Accidente con un vehículo de sustitución o de alquiler

juny 25th, 2015

Una de las dudas más frecuentes a la hora de alquilar un coche o de hacernos cargo de uno de sustitución es qué pasará en caso de sufrir un accidente. Es decir, quién se hará cargo de los gastos de reparación, si la asistencia en carretera está cubierta o si, en caso de necesitar servicios médicos, quién deberá abonarlos. Por ello, en este artículo nos hemos propuesto resolverte estas dudas para que tengas las cosas claras la próxima vez que conduzcas uno de estos vehículos.

¿Deberé pagar los daños del vehículo en caso de accidente?

Esta es una cuestión complicada pues depende de muchos y muy variados factores. Por supuesto, lo primero que hay que discernir es quién es el culpable del accidente. En caso de que sea el otro conductor, se aplicarán los diferentes convenios que existen entre las compañías de seguros y será la de tu coche de alquiler la que se ocupe de los gastos de reparación. En cambio, si el culpable del siniestro eres tú entran en juego otros factores.

Si la persona que es considerada responsable del accidente de tráfico eres tú tendrás que acogerte a la póliza que hayas contratado en el momento en que recibiste tu coche de alquiler o de sustitución. En este caso, es muy importante que, antes de firmar nada, prestes mucha atención a la letra pequeña pues puede que únicamente estés haciéndote con un seguro de responsabilidad civil a terceros y, si es así, serás tú el que deba hacerse cargo de los gastos de reparación propios o, en caso de producirse un siniestro total, de abonar el valor venal de tu vehículo al propietario del coche. Por otra parte, tu compañía de seguros se hace cargo de los gastos ocasionados al contrario no culpable.

Por ello lo más aconsejable es, sin ninguna duda, que contrates una póliza a todo riesgo, es decir, que cubra tanto los gastos propios como los ajenos. Es la mejor forma de curarse en salud y evitar preocupaciones y malos entendidos que puedan llevarte a tener que desembolsar una suma importante de dinero, o tener que pleitear con la compañía aseguradora o prestadora del servicio de alquiler.

¿Quién corre con los gastos de hospitalización y asistencia en caso de accidente?

La respuesta a esta pregunta es similar a la anterior ya que depende de la póliza de seguros que hayas firmado en el momento de hacerte con los servicios de un coche de alquiler o de sustitución; en este caso los daños personales del conductor del vehículo de alquiler, cuando es el culpable del accidente, los cubre la compañía propia hasta ciertos límites económicos impuestos en el seguro, por lo que es importante saber dichos importes antes de firmar nada y si son bajos solicitar una ampliación.

En definitiva, antes de proceder a la contratación de un vehículo de alquiler o de hacerte con uno de sustitución, asegúrate de leer y comprender todo lo que vas a firmar pues, una vez hecho, tendrás la obligación de acogerte a ello. Si algo no te queda claro pregunta los límites y condiciones y en caso de accidente consulta a Abogados expertos en reclamar indemnizaciones por accidentes de tráfico

Indemnización por accidentes graves

maig 7th, 2015

Los accidentes de tráfico pueden causar daños, no sólo materiales, sino también personales, por lo que tienen derecho a una indemnización todas aquellas personas que se hayan visto afectadas por el siniestro: tanto el conductor, como los acompañantes, e incluso los peatones que hubieran sufrido las consecuencias del accidente, tienen derecho a reclamar una indemnización.

Mientras que los daños materiales pueden calcularse objetivamente atendiendo al menoscabo patrimonial concreto que resulta del accidente, los daños personales se determinan en función de baremos públicos que, a su vez, consideran la concurrencia de otros factores para determinar el perjuicio causado a la persona.

Dentro de los daños materiales se incluyen los ocasionados al vehículo. El propietario del vehículo siniestrado tiene derecho, o bien a exigir la reparación del vehículo, o bien a exigir el valor de venta del mismo si la reparación resulta más costosa. Aun así, dentro de los daños materiales también se incluyen los objetos que se hubieran podido perder o romper a consecuencia del accidente. Los gastos de desplazamiento desde el lugar del accidente, o la necesidad de alquilar un vehículo mientras el siniestrado se encuentra en reparación, también son indemnizables.

Para determinar los daños personales que darán lugar a la indemnización, lo primero que debe determinarse es si el accidente ha causado la muerte de la víctima, lesiones permanentes o una incapacidad temporal. La aplicación de los baremos no siempre resulta sencilla, pues además de considerar los tiempos de baja laboral, la gravedad y las secuelas de las consecuencias del accidente, también consideran las repercusiones del daño en el entorno familiar. Dado que no puede indemnizarse de la misma manera a un menor de edad y a un padre de familia, existen unos factores de corrección para determinar las repercusiones que a largo plazo podrían tener los daños del accidente en el entorno familiar. Es evidente que las consecuencias del accidente pueden agravarse si la víctima que lo sufre se ve impedida para trabajar, por lo que dichos factores de corrección consideran, además de la propia víctima, las personas que directa o indirectamente dependen de ella. Por ese mismo motivo, la indemnización varía en función del estado civil, número de hijos o personas dependientes a cargo.

Los tratamientos médicos que sean necesarios para superar las consecuencias del accidente también serán indemnizables siempre y cuando se muestre la relación de causalidad entre la necesidad del tratamiento y el siniestro.

En algunas ocasiones, además, la póliza del seguro del vehículo puede cubrir parcial o totalmente los gastos oportunos de los procedimientos judiciales que fueran precisos, por lo que resulta conveniente considerar en todo momento las facilidades que la compañía aseguradora puede ofrecer. Aun así, cabe tener en cuenta que hay supuestos en los que el accidente de tráfico no da lugar al derecho de indemnización: si la víctima fue negligente en su comportamiento -no llevando el cinturón, por ejemplo-, o el accidente atendió a causas de fuerza mayor, no habrá derecho de reclamación.

Por último, cabe observar que determinadas conductas en la carretera pueden ser constitutivas de delito penal castigadas con penas de prisión, por lo que en estos casos es preciso formular denuncia pública para una mayor investigación. En este sentido, constituyen delitos penales la conducción temeraria, la conducción bajo los efectos del alcohol u otras sustancias estupefacientes, y la colocación de obstáculos en la carretera u otras conductas que puedan poner en riesgo la circulación vial.

Nuevas indemnizaciones por accidente

maig 5th, 2015

El Consejo de Ministros aprobó el viernes 10 de abril un Proyecto de Ley que reforma el sistema de valoración de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de tráfico, el conocido Baremo de Indemnizaciones, que comienza su tramitación parlamentaria para su entrada en vigor, y que el Ministerio de Justicia prevé que “esté aprobado por las Cortes en este período de sesiones“. La reforma –consensuada por asociaciones de víctimas, entidades aseguradoras, magistrados y Fiscalía de Seguridad Vial– partía de un documento creado por las asociaciones de víctimas, con diez puntos en los que debería inspirarse la reforma. En 2010 un grupo de trabajo elaboró una norma con 115 artículos con el objetivo de actualizar el anterior Baremo de 1995, tanto en sus supuestos como en las cifras de indemnización.

Con este nuevo Baremo, las indemnizaciones por fallecimiento o secuelas se acercan a las pagadas en Europa y se recogen supuestos no imaginados en los años 90, como familias monoparentales, familias con hijos de otros matrimonios, etc. En general, la nueva ley “permitirá incrementar la protección a las víctimas mediante la garantía de una indemnización suficiente“, explica el Ministerio de Jusiticia. Rafael Catalá, ministro de Justicia, señaló en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros este Baremo supondrá una importante mejora para el sistema público de salud, “porque las aseguradoras indemnizarán a los servicios públicos de salid de las diferentes Comunidades Autónomas los gastos derivados de nuevos perjuicios cubiertos, como los importes médicos futuros, ciertos gastos de rehabilitación o de recambio de prótesis de lesionados graves“, y que, por la aplicación del Baremo, aumenten los acuerdos extrajudiciales, aliviando, así, la carga de los juzgados.

Daños patrimoniales. El nuevo Baremo clarifica y regula el resarcimiento en concepto de gastos y racionaliza el cálculo del lucro cesante (pérdida de ganancia legítima por la víctima), que contempla los ingresos netos de la víctima, pero también valora el trabajo no remunerado –como tareas del hogar– o la pérdida futura de trabajo de menores y estudiantes. Además, introduce un coeficiente específico para cada perjudicado que combina factores como la duración del perjuicio, el riesgo de fallecimiento y la deducción de las pensiones públicas. También distingue entre ‘perjuicio patrimonial básico’ o gastos razonables derivados del fallecimiento –compensados con un mínimo de 400 €– y ‘gastos específicos’, que incluyen el traslado del fallecido, repatriación, entierro y funeral. Además, al tener en cuenta las nuevas estructuras familiares y la individualización de la indemnización, se mejora la percepción de ésta.

Secuelas. Se refuerza en especial la reparación a grandes lesionados, indemnizando no solo los perjuicios, sino los daños emergentes relacionados con gastos asistenciales futuros. Además, el Baremo se ha adaptado al actual estado de la Ciencia.

Lesiones temporales. El Baremo distingue entre ‘gastos de asistencia sanitaria’ y ‘gastos diversos resarcibles’ (los necesarios y razonables que genere la lesión en el desarrollo de la vida ordinaria del lesionado, desplazamientos de familiares para atenderle, gastos para atender a los familiares menores o especialmente vulnerables de los que se ocupe el lesionado…).

Perjuicios extra-patrimoniales. El nuevo Baremo reestructura el perjuicio personal básico en las indemnizaciones por muerte y su relación con los perjudicados particulares, que se encuadran en 5 categorías (cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos y allegados). Y considera que “estos sufren siempre un perjuicio resarcible y de la misma cuantía, con independencia de que concurran o no otras categorías de perjudicados“.
Por último, hay que añadir que el criterio de actualización anual del sistema indemnizatorio se establece en relación al índice de revalorización de las pensiones previsto en la Ley de Presupuestos Generales del Estado “por ser el que más se aproxima a sus principios y características“, según el Ministerio de Justicia.

Atestado Policial

març 16th, 2015

Los atestados de las autoridades funcionarios de policía judicial van a tener la
consideración de demanda.
Es un instrumento oficial en el que los funcionarios de policía judicial hacen
constar las diligencias que se practican para descubrir y revisar un
hecho delictivo, detallando en exactamente el mismo los hechos averiguados, las
declaraciones y también informes recibidos y todas y cada una de las circunstancias que hubieran
observado y que pudieran formar rastro de delito.
El atestado se va a levantar bien de manera directa por la Policía al tener
conocimiento directo de unos hechos que pueden ser constitutivos de delito,
por demanda de un particular o como consecuencia de las diligencias
practicadas por el Ministerio Fiscal.
Para efectuar las averiguaciones, los funcionarios de policía judicial están
obligados a observar rigurosamente las formalidades legales, no debiendo
emplear medios de averiguación que la ley no autorice.
El atestado va a ser firmado por los agentes que lo hayan extendido, y va a ser
puesto en conocimiento del Ministerio Fiscal o bien de la Autoridad Judicial en su
caso.
En todo accidente con lesiones -si existen heridos o bien fallecidos- las fuerzas
encargadas de la vigilancia del Tráfico (Agrupación de Tráfico de la
Guarda Civil, Policía Foral, Mossos d´Escuadra, Ertzantzia o bien Policía
Local) tienen la obligación de efectuar un atestado. En las vías
interurbanas, los encargados de ello van a ser la Guarda Civil, Mossos o bien
Ertzantia con competencias en materia de vigilancia y control del tráfico,
en las vías urbanas lo va a ser la Policía Local.
Si se halla en el sitio y está en condiciones de hacerlo, solicite a
los testigos presenciales del accidente que presten declaración en su
instante frente a los Agentes que realicen el Atestado Policial.
Usted mismo, tome los datos oportunos, por lo menos la matrícula de los
automóviles intervinientes y de las personas implicadas (Filiación, D.N.I.,
domicilio, teléfonos, etcétera)
Anote asimismo todas y cada una de las pruebas que dejen reconstituir el accidente:
huellas de frenado, fragmentos, funcionamiento de las luces, obstáculos
en la visibilidad, señalización existente en la zona, hora, etcétera
Si tiene la posibilidad de tomar fotografías, no dude en hacerlo: van a ser de gran
utilidad si es preciso incorporarlas con posterioridad para documentar
nuestra reclamación frente a los juzgados y tribunales. Sin embargo, recuerde
toda vez que debe conservar un deber de amedrentad de las personas.
En todo caso, y en el caso de que no se halle en
condiciones, debería apuntar a la autoridad que en ese instante esté
con Vd. que lo realice (toma de datos de testigos, tests de alcoholemia,
etcétera), teniendo presente, que es la obligación y el deber de los cuerpos
de seguridad del Estado el realizarlo
COMUNICACIÓN DEL ATESTADO
¿Puede tener acceso al Atestado Policial?
Por regla general mientras que se instruye el Atestado por las fuerzas del
orden no se deja el acceso al mismo, a menos que sea a requerimiento de
éstos para prestar declaración, ampliar exactamente la misma o bien a fin de que aporte algún
documento preciso, va a haber que aguardar a que las fuerzas del orden
hayan concluido con la investigación: tomar declaración a los testigos y a
los heridos, realizar el croquis pertinente, lo que puede llevar múltiples
semanas hasta el momento en que se remita a la Autoridad Judicial, en un caso así el Juez
de Instrucción del sitio donde se haya producido el accidente
o bien el que por turno corresponda si son múltiples los Juzgados de Instrucción
existentes en la urbe. En este último supuesto va a ser el Juzgado Decano,
quién se encargase de su reparto.
Una vez ya se halle el Atestado en el Juzgado, Usted puede y debe
de presentarse en la instrucción, y esto a través de Letrado y Procurador, de
forma que se le va a dar traslado del mismo pudiendo mostrarse como parte y también
comenzar la reclamación judicial.
El Juzgado de Instrucción actuará de oficio, sin precisar que lo
pidan las partes, solicitando que se tome declaración a los
intervinientes, responsables civiles, (dueños de los automóviles y
empresas de seguros), testigos, y se proceda a realizar el
pertinente informe de sanidad por el Médico Forense sobre el
alcance de las lesiones de los que hayan desenlace heridos en el
accidente.
Asimismo puede Usted elaborar demanda frente al Juzgado como
perjudicado, sencillamente acudiendo al Juzgado y efectuando una
comparecencia en la que Vd. se declara como Acusación Particular, y
manifiesta su pretensión de ser parte del procedimiento, demanda que
se unirá a los Coches, con lo que va a poder tener acceso a la instrucción y
efectuar su reclamación, siguiéndose en un caso así, exactamente los mismos pasos
previamente enunciados. En este último supuesto tiene Usted un plazo
de 6 meses para esto, en tanto que en caso contrario va a deber efectuar su
reclamación solo por la vía civil, en consecuencia, es fundamental que se
persone ya antes de este plazo (seis meses), para poder pedir todas y cada una de las
pruebas que estime oportunas, tal como, cuando llegue el Juicio
Oral, pedir la pena a imponer conformemente con Ley.
Conseguir una copia del Atestado le va a ser útil si desea proceder a
una reclamación anterior a la empresa aseguradora contraria, mas más
esencial lo es el Informe del Médico Forense que le haya examinado de
sus lesiones, puesto que desde ahí se van a poder cuantificar a nivel económico
las lesiones en base al Baremo o bien “Sistema para la valoración de los daños
y perjuicios ocasionados a las personas en accidentes de circulación”, en el
supuesto de que no hiciese la reclamación anterior, en la Sentencia que
ponga fin al procedimiento, se le abonará ésta cuantía de conformidad con
derecho.
Cuando en el accidente se han producido graves lesiones o bien fallecimiento o bien la
propia Autoridad que intervino califica en un inicio los hechos como un
supuesto delito contra la seguridad vial (por alcoholemia, drogas o bien
conducción imprudente). En estos casos, el atestado es remitido de manera directa
al Juzgado de Guarda del sitio de los hechos (Juzgado de Instrucción) y
para poder conseguir copia del atestado se deberá pedir en las
Actuaciones Judiciales que se hayan iniciado, siendo en un caso así
preciso, que actúe un letrado para poder efectuar dichos trámites y
conseguir copia del convocado atestado.
Conseguir una copia del Atestado le va a ser útil si desea proceder a una
reclamación anterior a la compañía aseguradora contraria, mas asimismo para
conocer como es la opinión técnica de la Autoridad que elaboró el
atestado y decidir si se debe pedir la reconstrucción del accidente al
Juzgado a fin de que lo remita al Centro de Reconstrucción de Accidentes de la
Guarda Civil de la capital de España o bien Mérida, o bien en el caso de denegación, se puede
encargar a un perito experto en reconstrucción de accidentes.
La investigación técnica y reconstrucción del accidente es esencial para
conocer la realidad de los hechos ocurridos y inferir las causas que los han
producido, siendo por esta razón fundamental una conveniente investigación
técnica por profesionales expertos en la reconstrucción de accidentes
que dejará descubrir la realidad de lo ocurrido.

Que hacer en caso de tener un accidente

març 9th, 2015

Para todo hay una primera vez y también vez para los accidentes de tráfico. Lo malo de las primeras veces es que no tenemos experiencia y, por lo tanto, no sabemos qué debemos hacer. En ciertos casos, esto no representa un inconveniente demasiado grave. En otros, saber lo que hemos de hacer puede ser vital. Con lo que a accidentes de tráfico se refiere, saber ésto es esencial. Es esencial a la hora de demandar indemnizaciones, es esencial a fin de que nuestra compañía aseguradora se haga cargo de los daños, si es el caso, y es importante por nuestra propia salud.

Suponiendo un accidente en el que las lesiones no impiden a las víctimas (o a parte de ellas) reaccionar, actuar y moverse, lo primero es calmarse. Es natural que tras un siniestro nos sintamos perturbados y nos pongamos de los nervios. Procederemos a rellenar el parte amistoso, una vez estemos en condiciones de hacerlo, y si hubiese discrepancias entre los implicados en el accidente, habría que llamar a la policía a fin de que redacte el correspondiente atestado. Aquí es importante que memoricemos todo lo ocurrido y que cojamos todos y cada uno de los datos que podamos, sobre todo de los implicados en el accidente y de los testigos, en el caso de que los hubiese.

Aunque estimes que tus lesiones no son graves, es importante asistir a emergencias. En efecto, hay lesiones, como el esguince cervical, cuyos síntomas no aparecen inmediatamente, sino pueden tardar horas o bien pocos días en aparecer. Por si fuera poco, si no has sido el responsable del accidente, entonces necesitarás los informes médicos en los que figuren tus lesiones. Aquí debes tener en consideración que, si bien el médico de la empresa aseguradora insista en visitarte, no tienes la obligación de que él te reconozca. Es más, no deberías dejarte reconocer por él hasta el momento en que no consultes con un abogado de accidentes especializado.
Posiblemente hayas sido el responsable del siniestro o que tengas contratado el servicio de asistencia jurídica en tu póliza. En todo caso, tienes siete días para avisar a tu aseguradora de que has sufrido el accidente.

Finalmente, contacta con un letrado independiente y especializado, en caso de que tengas que demandar una indemnización por accidente de tráfico. Es probable que tengas contratada la cobertura de asistencia jurídica en tu póliza y que tu empresa aseguradora pretenda asignarte un letrado suyo, pero no tienes la obligación de aceptar el letrado que te asigne la empresa aseguradora. A la inversa, la compañía está obligada a abonar todo o parte de los servicios del letrado que elijas, hasta un límite y con las condiciones pactadas al contratar el seguro.

Cifras de accidentes en España durante el 2013

febrer 16th, 2015

La mayor parte de los accidentes de tráfico que se generan anualmente en este país causan solamente
daños materiales produciendo esenciales pérdidas económicas. No obstante, por su trascendencia para la salud de la población lo que resulta esencial es conocer el número de accidentes con alguna víctima, las peculiaridades con relación a la gravedad de las lesiones y los factores que provocan el accidente.
A lo largo del año dos mil trece, las distintas policías avisaron ochenta y nueve y quinientos diecinueve accidentes con víctimas. Estos accidentes causaron mil seiscientos ochenta fallecidos en el instante del accidente o bien hasta treinta días tras el mismo, diez y ochenta y seis personas fueron ingresadas en un centro hospitalario y ciento catorce mil seiscientos treinta y cuatro resultaron heridos leves, conforme fuentes de la policía.
Estas cantidades, incluso siendo elevadas, han supuesto una reducción respecto al año precedente en el número de fallecidos (-doce por ciento ) y heridos graves (-tres por ciento ) y un incremento en los accidentes con víctimas (ocho por ciento ) y en el número de heridos leves (nueve por ciento ). Estos incrementos podrían estar relacionados con la mejora de la notificación singularmente en el campo urbano.
El parque de vehículos ha crecido cuatro mil doscientos setenta y dos en el último decenio en todas y cada una de las categorías de automóviles, y los turismos representan el sesenta y ocho por ciento del mismo. Sin embargo, en dos mil trece se observa como ocurrió en el año dos mil doce, un descenso del 1 por ciento en la cantidad total del parque respecto del año precedente. No obstante, en el año dos mil trece, respecto al año precedente se ha producido un incremento de las matriculaciones. La antigüedad media del parque de vehículos con menos de veinticinco años fluctúa entre los ocho,5 años de los tractores industriales y los once con uno de los camiones y furgonetas, siendo la antigüedad media para los turismos de nueve,9 años.
El censo de conductores en el año dos mil trece respecto al año precedente ha continuado estable, siendo la tasa de conductores por mil habitantes con edad habilitada para conducir de seiscientos sesenta y seis, tasa más elevada que la observada el año precedente. Se prosigue observando un envejecimiento paulatino de la población con permiso de conducir, que avanza paralelamente al envejecimiento de la población, el trece con seis por ciento de los conductores tienen sesenta y cinco
o bien más años. Los conductores que cuentan con un permiso inferior a 5 años han pasado del veinticuatro por ciento en el dos mil ocho al diecisiete por ciento en el año dos mil trece.
Con respecto a los fallecidos, resaltar que el setenta y seis por ciento eran varones, el cincuenta y seis por ciento tenían cuarenta y cinco años de edad o bien más, el cuarenta y tres por ciento estuvieron implicados en un accidente como ocupantes de un turismo, el setenta y tres por ciento tuvo un accidente en vía interurbana y específicamente, un cincuenta y seis por ciento de los accidentes se generó en vías secundarias. El sesenta por ciento de los fallecidos eran conductores y el veintitres por ciento viandantes. El sesenta y nueve por ciento de los accidentes donde murió por lo menos una persona sucedieron en días laborables y, en un sesenta y seis por ciento de éstos, el accidente fue entre las ocho de la mañana y las ocho de la tarde.
El treinta por ciento de las víctimas mortales murieron en un accidente por una salida de la vía. En dos mil trece, los fallecidos en accidentes de tráfico en España se distribuyeron de forma uniforme durante los días, semanas y meses.
El número medio diario de fallecidos fue de cuatro con seis y específicamente la media fue de tres,4 fallecidos en vías urbanas y uno con dos en vías interurbanas.

Este avance en la reducción de las víctimas mortales es paralelo al que se está generando en el resto de países de la UE. En dos mil trece España ocupó la quinta situación en el ranking de tasas de víctimas mortales con un valor de treinta y seis fallecidos por millón de habitantes, bajo la tasa europea que fue de cincuenta y dos fallecidos por millón de habitantes y asimismo bajo la tasa objetivo con relación a los fallecidos de la Estrategia de Seguridad Vial dos mil once-dos mil veinte.
En los heridos graves informados por las policías, hay que destacar que el setenta por ciento eran varones, el cincuenta y cinco por ciento tenían menos de cuarenta y cinco años, el treinta y tres por ciento estuvieron implicados en un accidente como ocupantes de un turismo, el treinta y tres por ciento como usuarios de moto o bien ciclomotor y el veinte por ciento como viandante. El cincuenta y uno por ciento tuvo un accidente en vía interurbana y, concretamente, un cuarenta y uno por ciento lo tuvo en vías secundarias. Un cuarenta y nueve por ciento de los heridos graves se causaron en vías
urbanas. El setenta por ciento de los accidentes con heridos graves sucedieron en días laborables y en un setenta y dos por ciento de éstos, el accidente fue entre las ocho de la mañana y las 7:59 de la tarde.
En dos mil trece, el total de heridos graves ha descendido un tres por ciento respecto al año precedente. Dicho descenso se aprecia en todos y cada uno de los conjuntos de edad salvo en los menores de quince años y los mayores de ochenta y cuatro en donde aumenta un diez por ciento , en el conjunto de edad de setenta y cinco a ochenta y cuatro que aumenta el siete por ciento y el de cincuenta y cinco a sesenta y cuatro que lo hace en un cuatro por ciento .
El cincuenta y cinco por ciento de los heridos leves se encontraron en vías urbanas. Respecto al año precedente han aumentado un nueve por ciento , este incremento como se ha expresado en el comienzo de esta apartado, podría estar con relación a la mejora de notificación en este campo territorial.
En el año dos mil trece murieron cuarenta y seis pequeños de 0 a catorce años por accidente de tráfico, hubo seis fallecidos menos que el año dos mil doce. De éstos veinticinco eran pasajeros, quince viandantes y seis conductores. Todos y cada uno de los pasajeros que murieron lo hicieron en vías interurbanas y murieron asimismo en esta clase de vía cuatro conductores y dos viandantes. En vías urbanas murieron quince pequeños, de estos trece eran viandantes y 2 conductores. Resultaron heridos graves cuatrocientos diez pequeños, cifra superior a la observada el año precedente (trescientos setenta y tres pequeños heridos graves).
Con relación al empleo de sistemas de retención infantil, en pequeños menores de doce años que viajaban en turismos y furgonetas, cuatro de los veinte pequeños fallecidos no los empleaban ni catorce de los ochenta y ocho heridos graves, tampoco los empleaban ciento noventa y siete de los dos.741 heridos leves.
Los mayores de sesenta y cinco han descendido su tasa de mortalidad, no obstante el conjunto de edad de sesenta y cinco a setenta y cuatro años y de ochenta y cinco y más han aumentado su tasa. Han fallecido cuatrocientos ochenta y dos personas, han desenlace heridos graves mil seiscientos dieciseis y heridos leves nueve.202. Las personas mayores han supuesto el veintinueve por ciento de los fallecidos, el dieciseis por ciento de los heridos graves y el ocho por ciento de los heridos leves. El treinta y ocho por ciento de los fallecidos eran conductores, el cuarenta y seis por ciento viandantes y el dieciseis por ciento pasajero, siendo el peligro mayor de finar en este conjunto como viandante.

Los usuarios de bicis se vieron implicados en cinco.835 accidentes en los que murieron sesenta y nueve corredores y resultaron heridos graves seiscientos cuarenta y seis y cuatro.779 leves. El setenta y tres por ciento de los accidentes tuvieron sitio en vías urbanas, en estas vías se generaron el setenta y dos por ciento del total de los heridos leves (tres mil cuatrocientos cincuenta y uno) y el cincuenta y cuatro por ciento de los heridos graves (trescientos cuarenta y nueve). No obstante fue en las vías interurbanas donde se generó el mayor número de fallecidos con cuarenta y cinco. En el año dos mil trece el conjunto de edad de cincuenta y cinco a sesenta y cuatro años es el que presenta las cantidades más elevadas de víctimas mortales en bici, seguido del conjunto de treinta y cinco a cuarenta y cuatro años, en este último conjunto de edad es en el que se han producido más heridos graves (veinte por ciento ) y leves (veintiuno por ciento ).

Los accidentes ocurridos en los puntos negros suman el nueve con seis por ciento del total en vías interurbanas, con lo que resulta esencial la ubicación de exactamente los mismos para advertir las causas y aplicar posibles soluciones. El número de fallecidos en estos puntos se ha reducido pasando de cuarenta y cuatro fallecidos en el año dos mil doce a treinta y dos fallecidos en este año.

Respecto del análisis de los factores que inciden en la seguridad, podemos destacar que la velocidad inapropiada estuvo presente en el diez por ciento de los accidentes con víctimas y que este porcentaje se eleva al diecisiete por ciento cuando el accidente con víctimas sucede en vía interurbana. En el caso singular de los accidentes con víctimas mortales se observa que este factor estuvo presente en el veintidos por ciento .

En el año dos mil trece la Agrupación de tráfico de la Guarda Civil efectuó controles a través de radares móviles de velocidad a más de treinta y cuatro millones de automóviles. Fueron denunciados por posibles infracciones con relación a la velocidad, detectadas tanto por radares fijos como móviles, dos mil ciento setenta automóviles.

Conducir tras el consumo de sustancias psicoactivas es un hecho usual en España, el doce por ciento de los españoles que conducen turismo han consumido alguna droga de comercio ilegal y/o alcohol, ya antes de conducir.

El cuarenta y tres por ciento de los conductores fallecidos presentaron alguna substancia psicoactiva, siendo el alcohol en el sesenta y siete por ciento de los casos, drogas de comercio ilegal en el treinta y cinco por ciento y psicofármacos en el treinta y tres por ciento , conforme el informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Este informe asimismo determina que el cuarenta y cuatro por ciento de los viandantes presentaron desenlaces positivos a drogas y/o psicofármacos y/o alcohol.

La distracción aparece como un factor concurrente en un treinta y ocho por ciento de los accidentes con víctimas, siendo esta proporción del cuarenta y cuatro por ciento en las vías interurbanas y treinta y tres por ciento en las urbanas. Entre los motivos que genera la distracción es la utilización del móvil a lo largo de la conducción. En el año dos mil trece la Agrupación de Tráfico de la Guarda Civil elaboró ciento veintiseis mil trescientos cuarenta y cinco demandas por utilización del móvil, un cuatro por ciento más que el año
precedente.

En el año dos mil trece, por lo menos el cuarenta y nueve por ciento de los conductores implicados en accidentes ocurridos en vía interurbana había cometido alguna infracción anterior al accidente. En la comparativa con el año dos mil doce no se observan diferencias en la distribución porcentual de las infracciones cometidas por los conductores en vías interurbanas.

El veintidos por ciento de los fallecidos y el diez por ciento de los heridos graves usuarios de turismo y furgonetas no empleaban el cinturón de seguridad en las vías interurbanas y tampoco lo empleaban veintiuno fallecidos de los setenta y cinco que murieron en vías urbanas y veinte por ciento de los heridos graves en estas vías.
Los usuarios de moto fallecidos en vías interurbanas no usaban el casco en el cuatro por ciento de los casos y en las vías urbanas este porcentaje se tresdobla llegando a catorce de noventa y ocho fallecidos. En lo que se refiere al casco y ciclomotor, ocho fallecidos no empleaba casco en vías interurbanas sobre un total de treinta y cuatro fallecidos en estas vías, al tiempo que en las vías urbanas todos y cada uno de los que murieron usaban casco.

En el año dos mil trece ha continuado el progresivo envejecimiento del parque de vehículos de los últimos tiempos. La antigüedad del vehículo supone un factor de peligro al carecer este de los sistemas y equipamientos de seguridad implantados últimamente, aparte de los inconvenientes derivados del empleo. Del mismo modo que lo observado en el año dos mil doce, el peligro de morir o bien resultar herido grave se multiplica por 2 al cotejar los accidentes ocurridos en automóviles de menos de cinco años de antigüedad con automóviles de quince a diecinueve años de antigüedad.

Las lesiones más usuales y su ubicación son muy, muy diferentes, al estudiar fallecidos o bien heridos.

Para las altas hospitalarias, excluyendo fallecidos, nos hallamos que las fracturas son las lesiones que se generan con mayor frecuencia tras un accidente de tráfico, el sesenta por ciento de las lesiones son fracturas, seguidas de las lesiones internas, el dieciocho por ciento . En las altas hospitalarias en donde el motivo del alta fue fallecimiento, asimismo se observa que las fracturas son la causa de lesión más usual, el cuarenta y ocho por ciento , mas se distinguen en que las lesiones internas muestran asimismo una frecuencia muy elevada, el cuarenta y uno por ciento .

Con relación a la ubicación se observa que en los fallecidos el treinta y ocho por ciento fueron lesiones cerebrales, así sean fracturas o bien lesiones internas, al tiempo que para los que no murieron esta proporción fue del once por ciento .