados. Por lo general, los traslados de empresa requieren de ser realizados en muy poco tiempo, por lo que es conveniente dejar muchos bien atados para que todo salga bien.

Repasamos algunos de los errores y problemas más comunes a la hora de mudar una empresa a un nuevo emplazamiento para prevenir que te pasen a ti.

No elegir una empresa de mudanzas de confianza

El primer y más básico error. Confiar en empresas poco profesionales, que no realizan un estudio adecuado del tiempo que van a necesitar o que no cumplen con lo pactado suele repercutir en problemas de todo tipo para los clientes. Por estas razones es fundamental confiar en una buena empresa de mudanzas de empresas y con una larga trayectoria, síntoma de que tienen amplia experiencia a sus espaldas y saben cómo gestionar todo tipo de situaciones.

No asegurar los objetos de valor

En una mudanza de empresa es habitual mover una gran cantidad de elementos, mobiliario, documentos y otros objetos, por lo que es muy importante tener localizados los objetos de valor, identificarlos y dejar claro el proceso que se debe seguir para su transporte. De este modo evitaremos pérdidas de objetos importantes y los consiguientes disgustos.

No prestar especial atención a los equipos informáticos

Los ordenadores son imprescindibles en cualquier negocio en la actualidad y realizar una mudanza de estos equipos debe tratarse con cuidado. Además de su peso y su mayor fragilidad, es importante que el encargado del mantenimiento de estos equipos supervise el método de traslado de los mismos, ya que la empresa de mudanzas deberá adaptarse a sus exigencias para alterar lo menos posible el desarrollo de su actividad.

No avisar a los vecinos del traslado

Mantener a los vecinos tanto de la antigua oficina como de la nueva al tanto de la mudanza es una buena idea para facilitar sus tareas y adaptarse a esta situación. El intenso movimiento y posibles ruidos pueden alterar su rutina y avisar de ello siempre es importante para comenzar con una buena relación con los nuevos vecinos y para despedirse bien de los antiguos.

No tener preparado un plan de emergencia

A la hora de “mover” el lugar de trabajo, es importante estar provisto de varios elementos básicos que te permitan comenzar a trabajar en la nueva ubicación a pesar de no haberse completado la totalidad de la mudanza. En traslados de empresas en los que se mueve una gran cantidad de elementos, muchas veces surgen complicaciones y es mejor ser precavidos para seguir manteniendo el ritmo habitual del negocio.

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