Cifras de accidentes en España durante el 2013

La mayor parte de los accidentes de tráfico que se generan anualmente en este país causan solamente
daños materiales produciendo esenciales pérdidas económicas. No obstante, por su trascendencia para la salud de la población lo que resulta esencial es conocer el número de accidentes con alguna víctima, las peculiaridades con relación a la gravedad de las lesiones y los factores que provocan el accidente.
A lo largo del año dos mil trece, las distintas policías avisaron ochenta y nueve y quinientos diecinueve accidentes con víctimas. Estos accidentes causaron mil seiscientos ochenta fallecidos en el instante del accidente o bien hasta treinta días tras el mismo, diez y ochenta y seis personas fueron ingresadas en un centro hospitalario y ciento catorce mil seiscientos treinta y cuatro resultaron heridos leves, conforme fuentes de la policía.
Estas cantidades, incluso siendo elevadas, han supuesto una reducción respecto al año precedente en el número de fallecidos (-doce por ciento ) y heridos graves (-tres por ciento ) y un incremento en los accidentes con víctimas (ocho por ciento ) y en el número de heridos leves (nueve por ciento ). Estos incrementos podrían estar relacionados con la mejora de la notificación singularmente en el campo urbano.
El parque de vehículos ha crecido cuatro mil doscientos setenta y dos en el último decenio en todas y cada una de las categorías de automóviles, y los turismos representan el sesenta y ocho por ciento del mismo. Sin embargo, en dos mil trece se observa como ocurrió en el año dos mil doce, un descenso del 1 por ciento en la cantidad total del parque respecto del año precedente. No obstante, en el año dos mil trece, respecto al año precedente se ha producido un incremento de las matriculaciones. La antigüedad media del parque de vehículos con menos de veinticinco años fluctúa entre los ocho,5 años de los tractores industriales y los once con uno de los camiones y furgonetas, siendo la antigüedad media para los turismos de nueve,9 años.
El censo de conductores en el año dos mil trece respecto al año precedente ha continuado estable, siendo la tasa de conductores por mil habitantes con edad habilitada para conducir de seiscientos sesenta y seis, tasa más elevada que la observada el año precedente. Se prosigue observando un envejecimiento paulatino de la población con permiso de conducir, que avanza paralelamente al envejecimiento de la población, el trece con seis por ciento de los conductores tienen sesenta y cinco
o bien más años. Los conductores que cuentan con un permiso inferior a 5 años han pasado del veinticuatro por ciento en el dos mil ocho al diecisiete por ciento en el año dos mil trece.
Con respecto a los fallecidos, resaltar que el setenta y seis por ciento eran varones, el cincuenta y seis por ciento tenían cuarenta y cinco años de edad o bien más, el cuarenta y tres por ciento estuvieron implicados en un accidente como ocupantes de un turismo, el setenta y tres por ciento tuvo un accidente en vía interurbana y específicamente, un cincuenta y seis por ciento de los accidentes se generó en vías secundarias. El sesenta por ciento de los fallecidos eran conductores y el veintitres por ciento viandantes. El sesenta y nueve por ciento de los accidentes donde murió por lo menos una persona sucedieron en días laborables y, en un sesenta y seis por ciento de éstos, el accidente fue entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde.
El treinta por ciento de las víctimas mortales murieron en un accidente por una salida de la vía. En dos mil trece, los fallecidos en accidentes de tráfico en España se distribuyeron de forma uniforme durante los días, semanas y meses.
El número medio diario de fallecidos fue de cuatro con seis y específicamente la media fue de tres,4 fallecidos en vías urbanas y uno con dos en vías interurbanas.

Este avance en la reducción de las víctimas mortales es paralelo al que se está generando en el resto de países de la UE. En dos mil trece España ocupó la quinta situación en el ranking de tasas de víctimas mortales con un valor de treinta y seis fallecidos por millón de habitantes, bajo la tasa europea que fue de cincuenta y dos fallecidos por millón de habitantes y asimismo bajo la tasa objetivo con relación a los fallecidos de la Estrategia de Seguridad Vial dos mil once-dos mil veinte.
En los heridos graves informados por las policías, hay que destacar que el setenta por ciento eran varones, el cincuenta y cinco por ciento tenían menos de cuarenta y cinco años, el treinta y tres por ciento estuvieron implicados en un accidente como ocupantes de un turismo, el treinta y tres por ciento como usuarios de moto o bien ciclomotor y el veinte por ciento como viandante. El cincuenta y uno por ciento tuvo un accidente en vía interurbana y, concretamente, un cuarenta y uno por ciento lo tuvo en vías secundarias. Un cuarenta y nueve por ciento de los heridos graves se causaron en vías
urbanas. El setenta por ciento de los accidentes con heridos graves sucedieron en días laborables y en un setenta y dos por ciento de éstos, el accidente fue entre las ocho de la mañana y las 7:59 de la tarde.
En dos mil trece, el total de heridos graves ha descendido un tres por ciento respecto al año precedente. Dicho descenso se aprecia en todos y cada uno de los conjuntos de edad salvo en los menores de quince años y los mayores de ochenta y cuatro en donde aumenta un diez por ciento , en el conjunto de edad de setenta y cinco a ochenta y cuatro que aumenta el siete por ciento y el de cincuenta y cinco a sesenta y cuatro que lo hace en un cuatro por ciento .
El cincuenta y cinco por ciento de los heridos leves se encontraron en vías urbanas. Respecto al año precedente han aumentado un nueve por ciento , este incremento como se ha expresado en el comienzo de esta apartado, podría estar con relación a la mejora de notificación en este campo territorial.
En el año dos mil trece murieron cuarenta y seis pequeños de 0 a catorce años por accidente de tráfico, hubo seis fallecidos menos que el año dos mil doce. De éstos veinticinco eran pasajeros, quince viandantes y seis conductores. Todos y cada uno de los pasajeros que murieron lo hicieron en vías interurbanas y murieron asimismo en esta clase de vía cuatro conductores y dos viandantes. En vías urbanas murieron quince pequeños, de estos trece eran viandantes y 2 conductores. Resultaron heridos graves cuatrocientos diez pequeños, cifra superior a la observada el año precedente (trescientos setenta y tres pequeños heridos graves).
Con relación al empleo de sistemas de retención infantil, en pequeños menores de doce años que viajaban en turismos y furgonetas, cuatro de los veinte pequeños fallecidos no los empleaban ni catorce de los ochenta y ocho heridos graves, tampoco los empleaban ciento noventa y siete de los dos.741 heridos leves.
Los mayores de sesenta y cinco han descendido su tasa de mortalidad, no obstante el conjunto de edad de sesenta y cinco a setenta y cuatro años y de ochenta y cinco y más han aumentado su tasa. Han fallecido cuatrocientos ochenta y dos personas, han desenlace heridos graves mil seiscientos dieciseis y heridos leves nueve.202. Las personas mayores han supuesto el veintinueve por ciento de los fallecidos, el dieciseis por ciento de los heridos graves y el ocho por ciento de los heridos leves. El treinta y ocho por ciento de los fallecidos eran conductores, el cuarenta y seis por ciento viandantes y el dieciseis por ciento pasajero, siendo el peligro mayor de finar en este conjunto como viandante.

Los usuarios de bicis se vieron implicados en cinco.835 accidentes en los que murieron sesenta y nueve corredores y resultaron heridos graves seiscientos cuarenta y seis y cuatro.779 leves. El setenta y tres por ciento de los accidentes tuvieron sitio en vías urbanas, en estas vías se generaron el setenta y dos por ciento del total de los heridos leves (tres mil cuatrocientos cincuenta y uno) y el cincuenta y cuatro por ciento de los heridos graves (trescientos cuarenta y nueve). No obstante fue en las vías interurbanas donde se generó el mayor número de fallecidos con cuarenta y cinco. En el año dos mil trece el conjunto de edad de cincuenta y cinco a sesenta y cuatro años es el que presenta las cantidades más elevadas de víctimas mortales en bici, seguido del conjunto de treinta y cinco a cuarenta y cuatro años, en este último conjunto de edad es en el que se han producido más heridos graves (veinte por ciento ) y leves (veintiuno por ciento ).

Los accidentes ocurridos en los puntos negros suman el nueve con seis por ciento del total en vías interurbanas, con lo que resulta esencial la ubicación de exactamente los mismos para advertir las causas y aplicar posibles soluciones. El número de fallecidos en estos puntos se ha reducido pasando de cuarenta y cuatro fallecidos en el año dos mil doce a treinta y dos fallecidos en este año.

Respecto del análisis de los factores que inciden en la seguridad, podemos destacar que la velocidad inapropiada estuvo presente en el diez por ciento de los accidentes con víctimas y que este porcentaje se eleva al diecisiete por ciento cuando el accidente con víctimas sucede en vía interurbana. En el caso singular de los accidentes con víctimas mortales se observa que este factor estuvo presente en el veintidos por ciento .

En el año dos mil trece la Agrupación de tráfico de la Guarda Civil efectuó controles a través de radares móviles de velocidad a más de treinta y cuatro millones de automóviles. Fueron denunciados por posibles infracciones con relación a la velocidad, detectadas tanto por radares fijos como móviles, dos mil ciento setenta automóviles.

Conducir tras el consumo de sustancias psicoactivas es un hecho usual en España, el doce por ciento de los españoles que conducen turismo han consumido alguna droga de comercio ilegal y/o alcohol, ya antes de conducir.

El cuarenta y tres por ciento de los conductores fallecidos presentaron alguna substancia psicoactiva, siendo el alcohol en el sesenta y siete por ciento de los casos, drogas de comercio ilegal en el treinta y cinco por ciento y psicofármacos en el treinta y tres por ciento , conforme el informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Este informe asimismo determina que el cuarenta y cuatro por ciento de los viandantes presentaron desenlaces positivos a drogas y/o psicofármacos y/o alcohol.

La distracción aparece como un factor concurrente en un treinta y ocho por ciento de los accidentes con víctimas, siendo esta proporción del cuarenta y cuatro por ciento en las vías interurbanas y treinta y tres por ciento en las urbanas. Entre los motivos que genera la distracción es la utilización del móvil a lo largo de la conducción. En el año dos mil trece la Agrupación de Tráfico de la Guarda Civil elaboró ciento veintiseis mil trescientos cuarenta y cinco demandas por utilización del móvil, un cuatro por ciento más que el año
precedente.

En el año dos mil trece, por lo menos el cuarenta y nueve por ciento de los conductores implicados en accidentes ocurridos en vía interurbana había cometido alguna infracción anterior al accidente. En la comparativa con el año dos mil doce no se observan diferencias en la distribución porcentual de las infracciones cometidas por los conductores en vías interurbanas.

El veintidos por ciento de los fallecidos y el diez por ciento de los heridos graves usuarios de turismo y furgonetas no empleaban el cinturón de seguridad en las vías interurbanas y tampoco lo empleaban veintiuno fallecidos de los setenta y cinco que murieron en vías urbanas y veinte por ciento de los heridos graves en estas vías.
Los usuarios de moto fallecidos en vías interurbanas no usaban el casco en el cuatro por ciento de los casos y en las vías urbanas este porcentaje se tresdobla llegando a catorce de noventa y ocho fallecidos. En lo que se refiere al casco y ciclomotor, ocho fallecidos no empleaba casco en vías interurbanas sobre un total de treinta y cuatro fallecidos en estas vías, al tiempo que en las vías urbanas todos y cada uno de los que murieron usaban casco.

En el año dos mil trece ha continuado el progresivo envejecimiento del parque de vehículos de los últimos tiempos. La antigüedad del vehículo supone un factor de peligro al carecer este de los sistemas y equipamientos de seguridad implantados últimamente, aparte de los inconvenientes derivados del empleo. Del mismo modo que lo observado en el año dos mil doce, el peligro de morir o bien resultar herido grave se multiplica por 2 al cotejar los accidentes ocurridos en automóviles de menos de cinco años de antigüedad con automóviles de quince a diecinueve años de antigüedad.

Las lesiones más usuales y su ubicación son muy, muy diferentes, al estudiar fallecidos o bien heridos.

Para las altas hospitalarias, excluyendo fallecidos, nos hallamos que las fracturas son las lesiones que se generan con mayor frecuencia tras un accidente de tráfico, el sesenta por ciento de las lesiones son fracturas, seguidas de las lesiones internas, el dieciocho por ciento . En las altas hospitalarias en donde el motivo del alta fue fallecimiento, asimismo se observa que las fracturas son la causa de lesión más usual, el cuarenta y ocho por ciento , mas se distinguen en que las lesiones internas muestran asimismo una frecuencia muy elevada, el cuarenta y uno por ciento .

Con relación a la ubicación se observa que en los fallecidos el treinta y ocho por ciento fueron lesiones cerebrales, así sean fracturas o bien lesiones internas, al tiempo que para los que no murieron esta proporción fue del once por ciento .

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